Master & Commander OST - JS Bach Suite for Chello No.1 in G
25 de abril de 2014
21 de abril de 2014
47 Ronin
Con esa ambientación tan de El último samurái o Memorias de una Geisha, es decir, un retrato entre lo onírico y el escaparate perfeccionista de una época que no era tan impoluta, se presenta esta leyenda de los 47 Ronin (samuráis sin amo), en el que se mezcla una historia de amor, sufrimiento y honor.
Keanu Reeves interpreta un mestizo que es acogido por un señor feudal hasta que un buen día todo se complica con una serie de complots para alcanzar el poder.
La historia es tan sencilla como la leyenda en la que se basa, añadiendo componentes fantásticos para que el resultado sea agradable para el público, buscando ese toque de acción y ese drama de amor en el que el bueno de Neo es el principal reclamo para que la cinta tenga proyección.
El resultado es un amable producto sin demasiadas pretensiones (a pesar del pastizal de presupuesto, 170 millones), que entretiene, que tiene una fotografía bonita en ocasiones y que para consumo de una tarde de domingo pues creo que cumple.
Si nos ponemos se le pueden sacar infinidad de fallos de guión, pero infinidad...sin ánimo de destripar nada, alguien puede explicar el porqué se libera a Oishi al pasar el año?
Son detalles, que se podrían solventar fácilmente, pero que uno tras otro pues hacen que no te tomes demasiado en serio todo esto, que activemos el modo 'pasar el rato' y que nos centremos en ver los bonitos cuadros que de vez en cuando aparecen en pantalla. No deja de ser curioso que todas estas pelis ambientadas en el Japón feudal acaben usando los paisajes de su vecino chino..
Y ya, porque si me pongo a pensar en más escenas de risa como en la escena del zorro blanco que aparece al principio igual acabo por dilapidarla...
Pros: Entretiene, y el rollito bushido siempre mola mucho.
Contras: Flojea en cuanto a guión e interpretaciones en general. Es una pena que nadie se fije en Ninja Scroll para trasladarla al cine..
Un saludo.
14 de abril de 2014
Alabama Monroe
Interesante propuesta del Belga Félix Van Groeningen que se marca un dramón como la copa de un pino con luces y sombras, pero que indudablemente deja huella.
Cuenta la historia de Elise y Didier, tatuadora ella y músico él que unen sus vidas, muy hippies, enamorándose que te cagas, con muy buen rollo y con un aparente prometedor futuro.
Y ya, porque Alabama es una desgarradora historia donde se demuestra cuán frágil puede ser el destino y lo que la vida puede prepararnos a la vuelta de la esquina de un día para otro.
El camino de la pareja se nos muestra desde una felicidad extrema, pasando por diferentes etapas donde la fortaleza tanto física como mental entran en escena para probar hasta dónde puede aguantar el ser humano.
La música, elemento fundamental y que funciona como hilo conductor entre los distintos pasajes a los que los protagonistas se enfrentan, marca la historia y convierte la cinta en un viaje audiovisual fantástico, a pesar de que pueda descolocar un poco, pero es más un detalle por no entender cierta filosofía de vida que un fallo de la cinta. Sobre todo llegado a dos momentos muy diferenciados en la cinta, en su mitad y en su final, todo un tour de force.
No es una cinta agradable de recuperar, es más un viaje de ida, una historia para ver y escuchar en algún momento, en un mundo que como digo, de un día para otro puede dar un giro para bien o para mal.
Pros: La historia resulta sólida y humana.
Contras: El ritmo decae en algún momento.
Un saludo.
La música, elemento fundamental y que funciona como hilo conductor entre los distintos pasajes a los que los protagonistas se enfrentan, marca la historia y convierte la cinta en un viaje audiovisual fantástico, a pesar de que pueda descolocar un poco, pero es más un detalle por no entender cierta filosofía de vida que un fallo de la cinta. Sobre todo llegado a dos momentos muy diferenciados en la cinta, en su mitad y en su final, todo un tour de force.
No es una cinta agradable de recuperar, es más un viaje de ida, una historia para ver y escuchar en algún momento, en un mundo que como digo, de un día para otro puede dar un giro para bien o para mal.
Pros: La historia resulta sólida y humana.
Contras: El ritmo decae en algún momento.
Un saludo.
8 de abril de 2014
Snowpiercer
El director coreano Joon-ho Bong, se atreve con la adaptación del primer volumen de la novela gráfica creada por Benjamin Legrand, Jacques Lob y Jean-Marc Rochette, Snowpiercer, en el que un tren autosuficiente es el último reducto de la humanidad, mientras circula por un planeta desolado por el intento fallido del ser humano de reducir el calentamiento global, quedando la superficie totalmente helada.
