31 de diciembre de 2012

Farewell 2012

Terminó 2012. Viendo el resumen de la Wikipedia volvemos a tener conflictos interminables, políticas tan retorcidas que cada día sorprenden un poco más y algunas historias dignas del mejor thriller.

Como ya tenemos suficientes noticias malas y ya sabemos que el mundo está como está, aparcaremos un poco esta gris situación para desear a todos salud, fuerza y un 2013 en el que vivamos y dejemos vivir en paz de la manera más digna posible.

Este ha sido un año sin tener un viaje de esos de 20 y pico días de media pero en su lugar lo hemos repartido en tres destinos.
Por un lado hemos visitado Priego de Córdoba y Granada para que Eli se sacase esa espina por no visitar las tierras del sur. Hemos pasado por Como en la Lombardía italiana, un lugar precioso (del que tengo pendiente publicar un pequeño diario/relato como hice con Priego) famoso entre otras cosas por aparecer en la saga Star Wars, y por supuesto la joyita de la corona de este año, Nueva York, de la que intento dejar reflejadas parte de sus excelencias provocadas en nuestro interior con los post de fotografía, música y vídeo.


Un pequeño resumen de este 2012:


Dream On - Aerosmith



Feliz 2013!!

21 de diciembre de 2012

The Final Countdown

Finalmente llegamos al, por entonces, lejano 21 de diciembre de 2012, aquél en el que hasta era posible que el mismísimo Zeus apareciese repartiendo rayos como decía Samuel L. Jackson en la Jungla 3.

Pero de momento ni hordas zombis, ni meteoritos, ni naves espaciales ni nada, tal y como un descendiente maya me contó allá por 2005, mientras visitábamos las ruinas de Coba.


Según aquél menudo personaje que fruncía el ceño al escuchar la típica pregunta, la respuesta era clara:
"Simplemente no necesitaban calcular más cambios de ciclos en ese calendario, eran suficientes por el momento."

En cualquier caso, no me negarán que no sería emocionante algún tipo de giro inesperado, un impulso cósmico - zen o como lo quieran llamar...a veces, la realidad no supera la ficción, a veces.

The Final Countdown - Europe

17 de diciembre de 2012

Moonrise Kingdom

Ambientada en la Nueva Inglaterra de 1965, región tristemente de rabiosa actualidad por los altercados de Connecticut, Wes Anderson presenta la historia de un par de críos que deciden fugarse para dar rienda suelta a sus sentimientos, entre ellos el amor.


Definitivamente estamos ante una obra que no deja indiferente, Anderson nos introduce ya de buenas a primeras en un mundo a caballo entre el dibujo animado, lo vintage y la fantasía de esos cuentos añejos, o no tanto, con un poderío visual y sonoro muy llamativo acompañado de unos personajes muy bien definidos.
El camino emprendido por sus principales protagonistas se pasea desde el amor más primigenio y sincero hasta la incomprensión de ese castigo anímico al que los mayores parecen abocados a llevar a cuestas a pesar de tener la solución tan al alcance de sus manos, al menos desde el punto simplista de los chavales, pero probablemente hagan dudar a más de uno sobre quién debería aconsejar a quién durante su periplo.

Sam y Suzy sin duda son el centro de atención, con una química excelente y una sinceridad narrativa que deja cierto calado, gracias a momentos surrealistas, tristes y emocionantes y que además en ningún momento pierden ritmo. El resto de personajes consiguen acoplarse para formar un cuento más real de lo que parece, no hay que olvidar que los acompañan Murray, Willis, McDormand, Keitel y Norton entre otros.


Sin duda el peligro real de esta cinta es que no se conecte con su planteamiento, que pensemos que estamos viendo otro drama cualquiera y que las escenas cómicas sean tomadas demasiado a la ligera. Esto puede espantar a muchos espectadores en mi opinión, lamentablemente. Si se consigue conectar con una bonita historia con sus puntos incluso de cierta mala leche, se puede disfrutar de una de las cintas más interesantes del panorama actual.

Muy recomendable.

Un saludo!


10 de diciembre de 2012

Beasts of the Southern Wild

Ambientada en el sur de lo que podría ser Louisiana, Beasts nos cuenta la historia de Hushpuppy, una cría de 6 años que vive con su padre en una comunidad donde impera la supervivencia a base de la utilización de recursos naturales y hacer frente a las frecuentes tormentas. Bueno, y de meterse alguna que otra fiesta.



La cinta de Benh Zeitlin se nos muestra a través de los ojos de la pequeña, mientras observa el mundo que la rodea, de esos mayores y sus acciones a veces violentas, instructivas y en ocasiones totalmente incomprensibles.
Pero esto será parte del aprendizaje para conocer sus raíces, mientras se debate en un drama interno maternal y hace frente al extraño comportamiento de su padre, un tipo gruñón tremendamente patriótico con su comunidad y con plantarle cara a la mismísima naturaleza con sus propias manos.

En mi opinión el producto es interesante, y deja algunas cosas que comentar tras su visionado, ya sea por la manera de vivir de la gente que retrata o bien por la aceptación de esa supuesta civilización por parte de unas personas que de las pocas cosas claras que parecen tener, prima sobre todo una profunda fe en su comunidad y su manera de vivir.


Ciertas escenas dejan buen calado, entre ellas algunos flashbacks sobre la figura de la madre del "cachorro silencioso" Hushpuppy.

A pesar de sus buenas intenciones, la cinta no está exenta de fallos o puntos que a mí personalmente no me han acabado de convencer, y es una lástima porque son aspectos principalmente técnicos.
Bajo mi punto de vista, me parece que la utilización tan gratuita de ese encuadre en continuo movimiento le hace un flaco favor a la hora de visionarla. Sus motivos supongo que tendrán para realizarla así, pero la cierto es que tiene alguna fotografía bonita que realmente sabe hasta mal esa utilización de un enfoque tan confuso.
Además, creo que hace un uso muy pobre de un entorno que creo podría haber dado muchísimo más juego. En cambio, en interiores se muestra bastante sólido.

Dejando a un lado estos aspectos, ciertamente el camino "caótico" que recorre su protagonista junto con su padre cobra su sentido llegados a un punto, pero este hecho, que por un lado está bien construido, no deja de tener un componente muy clásico y poco sorprendente, salvo por esos detalles imaginarios de Huspuppy y los momentos de comprensión que sufre la pequeña en dicho viaje, el resultado acaba siendo una relación dramática más con un poco más de recorrido.

Así que Beasts es interesante, probablemente algunos incluso puedan ver un micro-mundo salvaje y curioso, cercano al cuento pero sin llegar a onirismos desenfrenados gracias a la visión de la protagonista, pero ciertos aspectos impiden que el sabor dejado sea totalmente dulce, a pesar de las buenas intenciones.

Un saludo!

3 de diciembre de 2012

Argo

Ben Affleck vuelve a dirigir tras The Town y presenta un thriller basado en hechos reales en el que un agente de la CIA presenta un plan algo friki para sacar a 6 diplomáticos estadounidenses atrapados en la Teherán revolucionaria de finales de los 70.

La cinta resulta entretenida, interesante por momentos y además presenta de forma bastante sencilla la situación iraní que se vivía entonces para que nos metamos en situación, suframos la tensión de sus protagonistas y nos mantengamos interesados en todo momento de lo que sucederá a continuación.
No cabe duda de que Affleck ha sabido llevar con buen pulso una historia real intentando introducir elementos para que todo resulte un poco más cinematográfico.


