Caímos fulminados en las camas, pero fulminados totalmente.
Nos pusimos el despertador para las 8:30 de la mañana para irnos a visitar el estudio Ghibli, del maestro Miyazaki, en Mitaka, al oeste de Tokyo.
Nos sonó el aparato y nos preparamos para irnos, al salir advertimos que no había ni Dios por las calles, algún que otro loco haciendo footing, pero poco más...
Caminamos y nos fuimos hasta la estación de Asakusa para tomar el metro hasta Shinjuku, donde pillaríamos la linea Chuo que nos llevaría hasta Mitaka.
Una vez en la estación (sigo sin poder pillar el maldito ticket, pero caerá) hemos visto que teníamos el reloj adelantado pues unas dos horitas...ole ole ole.
Bueno, pues así tenemos más tiempo para ver cosas.
En fin, ya le vamos pillando el truco a la maraña de líneas de metro que hay aquí (es como si miraras una red neuronal o algo así). Los billetes de metro rondan los 230Y los dos más o menos, van por zonas y depende donde marques en la pantalla te cobran más o menos....todo va por códigos (rollo Asakusa el 190, etc) y la gente tiene mucha prisa por pillar el billete, y yo como tengo que sacar la cartera de la mochila, buscar entre las monedillas que no conozco y meterlo en la ranura pues como que se desesperan un poco...ajo y agua oigan, que somos extranjeros.
Como teníamos tiempo paramos en Shinjuku para tomar un café y almorzar algo (ya que como era tan temprano cuando salimos de Asakusa apenas había nada abierto)...la zona parece impresionante pero de día no luce tal y como nos recomendó el socio de Kyoto. Así que no dimos mucha vuelta y nos metimos en un Starbucks en donde había peña sentada a un lado dándole al móvil que daba gusto y al lado contrario la gente sentada leyendo y con el simbolito de prohibido el móvil en la mesa...de friki.
El trayecto fue sin problemas y llegamos a Mitaka en unos 17 minutos desde Shinjuku. Una vez allí salimos de la estación y giramos a la izquierda en donde hay una parada de bus que te lleva hasta la puerta del museo, peeeero como era tan temprano nos daba tiempo a dar un buen paseo, así que decidimos ir caminando siguiendo el canal de Tamagawa hasta el parque Inokashira y disfrutando de las vistas de la zona.
La verdad es que la zona es preciosa, con sus casitas bajitas, jardincillos en las puertas y todo impoluto, incluidas las plantas que adornan las calles....otra cosa que nos ha llamado la atención es el asfalto...está increíblemente...nuevo. Es que parece recién asfaltado, con la de terremotos que hay por aquí deben haberse inventado algo para asfaltar en tiempo récord! Claro que viendo como van las máquinas del metro, igual utilizan una tecnología parecida XD.
Llegamos al parque y seguimos el senderillo en dirección al museo, allí nos encontramos a gente haciendo footing, jugando al tenis, una zona muy “deportiva”.
Le preguntamos a un tipo si íbamos bien para el museo y nos medio dijo que sí, pero no se veía muy seguro.
A los dos minutos lo teníamos al lado indicándonos el camino y nos dejó en la misma calle que daba al museo...grado de amabilidad 11/10.
Ya desde fuera pudimos ver asomarse el robot gigante de Lapüta y el sitio pintaba chulo. Por dentro el sitio es una fantasía para los críos y una delicia para los que nos gusta el mundo Miyazaki.
Nada más entrar pasamos a una sala en donde se podían ver fragmentos de las pelis con unas láminas que simulaban un 3D y que daban las sensación de movimiento dependiendo del punto de vista, el sitio tenía una luz tenue y la musiquilla relajaba lo suyo y ayudaba a conectar bastante con el mundo Hayao...lo malo es que había demasiada gente y decidimos adelantarnos un poco a la marabunta para empezar por lo último y acabar al principio...bien hecho, al parecer los japos tienen la costumbre de estar a primerísima hora en los sitios, tan sólo esperarse 15-20 minutos ya rompes esa armonía y te encuentras con los sitios la mar de tranquilos.
Correteamos por las salas y pasadizos que hay por el museo, entramos en una estancia que estaba llena de bocetos de sus pelis y donde se recreaba exactamente el lugar de trabajo del creador de obras tan brutales como Chihiro, Porco Rosso, Totoro, Nausicaa o Lapüta entre otras. Con maquetas y reproducciones de elementos de sus pelis...en fin, una gozada para aquí el friki de turno...como escarpias los pelos se me ponían.
