La cosa ha estado chunga para actualizar...pero aqui estamos de nuevo. Esperamos os gusten las nuevas fotillos.
La cama para variar resultó ser algo dura, pero como tenemos las espaldas como los espartanos pues tampoco lo notamos mucho...
Subimos a la terraza a almolzar unos sandwiches con mantequilla, zumo de naranja y un té verde (por lo visto no tenían y vi al pollo subir con una bolsa de menta al rato).
Estaba nublado y durante unos minutos comenzó a llover, pero bastante tímidamente, no parecía que nos fuera a joder las visitas.
Partimos hacia el Palacio de la ciudad, temprano, para no encontrar demasiada gente...ilusos.
El sitio estaba bastante a petar, hasta encontramos carabana para llegar (nosotros ibamos andando ya que está a tiro de piedra del hotel)..hicimos cola impidiendo que se nos colara algún espabilao mientras los “guiris” eternizaban la compra de tickets con un millón de preguntas (y es absurdo, porque aquí como hagas más de dos preguntas desconectan y entran en modo “Rama”)..
Intentamos la jugada student pero el tipo nos indicó la sala de oficiales a la izquierda...decidimos no ir de listos y pagar la entrada de 300 INR los dos (cámara incluída, que es lo más caro del acceso).
El Palacio es enorme, aunque no nos impresionó tanto como por ejemplo el de Bikaner...a este se le ve más trillado, suponemos que por el desgaste turístico que tiene que soportar...a pesar de todo tiene unas salas con pinturas de varias épocas muy interesantes en las que puedes ver como vivían, cazaban, festivales, fotos antiguas, visitas reales....además de algunas estancias muy interesantes y con un detalle arquitectónico muy vistoso (en la parte frontal tiene 3 “palcos” que dan a unos jardines, cada uno con un “alicatado” de vistosos colores).
Una vez fuera decidimos ir a comer al Whistling Teal, en la Lonely decía que tenía unos jardines, era tranquilo, sevían buen café y ponían jazz (comorl?..eso hay que verlo)...como no queríamos dar mucha vuelta pillamos un rickshaw y acordamos 30 INR por el trayecto.
El sitio era majo, tenía unas carpas a la derecha, una zona de mesas al fondo y a la izquierda butacones y una mesa..como las carpas estaban pilladas por un clon de Javier Cámara y un grupo de hindús decidimos pillar la zona de butacones.
Pedimos pizza y pasta napolitana para comer, acompañados de champiñones rebozados con salsa barbacoa (ein?) y por supuesto la cervecita (Kingfisher, por cierto, no hay otra)...para descansar de tanto picante...
Comimos muy bien, aunque el jazz supongo que para oirlo debes de llegar al nirvana...de todas formas una ardilla muy simpática nos amenizó la espera hasta que nos sirvieron el black tea y el capuccino (muy bueno, por cierto)...560 INR.
Ya comidos nos fuimos a hacer el paseo en barca ya que el día estaba parcialmente nublado con ligera brisa de poniente y sin calamarsada (tengo que dejar de escribir esto poniendome ciego de cerveza)..para llegar fue algo lioso ya que siguiendo las indicaciones de la lonely dimos bastantes vueltas...incluso pillamos un rickshaw que nos llevó equivocadamente a otro sitio...finalmente preguntando logramos llegar.
Hay varios accesos, una vez entras al Palacio de la ciudad, si sigues recto en lugar de entrar por la parte principal pasas una verja y llegas a la zona de embarcar...nosotros como salimos del recinto entramos por la parte de “atrás”, y tuvimos que pagar 25 INR por persona para poder acceder al recinto y llegar al embarcadero, este acceso está bajando por Battiyanni Chohtta y justo antes de llegar a la zona de “jardines” atraviesas otra verja y ahí esta la zona de tickets...un poco locura, pero preguntando se llega a Roma.
Pillamos el viaje “corto” de media hora por 200 INR, ya que el de una hora incluía visita a la isla de Jagmandir, pero decidimos excluirla..nos apetecía dar un paseo en barca pero no más visitas por hoy.
Así que nos dimos un agradable paseo por el lago Pichola, con unas vistas de los ghats (zonas escalonadas que llegan al río donde se bañan o queman a los muertos en Benarés) muy bonitas, asi como del Lake palace y de los edificios que dan al lago...una vez en tierra nos fuimos paseando por entre las callejuelas, tranquilamente hasta el hotel, subimos a la azotea a terminar de ver el atardecer tomando unas cervezas fresquitas.
Para cenar estuvimos mirando sitios y nos decantamos por el Lotus Café, en la misma calle que el Whistling Teal pero casi al comienzo en la parte más alta.
Ponía que era sitio de encuentro de viajeros (deducimos que los viajeros más “cool” lo evitarían con seguridad, mejor, que te los encuentras hasta en la sopa), buena música y comida...pillamos un rickshaw y por 20 INR nos llevó a la misma puerta. Está algo escondido, pero un letrero del tamaño de una vaca te indica el camino.
El sitio es cuco, con 3 mesas para cuatro en su parte baja y en la parte alta algo así como una zona bohemia, con cojines en el suelo, lámparas de colores y cielo estrellado con paredes rojas...la zona bohemia estaba pillada, así que nos quedamos en la única mesa libre del local.
Pedimos Lotus burguer, hamburguesa vegetariana y plato recomendado del local según la guía y Paneer Tikka Lebabdar, trozos de queso fresco especiados (en un hindú de Barcelona lo habíamos probado pero con espinacas) en salsa Tikka (una salsa como de tomate algo dulce) con verduritas braseadas. Acompañamos con nan de queso (variedad que todavía no habíamos probado)...todo estaba buenísimo y apenas picante.
El dueño tuvo un detalle de poner incluso canciones españolas, lástima que los grupos eran una bazofia, pero bueno, el detalle es el detalle.
La cena costó 325 INR (sólo había un par de platos que superaban las 100 INR), té negro para ambos y bebidas incluídas, muy bien de precio, sitio muy recomendado.
Volvimos al hotel caminando para bajar un poco la comida (de aquí volvemos rollizos como sigamos así!), descansar y mañana para Pushkar, la mini-Benarés según dicen...
Por cierto que el hotel tiene un pequeño problemilla, y es que no tiene agua caliente...le pedimos al chico agua caliente pero digamos que entendió ir a por barreños ya que el hotel no tiene...así que pasamos del tema y nos duchamos a lo fresquito...
Un saludo!.
19 de agosto de 2009
16 de agosto de 2009
Ranakpur y llegada a Udaipur
Partimos hacia Ranakpur y cada vez que nos adentramos más en la región, el desierto pasaba a ser cada vez más verde, hasta que cuando nos dimos cuenta estabamos rodeados de vegetación y la temperatura comenzó a darnos un respiro.
La zona era bastante bonita, con algún riachuelo y...monos! De repente en mitad de la carretera nos asaltaron unos cuantos monos y Mushara paró el coche para que pudieramos fotografiarlos...los jodíos empezaron a corretear y subirse por los árboles..en eso que vimos un letrero con un tigre dibujado...”Mushara, hay tigres en libertad por aquí?” “Yees free tigers”...”no hase falta desir nada más”, como diría Schuster, al puto coche y zumbando para Ranakpur.
Finalmente llegamos a la zona de los templos, antes de entrar Mushara quiso dar marcha atrás para meter el coche bien y se topó con otro, aquí asistimos a como discuten en hindú dos domingueros...es un poco a la italiana...pero uno se acerca y el otro se retira...entonces vuelve el otro y el atacante se retira...le preguntamos a Musha si todo estaba ok y nos dijo que no había problema, que visitaramos el templo tranquilos...
El acceso al templo es gratuíto, pero pagas por la cámara 50 INR. Nos descalzamos, pasamos el “control” de equipaje y nos metimos.
Increíble. Desde fuera el templo desilusiona bastante, desgastadas paredes que le dan un aspecto feote, pero por dentro es otro cantar.
El nivel de detalle de las columnas, los techos, el suelo, todo de mármol blanco con algunas figuras en las que todavía se aprecia el color ocre. Había bastante gente pero el truco está en dejar pasar a una multitud y a continuación tienes unos buenos momentos sosegados para disfrutar de la arquitectura y de hacer fotos.
Dentro del templo también hay deidades a las que no se les puede hacer fotos, es un espectáculo ver como la gente se arrodilla (3 veces), se santiguan y recitan oraciones...
Después de quemar la cámara de fotos salimos del templo y paseamos por los jardines que rodean el complejo, hasta que llegamos al parking y ahí estaba Musha y su contrincante a la sombra hablando...”all ok, no problem”...pues nada.
En principio nos ibamos a quedar una noche en Ranakpur, pero viendo la hora que era y que quedaban poco más de 90 kilómetros para Udaipur decidimos marchar directamente a esta última.
Comimos en uno de los hoteles de camino, en un buffete por 300 INR cada uno, caro...la anécdota fue que Mushara se fue cuando vio los precios y apareció cuando nos ibamos...le preguntamos si había comido y nos dijo el tío con todo su arte que los conductores comían gratis, la madre que lo...nos estuvimos riendo un buen rato, incluso cuando paramos de camino en un puestecillo de carretera, el hombre que nos sirvió té se partía cuando Mushara le explicó lo pasado...hasta el perro parecía reirse de nosotros XD, pasamos un rato muy agradable y ameno, además el sitio estaba en un sitio muy tranquilo, rodeados de naturaleza...en fin, this is India.
Pasamos por lo que parecía una carretera que estaban haciendo y bueno, un show, las vacas por mitad de la carretera, los coches en contra dirección, dando marcha atrás...como están en obras se pasan por el forro las señales...incluso tuvimos que dar un rodeo al encontrarnos de golpe con un desprendimiento de rocas que cortaba toda la carretera.
Y finalmente llegamos a Udaipur. Precioso.
Aquí ya no hay desierto, la ciudad está rodeada por montañas, y domina el lago Pichola (ejem) con el palacio justo en medio, iluminado por la noche es acojonante...
Nada más llegar tuvimos problemas para encontrar sitio, todo estaba lleno ya que al día siguiente aquí es la fiesta nacional de la India, el 15 de agosto, y estaba todo a petar...recorrimos dos o tres hoteles hasta que dimos con el Kesar Palace, en la zona de Gangaur Ghat, bastante céntrica...llegamos a él por unas callejuelas de una pinta espantosa,...y peor la entrada...pero una vez dentro del hotel la habitación resultó limpia y espaciosa...800 INR la noche (por cierto que los precios son por habitación doble), pues ok, aquí mismo, nos quedaríamos dos noches para visitar bien la ciudad.
El hotel tiene una terraza en la azotea desde donde se divisa toda la ciudad, el lago, el Lake Palace en mitad del mismo, el Palacio de la ciudad (Palace City), la isla de Jagmandir...
Decidimos no descansar y meternos en la ciudad para visitarla un poco por encima, nos dimos de bruces con una especie de festival en una plaza que está a las puertas del templo Jagdish, llena hasta los topes de gente y en mitad de la misma estaban haciendo..castellers!...copiones! XD
Hacen el castillo y el que sube a lo más alto le hace una reverencia al templo, mientras les tiran agua de colores..esto lo veríamos reflejado en unas pinturas del 1800 al día siguiente en la visita al Palacio de la ciudad.
Teníamos algo de hambre y el dueño del Kesar nos comentó que podíamos hacer uso del restaurante y la piscina de otro hotel cercanos al Kesar y decidimos cenar allí.
Pedimos pollo masala (el masala de esta zona dicen que es el mejor) y espaguetis, acompañado con onion nan y cerveza...las vistas acojonantes, el masala tremendo...el pollo y los espaguetis picaban como el demonio, los mosquitos se dieron un festín con las piernas de Eli...yo, o debo estar en las últimos o no se por qué cojones no me pican...pero bueno, ellos se lo pierden. La cena algo más de 400 INR, aceptable, independientemente de que picaba lo suyo, la comida estaba buena.
Algo cansadillos nos fuimos al hotel, mañana visitaremos el Palacio de la ciudad, intentaremos hacer un paseo en barca por el Pichola y lo que tercie.
Un saludo!
La zona era bastante bonita, con algún riachuelo y...monos! De repente en mitad de la carretera nos asaltaron unos cuantos monos y Mushara paró el coche para que pudieramos fotografiarlos...los jodíos empezaron a corretear y subirse por los árboles..en eso que vimos un letrero con un tigre dibujado...”Mushara, hay tigres en libertad por aquí?” “Yees free tigers”...”no hase falta desir nada más”, como diría Schuster, al puto coche y zumbando para Ranakpur.
Finalmente llegamos a la zona de los templos, antes de entrar Mushara quiso dar marcha atrás para meter el coche bien y se topó con otro, aquí asistimos a como discuten en hindú dos domingueros...es un poco a la italiana...pero uno se acerca y el otro se retira...entonces vuelve el otro y el atacante se retira...le preguntamos a Musha si todo estaba ok y nos dijo que no había problema, que visitaramos el templo tranquilos...