El problema de Argo viene precisamente por algunos de esos pequeños injertos, como algún que otro drama totalmente prescindible o situaciones poco verosímiles que destilan cierto tufillo moralista y algo burdos en cuanto a presentación, dejando al espectador con la sensación de que esa escena simplemente está metida con calzador para que tengamos algún que otro momento de tensión.
Por otro lado, me parece un gran acierto la manera de retratar el mundillo hollywodiense y cómo lo integra en la trama con cierto toque humorístico gracias al buen hacer de John Goodman y Alan Arkin, además de un desenlace donde Affleck ha puesto cierta pimienta a la historia que atrapa irremediablemente.

No es que sean esos detalles comentados algo que empañe totalmente el producto, también podríamos decir que ha arriesgado añadiendo a una historia real sus propias ideas y al fin y al cabo ha salido bastante ileso, quizás incluso podríamos justificarlo dado que si profundizamos un poco sobre los sucesos que intenta retratar, pues tampoco hay mucho más donde rascar salvo que se sumerja en los conflictos políticos tan tumultuosos del lugar y de la época, pero es algo que el propio director ha confirmado que no deseaba hacer indicando que no pretendía mostrar ninguna tesis de historia.
Una lástima, porque sin perder el norte de la trama ni caer en lo inútil, introducir pequeños elementos históricos que alimenten el drama personalmente creo que sólo puede beneficiar en el resultado. Demasiado prudente quizás.

Fotografía algo simplona y unos actores que, salvo los mencionados Goodman y Arkin, resultan bastante soseras, Affleck incluído, aunque el bueno de Ben ya se sabe que interpretativamente hablando...está en ello.

Un saludo!

26 de noviembre de 2012

Breaking Bad

Nueva temporada, 2x01, Juego de Tronos, Mad Men, The Wire, American Horror Story, Fringe....

No es que sea una novedad el que las series nos acompañen hasta en la sopa, de siempre han existido, siempre han reunido a millones de personas ante el televisor como cuando degustábamos el Equipo A, V o The Young Ones, pero yo creo que pocas veces se han reunido en pantalla, en plazos tan cortos de tiempo y con el nivel de exigencia tan alto, tantísima serie tanto de calidad como de mediocridad.

Los estudios se devanan los sesos para sacar temporada tras temporada (o new season) productos que enganchen al público, personajes que enfaticen y se conviertan en parte de sus vidas, que no puedan vivir sin saber de ellos y, una vez que se tiene al espectador en sus redes, nos alargan las tramas de forma sutil en ocasiones o de manera escandalosa en otras, siendo de vez en cuando magnánimos y anunciando un fin para una temporada en concreto antes de acusar desgaste y perder ese punto de culto que en ocasiones consiguen algunas historias.


En cualquier caso, las series se han convertido en todo un filón y los actores, tanto novatos como veteranos, no dudan en estampar su nombre sobre el contrato cuando se vislumbra cierto éxito, llegando a cobrar salarios estratosféricos como Charlie Sheen, el cual si no me equivoco llegó a cobrar 1 millón de euros por episodio.

Así que sin darnos cuenta, puede que tengamos semanas en que incluso puede uno no llegar a ver ni una sola peli con tanta temporada y capítulo suelto, ya que el seguir las distintas historias puede llegar a absorbernos literalmente nuestro tiempo televisivo.

Y en esto estoy ahora mismo, con Homeland, con incluso Once Upon a Time (sí, estoy enganchado, qué le vamos a hacer), Walking Dead o Breaking Bad, una de esas que una vez comenzada ya no he podido dejar y los episodios caen a pares, encontrándome casi en su cuarta temporada.

Breaking Bad nos cuenta la historia de Walter White, un tipo cualquiera que un "buen" día se le diagnostica un cáncer bastante potente. La vida de White es bastante looser, pero el tipo posee un don sobre la química que lo enrolará en el mundo del narcotráfico para poder dejar a su familia un sustento cuando él desaparezca.

Con esta premisa se da pistoletazo a una historia muy humana, con unas decisiones muy de estar por calle y con situaciones algo rocambolescas y con un sutil toque de humor negro bastante recurrente.

Sin duda, el punto fuerte de Breaking es el proceso de deshumanización hacia el caos que sufre su protagonista, cada vez más atraído por el "lado oscuro", y que provocará que veamos ese interesante camino desde que es un looser muy looser hasta que las ideas comienzan a organizarse para dar paso a ese animal de presa que lleva dentro.


Pero no nos engañemos, el tipo es un señor corriente, no veremos fantasmadas imposibles de un día para otro, el proceso es pausado, como en ocasiones sus diálogos. En su lugar iremos viendo destellos y se nos dosificará de forma cojonuda ese proceso, para mientras tanto ir conociendo ese oscuro mundo del narcotráfico y sus reglas.
Conoceremos personajes de todo tipo bajo una sociedad que es mostrada como débil, pendiente de un hilo y cuya cordura en ocasiones está fragilmente expuesta tras un escaparate en una aparentemente inofensiva tienda de pollos.

A falta de seguir con la cuarta y quinta temporada, de momento lo visto es bastante potente. No exenta de fallos, sobre todo en sus primeros episodios, donde da la impresión de que estuvo ideada muy de piloto, dejando los cabos más frágiles sueltos, pero que, hasta la fecha, no empañan para nada el resultado del producto.

Destaca también una fotografia en ocasiones soberbia, con unos paisajes de Nuevo México fantásticos y un aspecto a lo road movie muy conseguida. Amén de una banda sonora magnífica.
Esperemos que en sucesivos episodios la cosa no decaiga, una vez finalizada volveré a valorar el producto.

Un saludo!

19 de noviembre de 2012

Grupo 7

Ambientada en la Sevilla de finales de los 80, y a las puertas de mostrarse al mundo como escaparate para la Exposición Universal del 92 (en la cual estuve), Alberto Rodríguez presenta una historia de yonkis, putas, polis, intereses y corrupción en la que se nos muestra el trabajo de un grupo de policias que intenta dejar la ciudad limpia de delincuentes y narcotráfico antes de tan importante acontecimiento.

Con esta premisa, uno no puede evitar pensar en cintas del tipo El Vaquilla o El Lute, pero automáticamente recuerda que estamos acabando el 2012 y que ese tipo de cine quedó totalmente enterrado hace muchos años junto a la "generación perdida", un cine tremendamente malsano, con una ambientación demasiado "realista", cañí y oscura, algo que no gusta demasiado en la era Apple.


Pero la sorpresa llega a los pocos minutos. La factura no pretende acercarse a lo que se veía por entonces, a pesar de la buena ambientación de la época que retrata, en cambio posee estilo propio, cercano a cintas tipo Ciudad de Dios sin llegar a ser tan tipo documental. Cierta elegancia y calidad a la hora de mostrar sus escenas, una fotografía en ocasiones incluso bella, pero sobre todo, una representación de los barrios marginales tremendamente realista y con un enfoque muy inteligente.

Cuando la ambientación ya nos tiene embelesados, resulta que sus protagonistas se mueven con total naturalidad en ese ambiente hostil. Existe una química que funciona y personajes como el interpretado por Antonio de la Torre simplemente llena la pantalla cada vez que aparece. Incluso Mario Casas, un chaval que probablemente no genera demasiada simpatía en el mundillo cinéfilo, está muy por encima del nivel esperado.
Esperemos se decante más por esta vertiente y no en temáticas tan quinceañeras, que, a pesar de ser un buen escaparate para lanzar su carrera, siempre es más interesante que te recuerden por No es País para Viejos que por el Barco, con todos mis respetos por ese barquito tan singular.

