10 de noviembre de 2014

Interstellar

La Tierra agoniza y la humanidad se encuentra contra las cuerdas en un aparente futuro en el que un buen día a los habitantes del planeta les dio por abandonar cualquier tipo de investigación que les permitiera buscarse las castañas allá fuera, en el universo, privándoles de la posibilidad de evitar la inevitable extinción de su planeta.

Con esta premisa Christopher Nolan vuelve a la ciencia ficción tras la trilogía de Batman y de jugar con los sueños y el tiempo en la más que interesante Origen, pero esta vez pretende acercarse mucho más a la ciencia que a la ficción, aunque ciertamente el director aparentemente intenta huir de ciertas fantasías demasiado alejadas de la realidad, como ejemplo serviría esa "humanización" de un personaje tan fantástico como el caballero oscuro y sus enemigos.


Matthew McConaughey interpreta, una vez más de forma más que convincente, a un piloto retirado prematuramente a granjero por la situación del planeta y resulta el hilo conductor de la vertiente más dramática y de los valores que representa esa parte humana hiper preocupada por sus vástagos, por su familia. El resto de secundarios no pasa del aprobado (y alguno directamente ni eso) a excepción de Jessica Chastain que resulta bastante sólida, y puede que un poco su versión de cria, en la que deja algún momento bastante emotivo y siempre envuelto en la excesiva banda sonora de Zimmer, el cual reconozco que me suele gustar pero que en ocasiones me pone de los nervios por el uso a destiempo de sus partituras, dejando cierta sensación de guiado en cuanto a emotividad.
El resto como digo es digno, pero nada destacable salvo sus pinceladas de moralidad sobre el amor, la cobardía, el egoísmo y demás requisitos indispensables en lo que viene siendo la vida, aunque uno se encuentre en la misión más importante de la historia jugándose el futuro de la humanidad. Idiosincrasia humana al fin y al cabo aunque a algunos nos cueste que nos entre en la cabeza por estar tranquilamente sentados viendo el percal y no entendamos ciertas decisiones.

Donde realmente brilla Interstellar es en el esfuerzo realizado por presentar unos conceptos lo más reales posibles, alejándose de productos más fantásticos y que se permiten ciertas licencias en detrimento de esa realidad, y es un logro, porque técnicamente al parecer son tan reales que superan en ocasiones lo visto en cuanto a ficción, lo cierto es que lucen bien en pantalla y, salvo en contadas ocasiones, el resultado es muy bueno.
Además de este aspecto, tiene buen ritmo, sus 150 minutos pasan como un suspiro (o dos...o tres) y la historia es bonita e interesante, pero también peca de ciertos clichés, momentos algo incoherentes, redundantes en cierta medida (la explicación del agujero de gusano es casi un gag de Ilustres Ignorantes) y, esto es apreciación personal, me hubiera gustado que oxigenera algo más los planos, al ser algo cerrados no se aprecia bien alguna fotografía interesante.
Además, el hecho de pretender ser tan hiper realista, puede resultar algo "sosa" en algunos aspectos para determinado tipo de espectador que espere algo más cercano al blockbuster.

Interstellar es una buena peli, donde ciertos pasajes dejen algo descolocados a algunos y puede que emocionados a otros por su osadía y su manera de presentar esa parte desconocida. Es criticable y es loable, pero en cualquier caso, el resultado no deja indiferente y como entretenimiento funciona bien.

Un saludo.


3 de noviembre de 2014

Deliver Us From Evil

Tras la aceptable Sinister, Scott Derrickson vuelve a la carga con otra cinta del género de terror.
En esta ocasión se basa en la historia de un policía de Nueva York que investiga una serie de extraños sucesos aparentemente paranormales.


Líbranos del mal no es que sea una cinta para recordar, de hecho es sencillamente mejor que su anterior trabajo aunque aquél tampoco era para lanzar cochetes, pero sí muestra algunas bondades y aporta cierto toque personal sin llegar a niveles de James Wan, probablementenla referencia actual del terror en el cine occidental.

