28 de julio de 2014

El Extraordinario viaje de T.S. Spivet

O más bien L'extravagant voyage du jeune et prodigieux T.S. Spivet, es la historia de un pequeño genio que vive con su familia en un remoto rancho de Montana y que es elegido como ganador de un prestigioso premio científico. A pesar de sus10 añetes, decidirá ir a recoger lo que le pertenece por su cuenta.


Más que extravagante viaje, podríamos definir el viaje del mocoso como la conjunción de un buen puñado de sensaciones, mezclado con cierta psicología y aderezado todo con una ínfima parte de aventuras, para ser sinceros, poca aventura.

Pero desde sus primeros minutos deja claro que sus bondades no pasan por mostrarnos al niño escapando de perritos y sorteando otros peligros, que los hay, en su lugar se preocupa de presentarnos con mimo unos personajes que forman el universo que rodea al protagonista y que serán vitales para entender el por qué de su viaje y su definición.
Porque la cinta de Jean-Pierre Jeunet se acerca de forma mucho más ordenada de lo que parece a lo que podría pasar por la mente de un chaval de 10 años con toda esa "carga" encima. Mostrando desde cierto punto de vista cómo influye en esa difícil edad acontecimientos de peso.

Así tenemos tres partes muy bien diferenciadas, siendo la primera esa definición del entorno familiar, el viaje y finalmente el contacto con ese mundo desconocido y alocado en el que vivimos y que acabará por dar sentido al conjunto.
La parte del viaje es la más agradecida fotográficamente hablando, pasando por algunos paisajes americanos como Montana, Nebraska, Illinois....que quitan el hipo, aunque el resto de la cinta no se queda corta en un aspecto visual prácticamente impecable.


Probablemente al sector más crítico su parte final, con tonos dramáticos algo manidos, les parezca que empaña bastante el resultado, pero en mi opinión la cinta no deja su sinceridad en ningún momento, bajo mi punto de vista no explota ni sorprende, pero tampoco resulta incongruente ni alejado de la reacción plausible, dado el contexto.

Pros: La fotografía es cojonuda.
Contras: Se conforma con ser bastante redonda, completa, pero quizás podría haber ido un poco más allá y dejarse llevar con algo más de imaginación.

Un saludo.

21 de julio de 2014

Rush

No es que yo sea un fan de la fórmula 1, la verdad, me gusta de vez en cuando ver algo y me parecen interesantes algunos aspectos. Pero su cuadriculada estructura, que queda prácticamente definida desde las primeras carreras y su casi nula capacidad sorpresiva, hace que desconecte bastante salvo en como digo, contadas ocasiones.

Había escuchado que la cinta de Howard era buena, que el retrato que se hacía de la historia de Lauda y Hunt salía muy bien parada, pero a pesar de todo me daba bastante pereza ponerme con ella...pero como últimamento no saco tiempo para ver cine, me pareció buena idea tirar sobre seguro ya que no está la cosa como para tirar dos horas viendo una basura. Y no lo es, vaya que no lo es...


Howard consigue una cinta con bastante ritmo, con dos protagonistas que lo bordan, mostrando esa dualidad de universos mientras asistimos a la transformación de un deporte que era infinitamente más peligroso (y ya sabemos que al ser humano no le gustan estas cosas...) hacia lo que es hoy en día, descubriéndonos, o por lo menos a los que no conocemos en toda su dimensión, aspectos interesantes del mundillo.

Rush no es solo la historia de la rivalidad entre dos apasionados del motor, es un tour de emociones, de superación, de ese némesis que en ocasiones aparece en nuestras vidas, ahondando en la capacidad del ser humano y que finalmente funde el resultado en un mundo que mueve hoy en día cifras de escándalo.
De igual forma es interesante ver como se ha minimizado hasta hoy el riesgo que por entonces suponía ser piloto de carreras, una profesión vista con excepticismo, una mezcla de miedo pero seductora por su esencia entre otras cosas bizarra.


El resultado es que vemos con frenetismo desmedido, gracias a un montaje cojonudo y a que el bueno de Hans Zimmer no nos da respiro, una historia que avanza a muy buen ritmo, con unas imagenes impactantes, donde quedaremos prendados de unas composiciones que transmiten la velocidad y el sentimiento de los pilotos de una forma fantástica, y eso sin ser, como yo, unos fans de este deporte. Y eso ya es un logro enorme.