El acceso al templo es gratuíto, pero pagas por la cámara 50 INR. Nos descalzamos, pasamos el “control” de equipaje y nos metimos.
Increíble. Desde fuera el templo desilusiona bastante, desgastadas paredes que le dan un aspecto feote, pero por dentro es otro cantar.
El nivel de detalle de las columnas, los techos, el suelo, todo de mármol blanco con algunas figuras en las que todavía se aprecia el color ocre. Había bastante gente pero el truco está en dejar pasar a una multitud y a continuación tienes unos buenos momentos sosegados para disfrutar de la arquitectura y de hacer fotos.
Dentro del templo también hay deidades a las que no se les puede hacer fotos, es un espectáculo ver como la gente se arrodilla (3 veces), se santiguan y recitan oraciones...
Después de quemar la cámara de fotos salimos del templo y paseamos por los jardines que rodean el complejo, hasta que llegamos al parking y ahí estaba Musha y su contrincante a la sombra hablando...”all ok, no problem”...pues nada.
En principio nos ibamos a quedar una noche en Ranakpur, pero viendo la hora que era y que quedaban poco más de 90 kilómetros para Udaipur decidimos marchar directamente a esta última.
Comimos en uno de los hoteles de camino, en un buffete por 300 INR cada uno, caro...la anécdota fue que Mushara se fue cuando vio los precios y apareció cuando nos ibamos...le preguntamos si había comido y nos dijo el tío con todo su arte que los conductores comían gratis, la madre que lo...nos estuvimos riendo un buen rato, incluso cuando paramos de camino en un puestecillo de carretera, el hombre que nos sirvió té se partía cuando Mushara le explicó lo pasado...hasta el perro parecía reirse de nosotros XD, pasamos un rato muy agradable y ameno, además el sitio estaba en un sitio muy tranquilo, rodeados de naturaleza...en fin, this is India.
Pasamos por lo que parecía una carretera que estaban haciendo y bueno, un show, las vacas por mitad de la carretera, los coches en contra dirección, dando marcha atrás...como están en obras se pasan por el forro las señales...incluso tuvimos que dar un rodeo al encontrarnos de golpe con un desprendimiento de rocas que cortaba toda la carretera.
Y finalmente llegamos a Udaipur. Precioso.
Aquí ya no hay desierto, la ciudad está rodeada por montañas, y domina el lago Pichola (ejem) con el palacio justo en medio, iluminado por la noche es acojonante...
Nada más llegar tuvimos problemas para encontrar sitio, todo estaba lleno ya que al día siguiente aquí es la fiesta nacional de la India, el 15 de agosto, y estaba todo a petar...recorrimos dos o tres hoteles hasta que dimos con el Kesar Palace, en la zona de Gangaur Ghat, bastante céntrica...llegamos a él por unas callejuelas de una pinta espantosa,...y peor la entrada...pero una vez dentro del hotel la habitación resultó limpia y espaciosa...800 INR la noche (por cierto que los precios son por habitación doble), pues ok, aquí mismo, nos quedaríamos dos noches para visitar bien la ciudad.
El hotel tiene una terraza en la azotea desde donde se divisa toda la ciudad, el lago, el Lake Palace en mitad del mismo, el Palacio de la ciudad (Palace City), la isla de Jagmandir...
Decidimos no descansar y meternos en la ciudad para visitarla un poco por encima, nos dimos de bruces con una especie de festival en una plaza que está a las puertas del templo Jagdish, llena hasta los topes de gente y en mitad de la misma estaban haciendo..castellers!...copiones! XD
Hacen el castillo y el que sube a lo más alto le hace una reverencia al templo, mientras les tiran agua de colores..esto lo veríamos reflejado en unas pinturas del 1800 al día siguiente en la visita al Palacio de la ciudad.
Teníamos algo de hambre y el dueño del Kesar nos comentó que podíamos hacer uso del restaurante y la piscina de otro hotel cercanos al Kesar y decidimos cenar allí.
Pedimos pollo masala (el masala de esta zona dicen que es el mejor) y espaguetis, acompañado con onion nan y cerveza...las vistas acojonantes, el masala tremendo...el pollo y los espaguetis picaban como el demonio, los mosquitos se dieron un festín con las piernas de Eli...yo, o debo estar en las últimos o no se por qué cojones no me pican...pero bueno, ellos se lo pierden. La cena algo más de 400 INR, aceptable, independientemente de que picaba lo suyo, la comida estaba buena.
Algo cansadillos nos fuimos al hotel, mañana visitaremos el Palacio de la ciudad, intentaremos hacer un paseo en barca por el Pichola y lo que tercie.
Un saludo!
13 de agosto de 2009
La ciudad dorada
Actualizamos hoy doble, que hasta Jaipur puede que no pillemos linea...
Nos despertamos cerca de las 6 de la mañana para ver el amanecer en el desierto, digno de ver...el Sol aparecía lentamente mientras se oían toda clase de bichos en la lejanía...es increíble como todo ser viviente detecta que llega el Sol, increíble...el buho dejó paso al sonido de los pavos, hay que ver qué “canto” más raro tienen esos animales.
Levantamos el campamento y regresamos al Mangalam, allí desayunamos té y tostadas y luego dimos una pequeña vuelta por el poblado junto a Musharaa que nos acompañó.
Partimos hacia Jaisalmer por la misma carretera por la que llegamos, bastante bien conservada a pesar de estar en la zona que está (parece que el ejército se encarga de su conservación) y una hora y poco después divisamos por fin el imponente fuerte de la ciudad dorada.
Jaisalmer es preciosa, la torta que te llevas al ver sus muros es bastante considerable...el fuerte está enclavado en la cima de una montaña que se eleva sobre el pueblo. Miles de casas de color dorado rodean sus murallas y cada vez que te acercas aprecias mejor el detalle que tienen sus colmenas, sus ventanales...increíble de verdad.
Mushara nos comentó de ir a un hotel pero estaba algo alejado para nuestro gusto del fuerte, por lo que decidimos probar en un par hasta que finalmente el segundo nos pareció bien y razonable de precio, 600 INR por habitación doble con aire acondicionado y un lavabo correcto.
Una vez instalados nos fuimos a visitar el fuerte. La ciudad se compone de dos zonas (o 3 si contamos el extramuro), una primera zona dentro de la muralla y luego el fuerte, desde el que se accede por una puerta principal a la que le siguen dos más...una vez en el interior apareces en una plaza en la que puedes visitar el palacio o perderte por las callejuelas y ver tiendas, casas, havelís (residencias tradicionales muy ornamentadas) y algún templo de estilo jainista (mármol con un nivel de detalle bastante currado, nos reservamos para Ranakpur, donde dicen están los más impresionantes).
Nos perdimos por las callejuelas y vimos un par de sitios con unas panorámicas de toda la ciudad que nos dejaron ko...nos costó horrores salir de ese cuadro...pero seguimos la marcha por infinidad de calles, tiendas (los vendedores te ofrecen su género pero la verdad es que no son pesados, mucho peor en el Cairo) mientras hacíamos fotos a piñón, uno no se cansa del nivel de detalle que tienen las casas, acojonante.
Decidimos comer en el Trio (bueno, Eli lo escogió de la lista de posibles) y sin complicarnos mucho para buscarlo pillamos un rickshaw, acordamos el precio (30 INR) y nos llevó al sitio...resultó estar a tiro de piedra de nuestro hotel.
El sitio está muy bien, buen servicio y la comida perfecta. Pedimos nam de cebolla (la torta típica de pan rellena de cebolla), pollo especial de la casa con una salsa impronunciable y cuando Eli vio espaguetis a la boloñesa digamos que aprovechó la ocasión para pedirlos...todo estaba muy bueno.
Acompañamos con un par de birras para varias y un té negro riquísimo. 360 INR.
Comentar que los menús se encarecen bastante por pedir cerveza y cosas parecidas, se puede comer tranquilamente por menos de 200 INR, pero sinceramente, el placer de la cerveza fría (además de ir bien para el estómago) para nosotros es impepinable.
Por la tarde decidimos descansa un rato en el hotel para dejar que se fuera ese calor que al medio día se hace bastante agobiante...así que nos fuimos a echarnos y sobre las 18:30 nos fuimos de nuevo al fuerte ya que queríamos hacer fotos con la puesta del Sol en las murallas...he dicho que son acojonantes las vistas? Pues lo son.
Ya de vuelta vimos un garito que rezaba “Little italian”, justo al pasar por la puerta principal del fuerte...nos pareció ver luz en la azotea por lo que decidimos subir a echar un vistazo...en la azotea estaba montado el restaurante con una zona rollo chill out (se escribe así?) y otra normal...lamentablemente la zona de los fumetas estaba ocupada pero las vistas al fuerte estaban muy bien y además, teníamos música ambiente ya que cerca de allí estaban cantando canciones tradicionales con un ritmo muy guapo de timbales...evidentemente el sitio servía comida italiana básicamente por lo que pedimos un par de pizzas, cerveza y té negro. (350 INR)
Tardaron bastante en servirnos pero se estaba muy bien por lo que no nos importó....yo decidí llevarme la pizza que sobró para por si me asaltaban críos por la calle (por la tarde paseando se nos acercaron varios para hacerles fotos y pedían bolis, pero sólo teníamos uno) ofrecerles comida...y sino pues siempre viene bien para el viaje en coche...
Paseamos por las calles, bastante oscuras ya que sobre las 21 se empiezan a apagar los chiringos hasta que dimos con la avenida principal Gadi Sagar y al rato llegamos al hotel...a descansar y mañana hacia Jodhpur.
Un saludo!.
Edición: 03/10/2009, añado el día de Johdpur.
Dormimos bien, uno ya se empieza a acostumbrar a oír mil y un ruidos, además del rumrum del aire acondicionado de la habitación...cualquiera lo apaga, en 5 minutos estás chorreando...
Marchamos hacia Johdpur, unos 360 kilómetros de viaje hacia el sur. De camino vimos una especie de peregrinación, formada por interminables filas de gente, porteando banderas de su región.
Mushara nos explicó que es tradición en agosto recorrer la distancia que hay entre Delhi y Amritsar para llegar a un templo y rezar...algo así como el camino de Santiago pero a lo hindú.
Como muchos no pueden ir a Amritsar, pues hacen el trayecto hacia otro lugar sagrado.
Es bastante acojonante ver como desde niños a ancianos, tullidos e incluso mujeres llevando a recién nacidos en una especie de pañuelo a modo de hamaca cogido por dos...Mushara nos comentó que era típico animarles en el camino, pitando o agitando el brazo...y así lo hicimos...se volvían locos saludando y sonriendo cuando lo hacíamos.
Llegamos a Johdpur sobre las 13h más o menos, directamente accedimos a la ciudad por una carretera que daba al fuerte de Meherangarh y que dejaba la ciudad oculta tras este, rodeado por murallas que nos recordó la Gran muralla China...las vistas de cine...el fuerte está en la cima de una montaña y parece sacado de una película, increíble.
Directamente nos fuimos a visitarlo, en la entrada vendían audio guías (bastante recomendadas, pero preferimos ir consultando la guía). El ticket costaba 350 INR cada uno pero con la jugada student nos salió por 250.
Una vez dentro del fuerte, subimos por una cuesta empinada donde ya pudimos apreciar lo imponente que es, no tanto por sus detalladas tallas (que lo son) sino por unos muros enormes, con ventanales desde donde se divisa toda la ciudad.
Entramos dentro y vimos las estancias, entre los pasillos, hindús tocaban la flauta y alguno estaba con la cachimba haciendo el paripé un poco.
Subimos hacia los extramuros donde varios cañones apuntaban hacia el vacío y desde allí teníamos unas vistas impresionantes de Johdpur. Miles de diminutas casas pintadas de azul le dan a la ciudad un aire así como a la de los cuentos de Ali Ba ba...precioso.
Mientras hacíamos fotos se nos acercaban críos y no tan críos para que les hacháramos una foto, disfrutan como locos y para nada piden propina ni nada parecido, simplemente les gusta, se ríen y salen corriendo.
De camino a Jodhpur pasamos por el templo de Jaswant Thada, completamente hecho en mármol y rodeado de unos pequeños jardines muy bonitos.Justo antes de entrar al templo nos encontramos con un hindú y su hijo que tocaba el Sitar Bathan..para no perder la costumbre cada vez que veo un instrumento (de música) en estos países pues me gusta tocarlo y me lie siguiendo sus instrucciones a intentar tocar lo que pude...al final ya me salía alguna cosilla e improvisaba algún punteo, el sonido es sedante. Para entrar tuvimos que descalzarnos, como en casi todos los templos, la entrada costó 90 INR y disfrutamos de unas vista del fuerte y de la ciudad también muy chulas.
Una vez en Johdpur fuimos a buscar un hotel y finalmente nos quedamos en el Ajit Mansan, algo alejado del centro (10 minutos en rickshaw) pero necesario ya que Johdpur es bastante caótica, llena de ruido, mucha gente...mejor estar algo apartados.
Nos salió la noche por 800 INR y la habitación, pues correcta, sin más.
