26 de octubre de 2009

Moon

La ciencia ficción nos vuelve a regalar una gran cinta del director novato Duncan Jones, más conocido como el hijo de David Bowie, en lo que es su ópera prima.

Moon nos sitúa en el futuro, la humanidad ha descubierto cómo generar la suficiente energía para mantener a la humanidad gracias a la energía solar que se recolecta en la cara oculta de la Luna.

En un paisaje desolado, gris y oscuro tenemos al operario Sam Rockwell, que se encarga del mantenimiento de la estación. Justo cuando le quedan poco más de 3 semanas para que llegue su relevo y marcharse de ese lugar le comienzan a suceder cosas extrañas.

La obra de Jones no está carente de fallos, luego intentaré justificarlos, pero quizás sea por ser novato, por ajuste de presupuesto o qué se yo, el caso es que en la cinta se aprecian vacíos de guión y alguna situación algo fría o no muy bien llevada llegado el clímax de la escena. También se aprecia algún que otro efecto especial que canta si nos fijamos en él...

A grandes rasgos esos podrían ser los principales defectos, la justificación al guión podría pasar por dejar abiertas algunas posibilidades al espectador, según te quieras creer o no la historia, uno puede llegar a calificar ciertas situaciones de anormales y otros podrían pensar que es una posibilidad dado lo hostil del lugar...el tiempo que lleva en soledad el muchacho, etc. Resulta un poco difícil explicarlo sin ejemplos, pero entonces reventaría la peli y no es mi intención.
Llegados a algún punto de la cinta sí que da la impresión de que todo se acelera sin dar demasiadas explicaciones, aquí es posible que el presupuesto o la inexperiencia del director sí que se vea influenciada...pero de todas formas el resultado final es más que satisfactorio.
En cuanto a los "defectos de efectos", son casi todos pasables...la belleza del paisaje lunar, acompañados por una banda sonora fantástica y absorvente palían de sobras algún que otro "patinazo gravitatorio" o la sensación en ocasiones de que la maqueta se aprecia demasiado...pero ya digo que la ambientación es tan buena que hace olvidarnos un poco de esto.

Moon toca muchos temas interesantes, tanto de psicología como sociales, dejando una gran sensación de conjunto y algún que otro mensaje moral...a pesar de los fallos comentados, Moon es una gran cinta de ciencia ficción.

Un saludo!.

19 de octubre de 2009

Sweeney Todd

Hace tiempo que quería ver la de Sweeney Todd, de la que me habían hablado bien...pues yo no hablaré tan bien.

No se puede negar la puesta en escena de la peli, la fotografía y la ambientación...un gran trabajo de Burton y su equipo, pero la peli se hace cansina y avanza muy lentamente para lo que realmente quiere contar...una historia muy limitada y simple en su planteamiento, que bebe de un supuesto caso real pero que tan sólo se aprovecha de un par de buenos puntos....

Las (muchas y cansinas) canciones no llegan a niveles de entretenimiento y vertiginosidad de cintas como Big Fish o Moulin Rouge...bueno, no llegan ni de lejos... y esto hace que, o te encanten los musicales o acabes por detestarlos...en mi caso no fue para tanto, pero avisados quedan.

Parece que Burton ha perdido cierta frescura y potencia visual, aquella que nos hizo soñar con cuentos como el de las manos de tijeras, Pesadilla, La novia o Sleepy Hollow, otro ejemplo de historia corta pero tan bien llevada y plástica que te hacía olvidar lo simple de su planteamiento.
Ni siquiera Deep destaca como lo hace en la mayoría de papeles que le otorga Burton, aquí está soso y poco creíble en la historia...

Un saludo!

12 de octubre de 2009

Transformers 2

La primera parte de la cinta de Bay me entretuvo bastante, cierto es que en ocasiones era algo infantil pero en líneas generales resultó ser bastante entretenida, vistosa, y encima por fin veíamos en la gran pantalla a algunos de nuestros ídolos de la infancia...ese Prime vs Megatrón..hay que tiempos...

Esta segunda parte quiere seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro ya que la primera funcionó de lujo...así que nos presenta un mundo en el que los autobots y los humanos han formado una alianza militar para combatir a los Decepticons (los malos para los paganos) que todavía quedan viviendo furtívamente en el planeta...todo se volverá a liar cuando los chicos malos encuentren la localización de un artefacto muy importante para sus planes..

Michael Bay continúa en la línea de sus pelis-videocliperas. Aunque la verdad que visualmente alguna fotografía se agradece, aquí alguna me ha chirriado...como cuando aparece por vez primera Megan Fox en una pose realmente forzada y para poner cardíacos a la legión de seguidores que van a ver la peli por sus...dotes de actriz.
Y lo peor de todo es que no aprovecha en mi opinión la fuerza de ciertos personajes como Optimus Prime...cierto es que para que la trama se complete tal y como la ideó el director ha de ser así...pero la sensación es que uno se queda con ganas de más Prime y menos Shia...por no decir que el resto de Autobots pasa a un segundísimo segundo plano...perdiendo mucha complicidad con el espectador que no sabe en ocasiones ante tanta batalla quién lucha con quién...
Por otro lado las peleas entre las máquinas son mucho más nítidas que en la primera parte, Bay le ha dado al pause -1 y ha conseguido que se distingan mejor las tortas metálicas...y John Turturro nos regala algunos momentos divertidos, mucho mejor que el protagonista.

En fin, entretenida, pero inferior a la primera parte en mi opinión.

Un saludo!.

5 de octubre de 2009

Previously on the blue city

Hace unos días me fijé mirando por encima el diario de viaje que algo no me cuadraba...repasé los días y me di cuenta de que, nos habíamos olvidado de publicar nuestro paso por la ciudad de Johdpur!

Así que a modo de "extra", como en los "devedés", publico ahora el diario de esa ciudad (lo tenía guardado, osea que no me lo he inventado, es el que escribimos en su día)...qué cabeza...así que...

Previously on the...La Ciudad Azul

Dormimos bien, uno ya se empieza a acostumbrar a oír mil y un ruidos, además del rumrum del aire acondicionado de la habitación...cualquiera lo apaga, en 5 minutos estás chorreando...

Marchamos hacia Johdpur, unos 360 kilómetros de viaje hacia el sur. De camino vimos una especie de peregrinación, formada por interminables filas de gente, porteando banderas de su región.
Mushara nos explicó que es tradición en agosto recorrer la distancia que hay entre Delhi y Amritsar para llegar a un templo y rezar...algo así como el camino de Santiago pero a lo hindú.
Como muchos no pueden ir a Amritsar, pues hacen el trayecto hacia otro lugar sagrado.
Es bastante acojonante ver como desde niños a ancianos, tullidos e incluso mujeres llevando a recién nacidos en una especie de pañuelo a modo de hamaca cogido por dos...Mushara nos comentó que era típico animarles en el camino, pitando o agitando el brazo...y así lo hicimos...se volvían locos saludando y sonriendo cuando lo hacíamos.

Llegamos a Johdpur sobre las 13h más o menos, directamente accedimos a la ciudad por una carretera que daba al fuerte de Meherangarh y que dejaba la ciudad oculta tras este, rodeado por murallas que nos recordó la Gran muralla China...las vistas de cine...el fuerte está en la cima de una montaña y parece sacado de una película, increíble.

Directamente nos fuimos a visitarlo, en la entrada vendían audio guías (bastante recomendadas, pero preferimos ir consultando la guía). El ticket costaba 350 INR cada uno pero con la jugada student nos salió por 250.

Una vez dentro del fuerte, subimos por una cuesta empinada donde ya pudimos apreciar lo imponente que es, no tanto por sus detalladas tallas (que lo son) sino por unos muros enormes, con ventanales desde donde se divisa toda la ciudad.
Entramos dentro y vimos las estancias, entre los pasillos, hindús tocaban la flauta y alguno estaba con la cachimba haciendo el paripé un poco.
Subimos hacia los extramuros donde varios cañones apuntaban hacia el vacío y desde allí teníamos unas vistas impresionantes de Johdpur. Miles de diminutas casas pintadas de azul le dan a la ciudad un aire así como a la de los cuentos de Ali Ba ba...precioso.
Mientras hacíamos fotos se nos acercaban críos y no tan críos para que les hacháramos una foto, disfrutan como locos y para nada piden propina ni nada parecido, simplemente les gusta, se ríen y salen corriendo.