Pros: Sin duda, las carreras están rodadas acojonantemente bien.
Contras: El doblaje es horrible. Horrible. Menos mal que el sonido es brutal y tapa el estropicio.

Un saludo.

7 de julio de 2014

Transcendence

Wally Pfister hasta ahora únicamente se había ocupado de la fotografía en el mundo del cine. Entre sus obras se encuentran cintas como El Caballero Oscuro, Origen o Memento, es decir, es muy Hijo de Nolan.

Con Transcendence es la primera vez que ocupa el rol de director, y yo diría que se nota en algunos aspectos su visión fotográfica, pero falla en algunos aspectos de forma incomprensible.

La historia se centra en el Dr. Will Caster, interpretado por "Jack Sparrow", un científico que trabaja para conseguir dotar de consciencia a una inteligencia artificial.


La idea no es que esté mal, a pesar de que ya hemos pasado por HAL, Madre, Skynet y tantas otras inteligencias artificiales que han manipulado, aprendido y "jugado" con el ser humano de tú a tú.
Aquí se intenta añadir la posibilidad de cierta interacción emocional humana añadida a esa IA para intentar dotar de alma o cierta humanidad a esa frialdad tan característica de las máquinas, tal y como las conocemos.

La curva inicial es interesante, tiene buenos elementos de suspense y resulta atractiva, pero llega a un punto de estancamiento y poco a poco se diluye en la misma historia de siempre con un final torpe, inconsistente y que deja cierta sensación de no haber llegado a ningún puerto, de no sorprender e incluso de rozar el aburrimiento, porque ni termina de ser un producto atractivo a nivel de fx, ni su ritmo acompaña, ni su idea termina por explotar por culpa de dejarse llevar demasiado por los típicos cliches de moralidad.

Deep está casi tan rígido como los discos duros que almacenan la IA, Rebecca Hall pega unos cambios de registros que rozan lo bipolar, casi como Paul Bettany en un papel que sinceramente no se sabe muy bien hacia qué camino va...y Morgan Freeman imagino que pasaba por ahí, casi como Cillian Murphy....una pareja extraña que supongo que al ser colegas, el director decidió que fueran casi siempre pegados. A pesar de todo Freeman cumple como siempre y hace lo que puede, en una historia que hasta los actores parecen ver cómo se derrumba y dan la sensación de querer abandonar poco a poco sin que se note mucho, pero se nota.

Decía antes que se nota la visión fotográfica del director, sobre todo en ciertas tomas que son muy de encuadre casi macro, de bokeh selectivo, etc. Pero en mi opinión ha dado un paso atrás delegando el trabajo, ya que no se comprende una utilización tan torpe de la iluminación en muchas tomas, por mucho que quizás se escude en querer dotar de cierta oscuridad a algunos pasajes. Se puede entender en algún momento en concreto, pero en otras es muy llamativo y no para bien precisamente, o por lo menos no sale muy bien parado en cuanto a resultado.
Y es una pena, porque por ejemplo en The Dark Knight o en Origen el trabajo fue cojonudo, jugando de forma fantástica con las luces, las sombras y con composiciones en pantalla que quedaron grabadas en nuestra memoria.
Aquí apenas hay primeros planos potentes, el encuadre da la impresión de ser demasiado cerrado, sobre todo en las escenas de "acción", por no hablar de la repetición de tomas...ahora paneles, ahora pasillo, ahora pueblo, ahora paneles, ahora habitación, ahora pueblo, etc.

En fin, que se puede ver si eres de los que te tragas cualquier cosa cifi, pero luego no digan que no les avisé.

Pros: La idea es atractiva...
Contras: ...pero se queda a medias en todo.

Un saludo.



30 de junio de 2014

Maléfica

Con la sala repleta de mocosos me preguntaba yo qué diablos hacía allí, pero carajo, me apetecía ver esa historia alternativa de la Bella Durmiente, con una Angelina Jolie en un rol que me parecía interesante.
El resultado es más que correcto, el sabor que deja al finalizar es bueno, tiene esa esencia de cuento Disney y juega al límite con las reglas algo mojigatas de Don Walt. Además, los pequeñajos se portaron bien, todo sea dicho.


La historia se centra en Maléfica, esa bruja que hechizaba a la princesita de marras con un conjuro que la condenaba a dormir eternamente llegada a cierta edad.

Se ha querido modernizar el clásico cuento a nuestros días, centrándose por primera vez desde la perspectiva del villano de turno, en este caso villana, para darle otra vuelca de tuerca y arrancar de la mente colectiva esos clichés tan arraigados, ofreciendo una historia alternativa sin olvidar ese mundo de fantasía.