La premisa es atractiva, el proyecto en mi opinión es muy ambicioso y el resultado es una genialidad difícilmente recomendable salvo para un público algo sui géneris.
Seamos magnánimos y pongamos el chip cifi ON para embarcarnos en esta peculiar historia, un tren que cabalga por vías heladas y que tarda justo un año en dar la vuelta al mundo, autosuficiente y con una estructura que refleja de una forma algo excéntrica la diferencia entre clases.
En los primeros compases reina el desconcierto, la ambientación opresiva, gris, como si en cualquier momento fuera a convertirse todo en un musical a lo Miserables.
La cosa parece funcionar, mediante niveles como si de El Juego de la Muerte se tratara, y con esa violencia propia que Bong retrata cada vez mejor, y con un juego de cámaras y recursos visuales que nos atrapan por su plasticidad y fantástica utilización de un espacio tan reducido, recreando todo un micro mundo dentro de lo que no deja ser un maldito tren.
Llama la atención además, el plantel de actores reunidos aquí, desde un Chris Evans cuyo papel podría haber caído en cualquiera de su especie, aunque no hay que restarle mérito al muchacho, pues no lo hace mal pese a cierto momento de topicazo insertado con calzador, pasando por el siempre solvente John Hurt, la celebridad coreana Kang-Ho, cuyo papel podría habérsele sacado mucho más partido de no ser por las fechorías a las que el guión lo encadenan, Octavia Spencer, Ed Harris y la que, para mí, hace el papel más cojonudo, Tilda Swinton.
Llama la atención además, el plantel de actores reunidos aquí, desde un Chris Evans cuyo papel podría haber caído en cualquiera de su especie, aunque no hay que restarle mérito al muchacho, pues no lo hace mal pese a cierto momento de topicazo insertado con calzador, pasando por el siempre solvente John Hurt, la celebridad coreana Kang-Ho, cuyo papel podría habérsele sacado mucho más partido de no ser por las fechorías a las que el guión lo encadenan, Octavia Spencer, Ed Harris y la que, para mí, hace el papel más cojonudo, Tilda Swinton.
Como se puede apreciar, no todo es la releche, nos acompaña cierta sensación de incredulidad, de recursos narrativos que cuestan digerir, de tonos entre el drama y la comedia que descolocan por su caótica naturaleza, y de una parte final que flaquea en cuanto a clichés, aunque probablemente su parte más floja recaiga en algunos elementos del guión que si se analizan a consciencia no dejan de sacudirnos a pesar de las buenas intenciones, están ahí y no son invisibles.
Imagino que algunos verán una maravilla en todo esto, y no se puede negar que la propuesta es arriesgada y que se agradece la valentía de no presentar una historia cifi más, pero una vez finaliza el viaje me queda algo de sensación de insatisfacción, de quizás cierta duda a la hora de saltar definitivamente hacia la pura fantasía, donde sí tendrían cabida muchos de los elementos que muestra, para quedarse en algo cuyas reglas no parecen bien definidas o maniqueas, así que salvo que tengas el día algo cannábico, es muy posible que no tragues.
A pesar de todo, creo que Snowpiercer tiene una base interesante, visualmente es una delicia en muchos pasajes y probablemente entretenga al personal que no desconecte en sus peligrosos primeros 40 minutos.
Pros: Tilda Swinton, aunque pueda tratarse de un arma de doble filo, al ser la detonante de la "espantá" general y la desconexión absoluta del público masivo con la historia.
Contras: Cuando finaliza, si te paras a pensar le encuentras casi tantos puntos débiles como buenos, con lo que la línea entre calificarla de bazofia o de maravilla es tan delgada, que te puede salir una crítica como esta.
Un saludo.
31 de marzo de 2014
True Detective
Debido al ruido generado y con la amenaza de que en algún tuit o artículo me jodieran alguna parte de esta pequeña serie de ocho capítulos, me decidí a ponerle remedio a lo que casi de forma unánime se conoce como uno de los bombazos de este año por parte de la HBO.
Cuando se genera tanto alboroto es poco probable que el producto sea basura, ya seas un entendido en la materia o simplemente espectador, si una cosa está bien parida es muy probable que acabe triunfando, y eso que a nivel de marketing no es que hayan promocionado en exceso la serie, veremos cuando llegue a la televisión en abierto.
Pues bien, es cojonuda, y por varios motivos.
