29 de septiembre de 2014

Orange is the New Black

Basada en las memorias de Piper Kerman, Orange is the New Black nos cuenta la historia de una reclusa en una prisión federal para mujeres.

Piper Chapman es una chica "corriente" con una vida estable que ingresa de forma voluntaria en prisión por un delito relacionado con el narcotráfico en sus años locos. Lo que en un principio visualizaba como una experiencia purificadora poco a poco irá calando hasta hacerle ver las cosas desde una perspectiva inesperada.


Afincada en el drama pero con (grandes) tintes de comedia, Orange se abre paso poco a poco gracias a la naturalidad de sus protagonistas, a una capacidad por contar las vidas de las reclusas de forma dinámica, entretenida y con la profundidad justa.
Es en estos protagonistas donde la serie sin duda ofrece sus grandes bazas, llevando la batuta Taylor Schilling pero con un ejército de "secundarios" en un altísimo nivel, sobre todo los papeles interpretados por una imponente Laura Prepon, en el rol de antigua novia de Chapman o de Taryng Manning como  Pennsatucky, una inestable yonki predicadora.


En esencia, es de esa clase de productos en el que se deconstruye la personalidad del protagonista, como ya pasara en series tipo Breaking Bad, donde el espectador asiste a esa transformación paulatina y que juega con lo que realmente es correcto y lo que no, con seguir el instinto, con esas dudas existenciales sobre la vida por estar tan esquematizada dentro de una sociedad que puede llegar a ser muy hipócrita mientras se va cayendo en un mar de dudas ante los distintos dilemas. Sin olvidar cierta crítica social introducida de forma sutil.

No hay que olvidar tampoco su parte cómica, que la tiene y se muestra natural, desenfadada, continua y que incluso saca la parte más ácida del asunto para hacernos reír a pesar del dramón que pueda estar sucediendo.

Como punto negativo, podríamos decir que en ocasiones la prisión parece más un patio de colegio, dejando cierta sensación de que "el sitio no está tan mal" con lo que pierde cierto componente de tensión o de peligro.
Pero los giros, la fantástica utilización del espacio y sobre todo la profundidad de los personajes hace que nos olvidemos rápidamente de este detalle para centrarnos en lo que realmente importa, y es en la continua evolución de los mismos.

Hasta la fecha, la serie cuenta con 2 temporadas de 13 episodios cada una, con una tercera anunciada para 2015. Se la espera con ganas.

Un saludo.

22 de septiembre de 2014

Anarchy: La noche de las bestias

Segunda entrega de la Purga, la interesante propuesta que James DeMonaco presentó el año pasado y en el que nos situaba en un futuro distópico en el que una vez al año durante 12 horas se permite cualquier tipo de crimen.

La cinta presentaba como digo una idea un tanto original o como mínimo flirteaba con ese "todo vale" ochentero tan entretenido, se prestaba a ser muy bruta, a cierta crítica social y a convertirse en un "sano" entretenimiento cinematográfico en definitiva.
Pero a pesar de las buenas intenciones, creo que en esta segunda parte al director se le ha ido de las manos y ha dado un paso atrás (o varios) en cuanto al universo concebido.


La primera introducía correctamente la trama, la desarrollaba de forma algo torpe y caía en más de lo mismo con un final que arreglaba un poco el asunto.
En su segunda parte se esperaban correcciones y mejoras, pero en lugar de esto se ha limitado a trasladar el escenario a las calles de la ciudad para ganar amplitud, cosa que podía haber ido bien, pero no ha mejorado en absoluto la idea original y para postres ha construido los personajes más hostiables que se recuerdan en mucho tiempo, por no hablar de situaciones que rozan (y pasan) la vergüenza ajena.

