1 de septiembre de 2014

En la casa

Fantástico drama psicológico que se marca el director francés François Ozon, en el que nos cuenta como un profesor de literatura, hastiado por el negro futuro que ve reflejado por la actitud de sus jóvenes alumnos, se topa con un chaval con cierto potencial.


Basada en la obra de teatro El chico de la última fila del dramaturgo Juan Mayorga, Ozon construye una obra que absorbe desde los pocos minutos a todo tipo de espectador, y es que mientras algunos encontrarán en el drama una historia con chicha y misterio otros encontrarán una simbiosis cojonuda entre el mundo literario y cinematográfico, en el que todo fluye formando una historia orgánica que poco a poco se irá perfilando hasta llegar a dejar al espectador en un mar de dudas ante tal nivel de posibilidades, pero sin perder el norte en ningún momento y con un muy buen ritmo.

Además de esta construcción como eje central, no olvida en ningún momento ni las historias paralelas ni ciertos problemas sociales, con lo que enriquece aun más el conjunto sin dejar cabos sueltos ni descuidar los detalles, todo un logro ante el peligro de querer abarcar mucho y quedarse en nada, no es el caso en mi opinión.

Esto es gracias en parte al grandísimo trabajo de Ernst Umhauer como Claude, el chaval resulta enigmático, consigue transmitir esas dudas que merodean en la mente del espectador, que van desde la admiración a la incredulidad pasando por cierto miedo por el posible devenir de los acontecimientos.

Una estructura "simple" pero sólida, unos toques de humor bien llevados, la duración exacta y unos personajes que lo bordan en esta interesantísima propuesta que además se critica a sí misma cuando cae en pasajes más predecibles.

Muy recomendable.

Un saludo.

25 de agosto de 2014

Lucy

Luc Besson da un patadón en la tripa (en toda regla) al algo saturado universo de los superhéroes como ya hiciera M. Night Shyamalan con su versión particular del mismo género con El Protegido.

Shyamalan pasó de radiaciones, de picaduras de arañas y de mandangas para mostrar de la forma más dramática lo que podría pasarle a cualquier hijo de vecino, en todo un ejemplo de buen gusto, de pulso y con uno de esos finales a los que nos tenía acostumbrados antes de...Airbender. Besson aquí pretende aportar su granito particular a ese universo alternativo de héroes y villanos.

Lucy nos cuenta la historia de una joven que por destinos de la vida adquiere la capacidad de utilizar "algo" más del 10% de la capacidad cerebral que el ser humano viene utilizando en nuestros días.

Podemos decir que los primeros 40/50 minutos son un verdadero torbellino de emociones, mezclando tensión, acción y drama sin olvidar algunos puntos de humor introducidos de forma fantástica para dar paso a una parte final algo más filosófica u onírica por así decirlo.
Esto no es que sea malo, es que es un terreno inexplorado en el que el director da rienda suelta a su imaginación para fundir elementos de 2001 con cierta poesía visual a lo Malick.

El resultado puede gustar más o menos, pero bajo mi punto de vista escoge un camino acertado, sin discursos excesivamente baratos y sin olvidar en cierta medida el tono algo surrealista llevado hasta el momento, buen ejemplo de ello son las tríadas chinas, el genial "villano" escogido para esta aventura.

Freeman cumple como casi siempre en un papel más de narrador que otra cosa, pero consigue atraer nuestra atención y explica de forma sencilla y concisa el terreno en el que se mueve la cinta.
Johansson hace un papel muy destacable salvo por algún momento de excesiva rigidez acompañado de un molesto ruidito como de mecanismo, metido por algún motivo que desconozco, pero en general nos regala todo un tour de force, sobre todo en su primera mitad. Mención especial a cierta secuencia en primer plano que sinceramente a mí personalmente me dejó arrinconado y casi sin aire.

Así que Lucy es toda una sorpresa veraniega, un entretenimiento muy destacable, con una factura muy buena, sin grandes destrucciones de ciudades ni apocalipsis enlatados pero a la que tampoco le hace falta para transmitir esa potencia al espectador, que tiene delante al conocimiento absoluto y juega con él en una contrarreloj como es la vida misma.

Un saludo.

