Alex Garland navega entre las distopías, las historias futuristas, el terror y seduce con historias tan peculiares como la Playa, de la cual Danny Boyle tomó su trabajo escrito y llevó al cine de la mano de DiCaprio y una banda sonora que nos acompañó durante bastante tiempo.
Civil War parece tomar elementos de su peculiar y variado viaje artístico para plantarnos en un futuro no muy lejano y algo apocalíptico en Estados Unidos provocado por una Guerra Civil de la que no tenemos más que pequeñas y fugaces pinceladas en cuanto a los motivos por los que se ha llegado a esa situación.
Junto a un grupo de reporteros, el viaje nos llevará desde Nueva York a Washington, para intentar cubrir la que se supone será la última entrevista del Presidente de los Estados Unidos.
Durante el camino, tendremos nuestras dosis de extremismos, colgados, sufrimiento, compañerismo y cierta carrera contra reloj para llegar y dar la noticia antes que nadie.
Sin duda una de las grandes virtudes de la cinta es su atractiva fotografía, pues juguetea con las tomas en blanco y negro para dejarnos grabado en la retina los momentos más destacables, mientras el espectador se debate entre la moralidad y el morbo, junto a grandes momentos de tensión.
Sus protagonistas, encabezados por una Kirsten Dust fantástica, consiguen engancharnos y transmitir su oficio de diferente forma, catalizando las sensaciones para que el espectador sienta, desde la veteranía del mentor hasta la incredulidad de la novata, mientras el mundo se sumerge en cenizas.
Como aspecto negativo, quizás la crisis queda demasiado poco desarrollada, o nos falta cierto contexto para situarnos un poco mejor y poder ser partícipes del diálogo, pero esto no quita que nos lance directos a la acción y tengamos que adaptarnos a la confusión y a un estado excepcional que sentimos como plausible.
Garland ofrece un producto muy visual, entretenido, bien interpretado y con mucho mensaje que analizar, aunque con un debate quizás que podría ser abierto o no, dado que el contexto falla, pero que en cualquier caso, se presta a suposiciones y a disfrutar del mismo.
Un saludo.