Tópicos a mansalva, la historia de venganza una y mil veces vista, casi nula tensión y unos personajes que resultan insulsos y peligrosamente repelentes (la niña es insufrible), hacen que se haga muy cuesta arriba enfatizar o como mínimo esperar algún tipo de sorpresa por parte del maldito grupo.
Sin olvidar elementos que casi podrían ir directamente a productos de Serie B, como el comando Carmelo, algo que no sabía uno si tomarme a cachondeo o qué, el director parecía ir en serio.

Y mientras pasaban los minutos todo se volvía más previsible hasta que caes en la cuenta de que esta historia ya no tiene ni pies ni cabeza, y lo peor de todo es que como digo parece tomarse en serio todo el percal, con lo que el mosqueo es aun superior si cabe al pensar que el escenario se prestaba para algo mucho más brutal, para unos personajes mejor perfilados y/o divertidos y en definitiva para que al director hubiera arriesgado un poco más en su propuesta para por lo menos darle el cierre a esta historia de forma digna y elegante, dentro del contexto.

El problema es que puede que hasta rueden la tercera.

Un saludo.


15 de septiembre de 2014

Cómo entrenar a tu Dragón

Reconozco que cualquier película de animación con la coletilla 3D me provoca una natural reacción de indiferencia, ya sea de Dreamworks, Pixar o el estudio Ghibli (por fortuna no entran), a pesar de ser el género que probablemente mejor partido le saque a esta tecnología.
Sencillamente a mi me da bastante igual eso de ir viendo trozos que se te acercan por la pantalla, slowmotion a porrillo y el típico túnel de velocidad.


Con How to Train Your Dragon hizo que me olvidara bastante rápido del producto y no ha sido hasta el estreno de su segunda parte que me he decidido a darle un visionado, unido a las buenas referencias sobre la saga que he ido leyendo.

La historia se centra en un chaval llamado Hiccup que vive en una isla vikinga que sufre constantes ataques por parte de dragones. Sus gentes están acostumbradas a enfrentarse incansablemente contra las bestias, pero aquí el amigo es el típico tirillas que quiere demostrarle a su padre que es capaz de matar a alguno de ellos.

Si bien la historia a priori no parece ser un alarde de originalidad, se las apaña para que nada más comenzar advirtamos cierta sensación especial, empezando por una narración fantástica, con una fluidez y progresión sólida y amena de la historia, pasando por una construcción cojonuda de los personajes, una curva progresiva de amistad entre los dos verdaderos protagonistas que no se veía desde la entrañable E.T. y que más de una cinta con actores de carne y hueso ya querrían.
Una factura técnica sencillamente sublime, con unos paisajes de una belleza cuidada y mimada al extremo, una aventura limpia y entretenida y un final como debe ser, con acción, ritmo, emotividad y encima con un par de detalles y giros que dejan no un buen sabor de boca, sino la sensación de haber vivido una montaña rusa de emociones y toda una bofetada hacia productos más conservadores.


Toda una oda a la amistad, a la tolerancia, a la superación personal, al amor por la naturaleza y al entender sus reglas, a ese paso que damos todos llegados a cierto punto de la vida tras una serie de acontecimientos y que nos define.

Sencillamente es una obra maestra de la animación que bajo mi punto de vista debería ser de obligado visionado tanto por jóvenes como por adultos, en una muy entretenida aventura a la altura de las grandes leyendas del cine.

Un saludo.

8 de septiembre de 2014

La vida de Adèle

Basada en la novela gráfica Le bleu est une couleur chaude de Julie Maroh, La vida de Adèle nos cuenta como una adolescente se enamora de una chica de su mismo sexo a partir de un encuentro fugaz y descubre su verdadero yo.

Abdellatif Kechiche presenta una historia tremendamente humana, visualmente muy poderosa gracias a unas actuaciones de mucha calidad y a unos primerísimos planos que consiguen transmitir emociones muy intensas, sin artificios y dejando que la historia fluya de la forma más natural posible.


Las actuaciones de las dos protagonistas están fuera de toda duda, todo funciona entre otras cosas por la meticulosidad del director, que al parecer les hacía repetir las escenas hasta la extenuación, y no son escenas precisamente cortas.