Comentado esto, parece que la cinta es la polla, para mí se acerca bastante, pero también tiene sus defectos, como ciertos desenlaces no muy acertados y algunas elipsis temporales algo bruscas.
Viendo su duración, hora y media, quizás con media hora más la cosa hubiera quedado más redonda. Por otro lado, su duración le permite ir a por faena desde el minuto 1, mostrando de manera inteligente y sin hacer que decaiga el ritmo, el desarrollo de algunos personajes sin explicaciones tontas e inútiles. A riesgo de perder este ritmo, casi que prefiero esta duración y aceptar su resolución como válida después de todas las virtudes presentadas.

Una cinta bruta, entretenida y con un fondo muy muy interesante. No tengan prejuicios anti-Casas, merece la pena.

Un saludo!

12 de noviembre de 2012

May the Force...

Hace unos días nos levantamos (o acostamos) con la noticia de que George Lucas había decidido vender su emporio starwasiano a Disney, un porrón de millones por los que bien podría pirarse a una galaxia muy muy lejana si le viniera en gana.
Pero el señor parece haber decidido que sean otros los que continúen su legado, un legado que inició hace mucho mucho (es la última vez que lo pongo, lo prometo) tiempo y por el que muchos hemos sentido verdadera devoción, imaginando aventuras imposibles sable láser en mano y haciendo aspavientos para mover objetos.


Miedo. Uno siente miedo, se le vienen a la cabeza las tres nuevas pelis que nos regaló cuando en 1998 se decidió por mostrar al mundo la historia de Anakyn Skywalker y su tragedia griega. Aquello por lo que anhelábamos desde jovenzuelos y que no resultó del todo bien por unos motivos u otros.

Principalmente creo que el nivel de exigencia para los muy seguidores estaba por las nubes, es decir, para una persona que se ha visto decenas de veces las pelis, que conoce los diálogos casi al dedillo, que no pasa una semana sin que alguna referencia de la saga se materialice por cualquier motivo y que adora los personajes clásicos resulta un caldo estupendo para que le resulte tremendamente difícil valorar positivamente el producto.
Porque los tiempos cambian, porque esa misma historia que les encandiló hoy sería tachada de infantil, de cutre, de predecible, de maniquea. Cuando en realidad esconde un potencial que tan sólo el haber vivido en esa época y crecer en simbiosis se puede entender el nivel de calada. Por muchas explicaciones que se den, jamás se podrá explicar, jamás se podrá sentir salvo por los que lo vivieron en sus carnes.
No hay que olvidar, que el episodio VI se decidió gracias a unos....peluches, cuesta imaginarse algo así en una peli de hoy en día, sería literalmente lapidada.

Ira.  Es por esto que, cada vez que veo la nueva trilogía veo puntas de esperanza pero siento ira, veo momentos de "casi"...pero el tiempo me ha vuelto huraño, receloso de querer destronar al mito por mucho efecto y música estridente que me quieran poner ante los morros, así que me pongo a la defensiva, bajo una batamanta cual Gandalf protejo el legado y escupo sobre ese Hayden que no sabe ni poner la cara que debiera cuando pasa al lado oscuro...pero cómo no puede saber interpretar "el momento"? -Pensé.
Supongo que el muchacho sintió una losa demasiado pesada y nuestro nivel de exigencia se salía de las tablas, como el nivel de midiclonianos del maestro Yoda.
Analizándola desde un prisma íntegramente crítico, las cintas simplemente no están a la altura de la saga, las demás consideraciones son secundarias, como diría "Madre" en Alien.
A pesar de ello, el público respondió y fueron un éxito en recaudación, ahora imaginen que hubieran sido buenas.

Sufrimiento. Pero qué presentará Disney? Me viene a la cabeza John Carter y los señores cojones que se gastó (literalmente) el gigante en una cinta que bebía directamente de las cintas más clásicas de aventuras. Sin complicaciones, un tipo, un sueño, una princesa, una aventura, unos malos, unas bestias, unas batallas y cierta épica. Presentado todo bajo el manto marciano y con el aval de un escritor llamado Burroughs que hace 62 años que cerró el ojo y del que probablemente muchas aventuras se acercaron a sus líneas para nutrirse y crear sus propios mundos.
Pero falló, el público no siguió la historia, aunque parecía guaperas no era ni Brad Pitt ni Tom Cruise y a la gente la historia no dejaba de parecerle más de lo mismo....yo en cambio vi un producto interesantísimo, muy entretenido y con una factura muy cuidada, pero que peligrosamente hoy en día puede subsistir en un mercado de hienas....así que dudo y sufro, sufro de veras por saber qué camino tomarán teniendo entre manos un universo tan sumamente expandido, por el que pueden crear nuevas reglas, por el que pueden profundizar hasta el agotamiento, pueden navegar por la ficción hasta que se cansen y rozar el miedo en el frío espacio mientras el lado oscuro cae sobre nosotros.

Pero todo empezó con una nueva esperanza, así que es justo creer que las tres nuevas cintas puedan venir cargadas de momentazos épicos, de alguna lucha a muerte como la que se gastan Luke y Vader en el final de El retorno del Jedi, con esos coros al unísono subiendo el nivel, mientras el éxtasis llega memorablemente y todos blandimos ese sable láser para vencer al villano, el cual nos dejó una estocada pocos minutos más tarde.....
Pero, por qué ya no se construyen estos personajes? La mayor parte de las producciones de este tipo se han volcado hacia el espectáculo visual (que no está mal bien dosificado) para contentar a las masas mediante rallos y centellas mientras los minutos pasan, los personajes se pierden y la construcción de ese villano que podría convertirse en leyenda queda en el olvido....bien envuelto en lo que aparentemente ellos creen que gusta al público porque saben, o creen saber, sus gustos.
Pero al salir del cine más de uno sentirá que eso ya lo ha vivido y será rápidamente olvidado.
Tristemente seguirán repitiendo frases lapidarias de un personaje del 77 que le aconsejaba "no ofuscarse con el terror tecnológico que había construído" a un oficial. Qué ironía, hoy las compañías parecen realmente ofuscadas por la tecnología, parece que Vader hablaba al futuro.

Pero también pienso en la saga de Imperio Oscuro de Veitch y Kennedy y no puedo dejar de sonreír, porque se dice que podría tomar elementos de esa historia, probablemente la más sólida, oscura y de culto que se ha creado sobre el universo Star Wars. Todo son conjeturas, no obstante, y lo único que sabemos de forma más o menos oficial es que Michael Arndt, guionista de la muy recomendable Little Miss Sunshine, será el encargado de realizar el guión del episodio Uve-Palo-Palo.
Eso y que volveremos a tener tres nuevas oportunidades para devolver el brillo perdido a una saga que quizás nunca lo perdió, pero de la que nos sentimos algo defraudados con lo presentado y a la que volveremos a acudir en masa a los cines saquen lo que saquen probablemente...ojalá tengan la suficiente clemencia de no reírse demasiado alto de nosotros.

Un saludo!

5 de noviembre de 2012

Total Recall

Tenía ganas de ver esta nueva adaptación del relato corto de Phillip K. Dick que se presentaba a manos del director de cintas que la verdad no me produjeron ni frío ni calor en su día como Underworld o La Jungla IV, Lens Wiseman.

Douglas Quaid es un obrero que trabaja en el sector oprimido del planeta después de que éste en un futuro quedase inhabitable en su mayor parte y tan sólo quedaran dos colonias a grandes rasgos muy diferenciadas, la poderosa y la pobre. Pero un incisivo y constante anhelo por vivir algo distinto a su destino le llevará a una empresa que se dedica a implantar sueños en el cerebro a modo de vacaciones.

Partiendo del relato de Dick, hay que decir que ni esta ni el clásico del 90 siguen al dedillo lo contado por el autor, entre otras cosas porque hablamos de un escrito que no llegaba a las 20 páginas y porque para trasladarlo a un largometraje es inevitable introducir más elementos. Podemos decir que la cinta de Verhoeven toma algunos detalles y la de Wiseman otros, respetando eso sí el componente de duda sobre lo que es real o no y más o menos el entramado político.