Estas bondades se resumen en una interesante curva de intriga, una sencilla pero sólida construcción de los personajes, destacando el papel de Edgar Ramírez, y una ambientación que por momentos recuerda a ese mal rollo que desprendía El exorcista en su vertiente más del género de terror y a Seven en la de thriller, en una interesante mezcla de géneros y que siempre resulta fresca e interesante.

El resultado final es una cinta entretenida y con un acabado digno, aunque no exenta de fallos, como algunos aspectos de guión un tanto inverosímiles o como los manidos clichés del género que afloran una vez se muestran las cartas y que provocan entre otras cosas una resolución un tanto precipitada y previsible.

A pesar de todo creo que es un paso interesante por parte del director de cara a redondear en próximos trabajos algo que verdaderamente destaque.

Un saludo.

27 de octubre de 2014

Life Aquatic

El genuino Wes Anderson se sacó de la manga allá por 2004 una historia que pretendía inspirarse en la figura de Jacques Cousteau bajo su punto de vista particular y con cierto toque de aventura.
Para ello se rodeó de los colegas habituales y puso al frente de la expedición a Bill Murray, como Steve Zissou, un oceanógrafo al que la fama le hastía pero que por otro lado le permite realizar sus proyectos más inverosímiles.


Con el ritmo habitual del director y bajo ese punto de vista entre el imaginario a modo de cuento mezclado con unos personajes particularmente especiales y con perfiles definidos entre el extremo más humano y la fantasía pura, se nos introduce en ese universo tan particular, donde la vida tal y como la conocemos pone el escenario pero donde las historias y los personajes viven aventuras bajo un telón visual cercano al kitchs o al pop electrónico más casposo.

Ciertamente la historia puede no decirle absolutamente nada a gran parte del público, no es una cinta que goce excesivamente de un gran atractivo para el que esté muy acostumbrado a las tramas de rail, por decirlo de alguna manera, pero si se supera esa barrera es posible encontrar más humanidad de lo que parece, cierto mensaje bonachón e incluso soltar más de una carcajada con la simple presencia de un hombre nació para esto, Bill Murray.


Pocos actores pueden provocarte una sonrisa simplemente con mantener la mirada, y uno de ellos sin duda es Murray, el cual realiza un papel que sin grandes estridencias consigue conectar y llevar a buen puerto una historia que de cualquier otra forma habría naufragado estrepitosamente.

Un saludo.

25 de octubre de 2014

Too Sick To Pray

Fotografía: Fran Martínez - Modelo: Nancy Thomson - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!

Too Sick To Pray - Alabama 3





Fotografía/Edición: Fran Martínez - Modelo: Nancy Thomson - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!

20 de octubre de 2014

Stockholm

Rodrigo Sorogoyen nos sitúa en la noche de una ciudad cualquiera en la que dos jóvenes se conocen y comenzarán un juego de seducciones.

Con dos partes bien diferenciadas, la cinta de Stockholm pretende ahondar desde una visión particular pero sin alejarse de la esencia del síndrome en la relación de los dos muchachos y en la causa reacción de determinadas acciones.

Rodada con buen pulso, gracias a la complicidad entre los dos protagonistas que en mi opinión consiguen que conectemos bien con la historia,  que fluye con gracia y poco a poco nos va asfixiando en su segunda mitad, en la que muestra sus cartas para comenzar la verdadera naturaleza del meollo. Destacando el magnífico corte intermedio, con una escena muy agradecida de cara al espectador.


No es que sea una grandísima cinta, pero utiliza de forma más que convincente sus recursos narrativos, el espacio e implementa de forma sutil algo que puede ser totalmente plausible en nuestras vidas.
Esto no quita que determinadas situaciones, e incluso que la propia concepción de la historia no tenga cierto deje maniqueo u orquestado, incluso en ocasiones poco inspirada o demasiado inocente, como la escenita de la llamada a la mami y las pastillitas...