Además, Eli pilló ideas para su trabajo con los críos por lo original de algunas propuestas, como elementos palpables en las paredes o figuras creadas manualmente fáciles de reproducir.
Subimos a la azotea y allí nos hicimos fotos con el gigante de hierro de unos 3 metros, luego bajamos y estuvimos viendo un corto de unos 20 minutos en una sala de cine. Muy entretenido y entendible por todos los públicos ya que no era hablado...digamos que era “murmurado”.
Una vez fuera nos fuimos a comer por la zona y entramos en un garito mientras buscamos algo tan simple como un adaptador de enchufe España-Japón, pues nada, que no lo encontramos por ningún lado, probaremos en Akihabara que seguro allí lo pillamos.
Decidimos visitar la zona de Harujuku, en donde al parecer los fines de semana se reúnen unos personajes que se disfrazan de lolitas, de góticos y de mandangas para “escapar” de sus vidas corrientes (al parecer la mayoría sufren acoso en los institutos y cosas parecidas)...
Llegamos al punto clave de reunión, que es el puente Jingü Bashi (nada más salir de la estación de Harajuku) y bueno, eso es para verlo...
La zona está atestada de gente, tirando fotos como locos a las provocadoras tías, tíos, crías o lo que sea que son..porque la verdad es que nos resulta imposible determinar qué edad tienen los japos...la mayoría de chicas del centro van vestidas como si hubieran salido de una película de dibujos animados...igual te van con un tutú como que te encuentras a una vestida de conejito...los tíos son más clásicos, pantalón negro y camisa blanca, como en España, vamos...
En fin, el carnaval de frikismo vivido en el puente es tal que la verdad es que da hasta un poco de vergüenza ajena...pero no te queda otra que reírte del asunto, fliparlo y tirar fotos ya que posan con la gente que quiere hacerse fotos con ellos. A pesar de que comentan que esta zona es en la que se reúnen, hemos visto por varias zonas gente que debe haberse perdido o algo así, porque no tienen nada que envidiar a la fauna del puente.
Saliendo del estado de shock contemplamos la posibilidad de ver un templo cercano, el santuario Meiji Jingú, decidimos dar un paseo ya que la zona tenía buena pinta.
Pasamos unas puertas Torii enormes y llegamos al santuario, allí nos topamos con una boda!
Dios mío que rigidez! La verdad es que uno no sabe si están de fiesta o de luto, porque la novia no levanta cabeza y la ceremonia es en total silencio (por lo menos hasta donde vimos)...en cualquier caso resultó curioso ver desfilar a los invitados y cómo preparaban a la novia.
El santuario es bonito, pero ya dijimos que pasaríamos bastante del tema hasta llegar a Kyoto, por lo que dimos una vuelta rápida y nos decidimos por ir a Shibuya para ver el famoso cruce y la zona.
Cogimos el metro de nuevo (puto ticket) y la misma línea nos dejó en Shibuya, nada más bajar la impresión fue la de estar en el centro de Barcelona pero con edificios un poco más altos, más musiquilla tipo Mario Bros, autobuses con publicidad quinceañera y un cuervo. Sí, un puto cuervo rollo Arale surcó el cielo delante nuestro (buscamos un cerdo propulsado volando pero no lo vimos). Bueno, curioso.
A lo lejos nos pareció ver un montonazo, pero un montonazo de gente que parecía que estaba rodando una escena de Braveheart o una carga de Orcos y pensamos que era por allí el famoso cruce, así que nos fuimos acercando...y sí, qué barbaridad, tremendo oigan.
Yo no sé de dónde demonios sale tantísima gente de golpe, pero cuando se ponen los semáforos en verde en el múltiple cruce (son 4 calles que se juntan en ese cruce) la gente se lanza rollo Mel Gibson hacha en mano...qué flipe!
Mientras cruzas ves a gente levantando las cámaras, otros saludando a gente que les fotografía desde un Starbucks en la otra acera...otros caminando de espaldas...un desparrame el sitio...encima estaba cayendo ya la tarde y los edificios comenzaban a lucir pantallas de neón, letreros por todas partes, voces, gritos, música...pero esto qué es?!!?! Dan ganas de lanzarse a lo Gears con la motosierra XD
Como uno es un poco de pueblo decidimos hacer unas cuantas pasadas hasta que nos aburrimos de hacer el canelo y tirar fotos a lo loco...también subimos al Starbucks para hacer unas tomas desde arriba...qué lugar oigan...