Desafío Total contaba algo parecido, Quaid era también un obrero aunque no se apreciaba esa diferencia tan abismal de clases y realmente nunca nos preguntamos si el bueno de Schwarzenegger vivía en la pobreza o en condiciones tan aparentemente "apretadas" como lo hace Collin Farrell en la nueva. Una visión esta última mucho más cercana a lo visto en Blade Runner lógicamente apoyada por unos efectos especiales que ahora son capaces de hacer eso y más con un par de retoques. Resulta curioso (aunque inevitable creo yo) que en casi todas estas cintas tipo futuristas-ciber-punk el reflejo de una sociedad súper poblada sea mostrada como si de un chinatown cualquiera en su versión futurista se tratase o un barrio japo tipo Shinjuku, con sus cartelitos en chino (aunque se suponga estemos en Australia) y paraguas típicos.
Volviendo al tema, en aquella Quaid llegado a un punto incluso viajaba a Marte, cosa que jamás ocurría en el relato de Dick y comenzaba una persecución entre mutantes, políticos, policías, terroristas y un fin que se antojaba como la liberación de los oprimidos.


Si nos paramos a analizarlo todo, no dista demasiado de lo mostrado en esta nueva versión, incluso tiene muchos detalles que sirven como "tributo" al clásico, como esa escena de la pilingui de tres tetas o alguna frase calcada. Pero una vez finalizada, la sensación que deja es de haber visto la misma historia contada desde un universo alternativo y con efectos especiales contemporáneos, porque el fin no deja de ser parecido y la estructura básica de acontecimientos resultan similares.

Así que como cinta cifi se disfruta y es entretenida, aunque su resolución me ha parecido algo débil, difusa e inverosímil por momentos, en ese sentido la clásica resultaba toda una flipada pero mucho más cercana a la ciencia ficción pura. Además, quién no recuerda esa escena del Chuache con los "ojos saltones" recibiendo "el soplo" de aire fresco? Un clásico.
Collin Farrell por su parte no resulta tan carismático, no desentona en exceso, pero resulta un poco sosainas y cuadriculado por momentos. Kate Beckinsale junta los personajes clásicos de Sharon Stone y Michael Ironside en uno y se limita a fruncir el entrecejo sin mayor motivación que una especie de celo o pataleta infantil.
Finalmente Jessica Biel...sale Jessica Biel?


Para acabar, podríamos hablar de Total Recall como un no-remake, ya que si bien es cierto que utiliza muchas referencias del clásico, lo cierto es que puede considerarse como una nueva adaptación del relato corto. Incluso puede ser enfocada para las muy nuevas generaciones, para que vayan a ver una cinta a priori nueva y se sientan atraídos por la trama principal, que sigue siendo muy interesante con el tema de la memoria, los recuerdos y demás psicología fast food.
Pero para los que en su día fuimos al cine y nos quedamos embobados con la que fue la cinta más cara de la historia (contaba con 11 años hoygan, era tiempo de flipar con esas cosas) es imposible no realizar una reseña de esta cinta sin que la alargada sombra de la Stone, Pujol, Schwarzenegger y el Ironside (siempre he creído que este tipo es la versión Danny de Vito de Jack Nicholson, no sé por qué) planee de forma amenazante sobre la valoración final.
Aquella no era ni mucho menos perfecta, pero resultaba bastante explícita, no se cortaba con escenas de desmembramientos y casquería "fina" tan característica de un cine casi extinto y con unas escenas míticas que llamaban poderosamente la atención, tenía un ritmo muy entretenido y frenético por momentos y creo que, para los tiempos que corrían, resultó mucho más arriesgada y ambiciosa en su planteamiento que no la actual. Huelga decir que la banda sonora todavía resuena en nuestras cabezas, sobre todo cuando hay fútbol.

Un saludo!


29 de octubre de 2012

Vertigo (De entre los muertos)

Hitchcock presentó allá a finales de los 50 un drama envuelto en misterio y suspense basado en la novela "D'entre Les Morts" en el que un inspector de policía se ve obligado a dejar el cuerpo por un grave problema de acrofobia. Un viejo amigo le encargará una tarea de investigador privado, que consiste en averiguar qué demonios le pasa a su mujer, la cual parece últimamente estar un poco "ida".


Para aquellos que nunca han visto una peli del maestro del suspense, Vértigo puede parecer algo extraña en su comienzo, con un juego algo más dramático de lo usual o de desconcierto y aislamiento, con unos personajes que en ocasiones parecen vivir un sueño en un mundo que parece no ir con ellos y que les hará evolucionar continuamente conforme avanza la trama.

Precisamente esa es la gran baza de esta cinta y probablemente una de las dificultades que más valoran sus defensores entre otros aspectos, la cinta más personal según declaraciones del propio director ya que parece existir cierta dualidad entre la protagonista Kim Novak y su musa Grace Kelly, aspecto que nos hace buscar referencias personales en sus entrañas para terminar descubriendo todo un conjunto de detalles muy personales y profundos que plasmó el director y que quizás hizo que en un primer momeno tuviese una acojida más bien fría por el público en general.
Asistimos a todo un derroche evolutivo, siendo la "primera parte" o función de la obra un viaje hacia lo desconocido, con aires de misterio y sobrenatural, para pasar directamente hacia una obsesión casi enfermiza y cierta crítica social hacia el aspecto, tocando aspectos de la vida y la muerte de forma sublime, sin artificios y con unos actores que poco a poco van abriéndose hacia el espectador provocando las distintas reacciones buscadas por el director.
Destacar también la fantástica partitura de Bernard Herrmann y un trabajo de fotografía tremendamente plástico junto a un James Stewart que simplemente lo borda en un papel nada fácil y que lo lleva al extremo llegados a un punto de la historia.
Sin olvidar su parte final, en el que de nuevo se recupera cierta esencia Hitchcoriana para darte la estocada y dejar esa sensación de "menudo cabronazo, no me lo esperaba", tan propia de sus pelis.
Por supuesto, existen bastantes detalles que llaman la atención como algunos encuadres fantásticos e imposibles, los títulos de crédito, los colores utilizados en algunas escenas, detalles, detalles, detalles...


Vértigo es una muy interesante propuesta, muy sólida y que consigue mantener enganchado al espectador a pesar de ciertos momentos algo densos en mi opinión que, por otro lado, no dejan de enriquecer la historia y sus personajes, dando como resultado algo más complejo y completo, pero que me parece acertado poner en preaviso al espectador para que no se extrañe si en algún momento tiene dicha sensación, sobre todo si ha visto antes pelis más dinámicas y "actuales" como Psicosis o Frenesí.

Una obra que sigue siendo todo un ejercicio para ver cómo las pelis de este buen hombre han dejado huellas imborrables hasta nuestros días en el cine actual.

Un saludo!

22 de octubre de 2012

Contagio

Steven Soderbergh, un tipo que igual te rueda Traffic que Solaris que Ocean's Eleven se mete de lleno en el mundillo de las pandemias intentando no caer en la típica peli mezcla entre 28 días después y Resident Evil.
Viniendo de este director era bastante dudoso que se metiera en pantanos de ese calibre, así que en su lugar nos planta en mitad de la city y lo que parece un simple resfriado se comienza a expandir de forma descontrolada.