Dónde me falla Adèle? Primero hay que advertir que no es una cinta digerible por todo tipo de públicos. Es de esas historias lentas, que dejan reposar entre acto y acto lo sucedido previamente, que se toma su tiempo en mantener estática la cámara para transmitir sensaciones, lógicamente no todo el público busca precisamente esto en tres horas de ocio.
Dicho esto, y una vez leído algunos artículos sobre la autora del cómic original, comparto puntos de vista de ambos lados, ni creo que es una obra maestra, ni que la cinta es horrible.

Durante sus tres horas engancha, la transición que "sufre" Adèle está muy bien llevada, las actuaciones de las protagonistas son fantásticas en muchos momentos y ciertamente se ha conseguido que la historia sea muy humana, muy natural, y retratar ese conflicto emocional es de por si un logro.
Me falla un poco en la redundancia de algunas escenas donde está claro desde el segundo minuto lo que quiere expresar el director, me falla en que pasa muy por encima algunos elementos interesantes para centrarse en otros de mayor impacto visual o que me resultan insulsos.
Por citar la famosa escena de sexo de no sé cuantos minutos de duración, en mi opinión no es que me moleste, es que corres el riesgo de que se hable más de esa escena que del resto, cuando lo realmente importante es lo que hay detrás. O repetidas escenas del trabajo de la protagonista, o repetidas escenas de fiestas donde ya entendemos que se encuentra descolocada...
La mismísima autora de la obra original está disconforme con el resultado precisamente por estos motivos, y estoy bastante de acuerdo, aunque para nada me parece que es una mala película como se la ha llegado a tachar desde sectores algo más radicales.

Un saludo.

5 de septiembre de 2014

Cry Little Sister

Modelo: Danu Sonja - Fotografía: Fran Martínez - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!

Cry Little Sister - Gerard McMann OST "The Lost Boys"




Modelo: Danu Sonja - Fotografía: Fran Martínez - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!

1 de septiembre de 2014

En la casa

Fantástico drama psicológico que se marca el director francés François Ozon, en el que nos cuenta como un profesor de literatura, hastiado por el negro futuro que ve reflejado por la actitud de sus jóvenes alumnos, se topa con un chaval con cierto potencial.


Basada en la obra de teatro El chico de la última fila del dramaturgo Juan Mayorga, Ozon construye una obra que absorbe desde los pocos minutos a todo tipo de espectador, y es que mientras algunos encontrarán en el drama una historia con chicha y misterio otros encontrarán una simbiosis cojonuda entre el mundo literario y cinematográfico, en el que todo fluye formando una historia orgánica que poco a poco se irá perfilando hasta llegar a dejar al espectador en un mar de dudas ante tal nivel de posibilidades, pero sin perder el norte en ningún momento y con un muy buen ritmo.

Además de esta construcción como eje central, no olvida en ningún momento ni las historias paralelas ni ciertos problemas sociales, con lo que enriquece aun más el conjunto sin dejar cabos sueltos ni descuidar los detalles, todo un logro ante el peligro de querer abarcar mucho y quedarse en nada, no es el caso en mi opinión.

Esto es gracias en parte al grandísimo trabajo de Ernst Umhauer como Claude, el chaval resulta enigmático, consigue transmitir esas dudas que merodean en la mente del espectador, que van desde la admiración a la incredulidad pasando por cierto miedo por el posible devenir de los acontecimientos.

Una estructura "simple" pero sólida, unos toques de humor bien llevados, la duración exacta y unos personajes que lo bordan en esta interesantísima propuesta que además se critica a sí misma cuando cae en pasajes más predecibles.

Muy recomendable.

Un saludo.

25 de agosto de 2014

Lucy

Luc Besson da un patadón en la tripa (en toda regla) al algo saturado universo de los superhéroes como ya hiciera M. Night Shyamalan con su versión particular del mismo género con El Protegido.