Luego nos metimos por las calles de Shibuya para ver el ambiente y bueno, es un desfile de modelos a cuál más estrambótico y llamativo, con un montón de tiendas del todo, vicio, comida y qué se yo...antes de acabar potando ante tanta visión dantesca nos metimos en un bar para descansar y digerir un poco el zoo que corre por las calles.
Nos tragamos un par de cervezas (son carísimas, tranquilamente te pueden salir por 800y las dos, pero es nuestra debilidad, en esto no podemos contenernos) y decidimos acabar ya de rematarnos visitando Akihabara...y de paso ver si encontramos el puto adaptador de corriente!
Antes de marchar de Shibuya vimos edificios enteros destinados a la música (pero un edificio EDIFICIO), con los últimos mega-hits de las estrellas niponas, los cuales no pudimos escuchar bien porque eran directos y sólo se oía berrear a los fans.
Ya en Akihabara pudimos sentir en nuestras carnes el Tokyo ultra mega tecnológico, aquí si que uno de vez en cuando agacha la cabeza pensando que va a aparecer un puto Delorean sobre tu cabeza, encima era de noche con lo que el sitio lucía a tope.
Madre de Dios, en mi vida he visto tanto chip, tanta placa base, memoria y qué se yo...el número de tiendas del sector lo desconozco pero es que mires donde mires ves pantallas planas, artilugios, mangas, ordenadores, consolas....”sacame de aquí” de Bunbury sonaba en mi cabeza...y en lugar de pillarnos cualquier puto robot nos metemos en un Duty Free regentado por un hindú y encima tiene el maldito adaptador...cuando me lo enseñó pensamos “es que tenías que ser tú quien tuviera el aparato”...me lo mostró, me dijo el precio (400y creo) y por un momento Eli y yo sentimos la necesidad imperiosa de regatearle hasta el día del juicio final...pero recordamos que estamos en Japón y decidimos pagar el precio...lo peor de todo es que el tipo dio la impresión de que esperaba el regateo....joder, qué primos, si lo llevan en la sangre!
Seguimos torciéndonos los cuellos un buen rato y decidimos cenar una hamburguesa ya que comenzaba a cerrar todo...por nuestra cabeza pasaban lolitas, orcos, templos, chips, hindús y la puta máquina del metro...demasiado para un día.
Nos pillamos el metro de camino a Asakusa y después de ver a otra pareja (en serio, es tremendo lo de este sitio) salir como una puta cuba llegamos al hotel.
Por cierto, no lo he comentado, pero por las calles hay infinidad de puestos donde se pueden pillar brochetas de carne, de verduras, unas bolitas que son como mandonguillas (como la de los dibujos, vamos) ...por 1 euros la mayoría...y están de muerte.
Mañana toca Nikko, un día de “relax” a las afueras de Tokyo.
Un saludo!.
9 de agosto de 2010
8 de agosto de 2010
Tokyo
Tokyo
El vuelo salió con retraso pero por fin dejamos la maldita terminal rusa a eso de las 8 de la tarde...el desespere era ya de órdago, a última hora no sabíamos ya si cortarnos las venas o dejárnoslas largas.
En fin, el caso es que luego tuvimos un maravilloso vuelo de 9 horas y pico más con lo que decidimos que salvo urgencia extrema jamás realizaremos tal hazaña en nuestras vidas de nuevo.
A eso de las 11 de la mañana el captain anunció que llegábamos a Tokyo y treinta minutos después estábamos mirando a una mini cámara con un fondo tipo “sakura” (montañita, casita y árbol de cerezo) y poniendo los dedos para que nos tomaran las huellas (digitalmente, claro)..todo con una cordialidad y educación que roza lo absurdo.
Nada más salir por el tercer control nos fuimos directamente a cambiar la pasta y luego a canjear el Japan Rail Pass, que activaremos el lunes día 9. Allí nos atendió una gachí que parecía un robot, costaba ver expresión más anodina después de la chica rusa, pero más tarde comprenderíamos que Japan is Japan...en cualquier caso muy amable también, grado amabilidad 7/10.
Desde el aeropuerto pillamos el Skyliner Express (hay que decir Express sino te venden uno más Express todavía que vale casi el triple que este) que nos llevaría a la estación de Ueno y luego haríamos trasbordo hasta Asakusa, donde tenemos el hotel.