De camino a Jodhpur pasamos por el templo de Jaswant Thada, completamente hecho en mármol y rodeado de unos pequeños jardines muy bonitos.Justo antes de entrar al templo nos encontramos con un hindú y su hijo que tocaba el Sitar Bathan..para no perder la costumbre cada vez que veo un instrumento (de música) en estos países pues me gusta tocarlo y me lié siguiendo sus instrucciones a intentar tocar lo que pude...al final ya me salía alguna cosilla e improvisaba algún punteo, el sonido es sedante. Para entrar tuvimos que descalzarnos, como en casi todos los templos, la entrada costó 90 INR y disfrutamos de unas vista del fuerte y de la ciudad también muy chulas.

Una vez en Johdpur fuimos a buscar un hotel y finalmente nos quedamos en el Ajit Mansan, algo alejado del centro (10 minutos en rickshaw) pero necesario ya que Johdpur es bastante caótica, llena de ruido, mucha gente...mejor estar algo apartados.
Nos salió la noche por 800 INR y la habitación, pues correcta, sin más.

Dejamos las mochilas y nos fuimos al centro, como no sabíamos cuanto íbamos a tardar, le dijimos a Musha que se fuera donde quisiera y ya nos veríamos en el hotel...el pobre no lo tenia muy claro y cambió de color un par de veces, pero le tranquilizamos diciendo que sabíamos indicarle a algún rickshaw o sino teníamos su teléfono.

Así que nos metimos en la jungla, visitamos la torre del reloj en pleno centro y rodeado por un bazar interminable...huelga decir la de kk que hay en el suelo, basura, vacas, humo, calor...y unos puestos de mil y un colores y olores...nos metimos por las callejuelas malolientes, llenas de charcos y agua negra (pero negra negra)...encantador.

Nos fuimos por el casco antiguo (si cabe más antiguo) y generamos una cola de críos detrás nuestra bastante considerable, les hicimos fotos a tutiplen y bueno...todo Dios diciéndonos “hola”, “where are you from”...

Mirando la guía vimos que el On the Rocks era un sitio bastante recomendable para cenar, así que pillamos un rickshaw que nos llevó por 40 INR al sitio.
El lugar muy bonito, la entrada era un pasaje escarvado en la roca, con una mini cascada a la derecha y vegetación selvática.
Una vez pasado el pasillo llegamos a una terraza con mesas iluminadas desde la parte de abajo y un quinqué con velita, el sitio era bastante bonito.

Cenamos pollo Tikka con verduras y champiñones Tikka, acompañamos con Nan de cebolla, un par de cervezas y té negro para los dos...total 900 INR, el sitio tenía precios altos (dentro de los precios de la India), pero mereció la pena, todo muy bueno.

Una vez fuera le dijimos a un rickshaw que nos llevara al hotel y llegamos sin problema. Musha volvió a recuperar el color al vernos y quedamos para las 8 al día siguiente.
Aprovechamos que había un ordenador con internet para actualizar y subir unas fotillos de estrangis, ya que había un cartel que prohibía no subir/descargar fotos.

A dormir y mañana hacia Ranakpur.

Un saludo!

28 de septiembre de 2009

Arrástrame al Infierno

Sam Raimi (Spiderman o Posesión infernal) vuelve por sus fueros con esta peli de "terror" que nos recuerda a su época más gore, con aquella trilogía de posesión infernal.

Nos cuenta la historia de Christine, una oficinista que trabaja en un banco y que todo le va de maravilla hasta que aparece una anciana para pedirle un simple aplazamiento de su hipoteca, a partir de aquí comenzará la pesadilla.

Raimi es único en mezclar escenas que realmente te mantienen encogido con situaciones hilarantes (como la del párking), nos muestra unos modelos realmente desagradables y juega con el espectador al que continuamente regala giros en la historia para que no decaiga en ningún momento el interés.

Mención especial merece el sonido, simplemente acojonante...ya en su día lo demostró con posesión infernal, pero aquí se supera.

La peli resulta muy amena, acojona por momentos y te ríes en otras por lo descabellado de la situación. En cualquier caso es una muy recomendable cinta y un soplo de aire fresco en el género de la que se espera diversión, y se consigue.

Un saludo!.

21 de septiembre de 2009

District 9

De la mano de un director novel (Neill Blomkamp, ojito con él) y con el "apadrinamiento" de Peter Jackson (el de los enanos con anillos) llega una historia de ciencia-ficción que nos sitúa en el pasado, concretamente en Johannesburgo en 1980, lugar en el que una nave alienigena irrumpe en el espacio aéreo de África con un montón de "bichos" en su interior y que son llevados a guetos mientras piensan qué hacer con los invitados.



La historia se presenta cuanto menos atípica y a modo de documental...los aliens no llegan a Nueva York u otra ciudad poderosa como suele pasar en las pelis de este tipo, tampoco poseen aparentemente una tecnología útil para el ser humano, ni son seres bellos y avanzados...aquí hay racismo intergaláctico, intereses ocultos, casquería a tope y acción con algún toque de humor negro muy bien llevado.
La cinta ha costado poco más de 30 millones de euros (hoy en día casi nada para una producción cifi) y ha resultado ser una peli entretenidísima y muy bien parida...el ritmo apenas decae y la historia (a pesar de tener algún personaje algo estereotipado) está bien pensada, uniendo a grandes rasgos distintas problemáticas sociales con la ciencia ficción...

Muy recomendable.

Un saludo!

17 de septiembre de 2009

Ecos de la India

Quién nos mandaría.
Durante estos últimos días es la frase que más hemos escuchado por parte de amigos, familiares, vecinos y conocidos.
Eli todavía se está recuperando del virus que cogió en los últimos días, afortunadamente la cosa está controlada y se recupera poco a poco.

He charlado con gente que ha pasado por India este mismo año y parece que las zonas en ese país cambian radicalmente según donde te encuentres...así la zona del Rajasthan parece la más pobre y el sur es algo más idílico (las playas de Goa y toda esa zona)...el norte es mucho más tranquilo y la gente no tan agresiva comercialmente hablando....en lo que todos estamos de acuerdo es que es un sitio durillo y que, excepto los muy enamorados de la cultura hindú, una vez pasada la experiencia se hace difícil pensar en volver, por lo menos a la misma zona visitada...eso sí al Taj volveríamos mil veces.

Pero no hay que pensar que la India es un sitio horrible, nada más lejos de la realidad. Jamás cambiaríamos ni una sola acción de lo hecho y vivido en este viaje, y si volviéramos atrás lo volveríamos a hacer sin dudarlo (bueno, Eli lo pensaría)
Creemos que es una experiencia irrepetible y de la que estamos muy orgullosos haber vivido, a pesar de las calamidades, lo agotador...y bueno, todo está indicado en el blog...para qué repetirse.
Es un país (o una zona) duro, que nos ha llevado en ocasiones al límite, yo mismo sufrí cierta paranoia en un momento del viaje en el que no me fiaba ni de mi sombra!
Hemos estado codo con codo con esa cultura y visitado sitios increíbles, únicos diría yo...para el recuerdo quedan ciudades imponentes en mitad del desierto (con noche incluida...qué cielo y estrellas...), templos de una belleza y perfección que te dejaban el cuello doblado, hemos visto ceremonias impensables en occidente, comido platos de todo tipo, el Taj Mahal, viajado en tren, autobús, rickshaw, coche...hemos hecho tantas cosas y visto tanto que no me extraña que al llegar todo nos pareciera como de otro mundo...es como si hubiésemos regresado de otra época...
Viven diferente, piensan diferente...es tan distinto a como ha evolucionado nuestra sociedad que choca...
Eso si, tienen que reflexionar sobre el medio, poseen lugares únicos en el mundo, y al igual que han tomado medidas para controlar la polución sobre el Taj, deberían ir progresando en el resto del país...sino llegará el día que el entorno empañe tantísimo los increíbles paisajes que tienen que no merecerá la pena ni viajar al país...para qué? para no poder a penas respirar mientras paseas por los bazares o templos? Es una apreciación nuestra, por supuesto...y que dudamos que se arregle así como así...cambia tú la manera de pensar de 1200 millones de personas...

De los sitios, nos quedamos con Jaisalmer, Udaipur, Agra, Orchha, Benarés y Amritsar (esa gente es muy muy diferente a la de otras zonas, confirmado), y recomendamos para los que viajen al país que guarden unos días después del viaje para aclimatarse y descansar...es más importante de lo que parece.