Dejamos las mochilas y nos fuimos al centro, como no sabíamos cuanto íbamos a tardar, le dijimos a Musha que se fuera donde quisiera y ya nos veríamos en el hotel...el pobre no lo tenia muy claro y cambió de color un par de veces, pero le tranquilizamos diciendo que sabíamos indicarle a algún rickshaw o sino teníamos su teléfono.
Así que nos metimos en la jungla, visitamos la torre del reloj en pleno centro y rodeado por un bazar interminable...huelga decir la de kk que hay en el suelo, basura, vacas, humo, calor...y unos puestos de mil y un colores y olores...nos metimos por las callejuelas malolientes, llenas de charcos y agua negra (pero negra negra)...encantador.
Nos fuimos por el casco antiguo (si cabe más antiguo) y generamos una cola de críos detrás nuestra bastante considerable, les hicimos fotos a tutiplén y bueno...todo Dios diciéndonos “hola”, “where are you from”...
Mirando la guía vimos que el On the Rocks era un sitio bastante recomendable para cenar, así que pillamos un rickshaw que nos llevó por 40 INR al sitio.
El lugar muy bonito, la entrada era un pasaje escarvado en la roca, con una mini cascada a la derecha y vegetación selvática.
Una vez pasado el pasillo llegamos a una terraza con mesas iluminadas desde la parte de abajo y un quinqué con velita, el sitio era bastante bonito.
Cenamos pollo Tikka con verduras y champiñones Tikka, acompañamos con Nan de cebolla, un par ce cervezas y té negro para los dos...total 900 INR, el sitio tenía precios altos (dentro de los precios de la India), pero mereció la pena, todo muy bueno.
Una vez fuera le dijimos a un rickshaw que nos llevara al hotel y llegamos sin problema. Musha volvió a recuperar el color al vernos y quedamos para las 8 al día siguiente.
Aprovechamos que había un ordenador con internet para actualizar y subir unas fotillos de estrangis, ya que había un cartel que prohibía no subir/descargar fotos.
A dormir y mañana hacia Ranakpur.
Un saludo!
Nos despertamos cerca de las 6 de la mañana para ver el amanecer en el desierto, digno de ver...el Sol aparecía lentamente mientras se oían toda clase de bichos en la lejanía...es increíble como todo ser viviente detecta que llega el Sol, increíble...el buho dejó paso al sonido de los pavos, hay que ver qué “canto” más raro tienen esos animales.
Levantamos el campamento y regresamos al Mangalam, allí desayunamos té y tostadas y luego dimos una pequeña vuelta por el poblado junto a Musharaa que nos acompañó.
Partimos hacia Jaisalmer por la misma carretera por la que llegamos, bastante bien conservada a pesar de estar en la zona que está (parece que el ejército se encarga de su conservación) y una hora y poco después divisamos por fin el imponente fuerte de la ciudad dorada.
Jaisalmer es preciosa, la torta que te llevas al ver sus muros es bastante considerable...el fuerte está enclavado en la cima de una montaña que se eleva sobre el pueblo. Miles de casas de color dorado rodean sus murallas y cada vez que te acercas aprecias mejor el detalle que tienen sus colmenas, sus ventanales...increíble de verdad.
Mushara nos comentó de ir a un hotel pero estaba algo alejado para nuestro gusto del fuerte, por lo que decidimos probar en un par hasta que finalmente el segundo nos pareció bien y razonable de precio, 600 INR por habitación doble con aire acondicionado y un lavabo correcto.
Una vez instalados nos fuimos a visitar el fuerte. La ciudad se compone de dos zonas (o 3 si contamos el extramuro), una primera zona dentro de la muralla y luego el fuerte, desde el que se accede por una puerta principal a la que le siguen dos más...una vez en el interior apareces en una plaza en la que puedes visitar el palacio o perderte por las callejuelas y ver tiendas, casas, havelís (residencias tradicionales muy ornamentadas) y algún templo de estilo jainista (mármol con un nivel de detalle bastante currado, nos reservamos para Ranakpur, donde dicen están los más impresionantes).
Nos perdimos por las callejuelas y vimos un par de sitios con unas panorámicas de toda la ciudad que nos dejaron ko...nos costó horrores salir de ese cuadro...pero seguimos la marcha por infinidad de calles, tiendas (los vendedores te ofrecen su género pero la verdad es que no son pesados, mucho peor en el Cairo) mientras hacíamos fotos a piñón, uno no se cansa del nivel de detalle que tienen las casas, acojonante.
Decidimos comer en el Trio (bueno, Eli lo escogió de la lista de posibles) y sin complicarnos mucho para buscarlo pillamos un rickshaw, acordamos el precio (30 INR) y nos llevó al sitio...resultó estar a tiro de piedra de nuestro hotel.
El sitio está muy bien, buen servicio y la comida perfecta. Pedimos nam de cebolla (la torta típica de pan rellena de cebolla), pollo especial de la casa con una salsa impronunciable y cuando Eli vio espaguetis a la boloñesa digamos que aprovechó la ocasión para pedirlos...todo estaba muy bueno.
Acompañamos con un par de birras para varias y un té negro riquísimo. 360 INR.
Comentar que los menús se encarecen bastante por pedir cerveza y cosas parecidas, se puede comer tranquilamente por menos de 200 INR, pero sinceramente, el placer de la cerveza fría (además de ir bien para el estómago) para nosotros es impepinable.
Por la tarde decidimos descansa un rato en el hotel para dejar que se fuera ese calor que al medio día se hace bastante agobiante...así que nos fuimos a echarnos y sobre las 18:30 nos fuimos de nuevo al fuerte ya que queríamos hacer fotos con la puesta del Sol en las murallas...he dicho que son acojonantes las vistas? Pues lo son.
Ya de vuelta vimos un garito que rezaba “Little italian”, justo al pasar por la puerta principal del fuerte...nos pareció ver luz en la azotea por lo que decidimos subir a echar un vistazo...en la azotea estaba montado el restaurante con una zona rollo chill out (se escribe así?) y otra normal...lamentablemente la zona de los fumetas estaba ocupada pero las vistas al fuerte estaban muy bien y además, teníamos música ambiente ya que cerca de allí estaban cantando canciones tradicionales con un ritmo muy guapo de timbales...evidentemente el sitio servía comida italiana básicamente por lo que pedimos un par de pizzas, cerveza y té negro. (350 INR)
Tardaron bastante en servirnos pero se estaba muy bien por lo que no nos importó....yo decidí llevarme la pizza que sobró para por si me asaltaban críos por la calle (por la tarde paseando se nos acercaron varios para hacerles fotos y pedían bolis, pero sólo teníamos uno) ofrecerles comida...y sino pues siempre viene bien para el viaje en coche...
Paseamos por las calles, bastante oscuras ya que sobre las 21 se empiezan a apagar los chiringos hasta que dimos con la avenida principal Gadi Sagar y al rato llegamos al hotel...a descansar y mañana hacia Jodhpur.
Un saludo!.
Edición: 03/10/2009, añado el día de Johdpur.
Dormimos bien, uno ya se empieza a acostumbrar a oír mil y un ruidos, además del rumrum del aire acondicionado de la habitación...cualquiera lo apaga, en 5 minutos estás chorreando...
Marchamos hacia Johdpur, unos 360 kilómetros de viaje hacia el sur. De camino vimos una especie de peregrinación, formada por interminables filas de gente, porteando banderas de su región.
Mushara nos explicó que es tradición en agosto recorrer la distancia que hay entre Delhi y Amritsar para llegar a un templo y rezar...algo así como el camino de Santiago pero a lo hindú.
Como muchos no pueden ir a Amritsar, pues hacen el trayecto hacia otro lugar sagrado.
Es bastante acojonante ver como desde niños a ancianos, tullidos e incluso mujeres llevando a recién nacidos en una especie de pañuelo a modo de hamaca cogido por dos...Mushara nos comentó que era típico animarles en el camino, pitando o agitando el brazo...y así lo hicimos...se volvían locos saludando y sonriendo cuando lo hacíamos.
Llegamos a Johdpur sobre las 13h más o menos, directamente accedimos a la ciudad por una carretera que daba al fuerte de Meherangarh y que dejaba la ciudad oculta tras este, rodeado por murallas que nos recordó la Gran muralla China...las vistas de cine...el fuerte está en la cima de una montaña y parece sacado de una película, increíble.
Directamente nos fuimos a visitarlo, en la entrada vendían audio guías (bastante recomendadas, pero preferimos ir consultando la guía). El ticket costaba 350 INR cada uno pero con la jugada student nos salió por 250.
Una vez dentro del fuerte, subimos por una cuesta empinada donde ya pudimos apreciar lo imponente que es, no tanto por sus detalladas tallas (que lo son) sino por unos muros enormes, con ventanales desde donde se divisa toda la ciudad.
Entramos dentro y vimos las estancias, entre los pasillos, hindús tocaban la flauta y alguno estaba con la cachimba haciendo el paripé un poco.
Subimos hacia los extramuros donde varios cañones apuntaban hacia el vacío y desde allí teníamos unas vistas impresionantes de Johdpur. Miles de diminutas casas pintadas de azul le dan a la ciudad un aire así como a la de los cuentos de Ali Ba ba...precioso.
Mientras hacíamos fotos se nos acercaban críos y no tan críos para que les hacháramos una foto, disfrutan como locos y para nada piden propina ni nada parecido, simplemente les gusta, se ríen y salen corriendo.
De camino a Jodhpur pasamos por el templo de Jaswant Thada, completamente hecho en mármol y rodeado de unos pequeños jardines muy bonitos.Justo antes de entrar al templo nos encontramos con un hindú y su hijo que tocaba el Sitar Bathan..para no perder la costumbre cada vez que veo un instrumento (de música) en estos países pues me gusta tocarlo y me lie siguiendo sus instrucciones a intentar tocar lo que pude...al final ya me salía alguna cosilla e improvisaba algún punteo, el sonido es sedante. Para entrar tuvimos que descalzarnos, como en casi todos los templos, la entrada costó 90 INR y disfrutamos de unas vista del fuerte y de la ciudad también muy chulas.
Una vez en Johdpur fuimos a buscar un hotel y finalmente nos quedamos en el Ajit Mansan, algo alejado del centro (10 minutos en rickshaw) pero necesario ya que Johdpur es bastante caótica, llena de ruido, mucha gente...mejor estar algo apartados.
Nos salió la noche por 800 INR y la habitación, pues correcta, sin más.
Dejamos las mochilas y nos fuimos al centro, como no sabíamos cuanto íbamos a tardar, le dijimos a Musha que se fuera donde quisiera y ya nos veríamos en el hotel...el pobre no lo tenia muy claro y cambió de color un par de veces, pero le tranquilizamos diciendo que sabíamos indicarle a algún rickshaw o sino teníamos su teléfono.
Así que nos metimos en la jungla, visitamos la torre del reloj en pleno centro y rodeado por un bazar interminable...huelga decir la de kk que hay en el suelo, basura, vacas, humo, calor...y unos puestos de mil y un colores y olores...nos metimos por las callejuelas malolientes, llenas de charcos y agua negra (pero negra negra)...encantador.
Nos fuimos por el casco antiguo (si cabe más antiguo) y generamos una cola de críos detrás nuestra bastante considerable, les hicimos fotos a tutiplén y bueno...todo Dios diciéndonos “hola”, “where are you from”...
Mirando la guía vimos que el On the Rocks era un sitio bastante recomendable para cenar, así que pillamos un rickshaw que nos llevó por 40 INR al sitio.
El lugar muy bonito, la entrada era un pasaje escarvado en la roca, con una mini cascada a la derecha y vegetación selvática.
Una vez pasado el pasillo llegamos a una terraza con mesas iluminadas desde la parte de abajo y un quinqué con velita, el sitio era bastante bonito.
Cenamos pollo Tikka con verduras y champiñones Tikka, acompañamos con Nan de cebolla, un par ce cervezas y té negro para los dos...total 900 INR, el sitio tenía precios altos (dentro de los precios de la India), pero mereció la pena, todo muy bueno.
Una vez fuera le dijimos a un rickshaw que nos llevara al hotel y llegamos sin problema. Musha volvió a recuperar el color al vernos y quedamos para las 8 al día siguiente.
Aprovechamos que había un ordenador con internet para actualizar y subir unas fotillos de estrangis, ya que había un cartel que prohibía no subir/descargar fotos.
A dormir y mañana hacia Ranakpur.
Un saludo!
Noche en el desierto
Dormimos de fábula, la habitación en Bikaner resultó ser un acierto y a eso de las 8 de la mañana nos levantamos y nos fuimos a almolzar un par de pancakes con chocolate y un par de zumos.
Luego nos fuimos hacia el fuerte de Junagarh.
En la puerta principal, ya se contempla la arquitectura del sitio y resulta bastante impresionante, todo tiene un detalle increíble, una muralla de casi 1 kilómetro, con colores sobrios y ventalanes por todos lados.
La entrada costaba 250 INR pero dijimos que eramos estudiantes (enseñas el DNI, lo miran y punto...) y nos salió la jugada por 150 INR.