11 de agosto de 2014

Oculus

Oculus se suma a la nueva hornada de cintas de terror que últimamente aparecen de vez en cuando y que se posicionan como verdaderos referentes de un género tan explotado. Hablamos de las más que recomendables Insidious y Expediente Warren.

La historia trata sobre una familia cuyas vidas se truncan aparentemente por la maligna influencia de un enigmático espejo.


La elección clásica del artefacto maldito es la primera gran elección de Mike Flanagan a la hora de construir todo un rompecabezas psicológico. Lo que puede parecer un "más de lo mismo", pronto toma protagonismo y entra en simbiosis con la vida de los protagonistas, cuya profundidad se nos va mostrando poco a poco mientras todo comienza a acoplarse de camino hacia la pura locura.

Lo que en otras cintas queda reducido al típico susto, a la aparición súbita y a la muerte ridícula, aquí se toma su tiempo para mostrarnos sus cartas, construyendo como digo un universo que mezcla el terror, la sugestión, la psicología y el drama para formar una historia que puede verse desde muchos puntos de vista, desde el escéptico total hasta el mayor de los creyentes de lo paranormal.

Evidentemente este es el aspecto que la hace destacar por encima de la media, pero además va un pasito más allá y utiliza de forma cojonuda el espacio, la luz y los recursos disponibles para mantenernos con los ojos abiertos durante su poco más de hora y media de duración. Jugando con saltos temporales y acoplando historias de forma muy sutil para terminar de redondear un producto cuidado pero sin olvidar sus raíces elementales.

Precisamente en estas raíces elementales es donde encontramos quizás los puntos débiles de la cinta, hablo del manido recurso de mostrar el "aparente" ente, y es que ninguna de las mencionadas cintas anteriormente pueden lidiar con lo que supone jugar con ese tipo de terror psicológico con el que flirtean sin llegar a necesitar del monigote retorcido de dientes podridos de turno. Claro que ya se sabe que no todo el mundo puede hacer lo que hizo Kubrick en The shining, no por medios, sino por talento y coraje.
A pesar de todo, lo que muestra se hace sin excesos y consigue estremecer lo necesario aportando un punto llamativo, con lo que el mal es bastante menor si la comparamos con cintas infinitamente más tóxicas dentro del género.

Oculus es una muy recomendable cinta de terror.

Un saludo.

5 de agosto de 2014

Capitán América: El soldado de Invierno

Nueva entrega Marvel que parece ir en modo Dios como Uwe Boll con el tiempo bala en sus pelis.
Que ojo, el universo de Stan Lee da para mucho, así que queda cuerda para rato, yo creo que se debería crear un nuevo género, el género Comicfilm o algo así, de esta forma no podríamos atizar algunos aspectos como sucede cuando hablamos de cifi o comedias o dramas...ep, es ciencia ficción! Aunque siempre está el que dice que ciencia ficción sí, pero dentro de la coherencia en el mundo creado. Si es que sabe más el Diablo por viejo que por Diablo.


Segunda entrega de las aventuras de Steve Rogers interpretado de nuevo por Chris Evans que sigue en la línea temporal marcada por los Vengadores y que nos introduce en un mundo de conspiraciones salpimentado con hostias.

Me gustan las pelis de súper héroes, es decir, reconozco que me tira mucho más el rol atormentado  y oscuro de Batman, la socarronería de Spiderman y siento un inmenso respeto por Superman, porque entre otras cosas, como decía Bill en la peli de Tarantino, es el único que se disfraza de humano para ocultar sus poderes, es inimitable, es la conjunción de todo poder imaginable al servicio del ser humano a pesar de lo tarugos que llegamos a ser, esto lo digo yo, no Bill.

Pero me cuesta últimamente horrores conectar con esta rama Vengadora, a excepción de la primera de Iron Man, que me resultó muy entretenida y que probablemente sea de mi agrado porque precisamente el personaje principal es quien lleva el carisma y los efectos son un complemento para flipar, como añadido, pero sin restarle importancia.

Pero Thor y esta Capitán América son muy lineales, son tremendamente previsibles, rozan lo infantil en muchas ocasiones y lo peor de todo y que peor llevo entre otras cosas, es que van de serias en el fondo, o lo intentan.