Shyamalan pasó de radiaciones, de picaduras de arañas y de mandangas para mostrar de la forma más dramática lo que podría pasarle a cualquier hijo de vecino, en todo un ejemplo de buen gusto, de pulso y con uno de esos finales a los que nos tenía acostumbrados antes de...Airbender. Besson aquí pretende aportar su granito particular a ese universo alternativo de héroes y villanos.

Lucy nos cuenta la historia de una joven que por destinos de la vida adquiere la capacidad de utilizar "algo" más del 10% de la capacidad cerebral que el ser humano viene utilizando en nuestros días.

Podemos decir que los primeros 40/50 minutos son un verdadero torbellino de emociones, mezclando tensión, acción y drama sin olvidar algunos puntos de humor introducidos de forma fantástica para dar paso a una parte final algo más filosófica u onírica por así decirlo.
Esto no es que sea malo, es que es un terreno inexplorado en el que el director da rienda suelta a su imaginación para fundir elementos de 2001 con cierta poesía visual a lo Malick.

El resultado puede gustar más o menos, pero bajo mi punto de vista escoge un camino acertado, sin discursos excesivamente baratos y sin olvidar en cierta medida el tono algo surrealista llevado hasta el momento, buen ejemplo de ello son las tríadas chinas, el genial "villano" escogido para esta aventura.

Freeman cumple como casi siempre en un papel más de narrador que otra cosa, pero consigue atraer nuestra atención y explica de forma sencilla y concisa el terreno en el que se mueve la cinta.
Johansson hace un papel muy destacable salvo por algún momento de excesiva rigidez acompañado de un molesto ruidito como de mecanismo, metido por algún motivo que desconozco, pero en general nos regala todo un tour de force, sobre todo en su primera mitad. Mención especial a cierta secuencia en primer plano que sinceramente a mí personalmente me dejó arrinconado y casi sin aire.

Así que Lucy es toda una sorpresa veraniega, un entretenimiento muy destacable, con una factura muy buena, sin grandes destrucciones de ciudades ni apocalipsis enlatados pero a la que tampoco le hace falta para transmitir esa potencia al espectador, que tiene delante al conocimiento absoluto y juega con él en una contrarreloj como es la vida misma.

Un saludo.

11 de agosto de 2014

Oculus

Oculus se suma a la nueva hornada de cintas de terror que últimamente aparecen de vez en cuando y que se posicionan como verdaderos referentes de un género tan explotado. Hablamos de las más que recomendables Insidious y Expediente Warren.

La historia trata sobre una familia cuyas vidas se truncan aparentemente por la maligna influencia de un enigmático espejo.


La elección clásica del artefacto maldito es la primera gran elección de Mike Flanagan a la hora de construir todo un rompecabezas psicológico. Lo que puede parecer un "más de lo mismo", pronto toma protagonismo y entra en simbiosis con la vida de los protagonistas, cuya profundidad se nos va mostrando poco a poco mientras todo comienza a acoplarse de camino hacia la pura locura.

Lo que en otras cintas queda reducido al típico susto, a la aparición súbita y a la muerte ridícula, aquí se toma su tiempo para mostrarnos sus cartas, construyendo como digo un universo que mezcla el terror, la sugestión, la psicología y el drama para formar una historia que puede verse desde muchos puntos de vista, desde el escéptico total hasta el mayor de los creyentes de lo paranormal.

Evidentemente este es el aspecto que la hace destacar por encima de la media, pero además va un pasito más allá y utiliza de forma cojonuda el espacio, la luz y los recursos disponibles para mantenernos con los ojos abiertos durante su poco más de hora y media de duración. Jugando con saltos temporales y acoplando historias de forma muy sutil para terminar de redondear un producto cuidado pero sin olvidar sus raíces elementales.

