14 de noviembre de 2011

Biutiful

El director de Babel  y 21 Gramos se atreve a contarnos la historia de Uxvald, un barcelonés que sobrevivir a base de trapicheos e intenta educar como mejor puede a sus dos hijos en un ambiente marginal y duro.

Tenía bastante pereza de ver la obra de Inárritu, sabía que me iba a encontrar una obra gris, tipo "Los lunes al sol", depresiva y además con momentos lacrimógenos varios. En ocasiones a uno simplemente no le apetecen ciertas cosas. Pero hice acopio de fuerzas y me lancé a verla, por fortuna todo salió mejor de lo que esperaba.

La cinta no es la alegría de le huerta, eso está claro, Inárritu presenta una cinta crepuscular, con un retrato muy de bajo fondo en el que vemos los límites de la pobreza bastante cerca, gente sufriendo, dramas personales y una sociedad "oculta" que sobrecoge.
La estocada viene dada cuando pasados los primeros minutos, nos encontramos con que el cáncer sacude al protagonista, lo que añade al hilo argumental un inexorable final que poco a poco se cierne sobre el espectador, espectante, intentando incluso no colaborar con la historia para no verse implicado, al fin y al cabo, quién quiere pasar por ese mal trago?


Pero Iñárritu, en mi opinión, no utiliza el gen lacrimógeno gratuitamente, no, en su lugar sigue contando la historia, sacando fuerzas de flaqueza de un memorable Bardem, que lo borda de nuevo en otro papel y que lo confirma como un tío que sabe actuar y transmitir. Avanzamos en dramas personales, en la vida, en cómo solucionar las cosas y en qué está en nuestras manos para hacerlo. Todo a través de una fotografía sublime en muchas ocasiones, sacando la parte gris oscura de muchos lugares, con muy poquito y mostrándolo con maestría. Puedo añadir, además, que ciertas localizaciones que aparecen estaban muy cerca de  donde me crié, y aunque he leído que es una visión muy pesimista de Barcelona, también es de recibo señalar que en los días más nublados son así, para el que los quiera ver. Como también brillan en los días claros.

Una historia muy visceral, con un arma de doble filo en cuanto al sonido de algunas escenas, siendo prácticamente susurros indescifrables en ocasiones, pudiendo molestar al espectador, pero en otras resultando todo un acierto, como cierto momento en el que al fundirse en un abrazo escuchamos el latido del corazón. Sentimiento puro.

Biutiful es de esas obras grandes, pero que se ha de tener cuerpo para ver y aguantar, una historia que se tenía que contar.

Un saludo!

7 de noviembre de 2011

Attack The Block

Desde Sitges ya se escuchaba que una cinta de un grupo de chavales pegaba fuerte. Se trataba de Attack the Block y su historia nos situaba en un barrio "algo" marginal de Londres mientras se sufría un ataque alienígena.

Joe Cornish, "conocido" actualmente por ser uno de los guionistas de Tintín, se marca una cinta muy entretenida, con un ritmo fantástico y con unos personajes que lo bordan, en forma de pandilleros anti-héroes muy gamberros y desprovistos de cualquier estereotipo americano.


Ese probablemente sea uno de los puntos más fuertes de la peli, sus protagonistas, que a los pocos minutos de conocerlos ya nos tienen ganados, resultan reconocibles y nos reímos con sus ocurrencias a cada minuto que pasa.  Además, las continuas y chocantes situaciones resultan muy bien hilvanadas bajo una interesante crítica social.

Porque a pesar de que la cinta es un puro entretenimiento con toque cifi, tiene esa pequeña crítica disimulada algo inocente pero de agradecer, sin artificios y, en mi opinión, sincera. Mofándose incluso de los típicos clichés de su propio género, resultando sólida en su propuesta.

