6 de abril de 2015

Spring

Curiosa mezcla de géneros los que se dan cita en la apuesta de Justin Benson y Aaron Moorhead para mostrarnos una historia de amor envuelta con ciertos elementos de terror y ciencia ficción.


Evan es un joven estadounidense al que una serie de situaciones personales le llevan a realizar un viaje a Italia donde conocerá una enigmática chica.

Aunque a priori podría parecer que nos encontramos con una cinta que camina en dirección a otros títulos como Hostel, donde se masca la tragedia del viajero mochilero, Spring se las apaña para dotar de entidad propia a la historia y de balancear muy bien el misterio y los elementos de tensión para ponerlos a los pies de sus protagonistas, dotando de una profundidad destacable el conjunto.

El que espere una cinta de terror al uso, con casquería o el típico slasher de mochileros, se sentirá decepcionado. En su defecto tenemos una atípica historia de amor, que se cimienta poco a poco y que va mostrando sus cartas lentamente hasta llegar a su verdadera esencia, en una extraña combinación entre la evolución, la naturaleza del ser humano y la dificultad de entender el amor.

Con buen pulso, con un cuidado aspecto técnico gracias a una serie de secuencias llamativas, como ese encuentro balanceado de situaciones que acaban en un enfoque de los protagonistas, una más que correcta fotografía o unos efectos especiales bien gestionados dado el presupuesto, arriesgando incluso en alguna ocasión, tenemos una cinta bastante completa que sin embargo tiene un par de puntos flacos que a mi parecer le impiden no llegar más alto.

Si bien es cierto que su historia está bien hilvanada, que sus bases son muy correctas y que resulta original en su propuesta, su tercio final sufre del típico mal de querer explicarlo todo de manera apresurada y de forma poco disimulada, dejando a pesar de esta machacona explicación algunos aspectos interesantes en el camino y con esa sensación de darlo todo mascadito no sea que quede alguna duda sobre el meollo, distanciándose por momentos de la propia esencia del film.

A pesar de todo, la historia culmina de forma más que correcta y el resultado es original, bien llevado y una alternativa ciertamente más sesuda y sólida que las típicas propuestas más teenagers.

Un saludo.

2 de abril de 2015

30 de marzo de 2015

Relatos Salvajes

Damián Szifron presenta una serie de historias cortas cuyo núcleo es una espiral de violencia que crecerá en sus protagonistas debido a una serie de acontecimientos aparentemente mundanos.


Estructurada de manera episódica, pero con personajes e historias distintas, Relatos Salvajes se adentra en pequeños sucesos que van formando una bola poco a poco hasta llevar al límite a los implicados, dando como resultado situaciones de venganza o incluso redención y saltándose por norma lo políticamente correcto.

Tenemos desde la sórdida historia de una posible venganza familiar que el destino pone en bandeja hasta una boda que se convierte en un carnaval de emociones llevada al extremo. Esta última sin duda todo un acierto donde confluyen en mayor medida las ideas del proyecto, uniendo venganza, odio, amor...en una vorágine de situaciones que desencadenan en todo un acontecimiento que no dejará indiferente.

La capacidad de Szifron de comprimir de manera dinámica tal cantidad de pequeñas situaciones que nos pueden golpear en cualquier momento de nuestras vidas, con una puesta en escena fantástica y el ver reflejado en cierta medida ese pensamiento fugaz de relato salvaje en pantalla es uno de los logros en esta producción hispano argentina que no llegaría a buen puerto sin el buen trabajo de sus actores principales, con un Ricardo Darín soberbio una vez más, cuya historia probablemente sea la más heroica o populista de todas, pasando por una Erica Rivas que refleja todo un tour de force en escasos minutos.

Puede que el espectador no sienta la misma empatía en función del relato, pero debido al buen ritmo y a que difícilmente no hayamos rozado alguna de las situaciones que se plantean, Relatos Salvajes es una muy entretenida propuesta pensada para sacarnos de esa rutina esquematizada en que se ha convertido el simple hecho de pagar una multa, asistir a una boda o conducir, dando rienda suelta a la imaginación y a ese universo alternativo en el que alguna que otra vez, podría cambiar el curso de nuestras vidas.

Un saludo.