Pero en mi opinión son detalles menores de una cinta que se deja ver y que está contada de forma muy convincente.

Pros: Engancha.
Contras: Alguna carencia interpretativa o cierta bipolaridad en determinados momentos demasiado simplona o alejada del tono general.

Un saludo.

12 de octubre de 2014

Boyhood

Boyhood es un "experimento" llevado a cabo por Richard Linklater, director de la trilogía "Antes de..." entre otras. En él seguimos la historia de una familia americana cualquiera a través de los ojos de un chaval llamado Mason durante aproximadamente 12 años, la particularidad del asunto es que veremos envejecer a todo el reparto ya que mantiene a los mismos actores durante todo ese tiempo.

Linklater pretende rodar con la mayor naturalidad posible una historia mundana, de personas, intentando recuperar de cada época una serie de detalles que la hagan destacar y atractiva de cara al espectador sin olvidar que sus personajes son el mayor valor de la cinta, profundizando una y otra vez en sus vidas para mostrarlas como si de una suerte de documental se tratase.


En este camino, el director no puede dejar el destino de la obra en manos de casualidad, es por esto que introduce ciertos elementos atractivos para formar una pseudo-trama sin que se alejen del carácter humano y del día a día que se pretende mostrar. Es de agradecer, no obstante, que no utilice recursos exagerados para el cometido, teniendo más mérito si cabe.
Así tenemos una serie de acontecimientos dramáticos, otros en clave de humor y en definitiva, elementos que harán que no nos olvidemos que al fin y al cabo es una película. Es aquí donde la fluidez en la narrativa, ciertos recursos visuales y el magnífico trabajo de los actores la harán destacar por encima de otras propuestas.

Para los que piensen en obras similares como la reciente "El árbol de la vida", y sientan pavor, decir que Boyhood se mueve por caminos mucho más "terrenales" que la obra de Malick, mucho más onírica en algunos momentos y más centrada en otro tipo de narrativa.
No llega quizás a tal nivel de meticulosa exigencia en cuanto a fotografía, pero recalco que bajo mi punto de vista no es una obra que pretenda ser digamos contemplativa ni que quiera transmitir a través de cierto poderío visual gran parte de su mensaje, a pesar de que proyecta su amor a la fotografía a través del chaval, pero no lo considero su recurso principal. La fuerza de Boyhood son sus personajes y esa ventana a la vida tal y como la conocen la gran mayoría, sin necesidad de elevarnos a estados de nirvana para entender lo que significa el amor o la pérdida.


Resulta estimulante contemplar las distintas etapas del chaval, con ese moldeado de personalidad tan interesante y del que se pueden rescatar multitud de detalles e incluso es posible que veamos reflejados algunos aspectos en nuestras propias vidas. Asistimos también a todo un visionado de la vida americana en esa década, y de cómo ven ellos mismos ciertos aspectos como la religión, la familia o la política. Todo ello acompañado por un set list de canciones que a más de uno le recordará tiempos pasados..

Boyhood no es una obra recomendable a todo tipo de público. En mi opinión es una muy interesante propuesta, rodada con mucho atino, introduciendo elementos lo suficientemente atractivos como para que su duración no se resienta, con unos diálogos muy humanos, detallista y profunda. Pero que también puede resultar lenta y carente de sentido para el que no esté interesado en la historia y no conecte con sus personajes.

Un saludo.

6 de octubre de 2014

La Isla Mínima

Alberto Rodríguez lima ciertos aspectos de su estilo seco, de personajes corruptos y sombríos para presentar todo un thriller ambientado en los primeros años de la democracia española. Parece que a Rodríguez le van los ochenta.

En un pueblo de las marismas del Guadalquivir, la desaparición de dos jóvenes será investigada por un par de inspectores enviados desde Madrid con personalidades bien diferenciadas.