Centrándonos en la peli que nos ocupa, El soldado de invierno pretende construir una serie de conspiraciones y juegos para que el bueno de Rogers se luzca como patriota (que me parece muy bien) y para justificar las tortas, los patadones y los muñecos saltando de aquí para allá, sin posibilidad de escape a la hora de sorprender ni que sea con muertes inesperadas más allá de los personajes absolutamente más imprescindibles, véase los soldaditos clonados.


A mí me van a joder...

Porque ante tal marabunta de pelis, lógicamente no se pueden permitir quitar de en medio un héroe que pueda dar pie a un spin-off o algo así, aunque tampoco importa, porque se hace un reboot y arreglado.

Esto nos lleva a otro aspecto bastante molesto y que empieza a ser algo insoportable, hablo de cierto velo censor a la hora de mostrar algún tipo de violencia más allá de moratones, hostias y el pobre soldadito desapareciendo tras una nube de fuego. Tirito y al suelo, nada de exceso de brutalidad que esto lo lleva Disney y debe llegar al máximo número de espectadores. Ok, ustedes mandan, yo aviso por si alguien se espera otra cosa.

Y ya que estamos, no es que no puedan hacerlo, de hecho se hace desde siempre, pero me ha parecido tremendamente llamativo el anuncio publicitario que se marcan aquí los amigos Russo. Y es que desde que vemos la notita de Rogers con el nombre de Apple...by the pricking of my thumbs...como decía la Christie, es un no parar de publicidad encubierta. Desde Nike y los runners, pasando por Apple y los indestructibles Chevrolet. En serio, que no me suele molestar que metan marcas de móviles  y demás, pero cuando llama tanto la atención algo va mal. Y no me gusta que me utilicen, y menos cuando me doy cuenta.

Pero incluso dejando de lado estos aspectos, que algunos podrán no otorgarle importancia (y me parece bien), es que cuesta horrores creerse este intento de cinta de Bond (las de Brosnan), en el que desde el minuto 36, poco después del trilladísimo recurso de agujero en el suelo para escapar y que mejor no comentar porque me da la risa, todo empieza a girar hacia una trama que pretende ser seria y consistente.
Y consistente lo es, ojo, aunque sea en modo emule con benda en los ojos, porque la historia da sus motivos, pone ahí a los personajes y se explica más de una vez, sobre todo en su parte final, en la que hay un deja vu impresionante en lo visto en la primera parte y en los Vengadores (portaaviones en el cielo, estructura metálica, nos caemos, hola?).

Y para acabar diré, bueno, va, es una peli de acción comiquera...intenta introducir elementos de thriller en el mundo Marvel que es un buen intento de salirse de la tónica.
No diré que no, pero puestos a fusionar mundos, háganlo pero sin tanta pretensión o si es sin frenos, que sea sin frenos pero la mar de entretenido, que no es mucho de lo primero y muy poco de lo segundo.

Pros: El gag de la lápida.
Contras: Aquí huele a chamusquina, como decía Nicholson en Batman.

Un saludo.




28 de julio de 2014

El Extraordinario viaje de T.S. Spivet

O más bien L'extravagant voyage du jeune et prodigieux T.S. Spivet, es la historia de un pequeño genio que vive con su familia en un remoto rancho de Montana y que es elegido como ganador de un prestigioso premio científico. A pesar de sus10 añetes, decidirá ir a recoger lo que le pertenece por su cuenta.


Más que extravagante viaje, podríamos definir el viaje del mocoso como la conjunción de un buen puñado de sensaciones, mezclado con cierta psicología y aderezado todo con una ínfima parte de aventuras, para ser sinceros, poca aventura.

Pero desde sus primeros minutos deja claro que sus bondades no pasan por mostrarnos al niño escapando de perritos y sorteando otros peligros, que los hay, en su lugar se preocupa de presentarnos con mimo unos personajes que forman el universo que rodea al protagonista y que serán vitales para entender el por qué de su viaje y su definición.
Porque la cinta de Jean-Pierre Jeunet se acerca de forma mucho más ordenada de lo que parece a lo que podría pasar por la mente de un chaval de 10 años con toda esa "carga" encima. Mostrando desde cierto punto de vista cómo influye en esa difícil edad acontecimientos de peso.