Mención especial a la banda sonora, no soy muy aficionado al hip hop. Bueno, más bien no soy aficionado al hip hop, pero hay que reconocer que las melodías, fusionadas con otros géneros, lucen tremendamente bien, llamando la atención poderosamente en más de una escena.

No hay que esperar grandes efectos especiales, ni destrucciones masivas o mundos apocalípticos, no, aquí tenemos un barrio cualquiera, con sus lúgubres callejones y mucha mala leche. Lo mejor de todo es que nada chirría ni parece cutre, al contrario, la fotografía en muchas ocasiones es estupenda. La ambientación consigue que nos mantengamos pegados y alerta en todo momento a la pantalla.

Todo un productazo que las distribuidoras ya se están pegando mordiscos por lanzar en distintos países.

La hermana bastarda de Super 8. Muy recomendable.

Un saludo!

4 de noviembre de 2011

Melancolía for SNES

Voy a marcarme un remember jueguil del bueno de hace muchos años, a ver lo que recupero de aquellos días...

No recuerdo exactamente el año...1992? 1993? Bueno, el caso era que por aquél entonces las preocupaciones eran otras bien distintas y la era de las videoconsolas pegaba fuerte desde hacía algún tiempo, era un mercado quizás "dormido" en nuestro país, pero que poco a poco se vislumbraba como algo muy potente en un futuro.
Yo por entonces tenía mi fiel Spectrum, algo agónico ya y del que recuperaré algún remembering más adelante, y una Master System 2 producto del bollo, nunca mejor dicho, pues me tocó en un concurso del Bollycao.

Pero el anhelo por entonces venía de un bicho que allá por 1992 vio la luz en nuestro país y que se llamaba Súper Nintendo, arropada por una campaña de publicidad que te convertía en yonki nintendero de inmediato a lo poco que te gustasen los videojuegos o fueses un pro Sega, rival directa y cuya competencia se convirtió en guerra entre usuarios, más o menos lo que pasa hoy entre Sony, Microsoft y la propia Nintendo.


LA caja.

Malditos vídeos en VHS que regalaba la Hobby Consolas en los que te ponían los dientes largos con títulos como F-Zero, algo nunca visto hasta entonces, con Castlevania y con un título que sirvió de lanzadera total para que millones de personas se lanzaran a por ella, Street Fighter II.

 Creo que puse esta cinta...muchas veces.

A mi como cualquier otro hijo de vecino el juego de Ryu y compañía me encantaba, y me dejaba los buenos 5 duros echando alguna partidilla e incluso deduciendo el nivel de dificultad de la máquina, viendo viable el jugar o no. Cosas de críos.

A todo ello se sumó que estábamos en plena edad dorada de Dragon Ball en nuestro país, y para más inri, recuerdo una tienda de videojuegos (bueno, ahí vendían de todo) que caía en mitad del camino hacia la escuela y que mostraba en sus vitrinas un cartucho pinchado en una SNES mediante un adaptador de cartuchos de importación (porque los juegos no eran discos, eran como cargadores de AK-47), el título rezaba Dragon Ball Z y tardaría unos años en llegar a nuestro país....era una tortura infinita pasar por allí y ver el opening del maldito videojuego.


Así que no sé cómo...ah, si, fue aprobando octavo de EGB, me cayó un "regalillo" en forma de consola pelá y que costó la friolera creo recordar de casi 20.000 pesetas. Amén de que tuve que renunciar al viaje de fin de curso, trabajar extra y fregar platos hasta la eternidad (bueno, diría que para noviembre bajé el ritmo a lo exigible legalmente)...fíjate tú, yo renunciando a un viaje...era a un puto hotel cerca de Andorra creo, yo voté Mallorca y los muy pepinos se fueron a un puto hotel?! Luego me vengué y me piré a un par de sitios y llegué hasta donde...bueno, da igual, que me desvío.