Un saludo!.

29 de agosto de 2009

Delhi y vuelta a casa

Nos levantamos sobre las 7 de la mañana y a eso de las 8 nos fuimos hacia la terminal de trenes, pillamos un rickshaw cerca del hotel y mientras poníamos las maletas el muy cabrito se puso en marcha y me machaco el pie...bien bien, ya sé lo que es que te machaque el pie un rickshaw...no me iba a ir sin probarlo.
Eli cada vez se encontraba algo mejor, no es por tirarle flores a mi señora, pero ha hecho un esfuerzo titánico para que pudiéramos ver este lugar que nos ha encantado, Amritsar, creemos que es un lugar cojonudo para finalizar el viaje en India ya que la gente es muy muy agradable y no son tan agresivos como en el resto del país...la verdad es que nos ha ablandado mucho el cuerpo tras tantísimo día tratando con tantísima gente que te quiere sacar hasta los hígados...
En fin, milagrosamente el tren llego a su hora y partimos hacia Delhi sin retrasos...hasta en esto Amritsar funciona...magnifico.
Durante el trayecto, un grupo de hombres nos comenzó a dar charla y la cosa degenero en que me invitaron (a Eli no XD) a la charla y me puse en mitad de ellos. Durante hora y media charlamos de todo y nos hicimos muy amigos...una gente fantástica, nos reímos la vida con ellos...resulta que además iban a una manifestacion para reivindicar sus derechos en el trabajo...claro, los tios estaban animadísimos...lo que me llegué a reír con un tipo con turbante...grandísimo momento.
Sobre las 17h llegamos por fin a Delhi...salimos y nos intentaron cobrar 150 INR por unos 200 metros de rickshaw...pensamos en Amritsar y se nos fue la mala leche...oommmmmm....
Al final fuimos caminando desde la estación hacia el hotel Vika, el primero de una lista que habíamos seleccionado para pasar una noche pero resulto ser caro para lo que ofrecia...asi que finalmente acabamos en el hotel RAK International, 850 INR por una noche en habitación doble con aire acondicionado...además reservamos el taxi para el día siguiente que nos llevaría al aeropuerto.
Ya instalados nos fuimos a comer una hamburguesa de pollo (por fin, algo de carneee!!!) y una cerveza (bueno, yo, Eli la miraba con ojos de posesa) que me sirvieron en un termo! al parecer esta mal visto que se vea la botella por aquí...pues bueno, en termo, pero trae la birra...
Mas tarde nos fuimos por Main Bazaar para hacer un par de compras secretas y luego regresamos al hotel para quitarnos la mugre por penúltima vez (es que es salir a la calle y te llenas de m*e*da).

Que difícil es definir India, reflexionaremos en calma una vez en casa (pero con una cerveza de verdad, señores) pero sí que podemos afirmar que ha sido el viaje más duro hasta la fecha...mira que China lo pone jodío por el idioma...pero este país además resulta agotador, es muy cargante, continuamente has de estar esquivando mendigos, buscavidas, tullidos...es muy duro, pero ciertos momentos, paisajes, lugares insólitos recompensan de sobras el pasar por momentos tan jodidos (la suciedad, los bichos, la comida, la continuación...la lista es extensa).
Ver el Taj con nuestros ojos, estar allí..o en el desierto, o en fuertes increíbles, templos abandonados...incluso estar en la frontera entre Pakistán e India...hablando con mil y un personajes, viajeros...demasiado que contar que por fortuna esperamos haya quedado más o menos reflejado en este diario, para siempre, como el anterior.
Dicen que India se odia o se ama...nosotros tenemos que procesar este viaje para dar una respuesta satisfactoria, de momento nos quedamos con los buenos momentos vividos y con la experiencia adquirida, que no es poca.