27 de marzo de 2015

Master & Servant



Fotografía: Fran Martínez
Modelos: Eva Arellano & Andrea Pérez
MUA: Igor Losada
Vestuario: Lily Von Schatten

Master & Servant - Nouvelle Vague (original Depeche Mode)

17 de marzo de 2015

Wild (Alma Salvaje)

Después de dirigir a uno de los actores que más destaca actualmente en el panorama internacional gracias a series y cintas de gran calidad como Dallas Buyers Club, del director de esta Wild o la mini serie True Detective, Matthew McConaughey, Jean-Marc Vallée adapta esta vez la obra basada en las memorias de Cheryl Strayed.

Chery (Reese Whiterspoon) es una joven a la que la vida no le ha puesto aparentemente las cosas sencillas, así que después de unos acontecimientos concretos decide hacer una ruta de senderismo conocida como la Pacific Crest Trail que bordea la costa oeste de Estados Unidos desde la frontera con México hasta Canadá, con el fin de encontrar cierto equilibrio y acabar con la espiral de destrucción donde se encuentra sumida.


La historia se puede decir que se desarrolla desde el nacimiento de la nueva Cheryl, todavía arraigada a su pasado y atormentada, hasta este intento de búsqueda de redención y de encontrarse a sí misma con el fin de salir de una situación donde tocaba fondo.
A la vez que Wild se presenta como una cinta sencilla en su planteamiento, en sus entrañas tenemos la historia de una persona que abre su vida al espectador para que lo acompañe en esta gesta. Mediante flashbacks daremos forma a una vida que ha tenido un camino tortuoso mientras los idílicos paisajes contrastan con el sufrimiento personal, en un equilibrio casi orgánico entre la naturaleza y el ser humano.
Aunque se trata de una cinta muy personal orientada a centrar la atención a su actriz principal, hay que hacer referencia a la gran calidad de secundarios que intervienen en su vida, en especial Laura Dern, como madre de la protagonista y que consigue, a pesar de no disponer de muchos minutos en pantalla, transmitir prácticamente el gran núcleo dramático y el porqué de la personalidad de la protagonista.

Afincada en el drama, la cinta se muestra sólida y fiel a su espíritu sin dejar de lado cierto humor negro, recordando a menudo a la protagonista de Orange is The New Black (no sólo por el físico), aflojando la cuerda dramática cuando debe y mostrando momentos bellos y reflexivos, aunque aquí mi vena fotográfica me ha impedido disfrutar totalmente del aspecto visual, ya que creo que se podría haber sacado mucho más de estos escenarios.

Puede que no sea digerible por cualquier tipo de público, tal vez es necesario entender un poco ese espíritu viajero que parece purificar nuestro ser cuando estamos lejos de nuestro entorno cotidiano, haber percibido cierta sensación de añoranza y soledad cuando uno se encuentra en un país lejano, incluso tener cierto espíritu independiente para poder entender en cierta medida el porqué de una obra así. Esto no quita que se pueda disfrutar en cualquier caso, pero es comprensible que una parte de los espectadores no vean nada en todo esto, como otras obras en las que priman las sensaciones por encima de las palabras, como por ejemplo Lost in Translation.

Un saludo.



9 de marzo de 2015

Still Alice

Alice es una reputada profesora en la universidad de Columbia de Nueva York a la que es diagnosticada un tipo de Alzheimer precoz, muy raro a su edad.

Qué busca el espectador con Still Alice? Concienciarse? Un drama con el que pasar uno de esos ratos asfixiantes? Ver una de esas actuaciones personales sobresalientes que llevan al extremo la interpretación del actor o actriz?
El problema de este tipo de cintas radica en que es muy sencillo cruzar el límite de la ñoñería y el discurso gratuito en busca de la lágrima fácil, de lo sobre actuado y de caer en una nueva historia dramática de superación y pérdida, como tantas otras veces.
Pero si no se cruza y se quedan a medio camino, se les achaca falta de potencia emocional, de no saber dar la estocada, de no sacar partido a los momentos climáticos, de en definitiva no marcar al espectador a fuego para que recuerde pese a quien pese esta historia.