Durante los primeros meses viví del lúgubre mundo de los alquileres, aquellos en los que el frío lunes debías devolver el juego aun no habiéndomelo pasado (rara vez, porque me ponía en modo berserker cuando me liberaban mis obligaciones de crío y me fundía lo infundible), hasta que pude comenzar a currar de repartidor y así pude ir ahorrando algunos dineros para finalmente poder adquirir algún título. Por fortuna acabar octavo parecía significar poder trabajar fuera del ámbito familiar o de tu barrio, con el consiguiente desligamiento del cobras lo que a mi me parece...para cobrar una puta mierda.

Pude incluso alquilar aquél Dragon Ball Z que prácticamente se deshacía en tus manos del desgaste que llevaba el pobre (las últimas veces lo pinché directamente en la consola y funcionaba sin adaptador!). Ver danzar a Goku y Satanás en pantalla era lo más, esa combinación de botones, carga de energía y lanzar el puto Kame....FuuuaaAAAA!!!
 
Mis buenos duros me dejé en la recreativa de las Turtles con los amiguetes...ahora lo podía tener en casa!

Así que poco a poco llegaron títulos como Mario Kart, otra cosa no vista hasta entonces, adictiva hasta el infinito y que hoy en día todavía veo colear en Wiis en las que uno emula a un Jedi...qué cosas...yo solía decir que el cable se quedaba corto y que se podía aprovechar el movimiento cinético (bueno, cinético no entraba en mi vocabulario entonces) para dirigir el auto. Coño, podía haberme forrado llamando a Miyamoto de no haber gastado el tiempo en videojuegos y peliculillas.

La consola era un puto prodigio y cada vez se presentaban títulos con mayor calidad para satisfacer a un mercado que exigía mejoras y sorprenderse con las nuevas creaciones.
Uno no creo que fuera muy consciente entonces (o quizás si), pero títulos como Castlevania IV que tenía una banda sonora simplemente espectacular, y que incluso actualmente suena mediante un desbloqueable en el pro evolution, resulta que fueron toda una revolución.  Llegaron títulos como el mencionado Street Fighter II y sus 16 megas, creo que lanzado en navidades y que generó una avalancha de compras en la que sólo faltaban alunizajes en las tiendas para llevárselo. Recuerdo que la busca y captura de amigos que tuviesen el maldito título se pagaba cara, incluso habían algunos que guardaban silencio, pero eran descubiertos más tarde o temprano, por las ojeras, y porque eran críos, y tarde o temprano debían fardar del asunto.

Siguieron Master Pieces tales como Zelda:  A link to the Past, primer acercamiento al RPG (juego de rol) que dominaría con fuerza en el futuro y que se convertiría junto a los de temática lucha en verdaderos tops del catálogo, algo así como pasó con los FPS (juego de pegar tiros en los que sólo se ve el arma) tipo Wolfenstein o Doom...o la evolución de juegos de estrategia a lo Warcraft...


Zelda marcó un hito, era largo de cojones, tenía una factura impecable y encima nos mostró que era posible mostrar un argumento sólido dentro del mundo de los videojuegos, más allá de pasar fases.

Así que no era raro ver como poco a poco se inundaban las tiendas de títulos RPG del país del Sol Naciente, al que mirábamos con ojos de deseo (qué coño, con una envidia que ni te cuento) absoluto a través de las cuatro o cinco páginas mensuales que nos llegaban en la prensa especializada y que servían para entender que los nipones nos llevaban no años, décadas de adelanto, llegará esto algún día? Cómo cojones lo consigo? Dónde estaba Amazon?

Poco a poco fuimos disfrutando de títulos punteros, como aquél Starwing que utilizaba el chip súper FX, y que mostraba gráficos poligonales en movimiento, otra cosa tipo "lo nunca visto" (se entiende la revolución que causó la consola de marras?) y que recuerdo como de las experiencias más tremendas, sobre todo con aquél final que tras batallar con un un enemigo imposible terminabas la historia con alguna baja entre tus compañeros, con un ala medio partida y volando hacia el horizonte, los pelos como escarpias del momentazo, dolores en los dedos de las manos, pero Mission Accomplissed!