La cinta funciona, resulta entretenida, no olvida sus orígenes pero los muestra desde una visión actualizada, ofreciendo al espectador la posibilidad de entender los motivos que llevan a una persona a pasarse al "lado oscuro", con toda esa carga emocional, mientras evolucionan sus personajes y conectamos con ellos en acertada progresión.

La visión de Maléfica como ángel caído unido a una historia que avanza a buen ritmo y a una puesta en escena muy bien llevada, dan como resultado cierta frescura, elegante, apto para todos los públicos y con unos planos maravillosos de la protagonista, con ese aire de antaño, candoroso por momentos, afilado y penetrante cuando debe, gracias a la presencia de Jolie, que como digo representa toda la fuerza de la cinta.


Los únicos "peros" que podría achacarle realmente no tienen demasiado sentido dada la naturaleza de la obra. Estamos tratando con un cuento infantil, transmitido mediante generaciones con sus modificaciones, añadidos, recortes...y que llega a nuestros días en los que podemos coger al malvado de turno y darle otro enfoque sin que el público se lleve las manos a la cabeza por "mutilar" la historia original. Historia que por cierto tiene múltiples variantes, todo sea dicho.

Así que tacharla de ñoña o cursi en algunos aspectos por, por ejemplo, hacer hincapié en el detalle de que hasta los 16 no se dan el piquito de turno los zagales...pues podría considerarse como de capullada, pues jugando en la liga que juega, y dado al público al que va dirigido, creo que es más de recibo alabar el coraje de la producción, que juega sus cartas como debe y para cumplir su misión, que tiene clara y se nota, ejecutándola de forma certera gracias a lo trilladísimo del esquema original, jugando con él y únicamente adaptándolo hacia una visión alternativa.

Pros: Angelina está imponente, el ritmo es muy bueno y tiene un acabado bastante redondo.
Contras: A pesar de arriesgar al límite en algunos aspectos, su esencia de cuento infantil deja poco margen en algunos aspectos, pero es apreciación mía y no necesariamente debe ser un error.

Un saludo.

24 de junio de 2014

Gran Hotel Budapest

Si tras Moonrise Kingdom, Wes Anderson ya dejó entrever que no iba de farol en cuanto a explotar historias en una realidad cercana al cuento y con un muy particular estilo visual, con Gran Hotel Budapest sigue dicha senda, potenciando más si cabe la definición, la estética y el ritmo en una producción que no dejará indiferente a nadie.


La historia se centra en Gustave, el excéntrico director de un hotel que se verá envuelto en los líos de una acaudalada familia debido al testamento de la matriarca.

Ralph Fiennes y Tony Revolori forman una dupla magnífica, llevando la batuta el primero de forma inconmensurable en uno de esos papeles que al bueno de Fiennes le cae de vez en cuando y que interpreta de forma cojonuda. Revolori, a modo de Sancho Panza, funciona a la perfección como joven aprendiz que poco a poco irá ganando en importancia mientras vemos la evolución de la pareja, mientras se suceden aventuras, dramas, carcajada y ternura.

Narrada desde un presente en una localidad europea ficticia y de la mano de un magnífico Fahrid Murray A., regresaremos a un pasado en época de entreguerras donde el hotel gozaba de esplendor, entre recursos visuales como miniaturas, planos secuencia, alguna animación digital y transiciones como si de una cámara fotográfica de juguete se tratase, a modo de diapositivas o incluso la lectura de un cuento. Todo un ejercicio que mezcla la técnica y el buen hacer.
Los recursos de Anderson para mostrar el encuadre perfecto, abarcando muchísima información con una exquisita utilización de las localidades, nos acompañan durante toda la cinta, con ritmo y con la incursión de unos personajes secundarios que terminan de redondear una muy entretenida historia.

Brody, Ronan, Dafoe, Norton, Law, Keitel, Goldblum, por supuesto Swinton, Murray!....el carrusel de actores que aparece en la historia es tan abrumadora y de tanta calidad, que únicamente por ver qué hacen en pantalla ya merece la pena invertir el tiempo.


Puede que no a todo el mundo guste la propuesta de Anderson. Es entendible que dicho tratamiento de la imagen, de los personajes y de la historia pueda no conectar con el público, pero bajo mi punto de vista, perderse este derroche de imaginación, de poderío narrativo y de diversión (porque tiene unos puntazos cojonudos) es un tremendo error.