Ambientada en las costas de Luisiana y con un toque salvaje, dramático y pesimista, True Detective nos cuenta el caso de un asesino en serie investigado por un par de detectives de personalidades muy distintas.
Vamos a empezar por la fantástica cabecera, imposible desconectar de forma alguna del magnífico trabajo realizado con el tema Far From Any Road de The Handsome Family, cuyo álbum Singin Bones merece más de una escucha, aunque el tema estrella se lleva la palma, pero 24-Hour Store o The Bottomless Hole tampoco se quedan atrás.
Con el eco del "And rise with me forever.." todavía pululando por nuestras cabezas comienza el tortuoso camino que la pareja emprende para desenmarañar ese caso que parece tocado por el mismísimo Diablo y que llevará al límite las vidas del "conservador" Marty, interpretado por Woody Harrelson y del ecléctico Rust, con un, de nuevo, Matthew McConaughey que lleva un año en el que debe haber tomado algo así como jalea real o haber hablado con quién debía, el caso es que de momento se ha destapado como un portento de la actuación en su breve pero destacadísima aparición en El Lobo de Wall Street, o en la que le valió el Oscar como mejor actor, Dallas Buyers Club, y ahora esta True Detective. Realizando ese papel de personaje que estás esperando en todo momento que aparezca para dar su peculiar visión, ya sea del caso, de la vida o del tiempo que hace, ya que de todo se puede sacar una interesante lectura, aunque no lo sea, y eso no deja de ser de por sí loable al conseguir ese grado de conexión con el espectador.
La progresión de su relación, con las salpicaduras inevitables de sus dramas personales, terminan por formar una historia de corte pausado pero dinámica, sin prisa pero sin dejar de sorprender, entre otras cosas por jugar con el tiempo de forma muy acertada, dejando entrever el camino que seguirá la historia pero sin dejar de añadir dudas, posibilidades, personajes y maldades que no nos dan respiro hasta que llega su final, un final que, si bien no cierra totalmente todos esos flecos que ha ido dejando por el camino, sí que forma un círculo sólido y del que si pensamos detenidamente, incluso esa imperfección da como resultado una historia más orgánica y de carácter más realista, resultando al fin y al cabo más honesta consigo misma.
Pros: La pareja protagonista probablemente sea de lo mejor que se ha llevado a la "pequeña" pantalla. La banda sonora de la serie merece mucho la pena y la fotografía de algunos paisajes sureños son brutales.
Contras: Su final está muy bien, pero tiene cabida como crítica su conformidad en cuanto a algunos aspectos, pero se hace difícil molestarse por ello, bajo mi punto de vista.
Un saludo.
Cuando se genera tanto alboroto es poco probable que el producto sea basura, ya seas un entendido en la materia o simplemente espectador, si una cosa está bien parida es muy probable que acabe triunfando, y eso que a nivel de marketing no es que hayan promocionado en exceso la serie, veremos cuando llegue a la televisión en abierto.
Pues bien, es cojonuda, y por varios motivos.
Ambientada en las costas de Luisiana y con un toque salvaje, dramático y pesimista, True Detective nos cuenta el caso de un asesino en serie investigado por un par de detectives de personalidades muy distintas.
Vamos a empezar por la fantástica cabecera, imposible desconectar de forma alguna del magnífico trabajo realizado con el tema Far From Any Road de The Handsome Family, cuyo álbum Singin Bones merece más de una escucha, aunque el tema estrella se lleva la palma, pero 24-Hour Store o The Bottomless Hole tampoco se quedan atrás.
Con el eco del "And rise with me forever.." todavía pululando por nuestras cabezas comienza el tortuoso camino que la pareja emprende para desenmarañar ese caso que parece tocado por el mismísimo Diablo y que llevará al límite las vidas del "conservador" Marty, interpretado por Woody Harrelson y del ecléctico Rust, con un, de nuevo, Matthew McConaughey que lleva un año en el que debe haber tomado algo así como jalea real o haber hablado con quién debía, el caso es que de momento se ha destapado como un portento de la actuación en su breve pero destacadísima aparición en El Lobo de Wall Street, o en la que le valió el Oscar como mejor actor, Dallas Buyers Club, y ahora esta True Detective. Realizando ese papel de personaje que estás esperando en todo momento que aparezca para dar su peculiar visión, ya sea del caso, de la vida o del tiempo que hace, ya que de todo se puede sacar una interesante lectura, aunque no lo sea, y eso no deja de ser de por sí loable al conseguir ese grado de conexión con el espectador.
