29 de octubre de 2012

Vertigo (De entre los muertos)

Hitchcock presentó allá a finales de los 50 un drama envuelto en misterio y suspense basado en la novela "D'entre Les Morts" en el que un inspector de policía se ve obligado a dejar el cuerpo por un grave problema de acrofobia. Un viejo amigo le encargará una tarea de investigador privado, que consiste en averiguar qué demonios le pasa a su mujer, la cual parece últimamente estar un poco "ida".


Para aquellos que nunca han visto una peli del maestro del suspense, Vértigo puede parecer algo extraña en su comienzo, con un juego algo más dramático de lo usual o de desconcierto y aislamiento, con unos personajes que en ocasiones parecen vivir un sueño en un mundo que parece no ir con ellos y que les hará evolucionar continuamente conforme avanza la trama.

Precisamente esa es la gran baza de esta cinta y probablemente una de las dificultades que más valoran sus defensores entre otros aspectos, la cinta más personal según declaraciones del propio director ya que parece existir cierta dualidad entre la protagonista Kim Novak y su musa Grace Kelly, aspecto que nos hace buscar referencias personales en sus entrañas para terminar descubriendo todo un conjunto de detalles muy personales y profundos que plasmó el director y que quizás hizo que en un primer momeno tuviese una acojida más bien fría por el público en general.
Asistimos a todo un derroche evolutivo, siendo la "primera parte" o función de la obra un viaje hacia lo desconocido, con aires de misterio y sobrenatural, para pasar directamente hacia una obsesión casi enfermiza y cierta crítica social hacia el aspecto, tocando aspectos de la vida y la muerte de forma sublime, sin artificios y con unos actores que poco a poco van abriéndose hacia el espectador provocando las distintas reacciones buscadas por el director.
Destacar también la fantástica partitura de Bernard Herrmann y un trabajo de fotografía tremendamente plástico junto a un James Stewart que simplemente lo borda en un papel nada fácil y que lo lleva al extremo llegados a un punto de la historia.
Sin olvidar su parte final, en el que de nuevo se recupera cierta esencia Hitchcoriana para darte la estocada y dejar esa sensación de "menudo cabronazo, no me lo esperaba", tan propia de sus pelis.
Por supuesto, existen bastantes detalles que llaman la atención como algunos encuadres fantásticos e imposibles, los títulos de crédito, los colores utilizados en algunas escenas, detalles, detalles, detalles...


Vértigo es una muy interesante propuesta, muy sólida y que consigue mantener enganchado al espectador a pesar de ciertos momentos algo densos en mi opinión que, por otro lado, no dejan de enriquecer la historia y sus personajes, dando como resultado algo más complejo y completo, pero que me parece acertado poner en preaviso al espectador para que no se extrañe si en algún momento tiene dicha sensación, sobre todo si ha visto antes pelis más dinámicas y "actuales" como Psicosis o Frenesí.

Una obra que sigue siendo todo un ejercicio para ver cómo las pelis de este buen hombre han dejado huellas imborrables hasta nuestros días en el cine actual.

Un saludo!

22 de octubre de 2012

Contagio

Steven Soderbergh, un tipo que igual te rueda Traffic que Solaris que Ocean's Eleven se mete de lleno en el mundillo de las pandemias intentando no caer en la típica peli mezcla entre 28 días después y Resident Evil.
Viniendo de este director era bastante dudoso que se metiera en pantanos de ese calibre, así que en su lugar nos planta en mitad de la city y lo que parece un simple resfriado se comienza a expandir de forma descontrolada.

Contagio nos ofrece una visión rápida de lo que podría pasar ante un brote bacteriológico sin control en nuestra sociedad mezclado con tintes sociales en cuanto a las cada vez más dominantes nuevas redes de comunicación y el peso de bloggers en cuanto a trasladar al pueblo notícias que en otros tiempos eran férreamente controladas por los gobiernos. Como si de una catástrofe medioambiental de la que no podemos escapar se tratara, el ser humano intenta paliar este desaguisado con los medios de los que dispone, intentando ir contra la naturaleza de un virus que se mueve a la velocidad de la muerte.