El fuerte es precioso, un laberinto de estancias con patios de vez en cuando desde donde decenas de pequeñas ventanas se asomaban los invitados o las 22 mujeres del maharajá para ver danzas y fiestas...había un guía que iba explicando cada estancia y resultó que eramos los únicos occidentales del grupo...viéndonos, comenzó a explicar en inglés la historia y alguno murmuró algo así como “diría que somos más nosotros...” a lo que siguieron algunas risas, nosotros incluídos...pero ya veíamos venir que lo hacen para luego pedir la propina, ya que de ellos con seguridad no reciba nada.
Fue muy interesante ver la sala de armas, museo y habitaciones, con unas pinturas realmente bonitas, incluso un aparato de aire acondicionado de la época (evidentemente rudimentario, pero con su botón regulador de agua y todo)...qué jodío el marajá.
Tras la visita partimos hacia Jaisalmer y de camina acordamos que quizás estaría bien pasar una noche en el desierto, ya que sabíamos de la posibilidad de hacerlo.
Mushara nos comentó que conocía un sitio que estaba bien y si nos interesaba pues perfecto, aceptamos y nos dirigimos allí.
De pasada, vimos a lo lejos Jaisalmer, un imponente fuerte en lo alto de una montaña con una ciudad a sus pies, la imagen es bastante impresionante, al día siguiente lo veríamos mejor.
Entramos en lo que es una reserva natural de la India, indicado antes de acceder a un conjunto de chozas que conforman un poblado muy a lo africano.
El sitio se llamaba Mangalam, regentado por un tal Jitu que hablaba bastante bien el castellano y nos comentó la posibilidad de pasar la noche en choza o en el desierto. Desierto. Y nos comentó la posibilidad también de ir al desierto por la tarde en camello o jeep y después volver en camello o andando...muy chulos que somos decidimos no maltratar a los pobres animales y escogimos jeep y volver andando (unos 4 kilómetros como mucho de distancia y nos dejó una tarjeta para por si nos perdíamos preguntar por el sitio)...mooola!!! XD
Así que nos pusimos en marcha con el jeep y el tío va y pone la de “what is love”, no pude evitarlo y me puser a cantar y a mover la cabeza como el gag de Jim Carrey...de friki...mira que es pegadiza la puñetera canción “what is love, baby don't hurt me, don't hurt me, no mooore”, jamás me imaginé que aquí me pondrían este tema...en fin.
El viajecito en jeep fue muy guapo, pasamos por mitad de maleza, árboles, caminillos y finalmente las dunas irrumpieron en nuestras narices...con esa forma tan caracterísitica de las pelis...precioso.
Una vez “escaladas” las dunas en jeep nos dejó en la parte alta donde al Sol le quedaba poco para ponerse, nos comentó que aprovecharamos cuando estuviese apunto de hacerlo para regresar y así no pasar tanta calor.
El paisaje de ensueño aunque estaba a petar de turistas y perdía cierto encanto, de todas formas había bastante silencio ya que la gente se dedicaba más a disfrutar de ese momento que no de hacer el burro....buscamos un sitio tranquilo y nos sentamos a disfrutar del sitio.
Medio embobados vimos como se ponía el Sol, es algo realmente precioso y cuando vimos que la gente comenzaba a regresar emprendimos la vuelta con la tarjetita en el bolsillo por si acaso...en la ida habíamos fijado un par de puntos de referencia, un árbol enorme y una zona con un pozo, así que seguiríamos esa ruta.
Bajamos las dunas haciendo un poco el mongo a lo Lawrence de Arabia y caminamos pues unos 3 kilómetros a través de caminos y maleza, viendo escarabajos peloteros, pavos reales y alguna alimaña metida por ahí que hacía unos ruídos que te provoca el caminar algo más deprisa.
Llegamos bien y pasamos un rato muy divertido...cuando Mushara nos vio llegar recuperó algo el color y nos tocó los gemelos...”good form”...si, “good form” pero tú aquí tomando el té! XD
Antes de irnos al desierto a dormir vimos un espectáculo que consistía en música en directo de un trío que tocaba pues eso, música tradicional hindú, a base de timbales y cánticos. Luego un personaje se puso a hacer danza con unos cuencos sobre la cabeza mientras subía, bajaba y se mantenía sobre un plato.
Estabamos sentados en unos cojines a ras del suelo con unas mesitas muy cucas mientras tomábamos unas cervezas, conocimos a una gente de Barcelona y Bilbao y pasamos un rato echando unas risas y hablando sobre el viaje. Nos preguntaron sobre qué tal hacer por libre el viaje ya que ellos venían por agencia y alguno nos comentó que prefería haberlo hecho así, pero que finalmente no se atrevieron...de todas formas, el circuíto del Rajastán es prácticamente igual vayas o no por agencia...claro que los precios ya son otro cantar, les dijimos el precio de Delhi y Bikaner y lo fliparon bastante...
La verdad es que se estaba cojonudo, hasta que Eli vio llegar un animalillo de nombre escarabajo y de apellido pelotero que parecía gustarle nuestro sitio XD. Tuvimos que sacar unos cuantos y estar alerta para que no se nos subieran....se les coge cariño al final a los jodíos.
Cenamos una especie de buffete libre con arroz, dhal, verdura masala y alguna que otra salsa, acompañado con las tortas de pan...estaba correcto.
Entonces llegó la hora de marchar al desierto.
El grupo estaba formado por unas 20 personas, nos subieron a un carro lleno de mantas tirado por un camello y comenzó a meterse en la oscuridad. Sin luz, con el sonidillo típico del buho nocturno “hu HU hu HU” XD y unos italianos que no paraban de hablar, mejor que el francés de mi derecha, que era muy serio y hablaban por lo bajinis él y su “mon cherry”, llegamos a las dunas en las que habíamos estado esa misma tarde (joder, podríamos haberlos esperado allí).
Descargamos las mantas y unas amacas rectangulares que serían nuestra “cama”. Dividieron los grupos y nos pusieron a cada oveja con su pareja alejados unos de otros.
Una vez montado el chiringo nos tumbamos y bueno, qué se puede decir de esa experiéncia...pues que estás en el puto desierto del Thar, con esas dunas que siempre has visto en las pelis, en mitad de la noche, con una Luna que se te come, el cielo estrellado, la Vía Láctea que parece que la puedes tocar, una brisa muy agradable....y el buho XD.
Increíble. No se nos hubiera pasado por la cabeza que algún día haríamos eso, la verdad....
Un saludo!
Luego nos fuimos hacia el fuerte de Junagarh.
En la puerta principal, ya se contempla la arquitectura del sitio y resulta bastante impresionante, todo tiene un detalle increíble, una muralla de casi 1 kilómetro, con colores sobrios y ventalanes por todos lados.
La entrada costaba 250 INR pero dijimos que eramos estudiantes (enseñas el DNI, lo miran y punto...) y nos salió la jugada por 150 INR.
El fuerte es precioso, un laberinto de estancias con patios de vez en cuando desde donde decenas de pequeñas ventanas se asomaban los invitados o las 22 mujeres del maharajá para ver danzas y fiestas...había un guía que iba explicando cada estancia y resultó que eramos los únicos occidentales del grupo...viéndonos, comenzó a explicar en inglés la historia y alguno murmuró algo así como “diría que somos más nosotros...” a lo que siguieron algunas risas, nosotros incluídos...pero ya veíamos venir que lo hacen para luego pedir la propina, ya que de ellos con seguridad no reciba nada.
Fue muy interesante ver la sala de armas, museo y habitaciones, con unas pinturas realmente bonitas, incluso un aparato de aire acondicionado de la época (evidentemente rudimentario, pero con su botón regulador de agua y todo)...qué jodío el marajá.
Tras la visita partimos hacia Jaisalmer y de camina acordamos que quizás estaría bien pasar una noche en el desierto, ya que sabíamos de la posibilidad de hacerlo.
Mushara nos comentó que conocía un sitio que estaba bien y si nos interesaba pues perfecto, aceptamos y nos dirigimos allí.
De pasada, vimos a lo lejos Jaisalmer, un imponente fuerte en lo alto de una montaña con una ciudad a sus pies, la imagen es bastante impresionante, al día siguiente lo veríamos mejor.
Entramos en lo que es una reserva natural de la India, indicado antes de acceder a un conjunto de chozas que conforman un poblado muy a lo africano.
El sitio se llamaba Mangalam, regentado por un tal Jitu que hablaba bastante bien el castellano y nos comentó la posibilidad de pasar la noche en choza o en el desierto. Desierto. Y nos comentó la posibilidad también de ir al desierto por la tarde en camello o jeep y después volver en camello o andando...muy chulos que somos decidimos no maltratar a los pobres animales y escogimos jeep y volver andando (unos 4 kilómetros como mucho de distancia y nos dejó una tarjeta para por si nos perdíamos preguntar por el sitio)...mooola!!! XD
Así que nos pusimos en marcha con el jeep y el tío va y pone la de “what is love”, no pude evitarlo y me puser a cantar y a mover la cabeza como el gag de Jim Carrey...de friki...mira que es pegadiza la puñetera canción “what is love, baby don't hurt me, don't hurt me, no mooore”, jamás me imaginé que aquí me pondrían este tema...en fin.
El viajecito en jeep fue muy guapo, pasamos por mitad de maleza, árboles, caminillos y finalmente las dunas irrumpieron en nuestras narices...con esa forma tan caracterísitica de las pelis...precioso.
Una vez “escaladas” las dunas en jeep nos dejó en la parte alta donde al Sol le quedaba poco para ponerse, nos comentó que aprovecharamos cuando estuviese apunto de hacerlo para regresar y así no pasar tanta calor.
El paisaje de ensueño aunque estaba a petar de turistas y perdía cierto encanto, de todas formas había bastante silencio ya que la gente se dedicaba más a disfrutar de ese momento que no de hacer el burro....buscamos un sitio tranquilo y nos sentamos a disfrutar del sitio.
Medio embobados vimos como se ponía el Sol, es algo realmente precioso y cuando vimos que la gente comenzaba a regresar emprendimos la vuelta con la tarjetita en el bolsillo por si acaso...en la ida habíamos fijado un par de puntos de referencia, un árbol enorme y una zona con un pozo, así que seguiríamos esa ruta.
Bajamos las dunas haciendo un poco el mongo a lo Lawrence de Arabia y caminamos pues unos 3 kilómetros a través de caminos y maleza, viendo escarabajos peloteros, pavos reales y alguna alimaña metida por ahí que hacía unos ruídos que te provoca el caminar algo más deprisa.
Llegamos bien y pasamos un rato muy divertido...cuando Mushara nos vio llegar recuperó algo el color y nos tocó los gemelos...”good form”...si, “good form” pero tú aquí tomando el té! XD
Antes de irnos al desierto a dormir vimos un espectáculo que consistía en música en directo de un trío que tocaba pues eso, música tradicional hindú, a base de timbales y cánticos. Luego un personaje se puso a hacer danza con unos cuencos sobre la cabeza mientras subía, bajaba y se mantenía sobre un plato.
Estabamos sentados en unos cojines a ras del suelo con unas mesitas muy cucas mientras tomábamos unas cervezas, conocimos a una gente de Barcelona y Bilbao y pasamos un rato echando unas risas y hablando sobre el viaje. Nos preguntaron sobre qué tal hacer por libre el viaje ya que ellos venían por agencia y alguno nos comentó que prefería haberlo hecho así, pero que finalmente no se atrevieron...de todas formas, el circuíto del Rajastán es prácticamente igual vayas o no por agencia...claro que los precios ya son otro cantar, les dijimos el precio de Delhi y Bikaner y lo fliparon bastante...
La verdad es que se estaba cojonudo, hasta que Eli vio llegar un animalillo de nombre escarabajo y de apellido pelotero que parecía gustarle nuestro sitio XD. Tuvimos que sacar unos cuantos y estar alerta para que no se nos subieran....se les coge cariño al final a los jodíos.
Cenamos una especie de buffete libre con arroz, dhal, verdura masala y alguna que otra salsa, acompañado con las tortas de pan...estaba correcto.
Entonces llegó la hora de marchar al desierto.
El grupo estaba formado por unas 20 personas, nos subieron a un carro lleno de mantas tirado por un camello y comenzó a meterse en la oscuridad. Sin luz, con el sonidillo típico del buho nocturno “hu HU hu HU” XD y unos italianos que no paraban de hablar, mejor que el francés de mi derecha, que era muy serio y hablaban por lo bajinis él y su “mon cherry”, llegamos a las dunas en las que habíamos estado esa misma tarde (joder, podríamos haberlos esperado allí).
Descargamos las mantas y unas amacas rectangulares que serían nuestra “cama”. Dividieron los grupos y nos pusieron a cada oveja con su pareja alejados unos de otros.
Una vez montado el chiringo nos tumbamos y bueno, qué se puede decir de esa experiéncia...pues que estás en el puto desierto del Thar, con esas dunas que siempre has visto en las pelis, en mitad de la noche, con una Luna que se te come, el cielo estrellado, la Vía Láctea que parece que la puedes tocar, una brisa muy agradable....y el buho XD.