Así tenemos tres partes muy bien diferenciadas, siendo la primera esa definición del entorno familiar, el viaje y finalmente el contacto con ese mundo desconocido y alocado en el que vivimos y que acabará por dar sentido al conjunto.
La parte del viaje es la más agradecida fotográficamente hablando, pasando por algunos paisajes americanos como Montana, Nebraska, Illinois....que quitan el hipo, aunque el resto de la cinta no se queda corta en un aspecto visual prácticamente impecable.


Probablemente al sector más crítico su parte final, con tonos dramáticos algo manidos, les parezca que empaña bastante el resultado, pero en mi opinión la cinta no deja su sinceridad en ningún momento, bajo mi punto de vista no explota ni sorprende, pero tampoco resulta incongruente ni alejado de la reacción plausible, dado el contexto.

Pros: La fotografía es cojonuda.
Contras: Se conforma con ser bastante redonda, completa, pero quizás podría haber ido un poco más allá y dejarse llevar con algo más de imaginación.

Un saludo.

21 de julio de 2014

Rush

No es que yo sea un fan de la fórmula 1, la verdad, me gusta de vez en cuando ver algo y me parecen interesantes algunos aspectos. Pero su cuadriculada estructura, que queda prácticamente definida desde las primeras carreras y su casi nula capacidad sorpresiva, hace que desconecte bastante salvo en como digo, contadas ocasiones.

Había escuchado que la cinta de Howard era buena, que el retrato que se hacía de la historia de Lauda y Hunt salía muy bien parada, pero a pesar de todo me daba bastante pereza ponerme con ella...pero como últimamento no saco tiempo para ver cine, me pareció buena idea tirar sobre seguro ya que no está la cosa como para tirar dos horas viendo una basura. Y no lo es, vaya que no lo es...


Howard consigue una cinta con bastante ritmo, con dos protagonistas que lo bordan, mostrando esa dualidad de universos mientras asistimos a la transformación de un deporte que era infinitamente más peligroso (y ya sabemos que al ser humano no le gustan estas cosas...) hacia lo que es hoy en día, descubriéndonos, o por lo menos a los que no conocemos en toda su dimensión, aspectos interesantes del mundillo.

Rush no es solo la historia de la rivalidad entre dos apasionados del motor, es un tour de emociones, de superación, de ese némesis que en ocasiones aparece en nuestras vidas, ahondando en la capacidad del ser humano y que finalmente funde el resultado en un mundo que mueve hoy en día cifras de escándalo.
De igual forma es interesante ver como se ha minimizado hasta hoy el riesgo que por entonces suponía ser piloto de carreras, una profesión vista con excepticismo, una mezcla de miedo pero seductora por su esencia entre otras cosas bizarra.


El resultado es que vemos con frenetismo desmedido, gracias a un montaje cojonudo y a que el bueno de Hans Zimmer no nos da respiro, una historia que avanza a muy buen ritmo, con unas imagenes impactantes, donde quedaremos prendados de unas composiciones que transmiten la velocidad y el sentimiento de los pilotos de una forma fantástica, y eso sin ser, como yo, unos fans de este deporte. Y eso ya es un logro enorme.

Pros: Sin duda, las carreras están rodadas acojonantemente bien.
Contras: El doblaje es horrible. Horrible. Menos mal que el sonido es brutal y tapa el estropicio.

Un saludo.

7 de julio de 2014

Transcendence

Wally Pfister hasta ahora únicamente se había ocupado de la fotografía en el mundo del cine. Entre sus obras se encuentran cintas como El Caballero Oscuro, Origen o Memento, es decir, es muy Hijo de Nolan.

Con Transcendence es la primera vez que ocupa el rol de director, y yo diría que se nota en algunos aspectos su visión fotográfica, pero falla en algunos aspectos de forma incomprensible.

La historia se centra en el Dr. Will Caster, interpretado por "Jack Sparrow", un científico que trabaja para conseguir dotar de consciencia a una inteligencia artificial.