La progresión de su relación, con las salpicaduras inevitables de sus dramas personales, terminan por formar una historia de corte pausado pero dinámica, sin prisa pero sin dejar de sorprender, entre otras cosas por jugar con el tiempo de forma muy acertada, dejando entrever el camino que seguirá la historia pero sin dejar de añadir dudas, posibilidades, personajes y maldades que no nos dan respiro hasta que llega su final, un final que, si bien no cierra totalmente todos esos flecos que ha ido dejando por el camino, sí que forma un círculo sólido y del que si pensamos detenidamente, incluso esa imperfección da como resultado una historia más orgánica y de carácter más realista, resultando al fin y al cabo más honesta consigo misma.
Pros: La pareja protagonista probablemente sea de lo mejor que se ha llevado a la "pequeña" pantalla. La banda sonora de la serie merece mucho la pena y la fotografía de algunos paisajes sureños son brutales.
Contras: Su final está muy bien, pero tiene cabida como crítica su conformidad en cuanto a algunos aspectos, pero se hace difícil molestarse por ello, bajo mi punto de vista.
Un saludo.
23 de marzo de 2014
Dallas Buyers Club
Dallas Buyers Club representa ese tipo de cintas un tanto incómodas de ver, no al nivel de Shame o similares, incomodidad más bien escénica, pero que abordan temas como el de esas enfermedades incurables y que tanto pavor provocan en nuestra sociedad. En este caso, además, es retrato de una época de un descontrol y autodestrucción personal considerable.
Ron Woodroof, un electricista de Dallas, representado aquí como homófobo, mujeriego y drogata, un vividor del día día con ese nervio propio de los supervivientes natos, contrae el VIH y se le da un mes de vida.
Jean-Marc Vallée presenta una historia que mezcla de forma cojonuda desde el retrato y progresión de la vida de un personaje muy peculiar, centro de atención y verdadero conductor del argumento, hasta esa oscura guerra que libra la sociedad adormecida contra las grandes multinacionales farmacéuticas, los gobiernos que las protegen y los negocios más retorcidos con la vida humana.
Aunque no aborda de manera tajante ni se centra al 100% en sacar tajada de tan jugosas conspiraciones, se las arregla para introducirlos de manera brillante desde la perspectiva de ese flacucho pero energético personaje interpretado por un magnífico Matthew McConaughey, que representa esa parte de la humanidad que pretende ganarse la vida, como las farmacéuticas al fin y al cabo, pero sin oligopolios ni blindajes por parte de las autoridades en forma de leyes beneficiosas para sus negocios mutuos.
Pero Dallas, como digo, no se centra únicamente en esa parte de negocios farmacéuticos, ya que en ningún momento olvida la construcción y deconstrucción de un personaje que bien podría ser el Caronte de Dallas, presentado desde un infierno de odio pasando por distintas etapas hasta esa redención, pero sin dejar de lado una personalidad afilada innata.
No hay que obviar tampoco el fantástico trabajo de Jared Leto, en un papel secundario de lujo, compañero indispensable para entender la travesía de Ron y ganador merecidísimo de cuantos premios quieran darle a él y a Matthew.
Poco más que añadir, una historia dura pero divertida por momentos, con unos toques de humor en ocasiones muy negros pero con los que se hace difícil no esbozar una sonrisa, interesante por su honesta visión de la vida, de los negocios, de la gente y de la dignidad.
Pros: Sin duda el plantel de actores está en gracia, McConaughey se come la pantalla, la fotografía es fantástica por momentos, la banda sonora se apiada del espectador y acompaña o enfatiza en lugar de marcar el camino, el mensaje es claro y directo.
Contras: Parece que la historia real es algo menos dramática, se dice que Ron era bisexual...con lo que puedes sentirte manipulado, pero dudo que, una vez finalizada la historia, nadie se sienta con ganas de echar en cara la manera de llevarla a la pantalla.
Un saludo.
Ron Woodroof, un electricista de Dallas, representado aquí como homófobo, mujeriego y drogata, un vividor del día día con ese nervio propio de los supervivientes natos, contrae el VIH y se le da un mes de vida.
Jean-Marc Vallée presenta una historia que mezcla de forma cojonuda desde el retrato y progresión de la vida de un personaje muy peculiar, centro de atención y verdadero conductor del argumento, hasta esa oscura guerra que libra la sociedad adormecida contra las grandes multinacionales farmacéuticas, los gobiernos que las protegen y los negocios más retorcidos con la vida humana.