Still Alice no busca la lágrima fácil, busca dar a conocer un drama personal que podría estar sucediendo en cualquier parte en estos momentos, una pérdida irremplazable de una vida que se apaga y pierde absolutamente todo lo conseguido, es morir pero sin tener el honor de retener y despedirse de lo conseguido a base de sangre, sudor y lágrimas, por derecho.

El viaje no sería posible, por supuesto, sin la estupenda interpretación de Julianne Moore, cuyo Óscar es más que merecido, acompañada de unos secundarios que cumplen bastante bien en su cometido, con una destacable Kristen Stewart y aderezado con una fotografía interesante aunque no excesivamente llamativa.
Su punto digamos más débil posiblemente podríamos considerarlo como un arma de doble filo, porque aunque ciertamente existe cierto clímax que parece contenerse, es de agradecer que la historia se mantenga fiel a esa idea de no querer en cierta medida humillar en esencia a las personas cuyo drama se ha tomado la licencia de retratar, en un malabarismo bastante sobrio para no caer en el mal gusto y la falta de respeto por querer vender lo que no es.

Bajo mi punto de vista, Still Alice se resume en respeto y en rabia, contenida pero latente, y en un deseo para que en algún punto del planeta alguien observando un microscopio crea haber encontrado un remedio para poder despedirnos al menos con dignidad, con todos los momentos buenos y malos, en definitiva siendo quienes somos.

Un saludo.

6 de marzo de 2015

Demons


Demons - Imagine Dragons


Modelo: Danu Sonja - Fotografía: Fran Martínez - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!

2 de marzo de 2015

American Sniper

Muchas opiniones dispares había escuchado sobre la última película del prolífico Clint Eastwood, un tipo que parece disfrutar contando historias humanas que inciden sobre su país ya sea en el pasado, el presente o el futuro, pero siempre con un pulso y dirección envidiable.
Bajo mi punto de vista, American Sniper no es su mejor obra pero ni de lejos es la indiferencia absoluta y creo que en parte es incluso un logro lo que ha conseguido aquí el director.

Chris Kyle se crió en el seno de una familia conservadora y cuando tuvo la oportunidad de alistarse en los Seals de EEUU logró convertirse en toda una leyenda para su nación.

Por un lado he visto retratado el borreguismo americano, envuelto en esa manera de ver las cosas que tienen los estadounidenses más patrióticos que complace de sobras sus expectativas, por otro el que quiere ver lo absurdo en forma de ensalzamiento a leyenda de una persona educada con unos valores ultra conservadores, con graves problemas psicológicos antes y después, y finalmente pinceladas del radicalismo islámico, hasta dónde son capaces de llegar utilizando críos, degollando a periodistas...

Es tan fina la linea que traza Eastwood en su nuevo trabajo que parece mentira que le haya salido bien.


Entonces, qué falla en American Sniper?
Para empezar, comparto en cierta medida con los que critican que el director no haya profundizado en ciertos aspectos ni se haya mojado más allá de tres o cuatro referencias muy fugaces, pero también creo sinceramente que igual no le hubiese salido la jugada tan bien de cara a presentar una cinta donde dejase, como también es costumbre en otros trabajos suyos, al espectador el papel de opinar sobre lo que han visto y en un tema como este es más que probable que jamás se llegara a contentar al 100% del público.
Pero ciertamente, ese punto de autocomplacencia hace que American Sniper no llegue a cuotas más elevadas.

Sin sacrificar el ritmo no obstante, podemos discernir cierta crítica sobre una guerra que no parece importar demasiado, el olvido que sufren los soldados, la poca solidez de unas misiones que parecen más bien destinadas a crear expectación patriótica a través de mártires para conseguir más alistamientos, la xenofobia, las secuelas que deja la guerra, las motivaciones de los jóvenes, las decisiones bravuconas en lugar de reflexionadas, respetando la obra original en que se basa y sin herir la sensibilidad de sus conciudadanos en un punto delicado de la historia estadounidense.

En definitiva es cierto que no es la revolución, es decir, es una historia simple, sencilla, aunque no carente de complejidad como he comentado, amparada en la elegancia al que nos tiene acostumbrados el director de vez en cuando aunque sin ir más allá y apoyado en un Bradley Cooper fantástico.

Un saludo.