El todopoderoso Starwing y su chip Súper FX. Arrodillaos.
El mercado de Sant Antoni en Barcelona se convertía en lugar de peregrinaje muchos domingos, íbamos con los colegas a ver qué se podía conseguir, cambiar y a ojear títulos de importación. De allí conseguí títulos como Zelda, Castlevania (lo acabé comprando, era demasiado bueno), Secret of Mana, Starwing, Flashback, Ranma o incluso el Dragon Ball, que finalmente llegó a nuestros lares.
Los precios oscilaban entre las 8000 y 12000 pelas los nuevos, pero buscando y cambiando podías conseguir por entre 2000-6000 algunos.

Mi relación "física" con Snes finalizó allá por el 95-6, ya que la acuciante necesidad de música, cine y juergas copaban cada vez más mi espacio ocioso junto al creciente uso de los compatibles, así que mi querida Snes se convirtió en una guitarra eléctrica y amplificador, que me facilitaron tardes delante del balcón, pitillo en boca y rasgado de acordes lastimeros para escarnio de mis vecinos..."ya está el puto melenas tocando el Follow the Sign"...o intentándolo, supongo pensarían...


La SNES versión yanki, por una vez disfrutamos de la versión guapa en nuestro país.

Y pasó el tiempo...llegaron los emuladores en PC, que me permitieron recuperar títulos impensables por aquellos tiempos, como Chrono Trigger, quizás el top de Snes en cuanto a RPGs y que creo no llegó a tocar tierras españolas o títulos que por entonces no me llamaban pero quería recuperar.

Me salté la exitosa generación PlayStation, pero la recuperé en forma de emulación en PC con el Connectix VGS, lo que me permitió saborerar títulos como Silent Hill o Resident Evil y que se convirtieron en mi género favorito, el Survival Horror....pero eso ya es otra historia.

Títulos destacables serían;

Zelda, S. Mario World, S. Street Fighter II, Castlevania IV, Donkey Kong Country, S. Mario Kart, Secret of Mana, Starwing, Dragon Ball Z II, S. Metroid, Final Fantasy III, Uniracers, Chrono Trigger...bueno de hecho RPGs hay la vida ya que fue probablemente el género estrella, con Secret of Evermore, Terranigma, Ilusion of Time...y hablando de deportivos, un tal International Superstar Soccer, que degeneró en lo que hoy se conoce como Pro Evolution Soccer.
Y me dejo muchos, el catálogo es enorme...


Evidentemente, para el que quiera recuperar algo de esa época, todo tiempo pasado fue mejor, o eso dicen, pero está claro que hay que hacerlo desde el contexto histórico que tocaba, con gráficos que han sido superados ampliamente por cualquier teléfono móvil, juegos que ocupan unos pocos megas en su mayoría y que pueden ser conseguidos ahora en su totalidad del catálogo mediante la emulación en cualquier pc o consola modificada, incluso traducidos por grupos de fans....ya sólo nos queda recordar esos momentos en los que clavábamos el juego en el circuito (porque había que apretar como si acoplases un módulo de RAM), encendías el bicho, cogíamos el mando y disfrutábamos como locos con aquellos monigotes pixelados.

Recordad, no obstante, que a la Luna se llegó con algo muy inferior a una Master System.

 
Súper Castlevania IV OST. Una maravilla.



Un saludo!

31 de octubre de 2011

Up in the Air

El hijo de Ivan Reitman, aquél que sacó Los Cazafantasmas y juntó a Danny de Vito y Swarzenegger, parece que lleva una prometedora carrera con productos como Juno, Gracias por fumar o esta Up in the air. Básicamente no tiene nada más, de momento.

Reconozco que la comedia no es un género que me entusiasme, recurro a él para sesiones en modo crucero y porque en ocasiones son mezcladas con algo de acierto con algún otro género.