Aunque no aborda de manera tajante ni se centra al 100% en sacar tajada de tan jugosas conspiraciones, se las arregla para introducirlos de manera brillante desde la perspectiva de ese flacucho pero energético personaje interpretado por un magnífico Matthew McConaughey, que representa esa parte de la humanidad que pretende ganarse la vida, como las farmacéuticas al fin y al cabo, pero sin oligopolios ni blindajes por parte de las autoridades en forma de leyes beneficiosas para sus negocios mutuos.
Pero Dallas, como digo, no se centra únicamente en esa parte de negocios farmacéuticos, ya que en ningún momento olvida la construcción y deconstrucción de un personaje que bien podría ser el Caronte de Dallas, presentado desde un infierno de odio pasando por distintas etapas hasta esa redención, pero sin dejar de lado una personalidad afilada innata.
No hay que obviar tampoco el fantástico trabajo de Jared Leto, en un papel secundario de lujo, compañero indispensable para entender la travesía de Ron y ganador merecidísimo de cuantos premios quieran darle a él y a Matthew.
Poco más que añadir, una historia dura pero divertida por momentos, con unos toques de humor en ocasiones muy negros pero con los que se hace difícil no esbozar una sonrisa, interesante por su honesta visión de la vida, de los negocios, de la gente y de la dignidad.
Pros: Sin duda el plantel de actores está en gracia, McConaughey se come la pantalla, la fotografía es fantástica por momentos, la banda sonora se apiada del espectador y acompaña o enfatiza en lugar de marcar el camino, el mensaje es claro y directo.
Contras: Parece que la historia real es algo menos dramática, se dice que Ron era bisexual...con lo que puedes sentirte manipulado, pero dudo que, una vez finalizada la historia, nadie se sienta con ganas de echar en cara la manera de llevarla a la pantalla.
Un saludo.
17 de marzo de 2014
El Juego de Ender
Basada en la novela más famosa de Orscon Scott Card y con la enorme responsabilidad de contentar a una legión de fans considerables que arrastra esta obra de culto de la ciencia ficción, Gavin Hood pareció convencer a la Warner para trasladar la historia de Ender, un chico que, en un futuro no muy lejano, es entrenado para acabar con una amenaza extraterrestre.
La utilización de críos como armas de batalla programados exclusivamente para ser máquinas hiper eficientes a la hora de entrar en combate es una de las cualidades más llamativas de la obra de Card. Se mezclan elementos políticos, algún que otro mensaje disimulado (y oscuro conociendo la biografía del autor) sobre la supremacia del ser humano y una visión interesante de los conflictos bélicos a través de los ojos de lo que no deja de ser un crío.
Como película entretiene, como adaptación y como casi siempre pasa, cojea en algunos aspectos aunque debo reconocer que el saltarse toda la parte del conflicto político que sufren en la Tierra para mí resultó un alivio, ya que en el libro me pareció un tostón considerable, así que en ese sentido pienso que Card acertó a la hora de escribir el guión que posteriormente se plasmaría en pantalla. Pero por otro lado se pierden elementos mejor definidos en la época temprana de Ender así como de algunas batallas que en el libro resultaban más completas y definían mejor el sufrimiento del chaval.
Creo en definitiva que como adaptación es más que correcta, y que si la cinta no acaba de convencer es porque sacrifica cierta esencia psicológica en pos de la acción y el efecto especial, eso lamentablemente le restan puntos y la dejan en un producto entretenido pero sin ser especialmente llamativo.
Pros: Entretiene, el asunto de crear máquinas de guerra a través de críos resulta interesante.
Contras: Debido a la complejidad de llevar un relato sesudo o bien un producto palomitero, el resultado llega a algo palomitero pero se queda cojo en el apartado psicológico, que podría haber llegado a ser muy potente.
Un saludo.
10 de marzo de 2014
After Earth
Shyamalan hace tiempo que se convirtió en un director temido por todos y amado cada vez menos por la comunidad cinéfila, aunque curiosamente las productoras parecen encantadas con el director, ya que nunca ha tenido pérdidas en sus producciones, siempre ha recuperado lo invertido.
Reconozco que la única peli con la que no he encontrado nada interesante de su filmografía es con Airbender, una extrańa aventura, excesiva y en la que no vislumbré nada salvo unos efectos molones aunque nada sorprendentes. Lo peor de todo es que parecía pretender ser seria y caía en lo ridículo en muchas ocasiones.
En After Earth se rodea de la familia Smith (diría que sólo falta por salir la abuela en la peli) para presentar una historia de ciencia ficción bajo la premisa de la supervivencia y con cierto deje naturista.
En un futuro, los humanos tuvieron que colonizar otro planeta ya que la vida en La Tierra era imposible. Un accidente dejará al príncipe de Bel Air y a su hijo de nuevo en el planeta.