23 de febrero de 2015

Nightcrawler

Entretenido en confeccionar guiones hasta ahora en productos como Acero Puro o El Legado de Bourne, Dan Gilroy parece tener una historia interesante en mente pero debido a unos pocos detalles no comparto la admiración que otros sienten por este thriller que parece pretender posicionarse del bando de títulos como Drive o incluso Taxi Driver.


Louis Bloom es un ratero, un buscavidas que se mueve por las calles de Los Ángeles amparado en las sombras como una alimaña y que un buen día parece encontrar el oficio para el que ha nacido.

Sin duda Nightcrawler tiene bondades, empezando por una interpretación, una vez más fantástica de Jake Gyllenhaal, pasando por una fotografía en ocasiones bastante buena y un fondo interesante que muestra esa ferocidad del mundo de las comunicaciones por ofrecer al pueblo lo que pide en gran medida, morbo.

La cinta atrapa, con un ritmo bastante dinámico donde comienza a alejarse de la naturaleza de otras cintas con la que se la ha comparado, como Drive, cuya propuesta es mucho más de impacto contemplativo, de zarpazo directo y potencia emocional. Aquí tenemos una historia que requiere moverse rápido, que busca continuamente ofrecer a cualquier precio situaciones lo más sugerente posible de cara a que el espectador entienda de qué va todo esto, y ahí es donde a mí personalmente se me comenzó a torcer ligeramente el gesto.

No voy a discutir el ascenso a los cielos del primer buscavidas que nos encontramos, pero cuesta horrores cierta impunidad y, por llamarlo de alguna forma, suerte a la hora de encontrarse casos que precipiten la historia hacia donde el director quiere. Esto nos lo tragamos en CSI porque es lo que es, y porque Horatio Caine es Dios, pero en cerca de dos horas la cosa puede llegar a parecer de chiste. 

Y llegados a su punto final, tenemos un cierre que ciertamente termina de subrayar con negrita arial del 36 el mensaje, que se ve venir ciertamente y que no es que sea malo, al contrario, es llamativo, impacta en cierta medida y está bien rodado, pero termina por confirmar que la historia hacía tiempo que había terminado de contarse.

A pesar de estos aspectos, Nightcrawler es bastante entretenida, como conjunto funciona y sin duda es un comienzo más que prometedor del director tras las cámaras.

Un saludo.

16 de febrero de 2015

Whiplash

Con un toque seco de batería entra en pantalla esta monstruosidad de Damien Chazelle, un tipo que únicamente recuerdo por el pastelazo de Grand Piano y que parece haber reordenado su cabeza desde aquel galimatías interpretado por Frodo.


Whiplash es el eslabón perdido en el mundo de la música, ese que se perdió en el momento en que alguien creyó que hacer música es simplemente sentarse y escribir o ir a un reality o sencillamente tener una cara bonita y estar dispuest@ a dar a las masas un Dios de plástico.

Andrew es un estudiante en una prestigiosa escuela de música, comandada por un implacable director cuyas técnicas de aprendizaje resultan muy peculiares en nuestros días.

Quizás por mi naturaleza de músico frustrado, la cinta de Chazelle me ha tocado más la fibra de lo que debiera, o quizás realmente estamos ante un prodigio de fuerza, de ritmo, un descubrimiento y un tour de force en el que durante poco más de hora y media nos van a retorcer en el asiento hasta la extenuación, en algunas escenas que sencillamente sientes la necesidad de atravesar la pantalla ya sea para ponerte a tocar o bien para detener esa locura.

Su mensaje, en ese sentimiento crepuscular que envuelve el aparente fin de los grandes músicos y la falta de los mismos en nuestra era, retumba continuamente y nos asfixia, porque sabemos que el camino para extraer la genialidad parece ser lo que vemos, pero por otro lado nos plantea hasta qué punto puede una persona sacrificar incluso su humanidad, en un debate interno que nos dejará sin capacidad de reacción.

Todo ello no sería posible sin la potencia de J.K. Simmons, el puto Jonah Jameson consigue sacarnos de nuestras casillas en más de una ocasión gracias a llevar al límite a sus alumnos, sin menospreciar la enorme labor de Milles Teller, cuyo sufrimiento de veras nos llega hasta los huesos.

