25 de marzo de 2011

Sácame de aquí...

Cada vez que entro en una catedral, iglesia o templo de Dios me ocurre cosa parecida, primero y por educación, respeto, qué le vamos a hacer?, uno es así, es como un mecanismo automático, si se está en la casa de Dios se está en la casa de Dios, como si se está en la casa de Pepito, uno se comporta, y si viene Dios y te dice que puedes tomarte una copa y subirte al escenario a lo Freddie Mercury entonces hablamos. Segundo, comienzo a distinguir a la gente que realmente está ahí por fe y a la gente que pasaba por ahí. Es fácil reconocerlos, para mí fácil.
Tercero...la compañía es grata, pero el sitio es frío, quiero salir.


Sobre la gente, hay una buena fauna, comencemos;

Los que hacen fotos como posesos en sitios como Santiago están en un trance místico pero son incapaces de respetar el sitio y disfrutarlo a la vez, esos son los llamados "caminantes" o los que probablemente cuando se incorporan a la carretera automáticamente se ponen en el carril de en medio y bajan la velocidad, pero ellos ya están ahí situados...sólos y dominantes.

Luego están las señoras que realmente lo viven, las señoras de rulo-peluquería, estas ojito con ellas, no hagas algún comentario ácido o de humor negro porque harán una mueca si te conocen y ladearán la cabeza (y te lo tendrán en cuenta) o si no te conocen te lanzarán una mirada y se acordarán de tí en las plegarias al Señor...y no para bien.

Pasamos por las personas que suelen no creer pero que apartan la mirada cuando comentas que probablemente Cristo era un Che Guevara, igual hasta buen tío, y que probablemente fue utilizado como una publicidad viral para la mayor empresa del mundo....bueno, pues vale. Mi hermana creo que es uno de ellos.

Luego está el que no cree, que los hay mascadores de chicle con cara de "pff", bastante desagradables ellos (dentro y fuera de la Iglesia, para qué engañarnos) y los que no creen pero están ahí de figurantes...ah! y aquí hay unos infiltrados, los que no creen en Dios pero sí en el Diablo, que están ahí acechando por si su Señor les ordena algo, están ahí rollo "ya viereis ya...", suelen ser educados en el sitio curiosamente.

Los estudiantes son un caso a parte, ellos están ahí por trabajo, mirando las columnas, el estilo arquitectónico, que si gótico, que si romano, que si que si....goti-románico? Estos mola verlos, básicamente porque son un pozo de sabiduría y saben dónde mirar, fantástico para seguirles la vista y encontrar un punto bello en la estructura y sacar una foto chula....y así no perder el tiempo mirando una zona de la iglesia que al igual es la entrada al retrete.

Yo me pondría en el sexto grupo.


Los niños y los animales no cuentan.





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