Una historia simple, algunos flashes que sirven como hilo conductor para que entendamos las motivaciones de uno y otro y para que conectemos con los personajes, y poco más necesita el director para presentar una aventura que en definitiva, entretiene.
Probablemente me quede solo, porque el nińo tiene sus buenas tortas, es previsible, Smith no cuela como tipo serio, algunos detalles son de traca (el águila...) y el guión no es que sea para tirar cohetes.
Pero vuelvo a insistir en que entretiene, y en que si uno se centra en la simple historia de supervivencia padre/hijo, en una bonita fotografía, en una banda sonora que acompaña muy bien cuando debe y en una muy bien dosificada dósis de suspense gracias al elemento "presa", el resultado está algo lejos de algunas críticas vertidas sobre la cinta. Algo me hizo sospechar cuando las leía, ya que muchas hacían hincapié en el factor hijo de Will Smith, malo.
No quiero que piensen que es la repera, pero me he visto un poco en la obligación de defender un producto entretenido del que todavía se rasca algo del sello del director.
Pros: Una entrenida historia de supervivencia gestionada con buen pulso.
Contras: Detalles poco acertados por querer mostrar quizás de forma algo forzada el mensaje naturista. El crío ciertamente es algo hostiable al principio.
Un saludo.
3 de marzo de 2014
Her
Ambientada en un futuro entre lo hi-tech y lo retro, Her de Spike Jonze nos pone en la piel de Theo, un tipo que se gana la vida redactando cartas y que acaba de salir de una relación.
Her se mete de lleno en el complicado mundo del amor y de la idiosincrasia humana, mezclando dicha complejidad con una tecnología punta capaz de emular y aprender del ser humano en pos de conseguir crear una simbiosis creíble entre un personaje de carne y hueso y una inteligencia artificial.
Plantea de forma correcta y natural ese desarrollo inicial entre un usuario y un simple sistema operativo mientras construye una relación que poco a poco se convertirá en un personaje más de la historia y que servirá para retratar el complejo comportamiento humano, la indecisión, la culpa, el odio, el amor y todas esas cosas que hacen poco viable que un proyecto así salga de la ciencia ficción.
Y precisamente ese sea el problema que le he encontrado a la obra de Jonze.
Las buenas sensaciones, la diversión de ese juego inicial unido a la curiosidad por ver cómo se desarrolla toda esa extraña historia da paso poco a poco a una definición demasiado plana por llamarlo de alguna manera.
Puede que a algunos no les parezca tan obvio, o que la construcción de esta historia en definitiva nos regala unos hechos lo más humanos posibles dentro del contexto, pero en mi opinión, salvo algunos detalles bellos, lo cierto es que el último cuarto se me hizo algo cuesta arriba por la decisión del director de no acabar la historia cuando todavía parecía viva.
A pesar de todo, es de agradecer el mimo y el cuidado que se le ha dado al guión, con un Phoenix en un registro fantástico y mucho menos histriónico que en The Master y con una ambientación muy agradable para los sentidos, con esas mega-ciudades de fondo (Shanghai!) y un bokeh fotográfico que tan bien le sientan a estas historias tan personales.
Pros: La premisa es muy interesante y bien llevada en general. Buena fotografía y muy bien Phoenix.
Contras: Su último cuarto se estira demasiado.
Un saludo.
Her se mete de lleno en el complicado mundo del amor y de la idiosincrasia humana, mezclando dicha complejidad con una tecnología punta capaz de emular y aprender del ser humano en pos de conseguir crear una simbiosis creíble entre un personaje de carne y hueso y una inteligencia artificial.
Plantea de forma correcta y natural ese desarrollo inicial entre un usuario y un simple sistema operativo mientras construye una relación que poco a poco se convertirá en un personaje más de la historia y que servirá para retratar el complejo comportamiento humano, la indecisión, la culpa, el odio, el amor y todas esas cosas que hacen poco viable que un proyecto así salga de la ciencia ficción.
Y precisamente ese sea el problema que le he encontrado a la obra de Jonze.
Las buenas sensaciones, la diversión de ese juego inicial unido a la curiosidad por ver cómo se desarrolla toda esa extraña historia da paso poco a poco a una definición demasiado plana por llamarlo de alguna manera.
Puede que a algunos no les parezca tan obvio, o que la construcción de esta historia en definitiva nos regala unos hechos lo más humanos posibles dentro del contexto, pero en mi opinión, salvo algunos detalles bellos, lo cierto es que el último cuarto se me hizo algo cuesta arriba por la decisión del director de no acabar la historia cuando todavía parecía viva.