Un saludo, volvemos a casa!
Fran y Eli

Amritsar

Sobre las 4:30 de la madrugada llegamos a Amritsar...madre mía lo que nos ha costado llegar hasta aquí...hacía 2 días que habíamos dejado Benarés...qué locura de retrasos de tren...
Salimos de la estación y había un rickshaw con un tipo que llevaba un sueño en lo alto bastante considerable...hasta un compañero le tuvo que decir algo así como “tío que ha llegado la comida!”..estuvimos un par de minutos absurdamente regateando el precio cuando ni él quería, ni nosotros teníamos ganas de rebajar 20 malditas rupias el trayecto, así que por 60 INR nos llevaría al Sood Guesthouse, lo escogimos de la lista de hoteles económicos más recomendables de Amritsar...las calles estaban vacías y de pasada nos pareció ver el Templo Dorado, muy fugazmente, pero estaba bastante cerca de la zona del hotel, en la zona vieja de la ciudad.
Llegamos y nos enseñaron una habitación, el tipo del hotel llevaba un sueño también muy considerable...nos dijo 950 por una habitación bastante grande, “limpia” y con aire acondicionado..le dijimos que nos enseñara otra más barata y nos dijo a modo “tío que quiero dormir” que nos la dejaba por 650...no veas el sueño que tenía el tío para rebajarnos sin decirle nada 300 INR de golpe...aceptamos, finalmente teníamos dónde estar algo más cómodos después de 2 días...las camas eran piedras, pero no importaba.
Sobre las 9 de la mañana nos fuimos a almorzar algo a un sitio cercano llamado Taste Bite (en la misma calle del hotel, un sitio con sillones cómodos, cerrado y con ventiladores para sofocar la calor exterior (más de la esperada). Los precios no superan las 100 INR y tiene platos bastante majos...
Decidimos visitar el Templo Dorado temprano, estaba bastante cerca del hotel, giramos justo la primera calle a la izquierda y allí estaba la entrada principal.
Tuvimos que descalzarnos (calcetín incluido) y dejar el calzado en unas taquillas en las que te dan una moneda (como en el Taj Mahal)...el suelo con tantísima gente te puedes imaginar cómo estaba de lustroso...en fin, para adelante como los de Alicante..que a estas alturas ya...
Llegamos a la entrada principal por lo que es la Torre del Reloj junto al museo Sij...la torre ya por fuera es impresionante, totalmente blanca y por la que mediante unos altavoces se escucha todo el rato la entonación del libro sagrado Sij (aquí la cultura que manda es la Sijista, bastante peculiar e interesante en su estructura)...antes de entrar por la puerta principal me tuve que poner otro pañuelo (no les valía con el trapo que llevo) que muy amablemente uno de los guardianes que están repartidos por todo el templo me puso alrededor de la cabeza...Eli aprovechó para hacer fotos mientras los dos se reían de mi...bueno.
Pasamos una piscinita de agua para los pies (de todo el mundo) y nos metimos finalmente.
De frente nos encontramos con el templo, en mitad de un estanque de agua en el que se reflejaba su estructura, totalmente blanca a excepción de la llamativa parte superior, dorada, de donde le viene el nombre. El sitio es muy bonito, a pesar de que hay bastante gente, hay un respeto bastante grande y todo está bien organizado, los guardias velan en todo momento por las formas correctas de los visitantes y te informan (en un perfecto inglés) de cualquier duda que tengas...molan los sijistas estos...tienen un poco de orden jedi.
Bordeamos el templo (es bastante hipnótico) y entramos en él por una pasarela. Por dentro no es excesivamente grande, está lleno de gente rezando (antes de entrar se arodillan, se levantan y santiguan) mientras en el centro de la estancia un sacerdote lee un enorme libro (se supone el sagrado Sij). Las paredes están totalmente adornadas de colores rojos, dorados, con dibujos de carpas en el suelo (en el estanque hay bastantes) de mármol blanco...a caballo entre los templos islamistas por las formas y los hindús por los sacerdotes.
Subimos dos pisos más hasta llegar a la zona alta, la cúpula del templo dorado que es una flor de loto invertida (se dice que lleva 750 kilos de oro) y bajo la que hay una habitación en el que otros sacerdotes leían otro libro (el ejemplar original del Guru Granth Sahib, un libro enorme, pero enorme eh?).
Es un lugar muy especial, se respira un respeto y una calma bastante potente a pesar de que hay mucha gente visitándolo.
Salimos del templo y visitamos la tumba de uno de los 10 Gurús sagrados del sijismo, luego bordeamos el templo de nuevo y entramos en la zona de jardines...aquí un hombre nos invitó a comer en el gran comedor para peregrinos...aquí uno puede comer y beber té gratis, incluso el viajero puede ir al Guru Arjan Dev Niwas (un edificio pegado al Templo Dorado) para ser hospedado de manera gratuíta también durante un período de no más de 3 días...nos pareció muy loable por parte de esta religión...declinamos el ofrecimiento ya que realmente no teníamos hambre (Eli menos)...paseamos por fuera del comedor de todas formas para ver y aquello era un hervidero de gente charlando, comiendo...a pesar del gentío se veía un sitio que daba muy buen rollo.
Mientras paseamos por el templo nos saludó algún anciano y nos preguntaban (bueno, primero prueban, “spanish?”) de dónde veníamos y una pregunta que nos han hecho varias veces aquí...qué sensaciones nos da el lugar, India...una pregunta muy difícil que al final del viaje intentaremos dar respuesta.
Salimos del templo (no cobran entrada) y nos fuimos a por el calzado, bordeamos el templo por fuera y fuimos a ver la torre de Baba Atal ya que nos atraía la historia (alzada en memoria de Atal un crio que se suicidó ya que salvó a una persona de morir por la picadura de una Cobra y su padre consideraba que había roto los designios de su Dios)...la torre parece la de Pisa pero a lo islam.
Antes de regresar al hotel para ducharnos de nuevo hablamos con un taxista para ver si nos podía acercar a Attari para ver el cierre de frontera entre India y Pakistán (al parecer hacen una especie de show militar bastante curioso)...le pedimos precio y nos dijo 450 INR (justo el precio que indicaba la guía lonely...es imposible! Nos ha dicho el precio real!!!!). Aceptamos y le dimos 100 INR de adelanto, nos apuntó la matrícula del coche (una furgonetilla con asientos muy cómodos y espaciosos) y quedamos para las 15:30.
Paramos a tomar algo fresco y nos fuimos a visitar los jardines de Jallianwala Bagh, un lugar en el que murieron dos mil indios por parte del ejército británico y en el que se pueden ver los agujeros de balas en las paredes y un museo en el que aparece una escenificación de la masacre...el lugar es tranquilo y la gente te para para saludarte o charlar, pero da algo de mal rollo ser occidental por lo que les hicieron a esta gente...en fin, ellos nos ponían la misma buena cara y nos sonreían igual, pero no puedes parar de pensar en las barbaridades que puede llegar a hacer el ser humano.
Nos fuimos a duchar y luego comimos en el Bite un mushroom tika masala y arroz blanco (se acabaron las cervezas...aquí no venden alcohol en casi ningún establecimiento), todo bastante bueno por 170 INR (no veas como baja la factura el no pedir cerveza...peeero...cada uno tiene su debilidad).
Llegamos al punto acordado con el taxista (un hombre mayor con un turbante rojo muy imponente pero con cara de buen tipo) y allí estaba, nos subimos y partimos hacia Attari.
Unos 45 minutos después llegamos a la frontera y nos comentó que no podía avanzar más allá (el tráfico está prohibido en 1 km a la redonda) y que nos esperaba allí. Tuvimos que dejarle las mochilas ya que no permitían el acceso con ellas y continuamos caminando.
Habían puestos de todo tipo de camino, nos hicimos fotos con la gente de allí...había buen ambiente, la gente de Amritsar es algo distinta a la de Uttar y Rajastán...te quieren vender igual pero no son tan agresivos, un no, un gesto o una sonrisa les basta...Amritsar está ablandando un poco cierta imagen que se nos había formado hasta ahora en este aspecto...
Cogimos un rickshaw que nos acercó el km (fuimos un poco vagos, la verdad) y le pillamos a un crío un abanico porque la tarde pintaba calurosa.
Poco después abrieron una verja por la que accedimos toda la gente y luego nos separaron a los turistas de los hindús.
La frontera entre Pakistán e India es un espectáculo...hay una carretera (de un sólo carril) que atraviesa India y Pakistán. En mitad de la misma hay dos compuertas con su verja, una por cada país, y a ambos lados, han instalado unas gradas desde las que la gente de India y Pakistán asisten al cierre de la frontera.
Es un espectáculo.
Ya de primeras los dos países ponen música en unos altavoces y si te paras a escuchar van subiendo el volumen uno y otro para eclipsarse mutuamente...luego los niños hacen bailes en mitad de la calle y portan la bandera de su país corriendo de un extremo al otro...realmente lo viven. Por cierto que pusieron la banda sonora de Slumdog Millionaire, la de Jai Ho (al parecer es un grito del tipo “vamos, adelante!!”)...se lio una buena.
El “desfile” militar empieza sobre las 18h. Un militar hindú da un grito (pero grito eeeh?, larguísimo) y la gente grita en su idioma “Madre India” o “Hindustan Zindabad” (viva India)...luego se obtiene la réplica de los de Pakistán...los militares uno a uno van desfilando dando largas zancadas hasta la verja, dan una patada que casi les llega al pecho (en serio, parece irreal) y se giran de manera amenazante hacia los pakistanís...ellos hacen algo parecido al otro lado...la gente grita, canta, anima...es como un partido de fútbol!
Luego abren la verja (con una mala hostia considerable), se siguen mirando de manera desafiante los militares hasta que finalmente bajan las banderas de cada país (al mismo tiempo), las doblan se saludan (de lado, sin mirarse) y se la llevan mientras otros cierran las verjas.
Es pura comedia, pero realmente nos lo pasamos genial y por cierto, las gradas hindús estaban a reventar...en cambio las de Pakistán estaban casi vacías...ganamos por goleada.
Es un momento muy emotivo y ellos lo viven mucho, la gente nos miraba y se reía, nos animaba para que gritaramos también...fue muy especial y divertido.
Volvimos al taxi y allí estaba Sandokan y nuestras mochilas...regresamos al hotel y nos fuimos a cenar al Bite, mañana temprano, a eso de las 8:15 (si no hay retrasos jejeje) partiremos hacia Delhi y pasaremos el último día en India.

Un saludo!