Contagio nos ofrece una visión rápida de lo que podría pasar ante un brote bacteriológico sin control en nuestra sociedad mezclado con tintes sociales en cuanto a las cada vez más dominantes nuevas redes de comunicación y el peso de bloggers en cuanto a trasladar al pueblo notícias que en otros tiempos eran férreamente controladas por los gobiernos. Como si de una catástrofe medioambiental de la que no podemos escapar se tratara, el ser humano intenta paliar este desaguisado con los medios de los que dispone, intentando ir contra la naturaleza de un virus que se mueve a la velocidad de la muerte.


Aquí se mezclan intereses, medios de comunicación, redes sociales (cada vez tan de moda en cualquier thriller moderno) e investigaciones rozando el límite para intentar detener lo que bien podría suceder en estos momentos.
El elenco de actores es digno de mención, con unos Damon, Law, Winslet y demás que realmente trasladan bastante bien la sensación de pánico, desconcierto y agobio.
A la hora de valorar el si ver una cinta de este tipo (sin mirar quién es el director), es inevitable el pensar que tenemos cintas a cascoporro sobre el tema pandémico, por no hablar de series post-apocalípticas y mandangas de ese tipo, así que llegados a este punto te planteas si realmente es necesaria una más o a preguntarnos qué tiene esta que no tengan otros productos.
Sin ir más lejos la recientemente comentada Doomsday Book tiene en su hilo argumental algo parecido a lo que sucede en esta Contagio, muy de base, pero contada de una forma mucho más visual y directa, pero evidentemente saliendo derrotada en comparación a la profundidad mostrada por Soderbergh en muchos otros aspectos, tanto en lo actoral como en las distintas temáticas que toca.
Y es que estas temáticas son sin duda el punto fuerte de la cinta y lo que realmente la hace destacar de otros productos, presentando una serie de ideas en cuanto a periodismo amarillista y las comentadas nuevas formas de hacer llegar las notícias a una población tan "manejable" cuando se trata (y cuando no) de posibles amenzas globales, alejándose por momentos de la amenaza global para convertirse en el thriller que realmente es, jugando con el espectador de forma magistral y presentando esas conspiraciones que tanto gustan al consumidor de estos productos, redondeándolo todo en una duración justa y sin resultar cargante ni un mareo continuo de nombres sin sentido.

Un saludo!

15 de octubre de 2012

El topo (Tinker Tailor Soldier Spy)

La cinta de Tomas Alfredson, aquél que me maravilló con su Déjame Entrar hace un tiempo y que posteriormente fue remakeada de forma más que convincente por Matt Reeves se atreve esta vez con una obra de John Le Carré y sus historias de espías, tan alejadas del género vampírico, aunque quizás no tanto.

El caso es que se ha rodeado de actorazos como John Hurt, Gary Oldman o Tom Hardy (y alguno emergente como Benedict -Holmes- Cumberbatch) para contar una historia alejada de cualquier atisbo de fantasmada tipo Bond, Bourne y derivados.

La trama, un agente retirado debe volver al servicio para desenmascarar un infiltrado por los rusos en el servicio de inteligencia británico.


Aquí no hay carreras frenéticas ni saltos imposibles por tejados mientras el malo o colaborador del malo intenta escapar para que el detective sombrío y atormentado no le pueda sacar una pista.
Tampoco tenemos grandes explosiones ni viajes de aquí para allá a tierras exóticas o países herméticos para sacar un cuadernillo que tiene los nombres de un par de personajes claves.

No. Alfredson se ha marcado una obra totalmente mundana, donde el espectador debe seguir el hilo y estar atento porque los personajes van a la suya, deducen con miradas y reflexionan para sus adentros, salvo alguna aclaración más que nada para no dejar a la altura del betún al listillo de turno. Tonterías innecesarias algunas como el papel en la puerta e incomprensibles otras por la dificultad de encontrar expresión alguna en algún personaje y deducir qué demonios quieren decir con sus silencios herméticos.

Así pues tenemos a un conjunto de buenos actores, que a través de pesquisas, deducciones y movimientos clave van desenmarañando un juego de mayores, de muy mayores.

Y este es uno de los problemas, que es difícil conectar en un juego algo aburrido por momentos, que sí, que probablemente la cosa vaya por esos derroteros y no por maquinaciones perversas del Dr. Maligno, pero el caso es que la peli huele a polilla y, salvo que a uno le gusten mucho este tipo de pelis pues puede no pasar un rato precisamente ameno.

Y qué esperabas? -Soltará alguno. Nada, sabía a lo que me enfrentaba y creo que lo que vende lo vende de forma fantástica, pero quizás algo con más dinamismo y con unos tiempos de conexión entre escenas mejor marcados, no de explosiones ni mandangas, pero sí algo que expanda un poco el ventanal, que de una visión algo más global y formada para que el espectador pueda de vez en cuando pestañear sin creer que se ha ido a Oz. Pero en cualquier caso, no puedo decir que la peli sea mala por esto, en absoluto, y se puede uno ir a por un vaso de agua tranquilamente sin darle al pause, entre otras cosas porque ya atará cabos más adelante o ya se lo atarán por usted. La cosa no es que sea compleja, es algo tediosa, acercándose peligrosamente a esa temible frase que la mayoría de los espectadores lanzan en estos casos: "Y tanto rollo para esto?"

Para aquellos que quieran ver una peli sin demasiados artificios, de ritmo lento pero probablemente más cercana (digo probablemente) a la realidad del mundo de los espías y servicios de inteligencia, pues le verán el puntillo. Para los demás, mejor verla un día de mucho frío, con manta y chucherías para endulzar el camino.

Un saludo!

11 de octubre de 2012

New York Part II

El segundo día piensas en que sólo es una ciudad, pero comienzas a entender su simetría, a ver sus detalles, su historia, su locura, esa escena que tenías olvidada en la memoria...alzas la vista y el mismísimo Elvis te invita a elevarte hacia las alturas, para ver cosas que ayer parecían ser invisibles.

OST Tron Legacy Daft Punk

8 de octubre de 2012

Doomsday Book

El cine coreano no es que esté en primera linea mundial en cuanto a renombre o público, pero no se puede negar que en su búsqueda por no resultar indiferente no estén ofreciendo productos cuanto menos curiosos.

Kim Ji-Woon ya me maravilló con su El bueno, el feo y el raro precisamente en Sitges. Aquella me llamó la atención por ser una nueva visión de una de mis pelis preferidas y resultó no sólo ser un remake del Rubio y compañía, sino que ofrecía nuevos aspectos y detalles que la convertían en un producto con vida propia y, por qué no decirlo, con una factura muy conseguida. Diversión pura y que me ayudó a comprender un poco más por donde van los tiros en la mente coreana en cuanto a su visión del cine más comercial, es que son muy cachondos estos coreanos!

Este año me he encontrado con la fantástica propuesta de Filmin de estrenar algunos títulos por la web a precios bastante potentes. Hablamos de 7 estrenos a 3 euros el título o un bono de unos 22 euros que ofrecen la posibilidad de verlos todos y una selección de ciento y pico pelis de otros años. Una propuesta en mi opinión muy interesante y que debería extenderse a otro tipo de eventos para poder llegar a un público que, ya sea por el abusivo peaje del que sufrimos, por comodidad o bien por la imposibilidad de llegar por temas geográficos no puede disfrutar de algunas obras. Aunque no sean los "grandes" estrenos, pero es un buen comienzo.

Uno de estos títulos resultó ser del bueno de Kim, y contaba en tono cifi tres historias sobre la destrucción del mundo que conocemos, o al menos dos de ellas.

En conjunción con otro director coreano de renombre, Yim Pil-Sung, cuya Hansel y Gretel parece haber gustado a crítica y público, se nos presentan primero una historia sobre lo que vendría a ser un apocalipsis zombi al uso pero realizando un recorrido cojonudo en sus minutos iniciales donde vemos el proceso de reciclaje de los deshechos de la población y como estos vuelven a la cadena alimentaria de la misma, provocando el desastre.