El director construye una historia dura, con una ambientación fantástica, que utiliza un entorno único y que gracias a una utilización cojonuda entre tomas cenitales y de horizontes sesgados crepusculares, hace que en ocasiones no sepamos si estamos en Andalucía o en esos entornos típicos de Louisiana y de producciones tipo True Detective, cuyas referencias son evidentes, ya sea queriendo o sin querer, porque en el imaginario colectivo de cualquiera que ha visto la serie protagonizada por McConaughey es imposible que no se establezcan paralelismos.

Una de las grandes características que tiene la cinta en cualquier caso es que en casi ningún momento pierde el norte de en dónde se encuentra, retratando una sociedad peculiar, que todavía sufren los ecos de unos acontecimientos históricos que se resisten a desaparecer del todo y unos personajes con la justa profundidad y que ya en su Grupo 7 supo gestionar de forma notable.

Además de su fantástica ambientación, de una fotografía brutal y de un ritmo muy conseguido, sin duda nada sería igual si la pareja protagonista no funcionase, y lo hace en gran medida por un Javier Gutiérrez que hace un papel muy completo, a pesar de ciertos tópicos del género.
Estos tópicos son los que pueden hacer tambalear un poco el resultado final, aunque son leves y en ningún caso sangrantes, pero sí que son visibles y le restan algo de frescura o de propuesta algo más arriesgada.


A pesar de estos detalles, es de agradecer como digo el trato que se le ha dado a la imagen en la cinta, la sobriedad con la que se lleva un guión bastante sólido y en definitiva a saber no caer en la tentadora y cañí chabacanería por tal de no querer parecerse demasiado a ciertos productos del cine yanki.
Por fortuna, se consigue tener la suficiente personalidad propia.

Un saludo.

29 de septiembre de 2014

Orange is the New Black

Basada en las memorias de Piper Kerman, Orange is the New Black nos cuenta la historia de una reclusa en una prisión federal para mujeres.

Piper Chapman es una chica "corriente" con una vida estable que ingresa de forma voluntaria en prisión por un delito relacionado con el narcotráfico en sus años locos. Lo que en un principio visualizaba como una experiencia purificadora poco a poco irá calando hasta hacerle ver las cosas desde una perspectiva inesperada.


Afincada en el drama pero con (grandes) tintes de comedia, Orange se abre paso poco a poco gracias a la naturalidad de sus protagonistas, a una capacidad por contar las vidas de las reclusas de forma dinámica, entretenida y con la profundidad justa.
Es en estos protagonistas donde la serie sin duda ofrece sus grandes bazas, llevando la batuta Taylor Schilling pero con un ejército de "secundarios" en un altísimo nivel, sobre todo los papeles interpretados por una imponente Laura Prepon, en el rol de antigua novia de Chapman o de Taryng Manning como  Pennsatucky, una inestable yonki predicadora.


En esencia, es de esa clase de productos en el que se deconstruye la personalidad del protagonista, como ya pasara en series tipo Breaking Bad, donde el espectador asiste a esa transformación paulatina y que juega con lo que realmente es correcto y lo que no, con seguir el instinto, con esas dudas existenciales sobre la vida por estar tan esquematizada dentro de una sociedad que puede llegar a ser muy hipócrita mientras se va cayendo en un mar de dudas ante los distintos dilemas. Sin olvidar cierta crítica social introducida de forma sutil.

No hay que olvidar tampoco su parte cómica, que la tiene y se muestra natural, desenfadada, continua y que incluso saca la parte más ácida del asunto para hacernos reír a pesar del dramón que pueda estar sucediendo.

Como punto negativo, podríamos decir que en ocasiones la prisión parece más un patio de colegio, dejando cierta sensación de que "el sitio no está tan mal" con lo que pierde cierto componente de tensión o de peligro.
Pero los giros, la fantástica utilización del espacio y sobre todo la profundidad de los personajes hace que nos olvidemos rápidamente de este detalle para centrarnos en lo que realmente importa, y es en la continua evolución de los mismos.