El señor de los trenes

Nos levantamos sobre las 9 y pico y nos fuimos tranquilamente a almolzar, disfrutamos de las últimas vistas del Ganges desde la terraza del hotel, las hecharemos de menos, este lugar nos ha encantado, un buen sitio Benarés y es cierto que aquí confluye todo lo que hasta ahora hemos visto en la India...
Nos duchamos y preparamos las mochilas con calma y nos fuimos caminando entre las callejuelas para llegar a la urbe y allí poder pillar un rickshaw que nos llevara a la estación de Benarés.
Nada más salir de las tranquilas calles del casco antiguo volvimos a la vida “estresante” de India, y en poco menos de 30 segundos teníamos gente arremolinada al rededor nuestro ofreciéndonos rickshaws, taxis, etc Nos cogían del brazo para ir a uno a otro hasta que con tranquilidad les pedimos que se relajaran (es que ni siquiera nos entendían el destino)..finalmente acordamos por 80 INR que nos llevaran a la estación (más que nada porque era imposible tratar con lo menos 8 personas ahí) pero el conductor nos dijo que tenía que darle 20 INR a la poli...y así fue, a los pocos metros el tipo paró y le dio a uno de los polis que estaba sentado a la bartola y tomando té (eso si, con una porra de madera de casi un metro en la mano) las 20 INR, el tipo no paraba de reirse mientras se metía el dinero en el bolsillo...madre mía qué mal está lo del tema de la poli aquí en India...en fin.
El conductor resultó ser Han Solo en hindú y encima puso una cinta de “música” que recitaba una historia durante unos segundos y cantaba durante otros pocos, historia, canto, historia, canto...entre la velocidad absurda de Han y el cuento de la lechera nos estuvimos riendo un buen rato...
Llegamos a la estación (nuestro tren salía a las 13:45...ilusos) sobre las 12 y pico y un señor nos señaló una sala de espera para que pudiéramos descansar y esperar nuestro tren...yo creo que este se sabía la película...
La sala era sólo para extranjeros, y allí había un trío de japos que hablaban con la versión hindú del Gordo Alberto (pero en mayor) y una pareja que parecía estar flipando con los japos.
El pobre trío estaba intentando comprender a Alberto y era un poema, de vez en cuando se llevaban las manos a la cara rollo “por Dios, no, cómo le explico a este hombre?!”...pero es que los pobres hablalan entre 0 y 1 inglés...finalmente pareció que se entendieron escribiendo en papeles (buen recurso).
Sobre las 13:15 salí para preguntar por nuestro tren y al parecer llevaba “algo” de retraso....me dijo de todas formas que fuese “huhi”....como ya dije hace tiempo, este dialecto les sirve para todo, con esto se supone que tienes que pasar el mostrador de tickets, girar a la izquierda, picar una puerta y entrar...evidentemente yo me fui a un puesto amarillo que había en dirección a la señalada y pregunté...me dijeron que no había retraso y regresé para decirle que no había retraso ninguno...el tío parece que se molestó (hombre, que se tiene que levantar y andar 5 metros...hay que entenderlo) y me dijo que lo siguiera (entonces hizo la ruta “huhi”), pasó la puerta y se metió en la oficina de tickets, todos allí sentaditos mientras la gente en las taquillas se amontonaba para que les atendieran...bien bien....la versión hindú de Toni Soprano me cogió la hoja y me dijo que nuestro tren se había retrasado lo menos hasta las 16h...el que me había acompañado me dio a entender que le había engañado, porque Toni le decía que yo no había preguntado nada...yo le dije que no, que al mafias no le había preguntado, que había ido un poco más adelante, que me había equivocado al seguir sus “indicaciones”, vamos...y el tío me sermoneó! Que no haga caso a los extraños, que era aquí donde tenía que preguntar, etc..de buen rollo, pero me sermoneó...manda huevos, en fin.
El maldito tren no llegó hasta las 16:45...nos metimos en 3A que era la clase reservada que teníamos y nos “acomodamos”.
Comimos arroz que compramos en la estación de tren y unas bolas de patata que vendían en el tren...aquí Eli comenzó a encontrarse algo indispuesta...el mal del viajero...parece que tras 18 días el cuerpo ya no ha aguantado más...es comprensible dado el nivel de salubridad a la que nos sometemos...yo todavía no se como el mío aguanta...
En fin, llegamos finalmente a Delhi a las 13:30 h (teníamos que haber llegado sobre las 7 de la mañana para coger el tren de las 13:45) y salimos de la estación para intentar coger un rickshaw y que nos llevara a la estación de Delhi (conocida como Old Delhi), desde la que salía nuestro tren a Amritsar.....evidentemente no llegabamos ni de coña, pero como en India los trenes no suelen ser muy puntuales todavía teníamos fe...a pesar de todo, preguntamos por la oficina de venta de tickets al turista para que nos confirmara o canviara los tickets por otro tren más tardío...lo que dicen de esta estación es totalmente cierto. Hacen lo imposible para que vayas a cualquier sitio menos a la oficina de venta de tickets para turistas...el problema es que la indicación que teníamos de la oficina es que estaba en la primera planta...pero la primera planta de dónde? Pero tú has visto la estación? Tiene un huevo de bloques, pasillos, escaleras...yo creo que el de la guía no la encontró y dijo “en la primera planta está” y se quedó tan ancho...en fin, el caso es que un tipo nos asaltó comentandonos que podíamos cambiar el ticket en una oficina “oficial” en Connaught Place y que nos devolverían el 50%, pudiendo coger otro tren ese mismo día...no nos fiabamos del tío pero eran ya las 13:45 y la estación de Delhi estaba de camino del sitio donde decía...qué hacemos qué hacemos...venga va, probamos y sino tiramos hacia la estación de Delhi...
Le preguntamos de todas formas dónde estaba la oficina de tickets al turista y nos señaló una parte de la estación en obras...eso me hizo recordar lo que había oído que te decían que si estaba quemada, que si estaba en obras....la cosa pintaba a estafa....pero bueno, todavía no se por qué le hicimos caso y tiramos para Connaught....
Evidentemente una vez llegamos nos metieron el rollo de que el 50% no nos lo podían dar porque era una reserva por internet que si bla bla bla...en eso que le preguntamos sobre la venta de tickets para turistas de la estación (la que supuestamente estaba en obras) y nos dio a entender que no le pasaba nada, que estaba en la estación pero que ellos estaban autorizados también a vender tickets....con esto le pillamos la mentira al otro indeseable...decidimos irnos a la estación de Delhi y dejar de perder el tiempo con timadores...así que ya sabéis, ni p u t o caso a los supuestos trabajadores oficiales de la estación de New Delhi...de todas formas a la vuelta de Amritsar volveríamos a esa estación, con un poco de suerte igual lo veríamos...
En fin, llegamos a la estación de Delhi...Eli cada vez estaba más tocada del estómago, barajamos incluso el quedarnos en Delhi y descansar el resto de días que nos quedaban pero fue decisión suya el querer intentar llegar a Amritsar. Entramos entre el gentío y vimos nuestro tren...retrasado hasta las 17h! Pero qué pasa en este país con los trenes? Bueno, con lo que tardan en salir de la estación no me extraña esos retrasos...luego también tienen problemas en las vías, con animales e incluso con gente que es atropellada por algún tren según nos enteramos.
El caso es que nos sentamos a esperar en un lugar tranquilo mientras la inteligible megafonía cantaba una y otra vez frases imposibles de entender...estuvimos hablando un ratillo con un estudiante muy majo que se nos acercó y nos dio conversación....por cierto, antes de entrar a la estación, Eli fue al baño de señoras en la parte exterior, no daremos detalles de cómo están los baños públicos, tan sólo decir que se nos acercó un muchacho para disculparse del estado en que estaban las instalaciones...se disculpó, nos pidió que no nos llevaramos una mala imagen de su país, nos hizo el gesto de saludo (unir las dos palmas de las manos) y se marchó....nos quedamos un poco traspuestos, evidentemente le dimos a entender que no había problema....nos hizo sentir un poco mal por en ocasiones dar ciertas descripciones de sitios muy desagradables...pero es la realidad, es lo que hay y es lo que vemos...la población no ayuda en exceso, ya sea porque no puede o no quiere...y el Gobierno tampoco está mucho por la labor...es un tema muy peliagudo y nada fácil, aquí hay 1100 millones de personas y un altísimo nivel de pobreza (unos 350 millones)...corrupción, malas infraestructuras, mal uso de la explotación agrícola (y es el mayor sustento), desinformación en zonas rurales, leyes obsoletas...en fin...hay una frase muy célebre aquí que dicen mucho, “problemas al norte, sur, este y oeste pero...no problem, be happy.”...pues nada.
Estando en la estación nos pareció ver un McDonalds y las hamburguesas vegetarianas tienen fama de estar buenas...Eli evidentemente pasó por su estado, pero yo probé a pillar una y cuando intenté entrar me dijeron que no, miré dentro y los empleados estaban en mitad de la sala rezando al rededor de velas...la hora del rezo en McDonalds...volveré..
El caso es que lo intenté bastante más rato después y tampoco me dejaron entrar...cawuen...pero qué pasa? En el interior había gente...Lo intenté una tercera vez, me hice el remolón y cuando vi que entraba un tipo intenté entrar yo...pero nada...los dos guardias cerraron la puerta y me señalaron el cartelito que ponía “cerrado temporalmente”...malditos, quiero mi hamburguesa vegetariana!
Me tuve que contentar con una hecha en un sitio cercano...bah, no estaba para tirar cohetes...
Nuestro tren llegó sobre las 16:45, Eli parecía que poco a poco iba encontrándose algo mejor, una cosa que funcionó bastante bien fue el hablar de lo que nos haríamos para comer cuando llegásemos a casa, nos pensamos meter un entrecot al roquefort entre pecho y espalda, pero un entrecot de esos de kilo, rojos, carneeee por Dios!
Ya acomodados partimos finalmente hacia Amritsar, nuestra última parada antes de regresar de nuevo a Delhi y finalizar nuestro viaje...
Llegaríamos de madrugada, entre las 2 y las 3 la mañana...a ver si tenemos suerte y pillamos hotel, no sabíamos qué nos encontraríamos...

Un saludo!