Juno me gustó, así que viendo que Up in the Air estaba interpretada por el casi siempre solvente George Clooney y por Vera Farmiga, que me encantó en Código Fuente, me lancé a recuperar esta cinta que tenía apartada desde hace tiempo.




UITA cuenta la historia de Ryan Bingham, interpretado por el bueno de George, un tipo que se dedica a viajar por todo Estados Unidos optimizando los costes de las empresas, es decir, despidiendo a gente y ahorrándole el trago a los mandamases.
Lleva una vida de hoteles, vuelos y coches en lo que podríamos definir como una variante de friki en cuanto al trabajo, pasando por "su casa" dos o tres semanas al año. Y está encantado.

El ritmo inicial, el micro-mundo que presenta y la construcción de personajes son sus verdaderos puntos fuertes. Reitman abofetea al espectador en sus primeros compases presentando de manera sólida y con pulso una historia que poco a poco comienza a beber de sus protagonistas, llegando al punto de presentar al trío central, resultando una química potente, divertida y que convence.

Al uso, podríamos decir que todo se ve venir en cierta manera, pero juega unas cartas interesantes que hace que no apuestes todo durante el viaje, más todavía si has visto Juno o Gracias, en el que el ácido puede que chalpique algo más que en esta, siendo los momentos entre Clooney y Farmiga los más destacables, sin olvidar los momentos despidos, algo así como cuando House pasa consulta, un punto fresco dentro de lo macabro.

 Vas a despedir a Jonah Jameson?!

Factura sobria, elegante y bien llevada, cierta flojera en algún punto, quizás la parte party del barco me sobre aunque tampoco es para lapidarla por eso.

En general muy recomendable.

Un saludo!

28 de octubre de 2011

One

En Hiroshima, salvo que tengas un estómago de acero y mees oro es bastante fácil retorcerse con las distintas historias que te golpean mientras visitas la ciudad. Una de ellas, una, de tantas que vimos reflejadas en las placas informativas en el museo contaba la historia de Sadako Sasaki...

Sadako Sasaki fue una cría que vivió a casi dos kilómetros del centro de Hiroshima en donde la bomba atómica detonó. Pasados nueve años de aquél acontecimiento desarrolló leucemia.

Existe una antigua leyenda japonesa que cuenta que aquél que consiga hacer mil grullas de papel le será concedido un deseo como sanar de una enfermedad o alargar la vida.


Sasaki comenzó la tarea a pesar de estar en un estado avanzado de la enfermedad, pero murió antes de acabar la gesta, terminándola sus compañeros de clase por ella y convirtiendo esta historia en un símbolo de la paz mundial.


Esta quizás sea la más "amable" de las historias, la más universal probablemente, había algunas otras que te jodian vivo nada más leerlas...está claro que vivimos días duros y que muchas veces cuesta levantarse de los reveses que te inflige la vida...pero a mi siempre me gusta decir "podría ser peor", dejar una buena pausa, y seguir con  "mucho peor", como hacía el bueno de Samuel L. Jackson mientras sostenía la mirada y el eterno pitillo...cosas mías.

Más info aquí o aquí.

One, de Metallica.

24 de octubre de 2011

El escritor (The Ghost Writter)

The Ghost Writter está basado en una novela del escritor Robert Harris, que un buen día le comentó a Polanski la posibilidad de portar al cine su obra "el poder de la sombra".

Este es un claro ejemplo de cinta que podría haber caído en cualquier sobremesa de Antena 3 (por decir un canal de televisión) de no ser por la maestría de Roman tras las cámaras y de unos actores que cumplen sobradamente con su rol en la historia.

Un escritor británico obtiene el encargo de escribir las memorias de un ministro británico, pero en el transcurso de su trabajo, encontrará una revelaciones que lo llevarán a un sub-mundo en la política peligroso y lleno de intereses.