Vistosa, divertida y con buena factura. No es que sea una revolución ni creo pretenda serlo, pero está bien rodada, deja aspectos interesantes, homenajea incluso al cine zombi de Romero en más de una ocasión y cierto paralelismo divino por así decirlo termina por redondear un buen producto.

La historia central es quizás la más soberbia, seria y profunda de las tres. Aquí tenemos una sociedad futurista en la que los robots son siervos y están totalmente integrados en labores de ayuda, pero un modelo en concreto destinado a un templo budista parece ser que da indicios de ser la reencarnación del mismísimo Buda.
Qué podemos esperar? Frases que llevan a la reflexión, un debate ético sobre la relación humano-robot y la incapacidad, a pesar de su aparente evolución, de un ser humano que aun teniendo ante sus ojos algo de lo que podría aprender, sigue negándose a aceptarlo ya sea por miedo o por no estar preparado para ello.


En mi opinión es sin duda la propuesta con más potencial y con un tema que perfectamente podría dar para un largo bien desarrollado, pero ante la asfixia que provoca su determinada duración, tiene que ir por faena, con lo que tenemos la sensación de cierta prisa que no va en consonancia con la paz que intenta retratar.
A pesar de todo, visualmente es cojonuda y, si obviamos cierta parte con una vecina histriónica con un mensaje demasiado inocente en comparación con el material general que trata, tenemos probablemente la mejor de las tres historias.
Curiosamente esta segunda no retrata la fin del mundo como en las otras, o como mínimo no un fin terrenal.

Su tercera parte es la más delirante de todas, básicamente trata sobre un meteorito que amenaza con acabar con todo rastro de vida sobre la faz de la tierra.
Delirante porque el motivo de este impacto es tremendo, una ida de olla descomunal que tan sólo deja espacio para reirse un rato con las escenas de los presentadores de televisión y para poco más. Es la menos visual y profunda aunque no por ello deja de introducir sutilmente ciertos aspectos de crítica social.


A la hora de ver este tipo de cine hay que reparar en ciertos aspectos, hay que tener en cuenta que es una sociedad bien distinta a la nuestra, que sus reacciones no son como las nuestras así como nosotros en Europa no vamos con el "qué ocurre amigo?" o el "déjame que te diga una cosa hijo". Allí expresan sus emociones como si tuvieran que arrancar una moto Montesa, para acto seguido parecer sentir culpa o vergüenza por hacerlo. Sus emociones van por otros derroteros amén de que su sociedad tiene otras preocupaciones, aunque no olvidan el mirar de reojo a occidente para verter cierta crítica también, porque en el fondo, son muy cachondos.

Esto no quita que la obra pueda ser una soberana basura y, por supuesto, a la persona que más o menos le de lo mismo descubrir nuevas (o distintas) formas de cine pues probablemente no sea la obra más recomendada. De hecho, estas tres historias en mi opinión distan de ser tan tan redondas como lo fueron hace poco las de Black Mirror, pero a su manera ofrecen también interesantes puntos de vista desde un país que sin duda cada vez llama con más fuerza en el panorama internacional.

Un saludo!

1 de octubre de 2012

Piratas del Caribe - On Stranger Tides

A la mayoría de la gente, Piratas del Caribe le parece peor con cada entrega. Debo reconocer que la segunda no me produjo ni frío ni calor, pero la tercera llegó a gustarme. Me pasa justo a la inversa que con el fenómeno Harry Potter. A Potter a la gente le gusta más conforme se suceden las entregas, algo incomprensible para mí, hasta la fecha me parecen un soberano peñazo con cada entrega, y una vez visto su cierre...sigue siendo una basurilla que por cierto, predije casi al dedillo hace ya unos cuántos años sin tener ni puñetera idea de cómo iba a acabar. Menudo spoiler me marqué en su día sin saberlo...

Con Piratas en cambio, como digo, su tercera parte a mi me llegó incluso a gustar, creo que hace tres o cuatro años que la vi, pero me resultó interesante la manera de mostrar el micro mundo pirata y me pareció una entretenida cinta de aventuras....no muy dinámica en cuanto a acción y comparto la opinión con que no es realmente una cinta para los peques (aunque vaya disfrazada de ello), pero me pareció vistosa y con algún punto interesante o como mínimo llamativo. Igual la recupero y la revisiono, por si tuve uno de esos días canábicos.

Esta última (que no lo será, seguro) entrega de las aventuras del pirata Sparrow dirigida por Rob Marshall (Memorias de una Geisha o Chicago (2002)), se centra en la búsqueda de la fuente de la eterna juventud.

Un juego a tres bandas entre los que se encuentran unos españoles muy estirados y malvados, los británicos y los piratas, capitaneados por el mismísimo Barbanegra y que se convierte, por momentos, en el gran aliciente de la cinta.


Aliciente que queda empañado por una nefasta interpretación de nuestra Pe que provoca una desconexión absoluta cada vez que aparece en pantalla, muy poca fuerza para el peso que debe darle a la historia.
Pero no acaban ahí los problemas, algunas escenas resultan demasiado largas y cierta "historia" de "amor" metida un poco con calzador sobre las sirenas da un poco hasta de vergüenza ajena.
Releyéndo críticas sobre su tercera parte, este problema en referencia a la duración de algunas escenas y el cháchara que se gastan sus protas pareció ser uno de los puntos que más pesó para dilapidar aquella. Quizás a mí no me lo pareció en su día, pero desde luego, el ritmo en esta es muy irregular, en parte debido a esta lentitud narrativa y a que se le ve un potencial muy muy desaprovechado conforme avanzan los minutos.

Y es una lástima, porque la cinta se basa en la obra de Tim Powers que a su vez sirvió de inspiración al mismísimo Ron Gilbert para su Monkey Island. La obra de Powers resultó ser una revolución en el estancado mundo pirata, introduciendo muchos elementos fantásticos al género vudú y presentando un juego de caracteres caótico y nada predecible (algo así como lo que está sucediendo con Juego de Tronos), en el que ni los piratas más malvados lo eran tanto, o sí, y en el que un aparentemente inofensivo aprendiz podía resultar ser todo un guerrero...o no. Muy recomendable su lectura (sobre todo para los fans de Monkey) y, lo dicho, una lástima porque de lo único que toma la cinta es algo de Barbanegra, algo de magia y un débil hilo argumental en torno a la fuente de la vida....lo demás, muy prescindible.

Claro que siendo un producto presumiblemente enfocado a un público jovenzuelo tampoco íbamos a ver como un tipo le saca las tripas a otro mientras hace un rito vudú para hablar con los muertos.

Y Deep....pues sigue siendo la gran atracción, en su línea. No es tan tremendamente cansino como en la segunda en parte a que, Barbanegra, le roba bastante pantalla en mi opinión.
Floja cuarta entrega de Piratas del Caribe.

Un saludo!

24 de septiembre de 2012

The Help (Criadas y Señoras)

A la hora de abordar títulos como The Help o Criadas y Señoras como se conoce por estos lares, te asaltan una serie de dudas que a veces pueden hacer variar significativamente la valoración de una obra.

The Help se adentra en el Mississippi de los años 60 para mostrarnos la historia de una joven recién licenciada interpretada por Emma Stone que quiere triunfar como escritora y a la que no se le ocurre mejor manera de hacerlo que mostrando al mundo una serie de historias contadas con total naturalidad por parte de las criadas de la comunidad negra de su ciudad natal.