Muy recomendable.

Pros: Entre otras muchas cosas, si te gusta la fotografía, es un disfrute ver lo que Robert David Yeoman junto a Anderson han conseguido en esta cinta, así como una puesta en escena fantástica.
Contras: Que no cuele, que no se conecte con el mundo creado por el director, qué sé yo...

Un saludo.

15 de junio de 2014

Al Filo del Mañana

Acción, ritmo y un guión con altibajos pero lo suficientemente sólido como para funcionar sin que se nos quede del todo cara de lelos y tengamos que activar en demasiadas ocasiones el piloto automático es lo que ha conseguido Doug Liman con su última súper producción.


En general, Liman parece sentirse a gusto buceando en este tipo de productos aunque aquí se meta de lleno en la ciencia ficción. Salvo Jumper, se podría decir que sus cintas son entretenidas, tienen buen ritmo y suelen sorprender en algún punto, pero debo reconocer, que esta última es la que mejor sabor de boca me ha dejado.

Con un Tom Cruise que vuelve a estar muy solvente como ya lo hiciera en Minority Report o en la más reciente Oblivion, la historia se nos presenta como la última ofensiva de la humanidad contra una invasión alienígena, en una suerte de desembarco de Normandía (buen ojo ahí estrenando la cinta cerca del aniversario).

Ya de primeras, nos sorprende con un rol inesperado de su protagonista, mientras se las arregla para ponernos en situación y vomitarnos directamente en un campo de batalla como si de una frenética fase del videojuego Gears of Wars se tratase. Pero tal despliegue no hará sino que llevarnos de nuevo a otra sorpresa.


Y éste es uno de los grandes atractivos de la cinta, su capacidad de sorprender, a base de un ritmo fantástico, de unos efectos especiales algo embarullados en ocasiones para mi gusto pero realmente titánicos, de un humor desenfadado que rezuman sus personajes, desde un Bill Paxton que parece ser la evolución medianamente "corregida" de aquél Hudson de Aliens hasta una Emily Blunt que funciona como pareja del protagonista, sin llegar a empalagar. Incluso la cinta sabe corregir cuando todo parece abocado al típico romance inevitable, para volver a la senda de la implacable misión pero dejando el suficiente poso de comprensión por si debe recurrir de nuevo al pequeño drama.

Y así juega sus cartas Edge of Tomorrow. Un entretenimiento de primera que consigue que el espectador se crea el meollo, consigue dejarnos atados a la butaca durante sus casi dos horas de duración planteando algunas posibilidades que si bien pueden parecer demasiado estrambóticas, funcionan y se prestan como reflexión sobre el cosmos y nuestro desconocimiento de la vida que pueda habitarlo.

Le veo ciertos puntos débiles, no obstante, y es que para conseguir ese ritmo debe obviar algunos aspectos de guión que pueden quedar algo en el aire y forzados.
El cierre final tampoco me ha convencido del todo, a pesar de que según las reglas con las que ha jugado el film es plausible, ciertamente bajo mi punto de vista es algo...flojo, aunque siempre habrá un sector al que encantará.

Al Filo del Mañana es todo un blockbuster cojonudo, entretenido de principio a fin, muy sólido en general y que engancha.

Pros: El ritmo es fantástico.
Contras: Para que la acción avance, ciertamente hay sucesos que resultan algo inverosímiles. Pero está tan bien construida y funciona tan bien, que en mi opinión se perdonan.

Un saludo.

7 de junio de 2014

X-Men: Días del Futuro Pasado

Bryan Singer retoma la saga que allá por el año 2000 dio el pistoletazo a una nueva concepción del universo de los superhéroes en el mundo del celuloide, con un carácter más adulto, una mayor importancia al guión y en general dejando atrás la imagen del héroe embutido en leotardos, con permiso de Spiderman.

En esta nueva entrega, Singer  ha escogido una historia corta de un par de números publicada allá por 1981 en el que en un futuro distópico, los mutantes han sido arrasados prácticamente en su totalidad y los pocos que quedan son encarcelados en campos de concentración, todo ello por culpa de los llamados Centinelas, unas máquinas que son capaces de sintetizar los poderes mutantes y usarlos para destruirlos.

Es inevitable la comparación con las otras entregas de la saga, pero para no extenderme demasiado, diré que las dos primeras y Primera generación siguen siendo las más entretenidas y frescas, siendo The Last Stand y las dos Orígenes las más flojas bajo mi punto de vista.

