9 de diciembre de 2013

Prisoners

Tras la más que recomendable Incendies, Denis Villeneuve se mete de lleno en el thriller acompañado de Lobezno y Jake Gyllenhaal, un tipo que, si nada se tuerce y cae de nuevo en bodrios como el Prince of Persia, está predestinado a ser uno de los grandes dada su trayectoria cinematográfica.

La historia gira en torno a la desaparición de la hija de Logan y su amiga de la misma edad, en plena festividad de Acción de Gracias en uno de esos pueblos de Georgia de la América profunda.

A partir de ese punto, tendremos nuestra dosis de padre coraje, de familia al borde la locura, de pistas que llevan a callejones sin salida, de moralidad sobre la confianza en la justicia o en el de tomarnos por nuestra cuenta la misma.
Todo ello tras un telón gris y frío del que la incesante lluvia se encarga de dejarnos el cuerpo calado mientras los minutos se suceden y la tortura amenaza con asfixiar al espectador.


Eso consigue de forma magnífica la obra de Villeneuve, sin duda no sería lo mismo sin la gran interpretación de Jackman, Dano y sobre todo de Gyllenhaal, amén de unos secundarios en un muy buen nivel, dejándoles probablemente únicamente el rol de meros recursos para trasladar esos pequeños mensajes subliminales para que el espectador sepa quién pierde la fe, quién se transforma y quién mantiene el tipo a pesar de la situación.

El thriller construye una historia enferma, la base de todo el asunto no deja de ser lo típico en este tipo de cintas, pero hay que valorar el mimo, la tensión y la presentación con la que se nos muestra, y en ese aspecto es prácticamente impecable. Otro cantar sería si estamos de acuerdo o no en las motivaciones, las explicaciones finales y en la esencia del meollo, en cuyo caso yo, personalmente, veo que es donde flaquea la cinta.

Es en el momento en que se muestran las cartas, cuando se debe dar la estocada final, cuando pierde levemente su origen para convertirse en algo quizás demasiado fácil, demasiado genérico, y donde quizás echamos en falta que el tono opresivo se hubiese mantenido incluso una vez presentado el final, con algo quizás más potente e impactante.

En cualquier caso, la cinta es muy recomendable, con buen ritmo y demuestra que Villeneuve es uno de los directores a tener muy en cuenta.

Pros: La atmósfera, el ritmo, las interpretaciones, en especial la de Gyllenhaal.
Contras: Demasiado purista en su recta final, quizás algún giro o algo más impactante hubiese dejado mejor sabor de boca. Apreciación, no necesariamente un fallo.

Un saludo.

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