Aparentemente, estamos ante un thriller al uso, de esos en los que un baile interminable de nombres, todos ellos muy parecidos para escarnio del espectador, tipo Roy, Frank, Ruth, James, etc..., con mordaces y rápidos diálogos que parecen prediseñados dos meses antes de producirse, tipo "La red social" y con varios giros y situaciones de tensión en las que el personaje parece hundirse poco a poco en una situación que le supera por momentos.

Pero como comentaba, todo quedaría en una más de no ser por Roman Polanski, que ofrece una dirección con un pulso magnífico, que convierte una historia más en un thriller angustioso a camino entre Shutter Island de Scorssese y una novela de Agatha Christie. La fotografía es magnífica, los paisajes no podían estar mejor pensados e integrados en una historia gris, de sombras y de poder.

McGregor, Brosnan y, sobre todo, Olivia Williams están tremendos en sus papeles, resultando convincentes y con algunos momentos de humor ácido que se agradecen a lo largo de la cinta, un humor muy británico en ocasiones, para no olvidar las raíces del proyecto.

El escritor es una magnífica obra, con una base mucho más simple aparentemente que la mayoría de thrillers aunque contando con su misma esencia, cosa que yo agradezco bastante, ya que me suelen cansar bastante las historias hiper-enrevesadas de políticos, a las que por pereza tan sólo me acerco muy de tarde en tarde cuando realmente me apetece un rato de conspiraciones a gran escala.

Cintas recomendables para acompañar a The Ghost Writter serían la comentada Shutter Island aunque con un toque más "sobrenatural"o Con la muerte en los talones de Hitchcock.

Un saludo!

21 de octubre de 2011

Draw Your Swords


Diría que las relaciones no deberían sellarse con candados...



 Draw Your Swords de Angus & Julia Stone

17 de octubre de 2011

Incendies

Denis Villeneuve presenta una cinta que viene precedida de buenas críticas, en mi opinión acertadas algunas y otras no tanto.

Simon y Jeane Marwan se encuentran ante el notario para recibir el testamento de su recientemente fallecida madre, pero lo que recibirán será un par de noticias inesperadas.

Villeneuve nos deja un drama ambientado en unos convulsos años 70 de Palestina en el que los dos hermanos (bueno, más bien la hermana) tendrán que investigar la vida de una madre a la que al parecer no conocían demasiado mientras se suceden flashbacks al pasado en los que acompañaremos a su propia madre en su peculiar odisea.

La cinta tarda, en mi opinión, bastante en arrancar, tiene pasajes que se hacen algo pesados por falta de ritmo y que dejan la sensación de estar algo desaprovechados o alargados en demasía. Hay escenas en las que vemos como se acompaña con la cámara a Jeane con el único enfoque de verla subir una colina, bajar una calle, subir una cuesta, asomarse por aquí, mirar por allá...muy bien, perfecto. Acto seguido asistimos a una escena muy cruda que te deja ko y luego otra vez colina, otra vez caminillo...con lo que parte un poco un esquema poco definido, extraño...deja una sensación agridulce de pérdida de tiempo. Lo peor de todo es que quizás se podía haber aprovechado mucho mejor el entorno, Iñarritu y su Babel son buena muestra de cómo utilizar entornos aparentemente áridos, por poner un ejemplo.
En su defensa se podría decir que con un presupuesto de tan sólo 7 millones lo conseguido es notable.

Otro aspecto negativo, que a su vez es su gran baza, convirtiéndose en un arma de doble filo, es el propio guión. Por un lado es una historia cruda, que retrata fantásticamente bien la vida de su protagonista elemental, pero por otro lado tiene ciertos aspectos digamos "cogidos con pinzas", una vez acabada se entiende. Está claro que por ser posible, lo es, pero hace falta un gran esfuerzo para no caer en cierta desilusión...y es que si la cinta va por derroteros realistas, girar hacia el culebrón no parece lo más sincero.