Aquí se mezclan intereses, medios de comunicación, redes sociales (cada vez tan de moda en cualquier thriller moderno) e investigaciones rozando el límite para intentar detener lo que bien podría suceder en estos momentos.
El elenco de actores es digno de mención, con unos Damon, Law, Winslet y demás que realmente trasladan bastante bien la sensación de pánico, desconcierto y agobio.
A la hora de valorar el si ver una cinta de este tipo (sin mirar quién es el director), es inevitable el pensar que tenemos cintas a cascoporro sobre el tema pandémico, por no hablar de series post-apocalípticas y mandangas de ese tipo, así que llegados a este punto te planteas si realmente es necesaria una más o a preguntarnos qué tiene esta que no tengan otros productos.
Sin ir más lejos la recientemente comentada Doomsday Book tiene en su hilo argumental algo parecido a lo que sucede en esta Contagio, muy de base, pero contada de una forma mucho más visual y directa, pero evidentemente saliendo derrotada en comparación a la profundidad mostrada por Soderbergh en muchos otros aspectos, tanto en lo actoral como en las distintas temáticas que toca.
Y es que estas temáticas son sin duda el punto fuerte de la cinta y lo que realmente la hace destacar de otros productos, presentando una serie de ideas en cuanto a periodismo amarillista y las comentadas nuevas formas de hacer llegar las notícias a una población tan "manejable" cuando se trata (y cuando no) de posibles amenzas globales, alejándose por momentos de la amenaza global para convertirse en el thriller que realmente es, jugando con el espectador de forma magistral y presentando esas conspiraciones que tanto gustan al consumidor de estos productos, redondeándolo todo en una duración justa y sin resultar cargante ni un mareo continuo de nombres sin sentido.

Un saludo!

15 de octubre de 2012

El topo (Tinker Tailor Soldier Spy)

La cinta de Tomas Alfredson, aquél que me maravilló con su Déjame Entrar hace un tiempo y que posteriormente fue remakeada de forma más que convincente por Matt Reeves se atreve esta vez con una obra de John Le Carré y sus historias de espías, tan alejadas del género vampírico, aunque quizás no tanto.

El caso es que se ha rodeado de actorazos como John Hurt, Gary Oldman o Tom Hardy (y alguno emergente como Benedict -Holmes- Cumberbatch) para contar una historia alejada de cualquier atisbo de fantasmada tipo Bond, Bourne y derivados.

La trama, un agente retirado debe volver al servicio para desenmascarar un infiltrado por los rusos en el servicio de inteligencia británico.


Aquí no hay carreras frenéticas ni saltos imposibles por tejados mientras el malo o colaborador del malo intenta escapar para que el detective sombrío y atormentado no le pueda sacar una pista.
Tampoco tenemos grandes explosiones ni viajes de aquí para allá a tierras exóticas o países herméticos para sacar un cuadernillo que tiene los nombres de un par de personajes claves.

No. Alfredson se ha marcado una obra totalmente mundana, donde el espectador debe seguir el hilo y estar atento porque los personajes van a la suya, deducen con miradas y reflexionan para sus adentros, salvo alguna aclaración más que nada para no dejar a la altura del betún al listillo de turno. Tonterías innecesarias algunas como el papel en la puerta e incomprensibles otras por la dificultad de encontrar expresión alguna en algún personaje y deducir qué demonios quieren decir con sus silencios herméticos.

Así pues tenemos a un conjunto de buenos actores, que a través de pesquisas, deducciones y movimientos clave van desenmarañando un juego de mayores, de muy mayores.

Y este es uno de los problemas, que es difícil conectar en un juego algo aburrido por momentos, que sí, que probablemente la cosa vaya por esos derroteros y no por maquinaciones perversas del Dr. Maligno, pero el caso es que la peli huele a polilla y, salvo que a uno le gusten mucho este tipo de pelis pues puede no pasar un rato precisamente ameno.

Y qué esperabas? -Soltará alguno. Nada, sabía a lo que me enfrentaba y creo que lo que vende lo vende de forma fantástica, pero quizás algo con más dinamismo y con unos tiempos de conexión entre escenas mejor marcados, no de explosiones ni mandangas, pero sí algo que expanda un poco el ventanal, que de una visión algo más global y formada para que el espectador pueda de vez en cuando pestañear sin creer que se ha ido a Oz. Pero en cualquier caso, no puedo decir que la peli sea mala por esto, en absoluto, y se puede uno ir a por un vaso de agua tranquilamente sin darle al pause, entre otras cosas porque ya atará cabos más adelante o ya se lo atarán por usted. La cosa no es que sea compleja, es algo tediosa, acercándose peligrosamente a esa temible frase que la mayoría de los espectadores lanzan en estos casos: "Y tanto rollo para esto?"

Para aquellos que quieran ver una peli sin demasiados artificios, de ritmo lento pero probablemente más cercana (digo probablemente) a la realidad del mundo de los espías y servicios de inteligencia, pues le verán el puntillo. Para los demás, mejor verla un día de mucho frío, con manta y chucherías para endulzar el camino.

Un saludo!