Sobre todo Primera generación supuso el resurgir de una saga algo agotada con una fórmula cojonuda, volver al pasado, al inicio del embrollo con una nueva hornada de personajes para mezclar la historia de la humanidad y algunos de sus acontecimientos más importantes con el universo mutante.


Y así llegamos a esta Días del futuro pasado, en la que se ponía a tiro mezclar esos dos universos, encabezados por Patrick Stewart en representación a "los clásicos" y por Michael Fassbender para la "nueva generación". Sumémosle viajes temporales, una guerra en el futuro con la comunidad mutante aplastada, Lobezno, efectos especiales de ultimísima generación y ya tenemos todos los ingredientes para reventar la taquilla, y así parece ser y probablemente sea, pero a mí no me ha acabado de convencer el resultado.

Se queda a medias en gran cantidad de cosas y no consigue culminar las acciones con emoción o sorpresa.

Primera generación consiguió que nos creyéramos con incluso cierta seriedad que unos jóvenes mutantes podían estar relacionados con la historia reciente de la humanidad, todo ello con pinceladas dramáticas y una construcción y mimo de los míticos personajes cojonuda. Un reboot emocionante a la altura de la nueva Star Trek.
Pero esta nueva entrega comienza mostrando un futuro del que apenas somos testigos de nada, salvo del típico corredor a lo Auschwitz (iluminado por luces de neón para que sepamos que estamos en el 2024) y en el que siempre es de noche, por aquello de no mostrar amaneceres bonitos, no sea que todo parezca menos jodido.
Pero bueno, aceptamos que está nublao durante el rato que dura la peli y nos centramos en la parte de los setenta, donde se desarrolla el grueso de la "acción". Entrecomillo porque el ritmo es muy desigual pasada la primera y espectacular escena (donde todo queda dicho prácticamente a nivel de batalla), a partir de ahí la misión de la cinta pasa por las típicas pautas del viaje temporal, pero se encuentra con ciertos dramas que relentizan demasiado el ritmo, no por no estar bien interpretados o por tener su causa en la historia, sino porque resultan tan tremendamente previsibles y manidos que deseamos que las tonterías se les pasen de una puñetera vez para encarrilar la acción o lo que sea que venga.

Así, llegamos a algunas escenas brillantes como la que interpreta Evan Peters como Quicksilver, de lo mejor de la cinta, algunos pasajes simpáticos pero sinceramente poco más, incluso Tyrion, del que podría haberse exprimido un poco más su registro adquirido en Games of Thrones, está soso, previsible y con muy poca profundidad.
Algo falla en todo esto además, cuando llegados a un punto, Ian McKellen en sus escasísimos minutos de pantalla consigue transmitir muchísima más carisma y emoción que lo que llevan intentando dos horas Jackman y compañía, un Jackman que, imagino que de nuevo por miedo a enfocar demasiado la acción en él para no convertirla en otra ramificación de Orígenes, pasa bastante desapercibido, en un rol de arqueo la ceja, lo flipo mucho con todo y saco la garra. Bien, está muy bien, cada vez más te pareces al Clint Eastwood en sus años de el rubio en apariencia física, pero Lobezno que yo sepa es un poco más salvaje, descontrolado, de chascarrillo, de sorna, chulo...aquí las ve pasar totalmente, un poco más de sangre, vamos.

Escenas que se repiten (el recurso de los coches pasando por París), huecos argumentales que ni se entienden ni se explican (que yo sepa Charles Xavier tuvo un pequeño percance con la Fénix Oscura, ahora, si aceptamos barco como animal acuático con la escenita de los créditos finales de Lobezno Inmortal...)...


Pero tampoco quiero ser tremendamente duro con ella porque deja buenos detalles también. En general las interpretaciones son correctas, los efectos especiales están bastante bien realizados y deja la puerta abierta para aventuras con una mejor puesta en escena y utilización de recursos en un futuro, aunque de momento en el cine, dos de las sagas más aclamadas por los fans del cómic bajo mi punto de vista no han sido todo lo redondas que se esperaba. Quizás las modificaciones sobre la obra original no han sido todo lo acertadas como lo fueron en otras adaptaciones como The Dark Knight.