Probablemente la cinta no busque "entretener", eso está claro, pero repito, que el hecho de no meter más explosiones o situaciones clichés, no implica que no se pueda mostrar mucho más de un ambiente así.

A pesar de estos aspectos, Incendies es una muy disfrutable cinta, cruda por momentos y con un mensaje interior interesante y reflexivo sobre al eterno conflicto por el "trozo de tierra".

Un saludo!

14 de octubre de 2011

Gang Bang


El distrito rojo de Amsterdam destila cierto tufillo a turisteo y a pajilleros en la sombra, pero no deja de ser un lugar peculiar. Por momentos uno parece que viaje al pasado a esos puertos piratas retratados en los libros en los que la lujuria paseaba por las calles entre borrachos, peleas y tiros...menos jevi por supuesto hoy en día, pero con igual base y algo de más maneras.

Pasear por callejones iluminados por esa luz roja de neón y toparse de frente con una iglesia rodeada por "escaparates" no deja de ser algo grotesco y curioso de ver.


Gang Bang, de Nacho Vegas, interpretada aquí junto a Bunbury.

10 de octubre de 2011

Los inmortales

Allá por los lejanos 1986 apareció esta película que se encuentra ubicada con gran cariño en el recuerdo de todos los que crecimos en los 80.

Lo Inmortales de Russell Mulcahy nos trasladaba a la Escocia del siglo XVI, concretamente a una batalla entre clanes en la que un joven llamado Connor MacLeod era abatido en mitad de la refriega, pero en lugar de morir como estaba mandado por Nuestro Señor tras ser ensartado literalmente, vive, cosa que los lugareños no entienden y que ven como una clara muestra de brujería.

Así que el bueno de Christopher Lambert se ve obligado al destierro. A partir de aquí conocerá a Juan Ramírez, interpretado por Sean Connery como caballero egipcio (aunque había estado a las órdenes según él del rey de España) que le mostrará su naturaleza, el ser inmortal....y...que sólo puede quedar uno.

Diseccionando la cinta a día de hoy, nos encontramos con una cinta que realmente ha envejecido mal.
No sólo por los efectos, bastante pobres y, en ocasiones, mal ejecutados como en su escena final en la que se pueden ver con total claridad los cables, sino en unas actuaciones torponas, poco creíbles (como lo irreal y forzado de la relación de amor en la "actualidad") y mal llevadas. Obviando claro está al fantástico Sean Connery, soberbio en casi todos los registros y personaje que queda grabado más fácilmente que incluso el de Lambert, a pesar de no ser protagonista.

No vamos a descubrir que Lambert es más inexpresivo que los ojos de espinete, así que el muchacho simplemente se limitaba a ir con el ceño fruncido mientras soltaba alguna frasecilla, pero como era un puto Inmortal, pues quedaba bien, revisionada ahora las frases dan bastante pena. Eso sí, en la escena del duelo en la que lleva una buena turca, se sale.

La historia deja una sensación de desaprovechamiento bastante potente, en parte también a que Mulcahy, para qué engañarnos, no es un portento en cuanto a dirección y ejecución de ideas vista su filmografía, con obras tan "potentes" como Resident Evil Extinción o El Rey Escorpión...2. Pero el hombre se encontraba en estado de gracia y no todo fueron malas notícias para esta emblemática cinta.

La cinta tenía a Queen. Y no una ni dos canciones, casi un disco entero en sus entrañas.

Escuchar "Who wants to live forever" en una escena entrañable o el "Princess of the Universe" con aquél solo rasgado en picado mientras el Kurgan se paseaba por la ciudad  no tenía precio, esas escenas siguen siendo muy grandes, amén de otras como los flashbacks al pasado de Connor y, sobre todo, el entrenamiento a manos de Connery.