La idea no es que esté mal, a pesar de que ya hemos pasado por HAL, Madre, Skynet y tantas otras inteligencias artificiales que han manipulado, aprendido y "jugado" con el ser humano de tú a tú.
Aquí se intenta añadir la posibilidad de cierta interacción emocional humana añadida a esa IA para intentar dotar de alma o cierta humanidad a esa frialdad tan característica de las máquinas, tal y como las conocemos.

La curva inicial es interesante, tiene buenos elementos de suspense y resulta atractiva, pero llega a un punto de estancamiento y poco a poco se diluye en la misma historia de siempre con un final torpe, inconsistente y que deja cierta sensación de no haber llegado a ningún puerto, de no sorprender e incluso de rozar el aburrimiento, porque ni termina de ser un producto atractivo a nivel de fx, ni su ritmo acompaña, ni su idea termina por explotar por culpa de dejarse llevar demasiado por los típicos cliches de moralidad.

Deep está casi tan rígido como los discos duros que almacenan la IA, Rebecca Hall pega unos cambios de registros que rozan lo bipolar, casi como Paul Bettany en un papel que sinceramente no se sabe muy bien hacia qué camino va...y Morgan Freeman imagino que pasaba por ahí, casi como Cillian Murphy....una pareja extraña que supongo que al ser colegas, el director decidió que fueran casi siempre pegados. A pesar de todo Freeman cumple como siempre y hace lo que puede, en una historia que hasta los actores parecen ver cómo se derrumba y dan la sensación de querer abandonar poco a poco sin que se note mucho, pero se nota.

Decía antes que se nota la visión fotográfica del director, sobre todo en ciertas tomas que son muy de encuadre casi macro, de bokeh selectivo, etc. Pero en mi opinión ha dado un paso atrás delegando el trabajo, ya que no se comprende una utilización tan torpe de la iluminación en muchas tomas, por mucho que quizás se escude en querer dotar de cierta oscuridad a algunos pasajes. Se puede entender en algún momento en concreto, pero en otras es muy llamativo y no para bien precisamente, o por lo menos no sale muy bien parado en cuanto a resultado.
Y es una pena, porque por ejemplo en The Dark Knight o en Origen el trabajo fue cojonudo, jugando de forma fantástica con las luces, las sombras y con composiciones en pantalla que quedaron grabadas en nuestra memoria.
Aquí apenas hay primeros planos potentes, el encuadre da la impresión de ser demasiado cerrado, sobre todo en las escenas de "acción", por no hablar de la repetición de tomas...ahora paneles, ahora pasillo, ahora pueblo, ahora paneles, ahora habitación, ahora pueblo, etc.

En fin, que se puede ver si eres de los que te tragas cualquier cosa cifi, pero luego no digan que no les avisé.

Pros: La idea es atractiva...
Contras: ...pero se queda a medias en todo.

Un saludo.



30 de junio de 2014

Maléfica

Con la sala repleta de mocosos me preguntaba yo qué diablos hacía allí, pero carajo, me apetecía ver esa historia alternativa de la Bella Durmiente, con una Angelina Jolie en un rol que me parecía interesante.
El resultado es más que correcto, el sabor que deja al finalizar es bueno, tiene esa esencia de cuento Disney y juega al límite con las reglas algo mojigatas de Don Walt. Además, los pequeñajos se portaron bien, todo sea dicho.


La historia se centra en Maléfica, esa bruja que hechizaba a la princesita de marras con un conjuro que la condenaba a dormir eternamente llegada a cierta edad.

Se ha querido modernizar el clásico cuento a nuestros días, centrándose por primera vez desde la perspectiva del villano de turno, en este caso villana, para darle otra vuelca de tuerca y arrancar de la mente colectiva esos clichés tan arraigados, ofreciendo una historia alternativa sin olvidar ese mundo de fantasía.

La cinta funciona, resulta entretenida, no olvida sus orígenes pero los muestra desde una visión actualizada, ofreciendo al espectador la posibilidad de entender los motivos que llevan a una persona a pasarse al "lado oscuro", con toda esa carga emocional, mientras evolucionan sus personajes y conectamos con ellos en acertada progresión.