A pesar de todo, es de agradecer el mimo y el cuidado que se le ha dado al guión, con un Phoenix en un registro fantástico y mucho menos histriónico que en The Master y con una ambientación muy agradable para los sentidos, con esas mega-ciudades de fondo (Shanghai!) y un bokeh fotográfico que tan bien le sientan a estas historias tan personales.
Pros: La premisa es muy interesante y bien llevada en general. Buena fotografía y muy bien Phoenix.
Contras: Su último cuarto se estira demasiado.
Un saludo.
28 de febrero de 2014
23 de febrero de 2014
El Hombre de los Puños de Hierro
RZA es un músico, actor y ahora director estadounidense que hasta ahora había destacado más por ponerle la música a algunas cintas como Kill Bill que otra cosa.
Precisamente en esa película al parecer quedó impresionado por la manera de hacer del bueno de Quentin y comenzó a gestar una vieja ilusión que tenía en mente, rodar una frikada de mil pares ambientada en China, donde unos guerreros se enfrentaban en peleas imposibles, con zooms de esos de las pelis típicas de artes marciales y con música de hip hop, con dos pares.
Y así nació este desfase que cuenta, como si de una leyenda oriental se tratase, la historia de un simple herrero que se ve envuelto en la lucha entre clanes y con un oro robado al Emperador de por medio.
La cinta es una montańa rusa que va de menos a más en una espiral de violencia desatada, de piruetas imposibles, de música, colores y de unos actores que parecen pasárselo en grande en este festín friki que por otro lado retrata a su manera esa convulsa época de finales del siglo equis palo equis en China, con la lenta pero imparable sombra de occidente, sus nuevas armas y personajes extranjeros en busca de una nueva vida. Y precisamente es en esos personajes donde explota esta entretenida propuesta, con un Russell Crowe que lo borda de principio a fin, con un papel muy alejado de lo que nos tiene acostumbrado pero desatado y en gracia. Junto a él posiblemente Lucy Liu sea la otra piedra angular del entuerto, sobria, fascinante, peligrosa,en esencia todo un personaje para esta loca historia.
El resto cumple sobradamente, algunos en su papel de mero matón y otros con su pequeña carga dramática que forman este peculiar universo, en una continua sucesión de peleas a cual más imposible con los artilugios más retorcidos.
Que sí, que me ha parecido un entretenimiento cojonudo, que me ha gustado su música, su historia me parece bien hilvanada, sus personajes me parecen atractivos y en definitiva, si se toma como lo que es, una cinta de acción de puro entretenimiento, con sus dosis de humor, el resultado es satisfactorio y no comparto para nada algunas críticas que se han vertido sobre este primer trabajo de RZA.
Pros: Es muy entretenida, espectacular en las luchas y tiene puntos de humor muy bien llevados. Es como una mezcla de homenajes a los espagueti westerns de Leone, las pelis clásicas de Kung Fu y el cine de Tarantino.
Contras: Que esperes Tigre y Dragón o algo serio. No lo es, hay que dejarse llevar.
Un saludo.
Precisamente en esa película al parecer quedó impresionado por la manera de hacer del bueno de Quentin y comenzó a gestar una vieja ilusión que tenía en mente, rodar una frikada de mil pares ambientada en China, donde unos guerreros se enfrentaban en peleas imposibles, con zooms de esos de las pelis típicas de artes marciales y con música de hip hop, con dos pares.
Y así nació este desfase que cuenta, como si de una leyenda oriental se tratase, la historia de un simple herrero que se ve envuelto en la lucha entre clanes y con un oro robado al Emperador de por medio.
La cinta es una montańa rusa que va de menos a más en una espiral de violencia desatada, de piruetas imposibles, de música, colores y de unos actores que parecen pasárselo en grande en este festín friki que por otro lado retrata a su manera esa convulsa época de finales del siglo equis palo equis en China, con la lenta pero imparable sombra de occidente, sus nuevas armas y personajes extranjeros en busca de una nueva vida. Y precisamente es en esos personajes donde explota esta entretenida propuesta, con un Russell Crowe que lo borda de principio a fin, con un papel muy alejado de lo que nos tiene acostumbrado pero desatado y en gracia. Junto a él posiblemente Lucy Liu sea la otra piedra angular del entuerto, sobria, fascinante, peligrosa,en esencia todo un personaje para esta loca historia.
El resto cumple sobradamente, algunos en su papel de mero matón y otros con su pequeña carga dramática que forman este peculiar universo, en una continua sucesión de peleas a cual más imposible con los artilugios más retorcidos.