Gracias a esos aspectos, y a que en esa época se consumía un cine bastante casposo y al que no se le exigía demasiada ética ni explicación, Los Inmortales se convirtió en todo un éxito, recordada con una sonrisa pero que casi todo el mundo que la vuelve a ver coincide en que gana muchísimo más en el recuerdo que en nuestras pantallas modernas.

De las secuelas...mejor ni comentarlas.


Un saludo!

3 de octubre de 2011

Piraña 3D

Alexandre Aja, director al que le va la casquería y las muertes lo más retorcidas posibles como ya vimos en Las colinas tienen ojos nos trae este "remake" de la cinta de Joe Dante que quiso seguir la estela de pelis como Tiburón. Entrecomillo remake porque en cuanto a historia no tiene apenas que ver, salvo en los bichos, por supuesto.
Casi que se podría decir que es un reboot, algo que se lleva mucho hoy en día sobre todo en las adaptaciones del cómic y que dentro de poco veremos con Spiderman o, en su mejor versión, vimos con el Batman de Nolan.

Un terremoto libera unas pirañas prehistóricas en un lago de EEUU.

Comentar esta peli no tiene mucho sentido, salvo porque me ha parecido una buena manera de dar un ejemplo de lo que se puede esperar en determinadas cintas.

Evidentemente, el que entra a ver Piraña con esa premisa de historia no puede esperarse una peli profunda en cuanto a personajes para que lleguemos a empatizar con ellos como sucede en otras cintas de bichos (quién no recuerda a Ripley asomando la cabeza en busca del puto gato en mitad de luces de emergencia?)...ojo, que también cabe la posibilidad de sorprendernos y de jugar con el espectador para llevarlo a terrenos desconocidos del miedo...pero ni es el caso ni creo que Aja lo pretenda una vez finalizada su obra.

Piraña apuesta por la casquería fácil, por la historia simple (pero mucho), por los personajes sacrificables y por el ritmo rápido y directo.

Aquí no se para uno a pensar si un personaje que no tiene mucho peso desaparece de golpe y no se ve más o si ahora se comen un cuerpo entero y el otro no...ahora tardan más o menos en aparecer...ahora devoran a este y al otro no....no no no no no....dejemos a un lado cualquier intento por llevar la historia hacia algo creíble o coherente (hombre, no me cambies roles una vez empezado, o nombres, eso si), simplemente veamos escenas bestias, personajes absurdos, tontos y que realizan acciones irreales o no (lo de pasar 4 de golpe por una cuerda no hay por donde cogerlo...bueno si, para el espectáculo).

Está claro que Aja ha querido subirse a un carro tipo Grindhouse y presentar un producto desenfadado y casposo, aunque en mi opinión todavía le queda para llegar al nivel que demostró Tarantino en un terreno tan friki (la escena de la persecución del automóvil en Grindhouse es magistral), a pesar de todo tiene descaro, no le importa mostrar sin pudor determinadas escenas y esto puede hacerle llegar a sacar algo realmente impactante en un futuro.


Y llegados a este punto tenemos la valoración de la cinta.
Es cierto que en un principio se podía presagiar lo peor al intentar darnos a conocer algunos personajes que nos la chuflan, pero por fortuna consigue su propósito que no es otro que el que le cojamos tal tirria a ciertos personajes para luego regalarnos su...función, morir, aunque alguno que otro se salve de la quema. Por otro lado intercala escenas para amenizar la espera, con lo que el desarrollo de estos primeros compases se hace más llevadero.
En el terreno de las cintas casqueras de bichos devoradores de humanos tontitos estaría bien situada en mi opinión. Un ejemplo de cinta mala mala a pesar de la temática sería Anaconda o....aquella del cocodrilo gigante que no recuerdo bien, pero que era horrible (lo peor de todo es que pretenden ser "serias"!)...
Así que esta Piraña se suma al estilo de cintas del tipo Zombies Nazis, auténticas tonterías que regalan un clímax casquero muy potente y cachondo.

Un saludo!