Precisamente en estas raíces elementales es donde encontramos quizás los puntos débiles de la cinta, hablo del manido recurso de mostrar el "aparente" ente, y es que ninguna de las mencionadas cintas anteriormente pueden lidiar con lo que supone jugar con ese tipo de terror psicológico con el que flirtean sin llegar a necesitar del monigote retorcido de dientes podridos de turno. Claro que ya se sabe que no todo el mundo puede hacer lo que hizo Kubrick en The shining, no por medios, sino por talento y coraje.
A pesar de todo, lo que muestra se hace sin excesos y consigue estremecer lo necesario aportando un punto llamativo, con lo que el mal es bastante menor si la comparamos con cintas infinitamente más tóxicas dentro del género.

Oculus es una muy recomendable cinta de terror.

Un saludo.

5 de agosto de 2014

Capitán América: El soldado de Invierno

Nueva entrega Marvel que parece ir en modo Dios como Uwe Boll con el tiempo bala en sus pelis.
Que ojo, el universo de Stan Lee da para mucho, así que queda cuerda para rato, yo creo que se debería crear un nuevo género, el género Comicfilm o algo así, de esta forma no podríamos atizar algunos aspectos como sucede cuando hablamos de cifi o comedias o dramas...ep, es ciencia ficción! Aunque siempre está el que dice que ciencia ficción sí, pero dentro de la coherencia en el mundo creado. Si es que sabe más el Diablo por viejo que por Diablo.


Segunda entrega de las aventuras de Steve Rogers interpretado de nuevo por Chris Evans que sigue en la línea temporal marcada por los Vengadores y que nos introduce en un mundo de conspiraciones salpimentado con hostias.

Me gustan las pelis de súper héroes, es decir, reconozco que me tira mucho más el rol atormentado  y oscuro de Batman, la socarronería de Spiderman y siento un inmenso respeto por Superman, porque entre otras cosas, como decía Bill en la peli de Tarantino, es el único que se disfraza de humano para ocultar sus poderes, es inimitable, es la conjunción de todo poder imaginable al servicio del ser humano a pesar de lo tarugos que llegamos a ser, esto lo digo yo, no Bill.

Pero me cuesta últimamente horrores conectar con esta rama Vengadora, a excepción de la primera de Iron Man, que me resultó muy entretenida y que probablemente sea de mi agrado porque precisamente el personaje principal es quien lleva el carisma y los efectos son un complemento para flipar, como añadido, pero sin restarle importancia.

Pero Thor y esta Capitán América son muy lineales, son tremendamente previsibles, rozan lo infantil en muchas ocasiones y lo peor de todo y que peor llevo entre otras cosas, es que van de serias en el fondo, o lo intentan.

Centrándonos en la peli que nos ocupa, El soldado de invierno pretende construir una serie de conspiraciones y juegos para que el bueno de Rogers se luzca como patriota (que me parece muy bien) y para justificar las tortas, los patadones y los muñecos saltando de aquí para allá, sin posibilidad de escape a la hora de sorprender ni que sea con muertes inesperadas más allá de los personajes absolutamente más imprescindibles, véase los soldaditos clonados.


A mí me van a joder...

Porque ante tal marabunta de pelis, lógicamente no se pueden permitir quitar de en medio un héroe que pueda dar pie a un spin-off o algo así, aunque tampoco importa, porque se hace un reboot y arreglado.

Esto nos lleva a otro aspecto bastante molesto y que empieza a ser algo insoportable, hablo de cierto velo censor a la hora de mostrar algún tipo de violencia más allá de moratones, hostias y el pobre soldadito desapareciendo tras una nube de fuego. Tirito y al suelo, nada de exceso de brutalidad que esto lo lleva Disney y debe llegar al máximo número de espectadores. Ok, ustedes mandan, yo aviso por si alguien se espera otra cosa.