Indudablemente, la cinta deja como primera sensación buen sabor de boca. Su factura y en especial su fotografía e interpretaciones son para quitarse el sombrero, por lo que en estos aspectos dudo que defraude salvo por un par de detalles en los que puede que no conectemos del todo precisamente por unos de los puntos de los que puede adolecer la cinta, su, por momentos, excesivo edulcoramiento de una situación que pintaba putas y que aquí, como digo, se ve con cierto tono pastel al que quizás le falta ser algo más canalla.

Pero vayamos por partes, ya que no hay que olvidar que es una historia de ficción basada en una obra de la que nadie parece ponerse de acuerdo en cuanto a veracidad o falta de garra en cuanto a mostrar las verdaderas burradas a las que eran sometidas las pobres mujeres. Pero como drama e historia funciona muy bien, y nos ofrece más de dos horas de montaña rusa emotiva en la que se nos muestra una época con problemas raciales, nada que ver con la esclavitud de años anteriores, pero donde una supuesta sociedad con tendencia a ser civilizada parece estar en pañales (nunca mejor dicho) en algunos muchos aspectos.


Por un lado tenemos el nexo que une a Emma en su cruzada por triunfar, que pasa por diversas fases desde la necesidad por cumplir un sueño hasta llegar a sus propias raíces y la verdadera naturaleza de sus actos.
En ese camino veremos, con algún punto incluso de comedia, cómo de podrida puede llegar a estar la sociedad que la rodea, en especial una Bryce Dallas Howard que representa la que podría considerarse como madrastra malvada de la historia y de la que se ha llegado a criticar por su maniqueo papel. Puedo entenderlo, pero no lo comparto. En mi opinión el "personaje" podría haberse dividido entre las amiguitas del club y haber llegado a un punto parecido, pero se perdería la fuerza que le imprime Bryce para que el espectador no se diluya en algo redundante y que simplemente se quede y enfoque una idea global de un sector de la sociedad abanderado por este personaje.
Por el otro tenemos a las criadas y su world apart, verdaderos puntos punzantes hacia el espectador en especial Viola Davis y Octavia Spencer. La primera sufridora, con un punto irónico y que pone al espectador en verdaderas situaciones que cortan la respiración. La segunda es todo carácter y añade el tono cómico en algunas situaciones a pesar del dramón personal que arrastra, no es de extrañar su reconocimiento en forma de Oscar.

En qué papel dejamos la cinta a la hora de valorarla? Pues en un plano superior aunque con cierta esencia a como se nos muestran cintas que cuentan la vida de las Geishas (Memorias de una Geisha es un bonito cuento) o temas tabú. Sabemos por lo leído en asociaciones como la Association of Black Women Historians que la historia parece obviar aspectos importantes y trivializar sobre el tema, pero profundizando un poco en lo que muestra, lo que cuenta y las sensaciones que dejan relacionándolo todo con la idiosincrasia del ser humano, a mí personalmente me parece sólida, no necesariamente debemos asistir a un Nanking en Jackson Mississippi para saber que probablemente muchas de esas mujeres lo pasaron realmente mal. Quizás para ellas aparezca una historia con un tono menos apastelado, igualmente válido y que completará un poco más nuestra historia, para no olvidarla.

Un saludo!

17 de septiembre de 2012

Sombras Tenebrosas

Casi, pero no.

Tim Burton vuelve con sus dosis particulares de retorcidos vampiros, cadavéricas damiselas y esos pesronajes esperpénticos más cercanos a la cinta de Bitelchus con toques de obras más plásticas como Sleepy Hollow.

Dark Shadows nos cuenta la historia de los Collins, una adinerada familia que llega a las Américas para prosperar, pero una maldición recae sobre el joven Barnabas (Jonny Deep) convirtiéndolo en vampiro y quedando sepultado...


El comienzo es made in Burton, a modo de cuento se nos introduce de forma maravillosa en la historia de forma clara y en consonancia con ese mundo de luces y sombras terroríficas que Tim parece no querer explotar, a pesar de ser el terreno en el que mejor se mueve en mi opinión.
No hay que olvidar que la cinta coquetea continuamente con la comedia, como la citada Bitelchus, a pesar de sus retorcidos momentos y sus "brutas" maneras, el problema es que esta brutalidad no da el pasito adelante que debiera para darle la estocada al espectador mientras se deleita con algunas escenas cuya fotografía es de cuento, una gozada para la vista por su composición, pero que queda empañada por momentos de una lentitud aplastante y que provocan lo peor que puede pasarle a una cinta de fantasía y terror, que se mire el reloj cada pocos minutos o que se note demasiado que la historia está ya finiquitada hace rato por previsible y algo aburrida.

Y es una lástima, porque Deep maneja muy bien este tipo de personajes tan de cuento amanerados pero afilados, con esa cuchilla que deja caer de vez en cuando y esa puesta en escena que llena la pantalla. Pero si el resto no acompaña, los gags no son nada del otro jueves y la historia acaba por no tener fuerza, todo acaba en agua de borrajas.

A pesar de todo, en mi opinión deja detalles interesantes y resulta mejor que su "Alicia", una cinta en la que tuvo la magnífica oportunidad de presentar al mundo esa historia insana que muchos esperábamos pero que se quedó en algo anodino, gran decepción aquella.

Un saludo!

14 de septiembre de 2012

New York

Esos pequeños detalles que nos recuerdan donde estamos, mientras el corazón se acelera y finalmente la grandiosidad te envuelve.

Aperture - OST Tron Legacy Daft Punk

10 de septiembre de 2012

The Expendables 2

Tras una entretenidísima primera parte del grupo de viejunos, Stallone vuelve a sacudir la gallina de los huevos de oro como ya hiciera con Rocky o Rambo para presentar más de lo mismo añadiendo todas esas posibles "viejas" glorias que antaño tanto nos hicieron disfrutar con el género de la acción.


Tras un comienzo apabullante, con un despligue de casquería y sinsentidos que deja atónito se presentan los personajes para dar paso a una misión de esas en las que se ven obligados a realizar porque sí....da igual que sean unos tipos a los que las balas les pasan por el lado siempre, se acepta para que la trama avance y ofrecer al espectador lo que quiere. Brutalidad, chascarrillos y guiños hacia unos personajes que acompañaron a toda una generación, aunque visto lo visto en el cine parece que también entretienen a algunos jovenzuelos de hoy en día.

Veamos, depende como tenga uno el día, lo siguiente le parecerá una excusa barata, pero aquí sinceramente hay que olvidarse de tramas, de pensar demasiado en si es factible o si es normal lo que sucede en pantalla. Da igual.

Aquí lo que prima es la diversión, las escenas chorras, los insultos gratuitos aunque mucho más dóciles que los de antaño, ver a Stallone repartiendo y...Chuck Norris. Sublime sus momentos, sublime su entrada, sublime sublime sublime. El que no se parta viéndolo es que no tiene alma.

A pesar de mis buenas intenciones para con la cinta, debo reconocer que su parte central me pareció algo lenta. Está claro que está ideada para el lucimiento de las chorradas y comentarios...para recordar momentos pasados y no creo que Sly engañe a nadie haciendo lo que hace en esta segunda parte, por fortuna de vez en cuando tenemos nuestra dósis letal de balazos y fantastamadas de otra época en pseudo-hd. Me dio la impresión que ni en alta definición quería presentar la peli para sentir más ese aire añejo...percepción personal, posiblemente incorrecta.

Por supuesto, toda la trama central y pasodobles a ritmo de cuchillazo tan sólo sirven para llegar a la traca final, que resulta cojonuda y otro baño de sangre gratuito y lleno de clichés y chascarrillos. Seamos benevolentes con la de momentos entretenidos que estos capullos nos han dado y reconozcamos esta peli como lo que es, una tarde de cervezas entre viejas glorias de la acción para recordarnos que alguna vez SOLO era divertido decir "morir hijosdeputa" para a continuación volver a las mates.