Increíble. No se nos hubiera pasado por la cabeza que algún día haríamos eso, la verdad....
Un saludo!
12 de agosto de 2009
Long road to Bikaner
No pegamos ojo. Ruído, el ventilador del aire acondicionado parecía que se nos iba a comer...gritos en la calle, calor asfixiante por momentos...de lujo.
A eso de las 6 de la mañana y con “algo” de sueño nos levantamos de lo poco que habíamos podido dormir, recogimos del suelo la mochila y nos despedimos de la habitación. Por cierto, que nos duchamos el día anterior y no nos fijamos que no habían toallas (y nosotros en Barcelona decidimos prescindir de ellas “ya habrán en el hotel”...ilusos), teniendo que secarnos con un aporte personal de Eli en forma de camisa que la verdad es que absorvía bastante.
Una vez en recepción nos hicieron una batería de preguntas sobre dónde íbamos, si habíamos alquilado conductor, etc...a lo que respondimos con algo de picardía...entre otras cosas nos preguntó los días que teníamos chófer y dijimos 11, el precio, le dijimos 500 y nos dijo “huy, caaro, aquí por 400”...bingo! Para empezar todos timan y segundo por esa regla de tres creemos que hemos acertado bastante negociando.
Una vez en la calle nos fuimos al mismo sitio donde nos dejó Mushara el día anterior...las calles ya estaban bastante transitadas, sobre todo por críos que iban al cole (si, en Agosto) y gente pues preparando desayunos, planchando y haciendo mil cosas.
Uno no puede dejar de pensar en que le han hecho el timo del turista mientras espera que llegue el conductor...eran las 7:15 y miramos varias veces por si aparecía el jodío por alguna de las callejuelas...cuando apareció.
La madre que te...”Hellou Mr. Musharaaa!, how are yuuu?”
Nos pusimos en marcha en mitad de un caos tremendo en Delhi, lleno de críos en autobuses, rickshaws, coches propios...todo lleno de críos con uniforme y corbatilla y crias con dos coletas y de blanco...con unas mochilas más grandes que ellas...en fin.
Poco a poco fuimos dejando atrás el bullicio de Delhi para llegar a una zona más como en obras pero con cada vez más vegetación...pasamos por lo que parecía un centro de reclutas militares con el logo “a way of life”...les gusta mucho poner logos rollo “mira que vida más guay” o “no sueñes más, ven!”...algo así como para salir de la vida mísera de algunos barrios...quizás es paranoia nuestra, pero da la impresión.
De camino paramos a almolzar en lo que seguramente serán sitios concertados entre ellos para que les salga más barato y cosas así...aún así nos invitó a comer y tomar unos refrescos sin pagar nosotros nada.
Del resto del camino...pues coche, coche y más coche...paisajes desérticos algunos, muchísima calor, asfixiante calor y de vez en cuando atravesamos algunos poblados hasta arriba de gente, vendiendo por las calles, vacas, camellos enormes, miles (millones, de dónde los sacan?) de plátanos...de todo, aunque ya nos vamos acostumbrando (y además este tipo de “fauna” ya la hemos visto en otros países, por lo que no nos viene de nuevo).
Paramos a comer en un garito donde nos pusieron 3 amacas enoormes para estirarnos y allí el “chef” sacó una tabla de madera, la puso a modo de mesa y ala, sacó tortitas, dhal, cebolla, guindillas y refrescos...todo ello junto a nuestras amigas las inseparables moscas de este increíble país.
Y finalmente llegamos a Bikaner, paramos en un mausoleo al que nos llevó Musharaf que contiene las tumbas de la família real de Bika (fundadores de Bikaner), aquellos que en su día compraron su libertad a los británicos con sus mejores camellos (eran otros tiempos) y permitieron a Bikaner ser libre.
En la puerta nos encontramos con un crío que con un inglés hablado a una velocidad absurda nos pidió 20 INR por entrar (no le entendimos ni papa, pero lo ponía en un cartel en hindú y deducimos por los números el precio), luego nos descalzamos y el muchacho nos ofreció unas zapatillas rollo alpargata que rechazamos por ver el suelo limpio como una patena......ilusos.
Al principio las tumbas están inmaculadas, hechas de mármol y con unas columnas que se elevan hasta una cúpula adornada con motivos florales y en el centro, una placa de mármol con dos pies y unas inscripciones en perfecto hindú. Gracias a los cartelillos pudimos ver los nombres traducidos, muy bonito.
Fuimos avanzando por los pasillos hasta que comenzamos a ver cacas de paloma, y las cacas de paloma comenzaron a poblar toodas las baldosas de mármol haciendo difícil el caminar sin activar la “trampa”...en fin, una anécdota, pero pudimos ver sin problemas el lugar y marchar hacia el hotel donde pasaríamos la noche.
Musharaf nos comentó el “Harasar Haveli” (ya nos comentó, sinceramente el día anterior Santosh, que ellos tenían una serie de hoteles en los que podían dejar el coche, etc. y que si nos parecía bien el hotel y nos quedábamos en ese, pues mejor para el hombre) y nosotros habíamos pensado en el “Shivan Palace” algo caro pero alejado del centro (y necesitábamos descansar, 3 días sin dormir apenas)...decidimos de todas formas ver el Harasar ya que la guía lonely lo ponía como de lo mejor de la zona...y la verdad es que acertó.
La habitación impecable, aire acondicionado sin ruido, lavabo limpio, TOALLAS, terracita para comer y tomar algo con asientos de mimbre, asilados del bullicio y precio medio razonable (unas 1000 INR, más barato que el Shivan).
Decidimos quedarnos en el “Harasar”.
Eran las 6 de la tarde cuando Mushara nos dijo adónde queríamos ir. Tenemos pensado ir al fuerte de Junagarh y visitar la ciudad vieja y el bazar, pero a esa hora ya estaba cerrado el fuerte, por lo que decidimos dejarlo para el día siguiente justo antes de partir hacia Jaisalmer.
Le comentamos a Mushara que nos patearíamos por nuestra cuenta las callejuelas de Bikaner, nos dijo que “gastaramos” cuidado y nos fuimos.
Nos metimos en mitad de la guerra en la calle principal de la ciudad vieja, con muchísima gente diciéndonos “hola”, que les dieramos la mano, escribirles algo en un papel, de dónde eramos...bufff! Y de fondo el fuerte que visitaremos mañana, bastante impresionante por fuera.
Como no hay manera de pillar internet en los hoteles preguntamos por ahí algún sitio y finalmente dimos con uno, justo al lado de un sitio en el que estaban haciendo una especie de misa o algo...todos cantando y con follón bastante considerable.
Nos dio justo tiempo a actualizar el blog, mirar cuatro cosillas y de pronto se fue la luz...pasaron unos minutos y como veíamos que la cosa iba para rato (y habíamos hecho lo importante, por los pelos) decidimos volver al hotel para ducharnos y comer algo, no nos cobraron nada por el internet ya que estuvimos minutos, suerte que llevábamos lo escrito en un usb. Pillamos un rickshaw por 50INR que nos llevó hasta la puerta del hotel.
Decidimos cenar en el hotel, en la azotea, con unas vistas nocturnas preciosas de Bikaner y una temperatura cojonuda después del fuerte calor durante el día.
Nos sentamos en una mesita a la que le pusieron un quinqué con una vela y nos trajeron la carta...pedimos Mushroom Masala (champiñones con una salsa especiada de tomate, cebollla y ajo), tortas de pan con cebolla y pan....todo buenísimo y apenas picante (por cierto que no pagamos, lo cargan en tu cuenta del hotel, pero la cena rondó las 300INR con bebidas).
Pasamos un rato bastante agradable y tranquilo, mientras de fondo, a lo lejos en la ciudad se escuchaba el canto-rezo característico de los paises musulmanes (nos recordó a la hora del rezo en el Cairo)....son momentos mágicos que le hacen a uno sentir muy lejos de casa...es muy especial. Sobre las 23:30 decidimos irnos a dormir para continuar el viaje al día siguiente en el que iremos a ver el fuerte de Bikaner y partiremos hacia Jaisalmer.
Un saludo!
A eso de las 6 de la mañana y con “algo” de sueño nos levantamos de lo poco que habíamos podido dormir, recogimos del suelo la mochila y nos despedimos de la habitación. Por cierto, que nos duchamos el día anterior y no nos fijamos que no habían toallas (y nosotros en Barcelona decidimos prescindir de ellas “ya habrán en el hotel”...ilusos), teniendo que secarnos con un aporte personal de Eli en forma de camisa que la verdad es que absorvía bastante.
Una vez en recepción nos hicieron una batería de preguntas sobre dónde íbamos, si habíamos alquilado conductor, etc...a lo que respondimos con algo de picardía...entre otras cosas nos preguntó los días que teníamos chófer y dijimos 11, el precio, le dijimos 500 y nos dijo “huy, caaro, aquí por 400”...bingo! Para empezar todos timan y segundo por esa regla de tres creemos que hemos acertado bastante negociando.
Una vez en la calle nos fuimos al mismo sitio donde nos dejó Mushara el día anterior...las calles ya estaban bastante transitadas, sobre todo por críos que iban al cole (si, en Agosto) y gente pues preparando desayunos, planchando y haciendo mil cosas.
Uno no puede dejar de pensar en que le han hecho el timo del turista mientras espera que llegue el conductor...eran las 7:15 y miramos varias veces por si aparecía el jodío por alguna de las callejuelas...cuando apareció.
La madre que te...”Hellou Mr. Musharaaa!, how are yuuu?”
Nos pusimos en marcha en mitad de un caos tremendo en Delhi, lleno de críos en autobuses, rickshaws, coches propios...todo lleno de críos con uniforme y corbatilla y crias con dos coletas y de blanco...con unas mochilas más grandes que ellas...en fin.
Poco a poco fuimos dejando atrás el bullicio de Delhi para llegar a una zona más como en obras pero con cada vez más vegetación...pasamos por lo que parecía un centro de reclutas militares con el logo “a way of life”...les gusta mucho poner logos rollo “mira que vida más guay” o “no sueñes más, ven!”...algo así como para salir de la vida mísera de algunos barrios...quizás es paranoia nuestra, pero da la impresión.
De camino paramos a almolzar en lo que seguramente serán sitios concertados entre ellos para que les salga más barato y cosas así...aún así nos invitó a comer y tomar unos refrescos sin pagar nosotros nada.
Del resto del camino...pues coche, coche y más coche...paisajes desérticos algunos, muchísima calor, asfixiante calor y de vez en cuando atravesamos algunos poblados hasta arriba de gente, vendiendo por las calles, vacas, camellos enormes, miles (millones, de dónde los sacan?) de plátanos...de todo, aunque ya nos vamos acostumbrando (y además este tipo de “fauna” ya la hemos visto en otros países, por lo que no nos viene de nuevo).
Paramos a comer en un garito donde nos pusieron 3 amacas enoormes para estirarnos y allí el “chef” sacó una tabla de madera, la puso a modo de mesa y ala, sacó tortitas, dhal, cebolla, guindillas y refrescos...todo ello junto a nuestras amigas las inseparables moscas de este increíble país.
Y finalmente llegamos a Bikaner, paramos en un mausoleo al que nos llevó Musharaf que contiene las tumbas de la família real de Bika (fundadores de Bikaner), aquellos que en su día compraron su libertad a los británicos con sus mejores camellos (eran otros tiempos) y permitieron a Bikaner ser libre.
En la puerta nos encontramos con un crío que con un inglés hablado a una velocidad absurda nos pidió 20 INR por entrar (no le entendimos ni papa, pero lo ponía en un cartel en hindú y deducimos por los números el precio), luego nos descalzamos y el muchacho nos ofreció unas zapatillas rollo alpargata que rechazamos por ver el suelo limpio como una patena......ilusos.
Al principio las tumbas están inmaculadas, hechas de mármol y con unas columnas que se elevan hasta una cúpula adornada con motivos florales y en el centro, una placa de mármol con dos pies y unas inscripciones en perfecto hindú. Gracias a los cartelillos pudimos ver los nombres traducidos, muy bonito.
Fuimos avanzando por los pasillos hasta que comenzamos a ver cacas de paloma, y las cacas de paloma comenzaron a poblar toodas las baldosas de mármol haciendo difícil el caminar sin activar la “trampa”...en fin, una anécdota, pero pudimos ver sin problemas el lugar y marchar hacia el hotel donde pasaríamos la noche.
Musharaf nos comentó el “Harasar Haveli” (ya nos comentó, sinceramente el día anterior Santosh, que ellos tenían una serie de hoteles en los que podían dejar el coche, etc. y que si nos parecía bien el hotel y nos quedábamos en ese, pues mejor para el hombre) y nosotros habíamos pensado en el “Shivan Palace” algo caro pero alejado del centro (y necesitábamos descansar, 3 días sin dormir apenas)...decidimos de todas formas ver el Harasar ya que la guía lonely lo ponía como de lo mejor de la zona...y la verdad es que acertó.