Muerte y vida en Benares

La idea era levantarse a las 5:00 para ir a dar un paseo en barca y ver amanecer en el Ganges...pero la alarma sonó y sonó pero como que fue imposible levantarse...
A eso de las 9 y pico nos picaron a la puerta para decirnos que tenían la info de los tickets, nos vestimos y bajamos para ver qué tal había ido.
Nos consiguieron tickets para Delhi el día 26 y llegaríamos a Delhi el 27 por la mañana. Una vez allí enlazamos con otro tren que nos llevaría a Amritsar ese mismo día y el 29 volveríamos a Delhi para pasar una última noche allí y coger el vuelo el domingo a eso de la 13h.
No eran billetes de 2ª pero sí de 3ª y también con litera y aire acondicionado...pues perfecto.
Nos comentaron que nos pasaramos por la tarde para pagarlo (sobre unas 4000 y pico rupias nos calculó, 200 de comisión).
Almorzamos unas tostadas y un chocolate pancake junto a un té y zumo de naranja. Con algo más de energía nos fuimos hacia los ghats para ir hacia el lado contrario que habíamos visitado, la parte sur digamos.
Fuimos caminando y más de lo mismo, botes, pulseras, camisetas...por cierto, el día anterior un tipo me vino como para saludarme y darme la mano (algo típico hasta ahora aquí en India, les gusta chocarte la mano) y en eso que hizo un giro nada más cogérmela y empezó a hacerme un masaje en el brazo, me tenía pilladísimo, aunque de todas formas no lo hacía del todo mal...cuando terminó con el meneo quiso pillarme la otra pero como ya sabía que luego me pediría pasta decidí darle la propina por el masaje y seguir...
El tema está en que en estos Ghats pues te vienen con la palma por delante para chocarte la mano, pero lo que quieren es hacerte el masaje...otro trapi, vamos, aunque lo cierto es que me dejó el brazo como nuevo.
Seguimos caminando y haciendo fotos del lugar. Gente bañándose, críos tirándose al “agua” desde los escalones, mucha caca de vaca, olores mil, fachadas de templos muy bonitas y cada Ghat con su correspondiente nombre y su historia propia.
Es un sitio muy bonito, y cada vez que te vas alejando de la zona centro (donde la ceremonia de las 19h) la cosa se va volviendo cada vez más tranquila...ya no hay tanto vendedor ni te molestan con los viajes en barca...llegamos caminando al segundo crematorio, el Harischandra Ghat.
Vimos que había un cuerpo quemándose, con la diferencia de que este ya llevaba un buen rato y para pasar teníamos que atravesar digamos que todo el humo que salía del tema ...o eso o nadando por el Ganges.
El cuerpo estaba totalmente visible ya, la piel hecha girones en muchas zonas y la cabeza y las articulaciones comenzaban a ser carbonilla...pasamos y nos comimos todo el humo, ahora sí que percibimos el olor a pollo quemado (chamuscado diría) pero mezclado con un olor dulzón bastante cargante, evidentemente no pasamos con la boca abierta ni pegando bocanadas, pero se nos quedó el olor un buen rato pegado al cuerpo...además de la ceniza...
Seguimos caminando (el muerto al hoyo...) y llegamos a un Ghat que estaba totalmente vacío, nos dio tan buen rollito estar solos durante un rato aunque fuese que a Eli le dieron ganas de meter las piernas en el Ganges...esta chiquilla no tiene remedio, pero no has visto lo que meten en el río alma de cántaro?
En fin, yo la seguí, total, si se le caen las piernas que se me caigan a mi también y nos cuidamos los dos XD.
Nah, chapoteamos un poquillo, metimos los brazos y nos quedamos un buen rato, se estaba muy bien y el agua estaba fresquita...algo marrón, pero fresquita.
Ya secos nos fuimos de vuelta al hotel, pasamos de nuevo el crematorio (ni aguantando la respiración evitas el que te llegue el olor, es tremendo) y nos fuimos directamente a quitarnos la capa de mugre y luego a tomar una cervecita fresca (que nos trajeron).
Entre pitos y flautas nos dieron las 16h y todavía no habíamos comido, bajamos al restaurante y pedimos Malai Kofta (lo mismo que en el restaurante de Orchha) y un par de refrescos...yo no tenía demasiada hambre, pero se me acabaron de quitar cuando saqué un bicho del plato...a pesar de todo me acabé el cheese nan....le iba a decir algo al camarero pero igual me hubiese llamado tiquismiquis...bah, pagamos las 240 INR y nos fuimos directamente a hacer otro paseo en barca, que eran sobre las 17h y la luz del atardecer estaba inmejorable para hacer fotitos.
Paseando nos interceptó (literalmente) un tipo que hablaba como el Llongueras pero en “inglés”...además el tipo llevaba una faldita de esas a modo de pareo que llevan aquí algunos (incluído algún hippie occidental)...al principio no nos convenció, pero como lo quería sacar en el blog, decidimos volver y pedirle presupuesto, 100 INR la hora (como el de ayer más o menos...las 2 horas fijo que te las tiras), ok.
Oooh, no nos llevó él, pero bueno, un hindú con cara de buena persona nos llevaría...además se subió una niña con un cesto lleno de pétalos de flores y de bases de papel para poner las velitas y hecharlas al río...empezó a encender una y me la dio...por supuesto la cria “lo hacía con toda su buena fe sin ánimo de lucro”, pero aun así le pregunté cuanto por cada velita a lo que con un perfecto inglés me contestó 25 INR por cada...yo le dije que se metiera...noo, le pillamos un par y las hechamos al río, que dicen que trae buena suerte...y si pagas 50 INR por cada, el doble de suerte XD.
El barquero nos fue más o menos comentando los Ghats por los que pasábamos y un poco de historia, no mucha porque ya le dijimos que habíamos hecho el viaje el día anterior, con lo que tuvimos la versión resúmen de Visnú y cía...Básicamente cada Ghat pertenece a un marajá, de él hereda su nombre y alguna historia curiosa.
Las vistas preciosas, la luz del atardecer le da a los Ghats una luminosidad junto al agua acojonante...como acojonante fue cuando un grupo de críos se tiró haciendo la bomba y nos llenó de agua a Eli y a mi, venga, bautizados los dos (cara incluída)...de milagro la cámara se mojó lo justo...los bendecimos con buenas pregarias al Dios Rama y seguimos el viaje...la madre que los...
Llegamos al crematorio más pequeño visto esa misma mañana y pude hacer algunas fotos desde una distancia límite, le fui preguntando al barquero “puedo?”, “puedo?”...hasta que llegado un punto ya me dijo que no...es que es para ver el sitio.
Dimos la vuelta y navegamos de nuevo hacia el crematorio principal, allí también pude tomar fotos distancia límite...tranquilamente volvimos al hotel, la travesía inmejorable, buena temperatura, buenas vistas, chapuzón incluído...very good.
A pesar de que no habíamos cumplido las dos horas (faltaban 20 minutos) decidimos pagarle 200 INR y el hombre esperaba algo más, en eso que Eli se puso delante y con los dedos le dijo “one ouer” “one jandred” “two ouer” “two jandred” “Ok?, pues ok”..el tipo se quedó un poco traspuesto (y yo también, creía que el único que estaba paranoico era yo) pero aceptó y nos dijo que si nosotros estabamos happy el también happy (muy típico que digan esto aquí), le chocamos la mano y nos fuimos...a partir de ahora voy a dejar que Eli haga el truco de los dedos intimidatorios...
Regresamos al hotel ya de noche (sobre las 19h aquí ya se hace bastante oscuro), pedimos un par de pizzas (sin bicho) pequeñitas ya que no teníamos apenas hambre y estuvimos charlando con una pareja de italianos muy agradables, estuvimos comentando un poco por encima el viaje, las sensaciones, etc. Coincidimos en la opinión sobre los increíbles lugares que tiene este país, lo duro que resulta como viaje y en la dificultad de encontrar ciertos lugares en soledad...en cuanto a gastronomía ya ni te cuento, enumeramos platos que echábamos de menos y casi salibamos...nos comentaron que habían estado en Amritsar y que era muy recomendable, intercambiamos emails y nos despedimos, muy majos.
Después de un par de black teas nos fuimos a dormir, nos esperan muchas, muchas horas de tren...

Un saludo!.