11 de octubre de 2012

New York Part II

El segundo día piensas en que sólo es una ciudad, pero comienzas a entender su simetría, a ver sus detalles, su historia, su locura, esa escena que tenías olvidada en la memoria...alzas la vista y el mismísimo Elvis te invita a elevarte hacia las alturas, para ver cosas que ayer parecían ser invisibles.

OST Tron Legacy Daft Punk

8 de octubre de 2012

Doomsday Book

El cine coreano no es que esté en primera linea mundial en cuanto a renombre o público, pero no se puede negar que en su búsqueda por no resultar indiferente no estén ofreciendo productos cuanto menos curiosos.

Kim Ji-Woon ya me maravilló con su El bueno, el feo y el raro precisamente en Sitges. Aquella me llamó la atención por ser una nueva visión de una de mis pelis preferidas y resultó no sólo ser un remake del Rubio y compañía, sino que ofrecía nuevos aspectos y detalles que la convertían en un producto con vida propia y, por qué no decirlo, con una factura muy conseguida. Diversión pura y que me ayudó a comprender un poco más por donde van los tiros en la mente coreana en cuanto a su visión del cine más comercial, es que son muy cachondos estos coreanos!

Este año me he encontrado con la fantástica propuesta de Filmin de estrenar algunos títulos por la web a precios bastante potentes. Hablamos de 7 estrenos a 3 euros el título o un bono de unos 22 euros que ofrecen la posibilidad de verlos todos y una selección de ciento y pico pelis de otros años. Una propuesta en mi opinión muy interesante y que debería extenderse a otro tipo de eventos para poder llegar a un público que, ya sea por el abusivo peaje del que sufrimos, por comodidad o bien por la imposibilidad de llegar por temas geográficos no puede disfrutar de algunas obras. Aunque no sean los "grandes" estrenos, pero es un buen comienzo.

Uno de estos títulos resultó ser del bueno de Kim, y contaba en tono cifi tres historias sobre la destrucción del mundo que conocemos, o al menos dos de ellas.

En conjunción con otro director coreano de renombre, Yim Pil-Sung, cuya Hansel y Gretel parece haber gustado a crítica y público, se nos presentan primero una historia sobre lo que vendría a ser un apocalipsis zombi al uso pero realizando un recorrido cojonudo en sus minutos iniciales donde vemos el proceso de reciclaje de los deshechos de la población y como estos vuelven a la cadena alimentaria de la misma, provocando el desastre.


Vistosa, divertida y con buena factura. No es que sea una revolución ni creo pretenda serlo, pero está bien rodada, deja aspectos interesantes, homenajea incluso al cine zombi de Romero en más de una ocasión y cierto paralelismo divino por así decirlo termina por redondear un buen producto.

La historia central es quizás la más soberbia, seria y profunda de las tres. Aquí tenemos una sociedad futurista en la que los robots son siervos y están totalmente integrados en labores de ayuda, pero un modelo en concreto destinado a un templo budista parece ser que da indicios de ser la reencarnación del mismísimo Buda.
Qué podemos esperar? Frases que llevan a la reflexión, un debate ético sobre la relación humano-robot y la incapacidad, a pesar de su aparente evolución, de un ser humano que aun teniendo ante sus ojos algo de lo que podría aprender, sigue negándose a aceptarlo ya sea por miedo o por no estar preparado para ello.


En mi opinión es sin duda la propuesta con más potencial y con un tema que perfectamente podría dar para un largo bien desarrollado, pero ante la asfixia que provoca su determinada duración, tiene que ir por faena, con lo que tenemos la sensación de cierta prisa que no va en consonancia con la paz que intenta retratar.
A pesar de todo, visualmente es cojonuda y, si obviamos cierta parte con una vecina histriónica con un mensaje demasiado inocente en comparación con el material general que trata, tenemos probablemente la mejor de las tres historias.
Curiosamente esta segunda no retrata la fin del mundo como en las otras, o como mínimo no un fin terrenal.

Su tercera parte es la más delirante de todas, básicamente trata sobre un meteorito que amenaza con acabar con todo rastro de vida sobre la faz de la tierra.
Delirante porque el motivo de este impacto es tremendo, una ida de olla descomunal que tan sólo deja espacio para reirse un rato con las escenas de los presentadores de televisión y para poco más. Es la menos visual y profunda aunque no por ello deja de introducir sutilmente ciertos aspectos de crítica social.