La visión de Maléfica como ángel caído unido a una historia que avanza a buen ritmo y a una puesta en escena muy bien llevada, dan como resultado cierta frescura, elegante, apto para todos los públicos y con unos planos maravillosos de la protagonista, con ese aire de antaño, candoroso por momentos, afilado y penetrante cuando debe, gracias a la presencia de Jolie, que como digo representa toda la fuerza de la cinta.


Los únicos "peros" que podría achacarle realmente no tienen demasiado sentido dada la naturaleza de la obra. Estamos tratando con un cuento infantil, transmitido mediante generaciones con sus modificaciones, añadidos, recortes...y que llega a nuestros días en los que podemos coger al malvado de turno y darle otro enfoque sin que el público se lleve las manos a la cabeza por "mutilar" la historia original. Historia que por cierto tiene múltiples variantes, todo sea dicho.

Así que tacharla de ñoña o cursi en algunos aspectos por, por ejemplo, hacer hincapié en el detalle de que hasta los 16 no se dan el piquito de turno los zagales...pues podría considerarse como de capullada, pues jugando en la liga que juega, y dado al público al que va dirigido, creo que es más de recibo alabar el coraje de la producción, que juega sus cartas como debe y para cumplir su misión, que tiene clara y se nota, ejecutándola de forma certera gracias a lo trilladísimo del esquema original, jugando con él y únicamente adaptándolo hacia una visión alternativa.

Pros: Angelina está imponente, el ritmo es muy bueno y tiene un acabado bastante redondo.
Contras: A pesar de arriesgar al límite en algunos aspectos, su esencia de cuento infantil deja poco margen en algunos aspectos, pero es apreciación mía y no necesariamente debe ser un error.

Un saludo.

24 de junio de 2014

Gran Hotel Budapest

Si tras Moonrise Kingdom, Wes Anderson ya dejó entrever que no iba de farol en cuanto a explotar historias en una realidad cercana al cuento y con un muy particular estilo visual, con Gran Hotel Budapest sigue dicha senda, potenciando más si cabe la definición, la estética y el ritmo en una producción que no dejará indiferente a nadie.


La historia se centra en Gustave, el excéntrico director de un hotel que se verá envuelto en los líos de una acaudalada familia debido al testamento de la matriarca.

Ralph Fiennes y Tony Revolori forman una dupla magnífica, llevando la batuta el primero de forma inconmensurable en uno de esos papeles que al bueno de Fiennes le cae de vez en cuando y que interpreta de forma cojonuda. Revolori, a modo de Sancho Panza, funciona a la perfección como joven aprendiz que poco a poco irá ganando en importancia mientras vemos la evolución de la pareja, mientras se suceden aventuras, dramas, carcajada y ternura.

Narrada desde un presente en una localidad europea ficticia y de la mano de un magnífico Fahrid Murray A., regresaremos a un pasado en época de entreguerras donde el hotel gozaba de esplendor, entre recursos visuales como miniaturas, planos secuencia, alguna animación digital y transiciones como si de una cámara fotográfica de juguete se tratase, a modo de diapositivas o incluso la lectura de un cuento. Todo un ejercicio que mezcla la técnica y el buen hacer.
Los recursos de Anderson para mostrar el encuadre perfecto, abarcando muchísima información con una exquisita utilización de las localidades, nos acompañan durante toda la cinta, con ritmo y con la incursión de unos personajes secundarios que terminan de redondear una muy entretenida historia.

Brody, Ronan, Dafoe, Norton, Law, Keitel, Goldblum, por supuesto Swinton, Murray!....el carrusel de actores que aparece en la historia es tan abrumadora y de tanta calidad, que únicamente por ver qué hacen en pantalla ya merece la pena invertir el tiempo.


Puede que no a todo el mundo guste la propuesta de Anderson. Es entendible que dicho tratamiento de la imagen, de los personajes y de la historia pueda no conectar con el público, pero bajo mi punto de vista, perderse este derroche de imaginación, de poderío narrativo y de diversión (porque tiene unos puntazos cojonudos) es un tremendo error.

Muy recomendable.

Pros: Entre otras muchas cosas, si te gusta la fotografía, es un disfrute ver lo que Robert David Yeoman junto a Anderson han conseguido en esta cinta, así como una puesta en escena fantástica.
Contras: Que no cuele, que no se conecte con el mundo creado por el director, qué sé yo...

Un saludo.