La habitación impecable, aire acondicionado sin ruido, lavabo limpio, TOALLAS, terracita para comer y tomar algo con asientos de mimbre, asilados del bullicio y precio medio razonable (unas 1000 INR, más barato que el Shivan).
Decidimos quedarnos en el “Harasar”.
Eran las 6 de la tarde cuando Mushara nos dijo adónde queríamos ir. Tenemos pensado ir al fuerte de Junagarh y visitar la ciudad vieja y el bazar, pero a esa hora ya estaba cerrado el fuerte, por lo que decidimos dejarlo para el día siguiente justo antes de partir hacia Jaisalmer.
Le comentamos a Mushara que nos patearíamos por nuestra cuenta las callejuelas de Bikaner, nos dijo que “gastaramos” cuidado y nos fuimos.
Nos metimos en mitad de la guerra en la calle principal de la ciudad vieja, con muchísima gente diciéndonos “hola”, que les dieramos la mano, escribirles algo en un papel, de dónde eramos...bufff! Y de fondo el fuerte que visitaremos mañana, bastante impresionante por fuera.
Como no hay manera de pillar internet en los hoteles preguntamos por ahí algún sitio y finalmente dimos con uno, justo al lado de un sitio en el que estaban haciendo una especie de misa o algo...todos cantando y con follón bastante considerable.
Nos dio justo tiempo a actualizar el blog, mirar cuatro cosillas y de pronto se fue la luz...pasaron unos minutos y como veíamos que la cosa iba para rato (y habíamos hecho lo importante, por los pelos) decidimos volver al hotel para ducharnos y comer algo, no nos cobraron nada por el internet ya que estuvimos minutos, suerte que llevábamos lo escrito en un usb. Pillamos un rickshaw por 50INR que nos llevó hasta la puerta del hotel.
Decidimos cenar en el hotel, en la azotea, con unas vistas nocturnas preciosas de Bikaner y una temperatura cojonuda después del fuerte calor durante el día.
Nos sentamos en una mesita a la que le pusieron un quinqué con una vela y nos trajeron la carta...pedimos Mushroom Masala (champiñones con una salsa especiada de tomate, cebollla y ajo), tortas de pan con cebolla y pan....todo buenísimo y apenas picante (por cierto que no pagamos, lo cargan en tu cuenta del hotel, pero la cena rondó las 300INR con bebidas).
Pasamos un rato bastante agradable y tranquilo, mientras de fondo, a lo lejos en la ciudad se escuchaba el canto-rezo característico de los paises musulmanes (nos recordó a la hora del rezo en el Cairo)....son momentos mágicos que le hacen a uno sentir muy lejos de casa...es muy especial. Sobre las 23:30 decidimos irnos a dormir para continuar el viaje al día siguiente en el que iremos a ver el fuerte de Bikaner y partiremos hacia Jaisalmer.
Un saludo!
10 de agosto de 2009
Namaste!
Digamos que el caos se adueña de lo racional en Delhi, nada es normal, todo empieza por los pies en esta mega ciudad, que si bien tiene avenidas de arboledas y parques por todos lados, a continuación te sorprende con edificios que se mantienen por los pelos, “negocios” de dos metros cuadrados llenos de suciedad y oscuridad y gente, mucha mucha gente...y vacas enormes.
El vuelo de Heathrow a Delhi fue cansado, apenas pudimos dormir mezcla de la emoción, mezcla de lo “cómodo” que puede llegar a ser un avión..una vez en Delhi recogimos nuestras mochilas y cambiamos moneda en el mismo aeropuerto.
El hotel nos había ofrecido irnos a recoger al aeropuerto por 500 rupias (a partir de ahora INR) pero sabíamos que había un puesto de pre-paid taxi cerca, y ahí estaba, por 250 INR nos lleva cerca de donde se supone está el hotel...no es difícil dar con él, una vez coges el equipaje nada más pasar el último control te lo topas de frente.....y digo cerca porque en la zona de Paharganj donde está el hotel hay un caos que no entienden ni los taxistas...calles enmarañadas, cables que salen de aquí y de allá...todo a medio hacer...caos.
El taxista nos dejó todo lo cerca que sabía ya que nos dijo que no tenía ni idea de donde estaba ya que en esa zona hay cientos de hoteles...total, que no le dimos más vueltas y nos metimos por el barrio de Paharganj...serpenteamos calles, los rickshaws pitando, las motos pitando..yo creo que los vehículos los montan empezando por el el pito, en fin...he dicho caos?
En esto que en una de estas calles Eli me da un toque y me dice que está ahí, el Amax Inn, en mitad de una calle oscura, llena de moscas, con ese olorcillo medio dulzón, medio a pis, medio a qué se yo...escribiría la calle, pero no tiene sentido, las calles en este barrio no tienen importancia ninguna, simplemente camina y encuentra....la cosa pintaba rarilla pero visto lo visto por esas calles igual hasta estaba bien...como mínimo no tenía ese tufillo a ortera que tienen otros, con esos cuadros del señor barbudo en la puerta iluminado cual querubín.
El hotel es...una kk, pero por lo menos la cama y el suelo (menos el del baño) está limpio...por 5 euros tampoco vamos a pedir mucho....en recepción esta vez no nos hemos bloqueado con el inglés tanto como aquella vez en Shanghai y hasta parecía que ibamos sueltos...menos cuando al de recepción le daba por mezclar hindú con inglés a lo medio lengua, entonces sí que me he acordado de los Beatles y el “let it be”...en serio, no se por qué pero esta canción me viene a la cabeza en esos momentos....
Nada más descargar la mochila (osea, dejarla en el suelo) nos hemos informado sobre la posibilidad de ir a Jaisalmer en tren al día siguiente. Nos lo miraban y decían algo en unos minutos. Desde Barcelona, ya habíamos probado a reservar billete de tren y nos fue imposible ya que aparecía que estaba lleno, pero teníamos la esperanza de que aquí “en negro” nos los pudieran conseguir.
Esperando en la habitación llegó Sonni (sí, como el de Corrupción en Miami pero más morenito) y nos comentó que el tren estaba lleno, con lista de espera y que nos arriesgábamos a no conseguir billete...a nosotros nos la traía más bien floja ya que si no ibamos a Jaisalmer, modificaríamos la ruta a la inversa, partiendo hacia Agra primero, pero Sonni nos comentó que conocía a alguien que quizás pudiera ayudarnos....Eli y yo pensamos en “ya estamos con los trapis”...aceptamos, por probar...
El muchacho nos citó en secreto en 15 minutos nada más salir del hotel para llevarnos a ver al Merovingio y así lo hizo, previo paseo en rickshaw donde sentimos en nuestras carnes cómo de bien conducen en Delhi, de locos...un suicidio.
Llegamos a una agencia en la que conocimos Santosh (me enseñó la tarjeta y sí, se llama así el jodío) y estuvimos 2 horas negociando.
Su idea, como ya suponía, era que cogiéramos un vehículo con conductor que nos llevase por el Rajasthan y así poder ver las ciudades más importantes y sus alrededores (como me recomendó Luis en su día).
Primero nos pedía 1400€ por toda la ruta...le dijimos adiós muy buenas a lo que siguió bajando su oferta, pero no lo suficiente...Eli y yo ya habíamos decidido que si teníamos que modificar la ruta pues tampoco se iba a acabar el mundo, pero el muchacho o le caímos en gracia o simplemente vió que no había manera...yo había leído en los foros y por conocidos que el precio “normal” (osea, el que te estafan lo justo) es de 40€ diarios por lo que le dije que o por 40 o que nos ibamos y punto, sin problema.
Al final aceptó por ese precio (550€ todo, manutención del conductor, etc.), no sin antes darnos la mano y asegurarnos que habíamos sido los tipo más duros de convencer que recordaba...total, casi 2 horillas y se desmorona...(se lo dirá a todos pero personalmente creemos que hicimos un trabajo decente de negociación)
Así que finalmente haremos el Rajasthan entero con conductor pero a nuestra bola, quedándonos lo que queramos en los sitios (estará 15 días con nosotros, aunque nos dijo que sin problemas podían ser más por el mismo precio...ya que dejamos muy claro que si nos salía de la real gana nos quedaríamos más días donde nos gustara).
Pensando que ya nos ibamos nos invitaron a comer en la oficina, sacaron platos con salsas de colores, arroz, iogur etc y nos pusimos ahí a comer como en casa...un plato llamado dhal estaba riquísimo, sabe como a lentejas pero “algo” más picante...luego nos ofreció gratis un conductor para el resto del día en Delhi que nos llevaría a los sitios que teníamos pensado visitar, la tumba de Humayun, la puerta de India, Connaught Place y Main Bazaar.
De camino a Humayun, paramos en un templo sobre las Deidades hindús, donde tuvimos que descalzarnos y dejar las cámaras en una estancia...el templo es precioso, con colores amarronados y blancos junto a estatuas de colorines, flores en pedestales y gente rezando por los pasillos...en cada estancia te explican de cada Deidad su historia. La entrada aquí es gratuíta y está en la carretera que viene del aeropuerto dirección a Main Bazaar.
La tumba de Humayun, situada al sur de Connaught es un recinto rodeado de jardines con un césped super cuidado pero maltratado por los hindús que no paran de tirar papelillos (tengo que averiguar qué es eso que comen a todas horas) y porquería al suelo, ensuciando las vistas en algún que otro sitio, por fortuna, el tempo principal, semejante al Taj Mahal en forma, está bastante bien conservado e impone bastante. Subimos a la parte alta desde donde se divisa gran parte del recinto y en eso que escuchamos unas voces que empezaron a cantar rollo cántico budista...se nos pusieron los pelos como escarpias...entre el paisaje, el sol de media tarde y el sonido...la escena era de película...ahí nos sentimos finalmente en la India...la verdad es que nos emocionamos.
Por cierto, nuestro conductor se llama Musharaf y es bastante simpático, a ver qué tal se porta en el Rajastán, de momento muy bien...habla lo justo, se ríe con mis chistes dañinos malos y parece que se preocupa de nuestra seguridad como ya nos ha dicho en más de una ocasión.
Por la noche, una vez en el hotel, decidimos subir a la terraza de arriba para tomar un par de cervecillas frescas y en eso que una chica nos indicó que subiéramos más arriba para ver “algo”. Ese “algo” resultó ser que todas las azoteas colindantes estaban llenas de gente lanzando cometas al viento, espectacular y realmente precioso, de cine.
Al parecer una vez al año hay una especie de festival de la cometa o algo así (tengo que buscar info al respecto) y salen todos a las azoteas a lanzar el juguete.
Las dos cervezas se conviertieron en 3 de medio litro y algo animados decidimos ir a comer algo por las callejuelas.
Nos metimos en un restaurante a 700 metros del hotel más o menos de cuyo nombre creo que es Tamiki o algo así (se reconoce por tener unas vidrieras que muestran el interior, no hay pérdida en la zona os lo aseguramos) y allí nos comimos una Pizza Eli y pollo al curry acompañado de arroz yo. Aunque le pedí “no spicy”, el “no spicy” se lo pasó por el forro, aquello era un infierno...aunque al final te acostumbras.
Algo cansados nos fuimos al hotel a descansar ya que habíamos quedado a las 7 de la mañana para partir hacia Bikaner, donde pararemos una noche y seguiremos a Jaisalmer, en donde estaremos 2 noches, en principio.
Aquí no hay wifis, el acceso a internet está en algunos pocos sitios, por lo que no sabemos cuando podamos volver a publicar...aún así, iremos escribiendo y cuando tengamos la oportunidad...
Un saludo!
El vuelo de Heathrow a Delhi fue cansado, apenas pudimos dormir mezcla de la emoción, mezcla de lo “cómodo” que puede llegar a ser un avión..una vez en Delhi recogimos nuestras mochilas y cambiamos moneda en el mismo aeropuerto.
El hotel nos había ofrecido irnos a recoger al aeropuerto por 500 rupias (a partir de ahora INR) pero sabíamos que había un puesto de pre-paid taxi cerca, y ahí estaba, por 250 INR nos lleva cerca de donde se supone está el hotel...no es difícil dar con él, una vez coges el equipaje nada más pasar el último control te lo topas de frente.....y digo cerca porque en la zona de Paharganj donde está el hotel hay un caos que no entienden ni los taxistas...calles enmarañadas, cables que salen de aquí y de allá...todo a medio hacer...caos.
El taxista nos dejó todo lo cerca que sabía ya que nos dijo que no tenía ni idea de donde estaba ya que en esa zona hay cientos de hoteles...total, que no le dimos más vueltas y nos metimos por el barrio de Paharganj...serpenteamos calles, los rickshaws pitando, las motos pitando..yo creo que los vehículos los montan empezando por el el pito, en fin...he dicho caos?