Hasta la fecha, la serie cuenta con 2 temporadas de 13 episodios cada una, con una tercera anunciada para 2015. Se la espera con ganas.

Un saludo.

22 de septiembre de 2014

Anarchy: La noche de las bestias

Segunda entrega de la Purga, la interesante propuesta que James DeMonaco presentó el año pasado y en el que nos situaba en un futuro distópico en el que una vez al año durante 12 horas se permite cualquier tipo de crimen.

La cinta presentaba como digo una idea un tanto original o como mínimo flirteaba con ese "todo vale" ochentero tan entretenido, se prestaba a ser muy bruta, a cierta crítica social y a convertirse en un "sano" entretenimiento cinematográfico en definitiva.
Pero a pesar de las buenas intenciones, creo que en esta segunda parte al director se le ha ido de las manos y ha dado un paso atrás (o varios) en cuanto al universo concebido.


La primera introducía correctamente la trama, la desarrollaba de forma algo torpe y caía en más de lo mismo con un final que arreglaba un poco el asunto.
En su segunda parte se esperaban correcciones y mejoras, pero en lugar de esto se ha limitado a trasladar el escenario a las calles de la ciudad para ganar amplitud, cosa que podía haber ido bien, pero no ha mejorado en absoluto la idea original y para postres ha construido los personajes más hostiables que se recuerdan en mucho tiempo, por no hablar de situaciones que rozan (y pasan) la vergüenza ajena.

Tópicos a mansalva, la historia de venganza una y mil veces vista, casi nula tensión y unos personajes que resultan insulsos y peligrosamente repelentes (la niña es insufrible), hacen que se haga muy cuesta arriba enfatizar o como mínimo esperar algún tipo de sorpresa por parte del maldito grupo.
Sin olvidar elementos que casi podrían ir directamente a productos de Serie B, como el comando Carmelo, algo que no sabía uno si tomarme a cachondeo o qué, el director parecía ir en serio.

Y mientras pasaban los minutos todo se volvía más previsible hasta que caes en la cuenta de que esta historia ya no tiene ni pies ni cabeza, y lo peor de todo es que como digo parece tomarse en serio todo el percal, con lo que el mosqueo es aun superior si cabe al pensar que el escenario se prestaba para algo mucho más brutal, para unos personajes mejor perfilados y/o divertidos y en definitiva para que al director hubiera arriesgado un poco más en su propuesta para por lo menos darle el cierre a esta historia de forma digna y elegante, dentro del contexto.

El problema es que puede que hasta rueden la tercera.

Un saludo.


15 de septiembre de 2014

Cómo entrenar a tu Dragón

Reconozco que cualquier película de animación con la coletilla 3D me provoca una natural reacción de indiferencia, ya sea de Dreamworks, Pixar o el estudio Ghibli (por fortuna no entran), a pesar de ser el género que probablemente mejor partido le saque a esta tecnología.
Sencillamente a mi me da bastante igual eso de ir viendo trozos que se te acercan por la pantalla, slowmotion a porrillo y el típico túnel de velocidad.


Con How to Train Your Dragon hizo que me olvidara bastante rápido del producto y no ha sido hasta el estreno de su segunda parte que me he decidido a darle un visionado, unido a las buenas referencias sobre la saga que he ido leyendo.

La historia se centra en un chaval llamado Hiccup que vive en una isla vikinga que sufre constantes ataques por parte de dragones. Sus gentes están acostumbradas a enfrentarse incansablemente contra las bestias, pero aquí el amigo es el típico tirillas que quiere demostrarle a su padre que es capaz de matar a alguno de ellos.