Pros: La escena de Quicksilver es brutal.
Contras: Se queda a medias en muchas cosas por detenerse demasiado en desarrollar dramas cuyo fin es previsible y sin aportar gran cosa que no sepamos ya. Un ejemplo, ya sé que las comparaciones son odiosas, pero el reboot de Star Trek hace algo parecido, la diferencia es que sabe innovar y jugar con el espectador para ofrecer sorpresa y espectacularidad sin sacrificar el ritmo a pesar de saber más o menos cómo va a acabar todo.

Un saludo.

26 de mayo de 2014

Big Bad Wolves

Extraño thriller policiaco con tintes de comedia el que se han marcado un par de directores israelitas y que viene precedido por cierta aura de peli "tapada" gracias a algunas recomendaciones de gurus del cine como Quentin Tarantino y de buenas críticas en general.

Aharon Keshales y Navot Papushado se marcan una historia en la que un detective, con una manera de trabajar poco ortodoxa, fija sus pesquisas sobre un brutal asesinato en un pobre desgraciado que tiene pinta de todo menos de asesino en serie..


Algo funciona desde el primer minuto en Big Bad Wolves, tiene madera de producción cuidada, de mimo en la fotografía, en el sonido, de saber aguantar el pulso de forma magnífica, de saber introducir ese elemento que descoloca, que añade tensión...es un camino extraño que consigue enganchar al espectador gracias, entre otras cosas, a la siempre tensión que provoca el no saber quién es realmente aquí la encarnación del mal y quién la del bien, si es que se puede decir que existen dichos roles.

Precisamente en ese juego de roles es donde por momentos me ha resultado algo inconexa emocionalmente Big Bad.
Si bien en general la historia está bien formada, los personajes funcionan y tienen la suficiente profundidad, sí que es cierto que en ocasiones parecen alejarse de esa frescura que caracteriza los primeros momentos, de resultar algo incoherentes con su discurso y quizás incluso por ello les falte algo más de garra para cruzar el límite definitivamente...reduciéndolo todo peligrosamente en algunos pasajes a algo incluso predecible.

Pero por fortuna, estos instantes son bastante fugaces y en general la cinta remonta el vuelo con algún gag o situación bien hilada, o con algún personaje que hace su entrada y añade picante al asunto, sin olvidar las escenas de brutalidad física, que muestran lo justo con elegancia.

Big Bad Wolves es un entretenimiento muy recomendable y que pone en el punto de mira a este par de directores, cuyos futuros trabajos pueden llegar a ser muy interesantes.

Un saludo.

19 de mayo de 2014

The Incredible Shrinking Man

El increíble hombre menguante narra la historia de Scott Carey, quien un buen día disfrutando de un viaje en barco junto a su mujer, se ve envuelto por una extraña niebla que le provocará una extraña mutación que le hará menguar en cuanto a estatura.


Sin duda analizando el argumento desde nuestros días, la cinta se hubiera pegado un batacazo considerable y probablemente no hablaríamos de peli de culto a estas alturas, pero para analizar el trabajo de Jack Arnold no queda otra que situarse en aquella década, en lo osado y ambiciosa de su propuesta dado el declive de las cintas denominadas de serie B, que sirvieron, entre otras cosas, tanto para alimentar las mentes de algunos directores que posteriormente crearon obras maestras del género como para dar rienda suelta a verdaderas abominaciones.

Estrenada en 1957, la cinta es todo un clásico de la ciencia ficción, no solo por su sólida historia y sus llamativos recursos visuales teniendo en cuenta la época en la que fue creada, sino porque resulta todo un ejercicio de solidez narrativa y ritmo, siendo su segunda mitad toda una masterclass cinematográfica que te mantiene pegado a la pantalla sin escapatoria alguna, con unos momentos de pura aventura que a más de una cinta actual le gustaría alcanzar, en una época en la que suelen tener más peso los efectos especiales que el contexto en el que son utilizados.


Para redondear un producto tremendamente entretenido, tiene un cierre algo kafkiano en el que se funden cuestiones filosóficas inherentes al ser humano, en una interesante reflexión en la que tiene cabida desde la más pequeña de las partículas hasta el mismo universo, como si fuésemos partícipes de la revelación de uno de los muchos secretos que guarda el propio cosmos.

Puede que a algunos les resulte extraño, pero sin duda es un cierre magnífico ante tan insólita situación.

Pros: Es un viaje cautivador, lleno de fantásticos recursos audiovisuales y con un ritmo, sobre todo en su segunda mitad, brutal.
Contras: Algunas situaciones pecan de ingenuas, pero la cinta avanza tan bien que se perdonan.

Un saludo.