Aquí ya empezamos a flipar con los miles de millones y millones ;) de carteles que hay por todas partes, está indicado hasta cómo cambiarles los pañales a los niños (va en serio, hemos visto carteles ilustrativos que son mejores que los manuales de papis)...lo malo es que la mayoría sólo son garabatos para nosotros, muy bonitos, pero garabatos.
Llegó el momento de meter el ticket en la máquina para entrar en la linea de Chuo, pues bien, la máquina que “absorbe” el ticket debe de tener un condensador de fruzo o algo parecido porque yo creo que el ticket sale antes por el otro extremo de que tu llegues a meterlo...es tremendo, la primera vez no lo apreciamos tanto, pero después uno queda maravillado, tengo que conseguir pillarlo antes de que salga.
Bueno, llegamos a Ueno y ya durante la travesía pudimos ver los típicos barrios japos, las casitas, todo muy cuco...pero literalmente se nos cerraban los ojos, el cansancio del viaje fue demasiado y estábamos que lo flipábamos, pero teníamos que aguantar hasta la noche para adaptarnos al cambio horario.
Otra cosa que nos llamó la atención en las estaciones son las musiquillas que ponen al subirte o bajarte del tren, es como si te pasaras una fase del super mario o algo así, es tremendamente pegadiza y te dan ganas de sacar la nintendo y ponerte a jugar.
Llegamos a Asakusa sobre las 14h y tocaba encontrar el hotel, teníamos unas indicaciones y habíamos visto que no era muy difícil llegar, pasado un puente peatonal y todo recto...muy complicado no parece.
Y no lo fue, pero tardamos un buen rato en llegar ya que nada más salir a la calle comenzó el espectáculo freak y claro, si ves una geisha posando para unos fotógrafos, un huevo de gente haciendo fotos a no se qué edificio (enorme y con una especie de espermatozoide gigante en lo alto) y una pareja que salía de un bar (que más adelante visitaríamos) como una puta cuba pues como que es para entretenerse a hacer unas fotillos y tal...
A eso de las 15h llegamos al hotel e hicimos el checking. El hotel es una basurilla, un zulo con dos literas y aire acondicionado (por cierto, hace calor, pero no es para tanto) pero por 200e. las 5 noches tampoco vamos a pedir jacuzzi...además, está bastante cerca de la estación y bien comunicado.
Nos duchamos (duchas comunes) y decidimos no pararnos, directamente nos fuimos a visitar Asakusa para agotarnos (más si cabe) del todo.
El barrio es muy cuco, tranquilo y muy muy limpio, es difícil ver algo tirado en el suelo (alguna colilla, pero debe haber algún niponcillo que lo limpia nada más detectarlo)...las calles son de un sólo carril pero apenas transitadas, para hacerse una idea, es como ver los dibujos del Doraemon y esas típicas calles con el poste alto de electricidad, casas bajitas con su entrada y jardín y algún transeúnte de vez en cuando con su bicicleta...realmente es como estar en un jodido manga.
Nos miramos la guía y decidimos visitar un templo budista (esta zona es en la que más budismo hay) no muy lejano llamado Sensoji al que se accede por una especie de calles-mercado preciosas y con mucho ambiente. Allí venden de todo y todo tiene una pinta espectacular, en serio, dan ganas de comerse hasta el letrero....además, en la puerta de la mayoría de sitios tienen réplicas exactas de los platos, pero no réplicas cutres no, tienen más detalles que los efectos especiales del Señor de los Anillos...tremendo.
Antes de meternos en el templo decidimos ir a tomar unas cervezas al bar en donde habíamos visto salir a los borrachines, Kamiya bar. Eli tendría luego una teoría de por qué se llamaba así el bar viendo como salen los personajes del lugar.
El bareto tiene muy buen ambiente, sirven platos para comer, tapas y bebidas. Nos sentamos en una mesa después de unas veinte reverencias del metre y nos pedimos una tapilla de Chiaotzu (mini empanadillas crujientes con relleno de verduritas y picante), que estaba que te cagas y un par de cervezas (una local y otra Jukusen, una marca japo, para probarlas) para acompañar. La gente tenía una pinta de estar pillando cogorzas que era para verlo, por lo visto toleran bastante “mal” el alcohol (a pesar de darle bastante) y pillan las turcas con facilidad...en cualquier caso cuando salimos vimos a otros dos chocarse en la puerta y con otros transeúntes...madre mía.