A la hora de ver este tipo de cine hay que reparar en ciertos aspectos, hay que tener en cuenta que es una sociedad bien distinta a la nuestra, que sus reacciones no son como las nuestras así como nosotros en Europa no vamos con el "qué ocurre amigo?" o el "déjame que te diga una cosa hijo". Allí expresan sus emociones como si tuvieran que arrancar una moto Montesa, para acto seguido parecer sentir culpa o vergüenza por hacerlo. Sus emociones van por otros derroteros amén de que su sociedad tiene otras preocupaciones, aunque no olvidan el mirar de reojo a occidente para verter cierta crítica también, porque en el fondo, son muy cachondos.

Esto no quita que la obra pueda ser una soberana basura y, por supuesto, a la persona que más o menos le de lo mismo descubrir nuevas (o distintas) formas de cine pues probablemente no sea la obra más recomendada. De hecho, estas tres historias en mi opinión distan de ser tan tan redondas como lo fueron hace poco las de Black Mirror, pero a su manera ofrecen también interesantes puntos de vista desde un país que sin duda cada vez llama con más fuerza en el panorama internacional.

Un saludo!

1 de octubre de 2012

Piratas del Caribe - On Stranger Tides

A la mayoría de la gente, Piratas del Caribe le parece peor con cada entrega. Debo reconocer que la segunda no me produjo ni frío ni calor, pero la tercera llegó a gustarme. Me pasa justo a la inversa que con el fenómeno Harry Potter. A Potter a la gente le gusta más conforme se suceden las entregas, algo incomprensible para mí, hasta la fecha me parecen un soberano peñazo con cada entrega, y una vez visto su cierre...sigue siendo una basurilla que por cierto, predije casi al dedillo hace ya unos cuántos años sin tener ni puñetera idea de cómo iba a acabar. Menudo spoiler me marqué en su día sin saberlo...

Con Piratas en cambio, como digo, su tercera parte a mi me llegó incluso a gustar, creo que hace tres o cuatro años que la vi, pero me resultó interesante la manera de mostrar el micro mundo pirata y me pareció una entretenida cinta de aventuras....no muy dinámica en cuanto a acción y comparto la opinión con que no es realmente una cinta para los peques (aunque vaya disfrazada de ello), pero me pareció vistosa y con algún punto interesante o como mínimo llamativo. Igual la recupero y la revisiono, por si tuve uno de esos días canábicos.

Esta última (que no lo será, seguro) entrega de las aventuras del pirata Sparrow dirigida por Rob Marshall (Memorias de una Geisha o Chicago (2002)), se centra en la búsqueda de la fuente de la eterna juventud.

Un juego a tres bandas entre los que se encuentran unos españoles muy estirados y malvados, los británicos y los piratas, capitaneados por el mismísimo Barbanegra y que se convierte, por momentos, en el gran aliciente de la cinta.


Aliciente que queda empañado por una nefasta interpretación de nuestra Pe que provoca una desconexión absoluta cada vez que aparece en pantalla, muy poca fuerza para el peso que debe darle a la historia.
Pero no acaban ahí los problemas, algunas escenas resultan demasiado largas y cierta "historia" de "amor" metida un poco con calzador sobre las sirenas da un poco hasta de vergüenza ajena.
Releyéndo críticas sobre su tercera parte, este problema en referencia a la duración de algunas escenas y el cháchara que se gastan sus protas pareció ser uno de los puntos que más pesó para dilapidar aquella. Quizás a mí no me lo pareció en su día, pero desde luego, el ritmo en esta es muy irregular, en parte debido a esta lentitud narrativa y a que se le ve un potencial muy muy desaprovechado conforme avanzan los minutos.

Y es una lástima, porque la cinta se basa en la obra de Tim Powers que a su vez sirvió de inspiración al mismísimo Ron Gilbert para su Monkey Island. La obra de Powers resultó ser una revolución en el estancado mundo pirata, introduciendo muchos elementos fantásticos al género vudú y presentando un juego de caracteres caótico y nada predecible (algo así como lo que está sucediendo con Juego de Tronos), en el que ni los piratas más malvados lo eran tanto, o sí, y en el que un aparentemente inofensivo aprendiz podía resultar ser todo un guerrero...o no. Muy recomendable su lectura (sobre todo para los fans de Monkey) y, lo dicho, una lástima porque de lo único que toma la cinta es algo de Barbanegra, algo de magia y un débil hilo argumental en torno a la fuente de la vida....lo demás, muy prescindible.

Claro que siendo un producto presumiblemente enfocado a un público jovenzuelo tampoco íbamos a ver como un tipo le saca las tripas a otro mientras hace un rito vudú para hablar con los muertos.

Y Deep....pues sigue siendo la gran atracción, en su línea. No es tan tremendamente cansino como en la segunda en parte a que, Barbanegra, le roba bastante pantalla en mi opinión.
Floja cuarta entrega de Piratas del Caribe.

Un saludo!