Un saludo!

3 de septiembre de 2012

The Cabin in The Woods

El género slasher, ese en el que un psicópata normalmente anónimo se va cargando al grupito de descerebrados, suele resultar bastante parecido salvo excepciones como los clásicos tipo Viernes 13, La matanza de Texas por su naturaleza y por lo que de ellos se puede aprender...contemporáneos como Scream que abrió la veda para un torrente de pelis clónicas o con alma de renovación como la de My Soul to Take del mismo Craven....eso sin entrar en el mercado asiático y sus excentricidades.

Precisamente con alma de renovación y con la intención de fusionar la ciencia ficción con el terror tipo Evil Dead y ese toque slasher surge esta The Cabin in the Woods, en el que aparentemente de nuevo un grupo de jovenzuelos se van inocentemente a pasar unas vacaciones a una casa de campo...


El principio deja toques interesantes, algo funciona en la química de los personajes que hace interesarnos por esos diálogos banales que casi siempre buscan que el espectador identifique a cada personaje con un rol y más tarde disfrute viendo cómo acabará. Entre otras cosas por unas extrañas escenas que se suceden mientras la trama avanza y que dejan entrever que existe un plano superior sobre lo que aparentemente parece ser la historia principal. Algo que engancha y nos deja espectante mientras la trama se descubre con algún giro que funciona muy bien y que añade a la cinta cierta profundidad muy interesante y que va más allá del simple género de terror.

Y la locura se desata.

La idea resulta cojonuda, el ritmo se acelera y la parte final simplemente resulta sublime, en un popurrí de géneros entre el gore más bruto, la ciencia ficción, el terror y la comedia.

El resultado final es muy satisfactorio aunque no carente de errores o aspectos cogidos algo con pinzas en pos de que la historia avance, incluida alguna que otra trampa hacia el espectador que si se mira con lupa pues puede no convencer del todo.

Pero a mí personalmente me vale con lo presentado por Drew Goddard, el cual hasta ahora había realizado guiones para series como Perdidos, Alias o cintas como Monstruoso. Es muy entretenida y deja esa sensación de un esfuerzo por presentar algo distinto sin olvidar que lo que aquí el espectador quiere ver son ríos de sangre y brutalidad, pero sin que te deje la sensación de haber visto una más, y en mi opinión lo consigue.

Comentar que esta cinta está prevista se estrene en España para finales de Octubre aunque su estreno "mundial" sucedió el pasado marzo-abril de 2012.

Un saludo!

28 de agosto de 2012

Desde el Mar de la Tranquilidad

Con la triste noticia de la muerte de Neil Armstrong nos despedimos de Nueva York después de 8 intensos días.

De la imperfecta perfección de Nueva York, de la brillante suciedad de Nueva York, del mundo que es una ciudad.
Nada más pisar suelo americano, lo primero que sentimos fue un apremiante impulso por llegar a la siguiente acera terrible, es una prisa contagiosa, en parte porque cada calle es como una escena de esas numerosas pelis que hemos visto en la maldita tele, la primera que me vino a la mente fue la imagen de Bruce Willis y su camiseta de tirantes fumando un pitillo jodidísimo.

Pero antes de llegar a ese cruce frenético, el cuello automáticamente se dirige a las alturas, los mega paneles luminosos, los infinitos rascacielos, los anuncios, los vendedores que no parecen vendedores sino actores de teatro. Músicos, homeless, taxis taxis taxis, humo en alcantarilla, ese olor a hamburguesa que casi te mantiene alimentado para que sigas caminando, tráfico, gente gente gente, ruido, batidos...entonces llega el final del día y todo se transforma en bares musicales, tabernas, neones que iluminan la noche, Broadway, espectáculo y el todo vale. El dinero corre por las calles, por las tiendas y por el suelo.


Te levantas al día siguiente atontado, casi dan ganas de hacer como en las pelis, de forma soñolienta llevarte un pitillo a la boca, pero recuerdas que tú no fumas y además eres de otro país, así que te duchas, almuerzas como los campeones y sales a la jungla. Casi imperceptiblemente te sientes más integrado en la manada y comienzas a moverte de forma más armoniosa por la ciudad.

Ejecutivos, parques, ajedrez, refrescos, café enorme, polis en casi cada esquina, “excuse me, sir”, “sorry” y p'alante.

Recuerdas el Empire, miras de nuevo hacia arriba y ahí está, dominando en las alturas, y el Chrysler, y el Top of the Rock...a lo lejos la Zona Cero aguarda silenciosa.
Te giras y ves aquél edificio de Superman, anuncios gigantescos de la última de Batman, vuelves a girar y te topas con la Estación Central y la enorme Biblioteca Pública, las calles se presentan espectaculares y llenas de actividad y el ansia por verlo todo casi te puede.

La vida te hace un zoom sobre los hombros, enfocas el metro y te paseas entre columnas de metal, suciedad y un rastafari tocando a Dylan...

De ese caluroso mundo subterráneo puedes emerger en Central Park y cambiar en tres minutos del frenetismo desmedido a la calma más absoluta, con algunos rascacielos asomándose entre las copas de los árboles mientras la gente corre de aquí para allá, atravesando senderos y puentes de piedra, esos en los que una parte es oscuridad y una figura indefinida aparece en las pelis amenazante, por fortuna aquí la mayoría eran simples jardineros.
Puedes emerger en Harlem y entrar en una misa góspel. Puedes emerger en Brooklyn ante la inmensidad de su puente y su puerto, mientras una comitiva de helicópteros presidencial aterriza a pocos metros y todo se llena de coches patrulla, ambulancias y controles. Locura ostentosa, no va a ser menos “el presi”.

Puedes elegir alguno de sus barrios como el Soho, Chinatown o Chelsea. Mientras caminas sus calles ves cafés, tiendas, restaurantes y puestos de perritos por todos lados, todos venden la mejor hamburguesa, las mejores costillas y su cerveza es la más selecta.
Y también puedes emerger en el World Trade Center y experimentar cientos de sensaciones sobre los hechos que todos conocemos. Allí probablemente puedas sentir desde el puritanismo más absoluto, a la consciencia más bondadosa, a la incomprensión por el grave problema de violencia armamentística que tiene el país...pero que cada cual opine lo que quiera, libertad para hacerlo se tiene de sobras.

Antes de que anochezca no hay que olvidarse de doña Libertad, y contemplarla al atardecer en barco mientras la ciudad se enciende para lidiar con la noche, en un sinfín de luces y colores que forman un skyline de otro mundo, inabarcable a pesar de haber podido ver algún otro como en Shanghái o incluso Tokyo. Cuando crees que todo ha pasado el puente de Brooklyn y ahora el de Manhattan te dan la estocada con su inmensidad, el tráfico sobre ellos, el tren nocturno y el “New York, New York” en los altavoces...y llegas a puerto, entonces recuerdas la peli de Allen y entiendes por qué decía aquellas palabras sobre su amada ciudad.



Así llega la noche de nuevo y la Luna ilumina los cielos en Times Square, aquella en la que el bueno de Armstrong caminó mientras la humanidad miraba los cielos....puedes verla sentado en las famosas escaleras mientras las luces de neón te flashean, viendo pasar a toda esa gente, con bolsas, comida, carritos, modelos imposibles, bicicletas...

No se puede negar que Nueva York es dólar, excentricidad, extremos, es una monstruosidad imperfecta, pero también es perfecta a su manera, es bella y violenta, una gran ciudad que debe digerirse con calma por parte del extranjero.

“Desde el Mar de la Tranquilidad, la Tierra colgaba encima de mi”.

Un saludo!