25 de agosto de 2009

Vida y muerte en Benarés

El viaje en tren fue mejor de lo esperado, incluso dormimos. De vez en cuando uno se iba despertando por la fama que tienen los trenes de India en cuanto a ladrones...pero el cansancio podía más que otra cosa...
A eso de las 7:30 un tipo anunció Varanasi, miramos por la ventanilla y vimos...pues más de lo mismo...calles infestadas de gente, vacas, suciedad, carros, motos, coches, tiendas....esta parte de Benarés parece otro clon del resto de zonas visitadas..bueno.
Nos despedimos de los dos holandeses y nada más salir ya teníamos pegados dos o tres tipos ofreciendo hotel, rickshaw, le pedí el Marca para ver como va el Madrid pero no tenía...lástima, se lo hubiese comprado por 1000 INR.
En la puerta nos dirigimos a los taxis de prepago (justo al salir a la izquierda, reconocible por estar rodeada la caseta de un montón de rickshaws)...habíamos señalado unos cuantos hoteles por la zona de los Ghats en la zona vieja, en concreto habíamos pensado en el Akal Hotel, que según indicaba la guía ofrecía unas vistas al Ganges muy buenas...
Pillamos uno de los rickshaws (de los cientos que habían tuvimos que pillar al clon de Tom Selleck) por 70 INR, de camino nos intentó llevar a su hotel como unas 20 veces...que si está lleno, que si el suyo es mejor...juramos por Dios que estamos teniendo una paciencia de mil pares de demonios...pero es que dan unas ganas de cogerlo por el cuello y....ah! Por Dios llévame donde te digo y si no hay sitio pues ya veremos! AGH! Y encima eran dos machacándonos..
Nos dijeron que el rickshaw no podía acceder a la zona vieja por ser callejones muy estrechos (esto es cierto), paramos y erre que erre con llevarnos a su hotel, incluso el tío nos empezó a hablar super lento para que le entendiesemos bien rollo “leeme los labios que pareces tontito”....en esos momentos mi vena del cuello me iba a explotar, nada, paciencia, le pagamos y le dijimos que ya nos apañabamos y que muchas gracias....pues nada, el tío se empeñó en llevarnos al hotel para que vieramos que estaba lleno y llevarnos al suyo...no sabíamos ya como decirle que se pirase, lo probamos de buenas, malas...no sabía si tirarle un hueso....en fin, ya nos reíamos porque la cosa era de friki....de camino lo paramos y le explicamos también a lo tontito (aquí se la devolvimos) que no llevabamos dos días en la India, que sabíamos lo de las comisiones y que ni se le ocurriera entrar al hotel (suena duro pero si entran y lo ven automáticamente se piensan que los ha traído un buscavidas y te suben el precio por la comisión).
Llegamos al hotel finalmente y se quedó a parte, eso si, pegó una voz bastante alta (bueno, esto lo hacen de vez en cuando, no sabemos bien bien a quién llaman o dicen pero la cuestión es que te dejan sordo)..preguntamos por habitación libre y nos comentaron que hasta las 12 no tendrían una disponible por 650 INR, el sitio era bastante bonito, una gran terraza que daba al Ganges y a su alrededor 3 pisos de habitaciones...decidimos esperar y pegarnos el gustazo de decirle al pesao de Tom que se fuera a freir monas...en perfecto castellano se lo dije...vete a freir monas...Namaste!
El muy cabrito encima nos dijo que tenía una tienda de seda por si queríamos verla....por supuesto le dijimos que nos la enseñara muy educadamente XD.
Nos fuimos a desayunar para hacer tiempo y luego decidimos irnos a dar un paseo por la zona ya que quedaban bastante horas (eran sobre las 9) hasta poder pillar la habitación.
Justo al lado del hotel Alka hay un guest house y decidimos mirar si tenían habitaciones para no jugar con sólo una carta...
Pasamos unos pasillos y la recepción estaba en la planta baja, antes decidimos irnos a la terraza que daba al Ganges para disfrutar de las vistas...en eso que Eli señaló al río y allí estaba, un cuerpo flotando sobre unas cañas de bambú boca abajo...nos pilló un poco de frío (bueno, a mi por lo menos, a Eli le encantan estas cosas y estaba en su salsa) y nos quedamos medio atontados...uno como que no está acostumbrado a ver esas cosas...esperamos incluso que fuese uno haciendo snorkel o algo pero no, un cuervo se posó encima y picoteó la espalda descubierta...va a ser que está muerto.
Cuando salimos un poco del shock conseguí hacerle una foto de lejos.
El hotel nos pareció una ruina y más cuando vimos una habitación de un hippie que estaba abierta...muy mal tiene que estar el Alka para no quedarnos en él...
Salimos del hotel y bajamos por unas escaleras que dan al Ghat, según la guía había un crematorio cercano donde incineran a los muertos...ya que estabamos decidimos acercarnos por si veíamos algo...
Caminamos un rato y nos asaltaron varias veces por si queríamos dar un paseo en barca, declinamos de momento y finalmente llegamos a la zona del Manikarnika Ghat, uno de los dos crematorios más famosos de Benarés.
Justo antes de entrar en él un tipo nos dijo que taparamos la cámara y que por favor ni hicieramos fotos, obedecimos (veis que fácil es?) y seguimos adelante.
La zona está llena de cenizas, las paredes de los edificios cercanos están oscurecidos por la contínua exposición del humo...allí se apilan montones de troncos de madera junto a unas balanzas muy grandes que sirven para pesar la cantidad de madera necesaria para la cremación (más cara cuanta más madera, también influye el tipo)..seguimos avanzando y llegamos a otra zona escalonada con un bancal justo antes de llegar al río, en este bancal habían apilados troncos a modo de “lecho”, en ese momento se escuchó un murmullo y un sonido de fondo como de cánticos, por la parte alta aparecieron unos cuantos hombres llevando un cuerpo tapado con una tela de color amarillo muy vivo y flores, lo porteaban sobre unas cañas de bambú como las que habíamos visto bajo el cuerpo flotante esa mañana...bajaron las escaleras y sumergieron el cuerpo en el río, luego lo dejaron “reposar” sobre las escaleras suponemos (y bien, como nos contarían más tarde) que para que escurriera el agua.
Estabamos casi en primera fila y uno no puede dejar de pensar en si se lo tomarán bien que estemos ahí morbosamente mirando algo muy serio...no parecía importarles demasiado suponemos que porque estan más que acostumbrados...eso si, no interfieras en su labor de llevar y traer madera o carbón, pero esto es de cajón...
Al cabo de un rato cogieron el cuerpo entre 3 personas y lo movieron hasta la pila de troncos, se le distinguía perfectamente los rasgos faciales, las piernas...joder qué grima..incluso estuvo a punto de caérseles antes de ponerlo (ponerla, era una mujer).
Una vez colocada sobre la pila pusieron troncos a modo de sujeción por todo el cuerpo y apareció un hombre rapado y vestido de blanco que era el familiar encargado de iniciar la cremación (normalmente es el marido o los hijos, las mujeres nunca incineran)....humeó la zona al rededor del cuerpo diciendo unas palabras y prendió la parte baja de los troncos...empezó a salir una humareda oscura que subía hacia los edificios (con razón estaban negros). En uno de estos edificios se apilaban turistas que habían subido a una zona elevada para verlo mejor a cambio de una buena suma de rupias...pues se lo estaban comiendo de lo lindo, hasta mascarillas llevaban algunos...
No percibimos ningún olor especial salvo el de la madera, más que nada porque el cuerpo tarda bastante en comenzar a calcinarse, por lo que hasta que llega a la piel lo que más huele es el tronco...eso sí, comenzaron a llegar más cuerpos hasta apilar un total de cuatro, cada uno en su lecho de madera...aquello comenzaba a llenarse de ceniza arrastrada por el viento, decidimos movernos y volver al hotel para coger la habitación y quitarnos los restos de ceniza del cuerpo.
Es difícil explicar lo que uno siente viendo ese “espectáculo”, es una mezcla entre algo muy salvaje, muy místico...en fin, no deja de ser un entierro, tan sólo que el contacto entre vida y muerte es total...todo se dispara a nivel de los sentidos, el olor, lo que ves, escuchas...desde donde venimos hay que verlo para creerlo.
Nos enseñaron la habitación y nos pareció estupenda para el precio, así que nos quedamos, una vez instalados por fin nos pudimos duchar y quitarnos el muerto de encima (chiste malo, ło se).
Comimos pasta, espaguetis con champiñones por 360 INR (birra incluída, los precios aquí rondan los 70 INR por plato) y nos fuimos a descansar un rato para más tarde irnos a hacer un paseo en barca cuando no diera tanto el calor.
Necesitabamos sacar dinero de un cajero así que nos dirigimos hacia las afueras de la ciudad vieja para encontrar alguno. Nos topamos de frente con un bullicio tremendo, bueno, el tipico de las ciudades de la India...con el consiguiente abasallamiento por parte de vendedores del todo...
Aquí si te paras un momento a ver donde estás o simplemente miras la guía ya tienes al lado a uno preguntándote a donde vas, que si cual es tu hotel, cuando te vas...resulta un poco ingrato, la verdad...lo recomendable es sonreir y no hacerles mucho caso, seguir adelante y punto...el problema es que te siguen y cuando le preguntas en un puesto de poli o algo parecido por el lugar que buscas los mamones ponen la oreja y ya saben donde vas...a nosotros se nos acopló uno diciendo que sabía donde había un banco cerca, nos ha jodío, y nosotros, nos lo acaba de decir el poli...en fin, llegamos al banco y el tío se quedó algo apartado...como no nos hacía mucha gracia me fui a por él y le pregunté si esperaba algo...y el muy salao me dijo que le gustaban mis bambas....por supuesto le dije que las cogiera...nah, luego de decirle que le diera recuerdos a su família se giró y se fue pegando uno de esos escupitajos de medio litro que pegan aquí (los chinos al lao de estos no son nada!)...Benarés tiene fama de robatorios y de gente de dudosa reputación, pero sobre todo en la ciudad vieja y a partir de las horas nocturnas...a plena luz del día no da demasiado la sensación de inseguridad...a pesar de todo vigilamos mientras utilizamos el banco (un hombre de seguridad muy amablemente nos “escoltó” mientras sacabamos la pasta)...
Regresamos por entre las callejuelas, es increíble lo fácil que es perderse por entre las calles, pero siempre llegas a la zona de los Ghats, por lo que es fácil orientarse.
Una vez en el hotel nos fuimos caminando hacia el Dasaswamedth Ghat, al parecer cada tarde a las 19h se realiza una ceremonia en honor a los que incineran.
De camino nos topamos con ofrecimientos varios de viajes en bote, hasta que nos paramos para echar unas fotos tranquilamente y 10 segundos más tarde teníamos al lado a otro tipo que nos ofrecía otro viaje en barco...lo pensamos un rato y decidimos hacerlo...negociamos pero el tío no bajaba de 200 INR por hora y media...pues bueno.
Nos subimos a la barca y nos llevó hacia el Ghat de por la mañana, nos quería enseñar el crematorio a esa hora del día. De camino nos iba explicando un poco por encima qué era cada edificio y lugares de interés, se le entendía bastante bien y no era taladrante...vimos velitas que flotaban en el río en honor a los muertos, muy bonito, aunque debido a la brisa que corría nos explicó que hoy no estaría muy lleno, había días en que se llenaba...aun así muy bonito de ver.
Llegamos al crematorio y ya de lejos vimos que la pila de cuerpos seguía ardiendo, nos explicó que ese crematorio estaba 24 h funcionando sin parar y además nos dijo los 5 cuerpos que no se queman por no necesitar ser purificados, estos son los críos menores de 10 años, las mujeres embarazadas, los monjes, leprosos y los que mueren por picadura de una cobra...y a los madridistas XD
Nos acercó tanto que teníamos uno de los cuerpos que estaba secándose a menos de dos metros...aquí sí que percibimos cierto olor como a pollo quemado...y además vimos las piernas de alguno de los cuerpos que esa misma mañana estaban comenzando a arder...muy gore.
Regresamos hacia la parte de la ceremonia...por todos los Ghats habían mini-ceremonias de mujeres danzando con una especie de quinqué iluminado que echaba humo, lo giraban haciendo círculos y cantaban...de película pasear así en barca, parecía que estábamos en una película, y ahora habían cada vez más velitas que iluminaban el río, increíble.
Estuvimos un rato viendo el show, era parecida a la que vimos de camino, pero más orientado al espectáculo...incluso había unas pantallas de televisión ofreciendo una ceremonia que según me explicó Remo (jeje) luego se podía comprar...alrededor de la misma habían unas “sombrillas” bajo las que los peregrinos que se desplazan a Benarés para quemar a sus muertos descansan, reciben ofrendas, etc. Curioso.
Regresamos al hotel para cenar e intentar sacar los billetes de tren para Delhi-Amritsar-Delhi pero la página web nos daba error todo el rato por lo que decidimos pedirles a los del hotel que nos miraran de reservar billete para Delhi para el 26, Amritsar el 27 y regresar a Delhi el 29...así ya tendríamos los billetes de tren cerrados para el resto de días que nos quedan...nos dirían algo al día siguiente.
Algo cansados nos fuimos a dormir.