Y ya que estamos, no es que no puedan hacerlo, de hecho se hace desde siempre, pero me ha parecido tremendamente llamativo el anuncio publicitario que se marcan aquí los amigos Russo. Y es que desde que vemos la notita de Rogers con el nombre de Apple...by the pricking of my thumbs...como decía la Christie, es un no parar de publicidad encubierta. Desde Nike y los runners, pasando por Apple y los indestructibles Chevrolet. En serio, que no me suele molestar que metan marcas de móviles  y demás, pero cuando llama tanto la atención algo va mal. Y no me gusta que me utilicen, y menos cuando me doy cuenta.

Pero incluso dejando de lado estos aspectos, que algunos podrán no otorgarle importancia (y me parece bien), es que cuesta horrores creerse este intento de cinta de Bond (las de Brosnan), en el que desde el minuto 36, poco después del trilladísimo recurso de agujero en el suelo para escapar y que mejor no comentar porque me da la risa, todo empieza a girar hacia una trama que pretende ser seria y consistente.
Y consistente lo es, ojo, aunque sea en modo emule con benda en los ojos, porque la historia da sus motivos, pone ahí a los personajes y se explica más de una vez, sobre todo en su parte final, en la que hay un deja vu impresionante en lo visto en la primera parte y en los Vengadores (portaaviones en el cielo, estructura metálica, nos caemos, hola?).

Y para acabar diré, bueno, va, es una peli de acción comiquera...intenta introducir elementos de thriller en el mundo Marvel que es un buen intento de salirse de la tónica.
No diré que no, pero puestos a fusionar mundos, háganlo pero sin tanta pretensión o si es sin frenos, que sea sin frenos pero la mar de entretenido, que no es mucho de lo primero y muy poco de lo segundo.

Pros: El gag de la lápida.
Contras: Aquí huele a chamusquina, como decía Nicholson en Batman.

Un saludo.




28 de julio de 2014

El Extraordinario viaje de T.S. Spivet

O más bien L'extravagant voyage du jeune et prodigieux T.S. Spivet, es la historia de un pequeño genio que vive con su familia en un remoto rancho de Montana y que es elegido como ganador de un prestigioso premio científico. A pesar de sus10 añetes, decidirá ir a recoger lo que le pertenece por su cuenta.


Más que extravagante viaje, podríamos definir el viaje del mocoso como la conjunción de un buen puñado de sensaciones, mezclado con cierta psicología y aderezado todo con una ínfima parte de aventuras, para ser sinceros, poca aventura.

Pero desde sus primeros minutos deja claro que sus bondades no pasan por mostrarnos al niño escapando de perritos y sorteando otros peligros, que los hay, en su lugar se preocupa de presentarnos con mimo unos personajes que forman el universo que rodea al protagonista y que serán vitales para entender el por qué de su viaje y su definición.
Porque la cinta de Jean-Pierre Jeunet se acerca de forma mucho más ordenada de lo que parece a lo que podría pasar por la mente de un chaval de 10 años con toda esa "carga" encima. Mostrando desde cierto punto de vista cómo influye en esa difícil edad acontecimientos de peso.

Así tenemos tres partes muy bien diferenciadas, siendo la primera esa definición del entorno familiar, el viaje y finalmente el contacto con ese mundo desconocido y alocado en el que vivimos y que acabará por dar sentido al conjunto.
La parte del viaje es la más agradecida fotográficamente hablando, pasando por algunos paisajes americanos como Montana, Nebraska, Illinois....que quitan el hipo, aunque el resto de la cinta no se queda corta en un aspecto visual prácticamente impecable.


Probablemente al sector más crítico su parte final, con tonos dramáticos algo manidos, les parezca que empaña bastante el resultado, pero en mi opinión la cinta no deja su sinceridad en ningún momento, bajo mi punto de vista no explota ni sorprende, pero tampoco resulta incongruente ni alejado de la reacción plausible, dado el contexto.

Pros: La fotografía es cojonuda.
Contras: Se conforma con ser bastante redonda, completa, pero quizás podría haber ido un poco más allá y dejarse llevar con algo más de imaginación.

Un saludo.