El paseillo, a pesar del cansancio fue muy entretenido, la verdad es que la cantidad de detalles que tienen las calles, lo pulcro en las presentaciones de los sitios, con entradas con jardincillos, farolillos de piedra, enredaderas...lo hace precioso.
Luego llegamos al templo (es gratuito), al volver una esquina nos metió en los morros una pagoda enorme y una puerta Torii (puertas que separan el mundo terrenal del sagrado, traen suerte, etc.) de color rojo infierno. Todo rodeado de árboles y con mucha gente (esto es de serie aquí)...
Nos quedamos un rato mirando el lugar mientras por todos lados gente vende pastelillos, bolas de judías fritas al té verde (buenísima, de aquí yo salgo como un puto tonel), pinchos de carne con salsas teriyakis....rediós!
Cerca del templo principal había unas casetas donde podías escribir un deseo en un papelito y dejarlo colgado (había cientos, resultando una foto muy bonita), luego vimos como una cola enorme subía unas escaleras para orar, allí vimos a dos o tres vestidos con trajes típicos pegar unas voces rollo Son Goku que te helaban la piel...rezos suponemos, porque ostias no se veían.
Como los móviles los tenemos totalmente sin cobertura llamamos (todavía no hemos mirado por qué) a la family por cabina para dejar constancia de que estábamos bien. Para llamar hay que meter algo así como 03301034 y luego el número...tuvimos que hacer un máster de matemáticas para entender la cabina pero lo conseguimos.
Más rebentaos si cabe regresamos por las callejuelas hasta un garito que nos llamó la atención llamado Waentei y que tocaban música tradicional japo mientras cenas...seguro que pica pero nos hacía gracia así que abrimos la puerta corredera (una entrada con su jardín, faroles de piedra y puerta típica) y nos metimos.
Unas chicas vestidas con kimono nos hicieron unas treinta reverencias y nos dieron a escoger entre cena tradicional, en el suelo con cojincillos y mesita, muy cuco o mesa normal...evidentemente nos fuimos al suelo.
Nos trajo la carta y nos recomendó el menú Enishi dentro de la especialidad Waen Kaiseki (pescado, vamos)..un surtido de 7 platos.
Comenzó el festín de “esto qué es? Joder qué bueno que está!”, qué se yo, unas verduritas crujientes con unas angulitas muy finas marinadas con salsa agridulce...gambas en una especie de sopa dulce,...buah, todo presentado que te cagas en sus platitos típicos y una atención que no es que roce lo absurdo es que es absurdo!
En el segundo plato apareció el artista, se nos acercó, se arrodilló rollo reverencia y nos comentó que agradecía mucho que cenáramos en su casa y que iba a tocarnos canciones típicas japonesas con el instrumento tradicional japonés, una especie de arpa (más bien guitarra) de tres cuerdas (Shamisen) que se toca con...una espátula! Este tío es Dios!
Se nos puso en el tatami y ataviado con un traje que a mi me recordaba al de los ninjas empezó a tocar canciones (nuestra preferida fue del tipo Sakura, muy bonita, con esas notas rasgadas típicas de las pelis japonesas antiguas) mientras soltaba sonidos guturales, difíciles de describir...algo así como “ho!” y tocaba...”Hóppppmmm!” y tocaba...tremendo, un espectáculo.
Terminó el show y el hombre nos volvió a agradecer de nuevo la atención (además me dejó tocar el instrumento un poquillo...difícil, pero no imposible).
Después de cenar (picó, 100e. la cena al cambio, pero mereció la pena) nos arrastramos al hotel y nos metimos en la cama, por fin, después de tres días vamos a dormir....
Y mañana, al museo Ghibli, a Harajuku, a ver las lolitas góticas y demás gente freak, Shibuya y su mundialmente conocido cruce y si da tiempo Akihabara, la mayor concentración de tiendas de tecnológica de Tokyo, casi nada.
Un saludo!.
El vuelo salió con retraso pero por fin dejamos la maldita terminal rusa a eso de las 8 de la tarde...el desespere era ya de órdago, a última hora no sabíamos ya si cortarnos las venas o dejárnoslas largas.
En fin, el caso es que luego tuvimos un maravilloso vuelo de 9 horas y pico más con lo que decidimos que salvo urgencia extrema jamás realizaremos tal hazaña en nuestras vidas de nuevo.