Un saludo!

Camino a Benarés

Qué maldita calor por la noche! Desde que llegamos no hemos dormido en silencio todavía, la verdad es que es un poco cargante ya que tienes que tener el ventilador (y el aire acondicionado si tiene la habitación) enchufado toda la noche sino es que te asfixias, la aventura es la aventura, no?
Almorzamos en el hotel, unas tostaditas, un zumo y un té.
Decidimos ir a hacer la reserva de billete de autobús que nos llevaría a Satna. Aunque en el hotel nos habían dicho que había plazas de sobra, nos queríamos asegurar de todas formas, no es que no nos fiemos, es que no nos fiamos ni de el de las noticias.
Salimos del hotel, contamos hasta 7 y apareció un tipo que nos llevaba a las cascadas de Raneh, a los templos, etc..oiga, que quiero ir a la estación de bus...el tipo seguía recitando sitios, bus, taxi, train, etc...pero, nos llevas a la estación de autobuses o no?, y en eso que se fue...pues bueno.
Apareció otro muchacho y le dijimos “bus station”, este parece que no se sabía “el menú turista” y aceptó por 30 INR.
Una vez en la “estación de buses” (un descampao, un local destartalado y un hombre que parecía Torrente) reservamos dos billetes para Satna, para las 14h por 180 INR....cuando tuvimos los tickets volvimos al hotel (acordamos con el rickshaw precio final de 50 por ida y vuelta) y nos fuimos a recoger las mochilas, pagar la habitación y nos metimos en el Mediterraneo para tomar una cervecita fría mientras hacíamos tiempo.
No veas la de gente que ha intentado que no pillaramos el bus, en el mismo hotel nos han intentado ofrecer 3 tíos 3 ofertas distintas de taxi hacia Satna...uno llegó a decir que tenía una pareja para compartir coche sin aire acondicionado por 600 INR...lo bueno es que son los mismos empleados del hotel, te llaman, te llevan a medio escondidas y te hablan bajito rollo “tengo un trapicheo pero no se lo digas a nadie”...y nosotros, que dominamos el inglés a la perfección, si encima nos hablan susurrando y con “su” inglés...imagínate...que qué? Que me lo dejas por 600? XD, el tío no hacía más que mirar para un lado y para otro...qué país.
Después de degustar la cervecita nos fuimos en rickshaw para la estación de bus. Compramos unas patatillas fritas (el truco de la botella sirve para las patatas también) y nos metimos en el más moderno autobús que ha parido la humanidad...menudo bicho...lo bueno es que por ser tan previsores nos dieron los dos primeros asientos, con lo que podríamos “estirar” algo más las piernas que el resto de viajeros.
Subieron las mochilas a la azotea del super bus y nos pusimos en “marcha”...y digo “marcha” porque durante las siguientes 3 horas y media nos vimos torturados por canciones hindús (qué cargantes son...qué cargantes son por Dios).
De camino a Satna vimos que nuestro bus no estaba del todo mal, los asientos eran blandos y vimos alguno que tenía tablas, hierros, etc.
Ya en Satna compramos algo de comer para el trayecto en tren, unos Jalebis (postre dulce) y unas empanadillas con sabor a atún picante..algunas chips y refrescos.
Nuestro tren salía a las 19:30...ilusos.
Estuvimos danzando por la estación hasta las 23:20 horas...increíblemente tan sólo sufrimos una media de 6 picadas de mosquito...aquello estaba infestado.
Mientras esperamos se nos pusieron a hablar algunos que pasaban, otros te daban la mano...y alguno que otro que nos pareció que iba algo puesto...ya que su conversación era un poco así como cuando ves a uno un poco turumba y te repite las cosas y se hace pesado...esto nos pasó una o dos veces..con cambiar de sitio te dejan en paz.
Vimos un poco de “orden” en esta estación, y es que hay unos letreros electrónicos que indican la clase y el tren que está a punto de llegar...en Agra no nos pareció ver nada parecido...llegó el tren y nos metimos en 2ª con litera y aire acondicionado...aparentemente parece de lujo y lo es, comparado con las otras clases.
Cada compartimento se divide en 4 literas bastante apretujadillas. Nos encontramos aquí con una pareja de Holandeses que venía en el autobús también, muy agradables los dos.
Poco después el tren se puso en marcha...pues nada, camino a Benarés, la ciudad donde la muerte y la vida camina de la mano según dicen...qué país.

Un saludo!.