Sencillamente una maravilla.

Un saludo.

10 de febrero de 2015

Fargo (Serie)

El genuino universo creado allá por 1996 por los hermanos Coen vuelve de nuevo a situarnos en una desoladora Minnesota bajo un entorno frío y hostil en el que varias historias se entremezclan entre sí para mostrarnos hasta dónde puede llegar el ser humano en su lucidez, violencia y estupidez por partes iguales.


Lester Nygaard, interpretado por Bilbo Bolsón, es la definición del típico looser que jamás ha conseguido nada en la vida por decisión propia y al que la vida ha tratado con desprecio hasta que se topa en el camino con un asesino que le ofrece una tentadora y peligrosa opción.

La otra cara de la moneda de Nygaard la encontramos en Malvo, una endiablada representación del mal en forma de tipo aparentemente frágil con la cara de Billy Bob Thornton que sin duda es uno de esos personajes al que el espectador espera impaciente que aparezca pues su presencia en pantalla es sencillamente brutal y que nos regala algunos de los mejores momentazos de la serie.

El destino provocado por una serie de coincidencias juega una parte fundamental en esta violenta historia de cara a dar el pistoletazo de salida a este nuevo "episodio" creado por Noah Hawley y que funciona de maravilla como apéndice de la obra de los Coen, ofreciendo 10 horas más de un micro mundo del que tras los primeros minutos de visionado ya es imposible escapar.

Gracias a su disparidad de perfiles y giros, Fargo consigue no solo entretener, sino además generar toda una serie de situaciones que ponen a prueba las pacíficas (o no) vidas de algunos ciudadanos que se cruzan con este curioso eje para influir en sus destinos hasta llegar a extraer su verdadera naturaleza para bien o para mal. Toda una deconstrucción y construcción del ser humano, un ir y venir de sensaciones mientras la tenacidad de algún personaje es el único hilo de cordura que intenta cierto orden entre tanto caos y maldad.

Una banda sonora fantástica de Jeff Russo, con un tema principal magistral al que se le suma una fotografía cojonuda redondean una de esas joyas que de vez en cuando se ven por televisión.

No se la pierdan.

Un saludo.

1 de febrero de 2015

10.000 Km

A una fotógrafa freelance se le presenta una oportunidad laboral en Los Ángeles mientras convive con su pareja en Barcelona. Este detonante provocará una separación temporal de 1 año.


A priori, la obra de Carlos Marques-Marcet puede parecer la típica historia de una pareja que por X motivos se ve forzada a separarse y en el transcurso de esta situación comienzan a suceder las típicas desavenencias que llevan a un desenlace donde se intenta sorprender mediante alguna fórmula, ya sea con algún giro sorprendente o bien mediante situaciones que irremediablemente atrapen al espectador.

Pero Marcet parece tener muy claro todo lo que quiere contar, cómo lo quiere contar y qué quiere dejar en el recuerdo del espectador, y ciertamente lo consigue a base de una excelente puesta en escena, de la utilización de los espacios, de utilizar muy bien los recursos narrativos (y visuales) y de por supuesto contar con dos actores que consiguen meterse al 100% en su papel y que transmiten de forma cojonuda ese carrusel de emociones por los que atraviesan en su odisea sentimental.

Construida de forma clásica con una introducción en forma de fantástico plano secuencia, nudo y desenlace, la trama introduce una serie de elementos de muy rabiosa actualidad que alimentan la historia con el fin de retratar desde la separación que podría estar sufriendo la vecina del quinto debido al drama laboral del país, pasando por el daño que pueden hacer la poca sensibilidad de las redes sociales, sin olvidar la idiosincrasia del ser humano, sus dudas, temores y decisiones caóticas, sobre todo en lo referente al amor.

10.000 km además contiene un cierre redondo, en el que la interpretación a múltiples lecturas no hace sino que dejar un fantástico sabor de boca con un final sencillamente soberbio.

Poco o nada se le puede achacar a esta cinta, quizás personalmente encontré el audio algo flojo en general y alguna situación previsible en cuanto al conflicto retratado, pero por fortuna hasta de eso sabe sacar alguna lectura interesante.

Un saludo.