En esto que en una de estas calles Eli me da un toque y me dice que está ahí, el Amax Inn, en mitad de una calle oscura, llena de moscas, con ese olorcillo medio dulzón, medio a pis, medio a qué se yo...escribiría la calle, pero no tiene sentido, las calles en este barrio no tienen importancia ninguna, simplemente camina y encuentra....la cosa pintaba rarilla pero visto lo visto por esas calles igual hasta estaba bien...como mínimo no tenía ese tufillo a ortera que tienen otros, con esos cuadros del señor barbudo en la puerta iluminado cual querubín.
El hotel es...una kk, pero por lo menos la cama y el suelo (menos el del baño) está limpio...por 5 euros tampoco vamos a pedir mucho....en recepción esta vez no nos hemos bloqueado con el inglés tanto como aquella vez en Shanghai y hasta parecía que ibamos sueltos...menos cuando al de recepción le daba por mezclar hindú con inglés a lo medio lengua, entonces sí que me he acordado de los Beatles y el “let it be”...en serio, no se por qué pero esta canción me viene a la cabeza en esos momentos....
Nada más descargar la mochila (osea, dejarla en el suelo) nos hemos informado sobre la posibilidad de ir a Jaisalmer en tren al día siguiente. Nos lo miraban y decían algo en unos minutos. Desde Barcelona, ya habíamos probado a reservar billete de tren y nos fue imposible ya que aparecía que estaba lleno, pero teníamos la esperanza de que aquí “en negro” nos los pudieran conseguir.
Esperando en la habitación llegó Sonni (sí, como el de Corrupción en Miami pero más morenito) y nos comentó que el tren estaba lleno, con lista de espera y que nos arriesgábamos a no conseguir billete...a nosotros nos la traía más bien floja ya que si no ibamos a Jaisalmer, modificaríamos la ruta a la inversa, partiendo hacia Agra primero, pero Sonni nos comentó que conocía a alguien que quizás pudiera ayudarnos....Eli y yo pensamos en “ya estamos con los trapis”...aceptamos, por probar...
El muchacho nos citó en secreto en 15 minutos nada más salir del hotel para llevarnos a ver al Merovingio y así lo hizo, previo paseo en rickshaw donde sentimos en nuestras carnes cómo de bien conducen en Delhi, de locos...un suicidio.
Llegamos a una agencia en la que conocimos Santosh (me enseñó la tarjeta y sí, se llama así el jodío) y estuvimos 2 horas negociando.
Su idea, como ya suponía, era que cogiéramos un vehículo con conductor que nos llevase por el Rajasthan y así poder ver las ciudades más importantes y sus alrededores (como me recomendó Luis en su día).
Primero nos pedía 1400€ por toda la ruta...le dijimos adiós muy buenas a lo que siguió bajando su oferta, pero no lo suficiente...Eli y yo ya habíamos decidido que si teníamos que modificar la ruta pues tampoco se iba a acabar el mundo, pero el muchacho o le caímos en gracia o simplemente vió que no había manera...yo había leído en los foros y por conocidos que el precio “normal” (osea, el que te estafan lo justo) es de 40€ diarios por lo que le dije que o por 40 o que nos ibamos y punto, sin problema.
Al final aceptó por ese precio (550€ todo, manutención del conductor, etc.), no sin antes darnos la mano y asegurarnos que habíamos sido los tipo más duros de convencer que recordaba...total, casi 2 horillas y se desmorona...(se lo dirá a todos pero personalmente creemos que hicimos un trabajo decente de negociación)
Así que finalmente haremos el Rajasthan entero con conductor pero a nuestra bola, quedándonos lo que queramos en los sitios (estará 15 días con nosotros, aunque nos dijo que sin problemas podían ser más por el mismo precio...ya que dejamos muy claro que si nos salía de la real gana nos quedaríamos más días donde nos gustara).
Pensando que ya nos ibamos nos invitaron a comer en la oficina, sacaron platos con salsas de colores, arroz, iogur etc y nos pusimos ahí a comer como en casa...un plato llamado dhal estaba riquísimo, sabe como a lentejas pero “algo” más picante...luego nos ofreció gratis un conductor para el resto del día en Delhi que nos llevaría a los sitios que teníamos pensado visitar, la tumba de Humayun, la puerta de India, Connaught Place y Main Bazaar.
De camino a Humayun, paramos en un templo sobre las Deidades hindús, donde tuvimos que descalzarnos y dejar las cámaras en una estancia...el templo es precioso, con colores amarronados y blancos junto a estatuas de colorines, flores en pedestales y gente rezando por los pasillos...en cada estancia te explican de cada Deidad su historia. La entrada aquí es gratuíta y está en la carretera que viene del aeropuerto dirección a Main Bazaar.
La tumba de Humayun, situada al sur de Connaught es un recinto rodeado de jardines con un césped super cuidado pero maltratado por los hindús que no paran de tirar papelillos (tengo que averiguar qué es eso que comen a todas horas) y porquería al suelo, ensuciando las vistas en algún que otro sitio, por fortuna, el tempo principal, semejante al Taj Mahal en forma, está bastante bien conservado e impone bastante. Subimos a la parte alta desde donde se divisa gran parte del recinto y en eso que escuchamos unas voces que empezaron a cantar rollo cántico budista...se nos pusieron los pelos como escarpias...entre el paisaje, el sol de media tarde y el sonido...la escena era de película...ahí nos sentimos finalmente en la India...la verdad es que nos emocionamos.
Por cierto, nuestro conductor se llama Musharaf y es bastante simpático, a ver qué tal se porta en el Rajastán, de momento muy bien...habla lo justo, se ríe con mis chistes dañinos malos y parece que se preocupa de nuestra seguridad como ya nos ha dicho en más de una ocasión.
Por la noche, una vez en el hotel, decidimos subir a la terraza de arriba para tomar un par de cervecillas frescas y en eso que una chica nos indicó que subiéramos más arriba para ver “algo”. Ese “algo” resultó ser que todas las azoteas colindantes estaban llenas de gente lanzando cometas al viento, espectacular y realmente precioso, de cine.
Al parecer una vez al año hay una especie de festival de la cometa o algo así (tengo que buscar info al respecto) y salen todos a las azoteas a lanzar el juguete.
Las dos cervezas se conviertieron en 3 de medio litro y algo animados decidimos ir a comer algo por las callejuelas.
Nos metimos en un restaurante a 700 metros del hotel más o menos de cuyo nombre creo que es Tamiki o algo así (se reconoce por tener unas vidrieras que muestran el interior, no hay pérdida en la zona os lo aseguramos) y allí nos comimos una Pizza Eli y pollo al curry acompañado de arroz yo. Aunque le pedí “no spicy”, el “no spicy” se lo pasó por el forro, aquello era un infierno...aunque al final te acostumbras.
Algo cansados nos fuimos al hotel a descansar ya que habíamos quedado a las 7 de la mañana para partir hacia Bikaner, donde pararemos una noche y seguiremos a Jaisalmer, en donde estaremos 2 noches, en principio.
Aquí no hay wifis, el acceso a internet está en algunos pocos sitios, por lo que no sabemos cuando podamos volver a publicar...aún así, iremos escribiendo y cuando tengamos la oportunidad...
Un saludo!
4 de agosto de 2009
Here we go again!
Queda menos de una semana para pisar suelo hindú...los días comienzan a pesar y las ganas de salir pitando y comenzar a buscarnos la vida de nuevo se disparan..cuesta contenerse, pero ya queda muy poco.
Hace cosa de un mes nos pusimos las vacunas recomendadas para el viaje, Tifoidea, Hepatitis, Tétanus y Tosferina.
Nos las pusieron en el centro de vacunación internacional del Hospital Clínic (35€ por persona) de Barcelona y salimos de allí con un cóctel bastante interesante...los días siguientes tuvimos ciertas molestias (como agujetas), pero nada importante...ni alergias, ni fiebre ni nada parecido...
Hoy hemos reservado el hotel en Delhi, iremos al Amax Inn en Paharganj, en el centro de Delhi y, según hemos visto, está bastante bien situado, tiene cerca la estación de trenes, Connaught Place y Main Bazaar...no esperamos gran cosa del sitio, pero por lo menos tenemos buenas referencias gracias a Luis, un compañero que estuvo en India y que se alojó en él hace un par o tres de años...esperemos siga en pie jeje. De momento nos han respondido el mail ofreciendo recogida en el aeropuerto por 500 rupias...estamos pensando en regatear (joder, regatear desde aquí, esto es lo último ya...).
La ruta la tenemos más o menos trazada, una vez en Delhi, tiraremos hacia Jaisalmer, a unos 1000 kilómetros al oeste. La idea es llegar allí en tren nocturno aunque parece que existen verdaderos problemas para conseguir billete de tren para los extranjeros...por nuestras muelas que ese billete lo sacamos.
Luego seguiremos hacia Jodhpur, Ranakpur, Udaipur, Pushkar, Jaipur, Agra, Kajuraho y Benarés...y si nos sobra tiempo nos gustaría ir a Amristar, pero bueno, todo esto puede cambiar dado lo caótico que es moverse por el país...de todas formas la idea es esa.
En cuanto al diario, siempre depende de si conseguimos conexiones a internet aunque las notas y los apuntes nocturnos los seguiremos haciendo...así que más tarde o temprano pillaremos una wifi (con o sin protección jejeje) o un cibercafé y actualizaremos lo que podamos...
Un saludo!
Hace cosa de un mes nos pusimos las vacunas recomendadas para el viaje, Tifoidea, Hepatitis, Tétanus y Tosferina.
Nos las pusieron en el centro de vacunación internacional del Hospital Clínic (35€ por persona) de Barcelona y salimos de allí con un cóctel bastante interesante...los días siguientes tuvimos ciertas molestias (como agujetas), pero nada importante...ni alergias, ni fiebre ni nada parecido...
Hoy hemos reservado el hotel en Delhi, iremos al Amax Inn en Paharganj, en el centro de Delhi y, según hemos visto, está bastante bien situado, tiene cerca la estación de trenes, Connaught Place y Main Bazaar...no esperamos gran cosa del sitio, pero por lo menos tenemos buenas referencias gracias a Luis, un compañero que estuvo en India y que se alojó en él hace un par o tres de años...esperemos siga en pie jeje. De momento nos han respondido el mail ofreciendo recogida en el aeropuerto por 500 rupias...estamos pensando en regatear (joder, regatear desde aquí, esto es lo último ya...).
La ruta la tenemos más o menos trazada, una vez en Delhi, tiraremos hacia Jaisalmer, a unos 1000 kilómetros al oeste. La idea es llegar allí en tren nocturno aunque parece que existen verdaderos problemas para conseguir billete de tren para los extranjeros...por nuestras muelas que ese billete lo sacamos.
Luego seguiremos hacia Jodhpur, Ranakpur, Udaipur, Pushkar, Jaipur, Agra, Kajuraho y Benarés...y si nos sobra tiempo nos gustaría ir a Amristar, pero bueno, todo esto puede cambiar dado lo caótico que es moverse por el país...de todas formas la idea es esa.
En cuanto al diario, siempre depende de si conseguimos conexiones a internet aunque las notas y los apuntes nocturnos los seguiremos haciendo...así que más tarde o temprano pillaremos una wifi (con o sin protección jejeje) o un cibercafé y actualizaremos lo que podamos...
Un saludo!
27 de julio de 2009
Home
Yann Arthus-Bertrand nos trae este documental en el que se repasa la explotación a la que estamos sometiendo al planeta, un desgaste que, acompañado de unas imagenes impactantes, nos muestra cómo estamos acabando con los recursos de nuestro hogar.

Bertrand deja de lado los gráficos y las simulaciones para mostrarnos el planeta tal y como está en estos momentos, tan sólo utiliza de manera "artificial" el tiempo, para mostrarnos con imágenes vía satélite cómo se desgastan ciertas zonas con el paso del tiempo y la explotación de recursos por parte del ser humano.
Como ya pasara con "una verdad incómoda", ciertas imágenes y datos que se ofrecen consiguen encogernos en nuestro asiento y reflexionar sobre el camino que estamos escogiendo para el futuro de nuestra especie.
A vista de pájaro visitamos todo el planeta, desde el Gran Cañón hasta China, con unas imágenes que en ocasiones parecen irreales, con un colorido y definición bastante potente.
Aprovechando que me pillé un reproductor blu-ray lo quise estrenar con un documental de este tipo y la verdad es que la experiéncia es bastante gratificante...la definición en ocasiones es sobrecogedora y más de una vez uno duda en si realmente no tiene retoque digital ya que los paisajes como digo parecen artificiales.
La banda sonora con algún tema de Enya queda que ni pintado en algunos tramos y el mensaje ecologista no es exagerado, es simplemente lo que hay basado en datos reales del día a día.
Un saludo!.
Bertrand deja de lado los gráficos y las simulaciones para mostrarnos el planeta tal y como está en estos momentos, tan sólo utiliza de manera "artificial" el tiempo, para mostrarnos con imágenes vía satélite cómo se desgastan ciertas zonas con el paso del tiempo y la explotación de recursos por parte del ser humano.
Como ya pasara con "una verdad incómoda", ciertas imágenes y datos que se ofrecen consiguen encogernos en nuestro asiento y reflexionar sobre el camino que estamos escogiendo para el futuro de nuestra especie.