Si bien la historia a priori no parece ser un alarde de originalidad, se las apaña para que nada más comenzar advirtamos cierta sensación especial, empezando por una narración fantástica, con una fluidez y progresión sólida y amena de la historia, pasando por una construcción cojonuda de los personajes, una curva progresiva de amistad entre los dos verdaderos protagonistas que no se veía desde la entrañable E.T. y que más de una cinta con actores de carne y hueso ya querrían.
Una factura técnica sencillamente sublime, con unos paisajes de una belleza cuidada y mimada al extremo, una aventura limpia y entretenida y un final como debe ser, con acción, ritmo, emotividad y encima con un par de detalles y giros que dejan no un buen sabor de boca, sino la sensación de haber vivido una montaña rusa de emociones y toda una bofetada hacia productos más conservadores.


Toda una oda a la amistad, a la tolerancia, a la superación personal, al amor por la naturaleza y al entender sus reglas, a ese paso que damos todos llegados a cierto punto de la vida tras una serie de acontecimientos y que nos define.

Sencillamente es una obra maestra de la animación que bajo mi punto de vista debería ser de obligado visionado tanto por jóvenes como por adultos, en una muy entretenida aventura a la altura de las grandes leyendas del cine.

Un saludo.

8 de septiembre de 2014

La vida de Adèle

Basada en la novela gráfica Le bleu est une couleur chaude de Julie Maroh, La vida de Adèle nos cuenta como una adolescente se enamora de una chica de su mismo sexo a partir de un encuentro fugaz y descubre su verdadero yo.

Abdellatif Kechiche presenta una historia tremendamente humana, visualmente muy poderosa gracias a unas actuaciones de mucha calidad y a unos primerísimos planos que consiguen transmitir emociones muy intensas, sin artificios y dejando que la historia fluya de la forma más natural posible.


Las actuaciones de las dos protagonistas están fuera de toda duda, todo funciona entre otras cosas por la meticulosidad del director, que al parecer les hacía repetir las escenas hasta la extenuación, y no son escenas precisamente cortas.

Dónde me falla Adèle? Primero hay que advertir que no es una cinta digerible por todo tipo de públicos. Es de esas historias lentas, que dejan reposar entre acto y acto lo sucedido previamente, que se toma su tiempo en mantener estática la cámara para transmitir sensaciones, lógicamente no todo el público busca precisamente esto en tres horas de ocio.
Dicho esto, y una vez leído algunos artículos sobre la autora del cómic original, comparto puntos de vista de ambos lados, ni creo que es una obra maestra, ni que la cinta es horrible.

Durante sus tres horas engancha, la transición que "sufre" Adèle está muy bien llevada, las actuaciones de las protagonistas son fantásticas en muchos momentos y ciertamente se ha conseguido que la historia sea muy humana, muy natural, y retratar ese conflicto emocional es de por si un logro.
Me falla un poco en la redundancia de algunas escenas donde está claro desde el segundo minuto lo que quiere expresar el director, me falla en que pasa muy por encima algunos elementos interesantes para centrarse en otros de mayor impacto visual o que me resultan insulsos.
Por citar la famosa escena de sexo de no sé cuantos minutos de duración, en mi opinión no es que me moleste, es que corres el riesgo de que se hable más de esa escena que del resto, cuando lo realmente importante es lo que hay detrás. O repetidas escenas del trabajo de la protagonista, o repetidas escenas de fiestas donde ya entendemos que se encuentra descolocada...
La mismísima autora de la obra original está disconforme con el resultado precisamente por estos motivos, y estoy bastante de acuerdo, aunque para nada me parece que es una mala película como se la ha llegado a tachar desde sectores algo más radicales.

Un saludo.

5 de septiembre de 2014

Cry Little Sister

Modelo: Danu Sonja - Fotografía: Fran Martínez - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!

Cry Little Sister - Gerard McMann OST "The Lost Boys"




Modelo: Danu Sonja - Fotografía: Fran Martínez - Vestuario: El Costurero Real - Maquillaje/Peluquería: Sux Make Ups!