Que sí, que me ha parecido un entretenimiento cojonudo, que me ha gustado su música, su historia me parece bien hilvanada, sus personajes me parecen atractivos y en definitiva, si se toma como lo que es, una cinta de acción de puro entretenimiento, con sus dosis de humor, el resultado es satisfactorio y no comparto para nada algunas críticas que se han vertido sobre este primer trabajo de RZA.
Pros: Es muy entretenida, espectacular en las luchas y tiene puntos de humor muy bien llevados. Es como una mezcla de homenajes a los espagueti westerns de Leone, las pelis clásicas de Kung Fu y el cine de Tarantino.
Contras: Que esperes Tigre y Dragón o algo serio. No lo es, hay que dejarse llevar.
Un saludo.
21 de febrero de 2014
17 de febrero de 2014
Nebraska
Alexander Payne vuelve a construir sobre los hombros de sus personajes una historia personal, aparentemente mimada desde las entrañas y con ese fondo psicológico que tanto gusta al director como ya sucediera con Los descendientes o Entre copas, pero esta vez escapa de cualquier artificio, de cualquier belleza demasiado llamativa en forma de paisaje para mostrar y centrarse de lleno en ese viaje atemporal entre padre e hijo.
Woody es un anciano jubilado y ex alcohólico que un buen día decide ir a cobrar un premio de 1 millón de dólares que anuncia un panfleto. Su hijo, a pesar de ver que todo es una estafa publicitaria, decide emprender el viaje a su lado hacia Nebraska.
Bajo esta sencilla premisa, Payne construye una historia muy humana a base de paciencia, de mostrar con pulso esos detalles que poco a poco hace que nos sumerjamos en una sociedad retratada desde su forma más cómica y palurda hasta su falta de moralidad, mientras vamos conociendo a sus protagonistas, cuya vida se nos muestra salpicada de frustraciones, de sufrimiento, de momentos olvidados que regresan para hacernos seguir luchando, de demonios enterrados en el pasado, de arrancarnos una sonrisa o una escena de complicidad únicamente iluminada por una escala de grises aparentemente invisible.
Con ritmo pausado, con una fotografía en blanco y negro que le va como el guante a esta historia tan humana y con algunos golpes de humor que hacen que soltemos en más de una ocasión alguna carcajada, Nebraska resulta un bello y demoledor relato, que retrata de forma fantástica ese camino que cada uno podemos ver desde distinto prisma, ya sea como un delirante viaje, como una manera de sentirse vivo o como una redención padre/hijo.
Pros: Sin duda el papel de Bruce Dern, aunque todos están a un gran nivel.
Contras: Tiene algunas escenas realmente potentes, pero quizás le faltaría un pasito más en alguna para llegar a impactar y dejar huella. Pero no parece ser la misión del director, por lo que es una apreciación personal más que un fallo o carencia de la obra.
Un saludo.
Woody es un anciano jubilado y ex alcohólico que un buen día decide ir a cobrar un premio de 1 millón de dólares que anuncia un panfleto. Su hijo, a pesar de ver que todo es una estafa publicitaria, decide emprender el viaje a su lado hacia Nebraska.
Bajo esta sencilla premisa, Payne construye una historia muy humana a base de paciencia, de mostrar con pulso esos detalles que poco a poco hace que nos sumerjamos en una sociedad retratada desde su forma más cómica y palurda hasta su falta de moralidad, mientras vamos conociendo a sus protagonistas, cuya vida se nos muestra salpicada de frustraciones, de sufrimiento, de momentos olvidados que regresan para hacernos seguir luchando, de demonios enterrados en el pasado, de arrancarnos una sonrisa o una escena de complicidad únicamente iluminada por una escala de grises aparentemente invisible.
Con ritmo pausado, con una fotografía en blanco y negro que le va como el guante a esta historia tan humana y con algunos golpes de humor que hacen que soltemos en más de una ocasión alguna carcajada, Nebraska resulta un bello y demoledor relato, que retrata de forma fantástica ese camino que cada uno podemos ver desde distinto prisma, ya sea como un delirante viaje, como una manera de sentirse vivo o como una redención padre/hijo.
Pros: Sin duda el papel de Bruce Dern, aunque todos están a un gran nivel.
Contras: Tiene algunas escenas realmente potentes, pero quizás le faltaría un pasito más en alguna para llegar a impactar y dejar huella. Pero no parece ser la misión del director, por lo que es una apreciación personal más que un fallo o carencia de la obra.
Un saludo.
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