A vista de pájaro visitamos todo el planeta, desde el Gran Cañón hasta China, con unas imágenes que en ocasiones parecen irreales, con un colorido y definición bastante potente.
Aprovechando que me pillé un reproductor blu-ray lo quise estrenar con un documental de este tipo y la verdad es que la experiéncia es bastante gratificante...la definición en ocasiones es sobrecogedora y más de una vez uno duda en si realmente no tiene retoque digital ya que los paisajes como digo parecen artificiales.
La banda sonora con algún tema de Enya queda que ni pintado en algunos tramos y el mensaje ecologista no es exagerado, es simplemente lo que hay basado en datos reales del día a día.
Un saludo!.
20 de julio de 2009
Terminator Salvation
Arreglar el estropicio de la tercera parte de Terminator no es que fuese una tarea titánica, pero mostrar un producto de cierta calidad que pudiese merecerse el título de la saga ya es otro cantar. Esta Terminator Salvation logra aprobar y, como mínimo, augurar un futuro interesante de cara a las sucesivas, que en principio los habrá.
En esta "cuarta" parte se nos muestra a un John Connor ya adulto, en plena lucha contra las máquinas que dominan prácticamente el mundo, tal y como nos contaban en aquella lejana primera parte con flashes mientras Kyle Reese soñaba sujetando la recortada...si te gusta la saga de Terminator y conoces los orígenes no puedes sino recordar aquellas escenas con nostalgia y disfrutar ahora de lo que por entonces tan sólo te imaginabas, ese futuro apocalíptico con miles de máquinas sobrevolando los campos de resistencia mientras la humanidad intenta sobrevivir.
Y es que esto es lo mejor de la cinta, el poder ver por fin ese día después del juicio final, a ese John Connor que todos tienen como salvador, un collage entre mesías y marine que convence desde el primer minuto y una tierra desolada a lo Mad Max pero que casa bien con lo que se nos mostró en las dos primeras partes.
Defectos los tiene, como un guión algo flojillo y predecible, además de unos secundarios que no siempre están a la altura, pero los efectos, el sonido (sobre todo el sonido de los terminators es acojonante), ciertos guiños a las otras pelis y la diversión están aseguradas por lo que si en su supuesta segunda y tercera parte de esta nueva trilogía desarrollan la historia podemos ver algo parecido a la resurrección del Batman de Nolan.
Un saludo!.
Y es que esto es lo mejor de la cinta, el poder ver por fin ese día después del juicio final, a ese John Connor que todos tienen como salvador, un collage entre mesías y marine que convence desde el primer minuto y una tierra desolada a lo Mad Max pero que casa bien con lo que se nos mostró en las dos primeras partes.
Defectos los tiene, como un guión algo flojillo y predecible, además de unos secundarios que no siempre están a la altura, pero los efectos, el sonido (sobre todo el sonido de los terminators es acojonante), ciertos guiños a las otras pelis y la diversión están aseguradas por lo que si en su supuesta segunda y tercera parte de esta nueva trilogía desarrollan la historia podemos ver algo parecido a la resurrección del Batman de Nolan.
Un saludo!.
13 de julio de 2009
Los mundos de Coraline
Adaptación de la novela de Neil Gaiman (Sandman) que nos cuenta una fantástica historia en la que una niña encuentra en su nueva casa una puerta que la traslada a un mundo aparentemente ideal, allí encontrará una especie de reflejo de su vida real, pero en donde todo le es mostrado de forma espectacular y en donde cumplen todos sus deseos...
Los mundos de Coraline es un portento de la animación, fantásticamente recreada, con unos decorados increíbles, muy originales y un dinamismo que hace que la cinta no decaiga en sus 100 minutos de duración.
Al ser una adaptación de Gaiman (no he leído este cuento pero si otros del autor), la mano del mismo se nota, sobre todo al recrear ese mundo entre el más allá y la demencia de sus personajes.
La historia es oscura, tiene algunas escenas macabras salpicadas por un humor en ocasiones bastante negro y cierto aire de fábula a camino de Alicia (más en la línea de Mc Gee) y Pesadilla antes de Navidad.
Y es que junto a las fantásticas "La novia cadáver" y "Pesadilla antes de Navidad", podemos decir que Coraline es todo un regalo que se disfruta y que consigue llevarnos a ese mundo idílico que todos soñamos, sobre todo cuando uno era crío....o no tanto.
Muy recomendable, un saludo!.
Al ser una adaptación de Gaiman (no he leído este cuento pero si otros del autor), la mano del mismo se nota, sobre todo al recrear ese mundo entre el más allá y la demencia de sus personajes.
La historia es oscura, tiene algunas escenas macabras salpicadas por un humor en ocasiones bastante negro y cierto aire de fábula a camino de Alicia (más en la línea de Mc Gee) y Pesadilla antes de Navidad.
Y es que junto a las fantásticas "La novia cadáver" y "Pesadilla antes de Navidad", podemos decir que Coraline es todo un regalo que se disfruta y que consigue llevarnos a ese mundo idílico que todos soñamos, sobre todo cuando uno era crío....o no tanto.
Muy recomendable, un saludo!.
6 de julio de 2009
Ángeles y Demonios
Segunda parte de la obra llevada al cine de Dan Brown (en los libros esta parte es anterior al código, pero en cine ha sido adaptada como secuela). Tras el best seller “El código Da Vinci”, le llega el turno a Ángeles y Demonios, donde Robert Langdon es requerido por parte del Baticano para descubrir el paradero de unos obispos capturados por lo que parece ser una antigua orden que ha vuelto para vengarse de la iglesia, los Illuminati.
La cinta me ha resultado mucho más entretenida que su primera parte, el hecho de situarla en mitad de un acontecimiento historico como es el cambio de Papa y su frenético ritmo la hace mucho más amena que su anterior parte, un estilo muy a lo “Seven” que le sienta bien.
Ambas son bastante parecidas a sus respectivos libros, quizás la anterior resultara más “calco” que esta, en la que alguna que otra cosa ha sido adaptada (pero muy poco)....de cualquier modo, resulta una convincente peli de aventuras-suspense no carente de fallos, sobre todo por parte de la actuación de sus protagonistas (y de un irritante doblaje), aunque en esta, Tom Hanks está mucho más suelto que en la anterior, la cual parecía que la había rodado con diarreas...
Simplemente busca entretener y en mi opinión lo consigue.
Un saludo!.
Ambas son bastante parecidas a sus respectivos libros, quizás la anterior resultara más “calco” que esta, en la que alguna que otra cosa ha sido adaptada (pero muy poco)....de cualquier modo, resulta una convincente peli de aventuras-suspense no carente de fallos, sobre todo por parte de la actuación de sus protagonistas (y de un irritante doblaje), aunque en esta, Tom Hanks está mucho más suelto que en la anterior, la cual parecía que la había rodado con diarreas...
Simplemente busca entretener y en mi opinión lo consigue.
Un saludo!.
29 de junio de 2009
Watchmen
Zack Snyder se atreve con la adaptación del cómic de culto (o novela gráfica) de Moore y Gibbons, Watchmen.
Ambientada a mediados de unos años ochenta fictícios y en mitad de la guerra fría, Watchmen nos sitúa en un mundo donde ex héroes enmascarados siguen con sus vidas mientras algunos continúan en el papel de salvadores arraigados a sus máscaras. Es el caso de Roschard, un enmascarado que investigará la muerte de un ex compañero.
Adaptar la obra de Moore no es tarea fácil, sus 12 tomos de los que consta son bastante densos, trata infinidad de aspectos tanto políticos, físicos, como de las distintas personalidades de sus personajes, todo ello sin olvidar que su función es entretener.
Así, nos encontramos con una cinta que es prácticamente un calco del cómic, como ya sucediera en 300 (aunque no he leído la obra de Miller, pero se comenta que es bastante fiel), y que consigue transmitir la idea de Moore en sus casi 3 horas de duración.
Secuencias estéticamente muy vistosas y unos personajes bien desarrollados, aunque quizás algo más completos y complejos en el cómic, pero que en líneas generales salen bastante bien parados...destacar también la caracterización, es de nota, cuesta encontrar diferencias entre el papel y el celuloide, y la banda sonora, con temazos de Hendrix entre otros.
Lo único malo de una fidelidad tan lineal es que si has leído la obra en papel pierde bastante frescura y evidentemente resulta obvia, ya que tampoco hay ningún giro reseñable con respecto al cómic...pero la espectacularidad visual y los diálogos punzantes y profundos consiguen mantener el interés con gran acierto.
En mi opinión, como adaptación es de 10, no es que sea Watchmen una de mis obras preferidas pero creo que no se le puede achacar prácticamente nada malo al trabajo realizado. Otra cosa bien distinta es que la temática y la historia gusten o no.
Un saludo!.
Ambientada a mediados de unos años ochenta fictícios y en mitad de la guerra fría, Watchmen nos sitúa en un mundo donde ex héroes enmascarados siguen con sus vidas mientras algunos continúan en el papel de salvadores arraigados a sus máscaras. Es el caso de Roschard, un enmascarado que investigará la muerte de un ex compañero.
Así, nos encontramos con una cinta que es prácticamente un calco del cómic, como ya sucediera en 300 (aunque no he leído la obra de Miller, pero se comenta que es bastante fiel), y que consigue transmitir la idea de Moore en sus casi 3 horas de duración.
Secuencias estéticamente muy vistosas y unos personajes bien desarrollados, aunque quizás algo más completos y complejos en el cómic, pero que en líneas generales salen bastante bien parados...destacar también la caracterización, es de nota, cuesta encontrar diferencias entre el papel y el celuloide, y la banda sonora, con temazos de Hendrix entre otros.
Lo único malo de una fidelidad tan lineal es que si has leído la obra en papel pierde bastante frescura y evidentemente resulta obvia, ya que tampoco hay ningún giro reseñable con respecto al cómic...pero la espectacularidad visual y los diálogos punzantes y profundos consiguen mantener el interés con gran acierto.
En mi opinión, como adaptación es de 10, no es que sea Watchmen una de mis obras preferidas pero creo que no se le puede achacar prácticamente nada malo al trabajo realizado. Otra cosa bien distinta es que la temática y la historia gusten o no.
Un saludo!.
22 de junio de 2009
Quantum of Solace
Secuela directa de la, para mí, entretenidísima Casino Royale, con Daniel Craig de nuevo haciendo de Bond, lamentablemente esta vez no lo ha conseguido como la otra vez.
Esta nueva entrega de Bond sigue con las conspiraciones y organizaciones secretas con intereses mundiales, en mitad de todo el lío tenemos a un Bond algo desatado cuyo perfil se está remodelando hacia el refinado estilo que le caracterizará en el futuro.
Escenas de acción, música Bond y las típicas chicas acompañan de forma acertada en algunas ocasiones y no tanto en otras.
Las persecuciones y peleas resultan borrosas y demasiado frenéticas, algo así como lo que pasa en Bourne 2 y 3, no tan exagerado, pero no se llega a apreciar bien las escenas…el guión tampoco es para tirar cohetes, unido esto último a que si no has visto Casino se quedarán muchas cosas sin entender…en mi caso hacía bastante tiempo que había visto la primera y algunas cosas no las recordaba, por lo que tuve que deducir la relación con algún personaje…y esto hace que distraigas un poco la atención del film por su poca claridad en ocasiones.
Lo peor es que está en una especie de limbo entre lo fresca que resultó Casino y lo alejada que todavía está de las 007 más puristas, algo que a la comunidad no parece haber gustado demasiado.
A pesar de todo entretiene lo justo y Craig (asentado en una cara de hielo que cada vez resulta menos creíble) suelta algunas perlas de vez en cuando que nos hacen esbozar una sonrisa…poco más la verdad.
Un saludo!
Esta nueva entrega de Bond sigue con las conspiraciones y organizaciones secretas con intereses mundiales, en mitad de todo el lío tenemos a un Bond algo desatado cuyo perfil se está remodelando hacia el refinado estilo que le caracterizará en el futuro.
Escenas de acción, música Bond y las típicas chicas acompañan de forma acertada en algunas ocasiones y no tanto en otras.
Las persecuciones y peleas resultan borrosas y demasiado frenéticas, algo así como lo que pasa en Bourne 2 y 3, no tan exagerado, pero no se llega a apreciar bien las escenas…el guión tampoco es para tirar cohetes, unido esto último a que si no has visto Casino se quedarán muchas cosas sin entender…en mi caso hacía bastante tiempo que había visto la primera y algunas cosas no las recordaba, por lo que tuve que deducir la relación con algún personaje…y esto hace que distraigas un poco la atención del film por su poca claridad en ocasiones.
Lo peor es que está en una especie de limbo entre lo fresca que resultó Casino y lo alejada que todavía está de las 007 más puristas, algo que a la comunidad no parece haber gustado demasiado.
A pesar de todo entretiene lo justo y Craig (asentado en una cara de hielo que cada vez resulta menos creíble) suelta algunas perlas de vez en cuando que nos hacen esbozar una sonrisa…poco más la verdad.
Un saludo!
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