A eso de las 11 de la mañana el captain anunció que llegábamos a Tokyo y treinta minutos después estábamos mirando a una mini cámara con un fondo tipo “sakura” (montañita, casita y árbol de cerezo) y poniendo los dedos para que nos tomaran las huellas (digitalmente, claro)..todo con una cordialidad y educación que roza lo absurdo.
Nada más salir por el tercer control nos fuimos directamente a cambiar la pasta y luego a canjear el Japan Rail Pass, que activaremos el lunes día 9. Allí nos atendió una gachí que parecía un robot, costaba ver expresión más anodina después de la chica rusa, pero más tarde comprenderíamos que Japan is Japan...en cualquier caso muy amable también, grado amabilidad 7/10.
Desde el aeropuerto pillamos el Skyliner Express (hay que decir Express sino te venden uno más Express todavía que vale casi el triple que este) que nos llevaría a la estación de Ueno y luego haríamos trasbordo hasta Asakusa, donde tenemos el hotel.
Aquí ya empezamos a flipar con los miles de millones y millones ;) de carteles que hay por todas partes, está indicado hasta cómo cambiarles los pañales a los niños (va en serio, hemos visto carteles ilustrativos que son mejores que los manuales de papis)...lo malo es que la mayoría sólo son garabatos para nosotros, muy bonitos, pero garabatos.
Llegó el momento de meter el ticket en la máquina para entrar en la linea de Chuo, pues bien, la máquina que “absorbe” el ticket debe de tener un condensador de fruzo o algo parecido porque yo creo que el ticket sale antes por el otro extremo de que tu llegues a meterlo...es tremendo, la primera vez no lo apreciamos tanto, pero después uno queda maravillado, tengo que conseguir pillarlo antes de que salga.
Bueno, llegamos a Ueno y ya durante la travesía pudimos ver los típicos barrios japos, las casitas, todo muy cuco...pero literalmente se nos cerraban los ojos, el cansancio del viaje fue demasiado y estábamos que lo flipábamos, pero teníamos que aguantar hasta la noche para adaptarnos al cambio horario.
Otra cosa que nos llamó la atención en las estaciones son las musiquillas que ponen al subirte o bajarte del tren, es como si te pasaras una fase del super mario o algo así, es tremendamente pegadiza y te dan ganas de sacar la nintendo y ponerte a jugar.
Llegamos a Asakusa sobre las 14h y tocaba encontrar el hotel, teníamos unas indicaciones y habíamos visto que no era muy difícil llegar, pasado un puente peatonal y todo recto...muy complicado no parece.
Y no lo fue, pero tardamos un buen rato en llegar ya que nada más salir a la calle comenzó el espectáculo freak y claro, si ves una geisha posando para unos fotógrafos, un huevo de gente haciendo fotos a no se qué edificio (enorme y con una especie de espermatozoide gigante en lo alto) y una pareja que salía de un bar (que más adelante visitaríamos) como una puta cuba pues como que es para entretenerse a hacer unas fotillos y tal...
A eso de las 15h llegamos al hotel e hicimos el checking. El hotel es una basurilla, un zulo con dos literas y aire acondicionado (por cierto, hace calor, pero no es para tanto) pero por 200e. las 5 noches tampoco vamos a pedir jacuzzi...además, está bastante cerca de la estación y bien comunicado.
Nos duchamos (duchas comunes) y decidimos no pararnos, directamente nos fuimos a visitar Asakusa para agotarnos (más si cabe) del todo.
El barrio es muy cuco, tranquilo y muy muy limpio, es difícil ver algo tirado en el suelo (alguna colilla, pero debe haber algún niponcillo que lo limpia nada más detectarlo)...las calles son de un sólo carril pero apenas transitadas, para hacerse una idea, es como ver los dibujos del Doraemon y esas típicas calles con el poste alto de electricidad, casas bajitas con su entrada y jardín y algún transeúnte de vez en cuando con su bicicleta...realmente es como estar en un jodido manga.
Nos miramos la guía y decidimos visitar un templo budista (esta zona es en la que más budismo hay) no muy lejano llamado Sensoji al que se accede por una especie de calles-mercado preciosas y con mucho ambiente. Allí venden de todo y todo tiene una pinta espectacular, en serio, dan ganas de comerse hasta el letrero....además, en la puerta de la mayoría de sitios tienen réplicas exactas de los platos, pero no réplicas cutres no, tienen más detalles que los efectos especiales del Señor de los Anillos...tremendo.
Antes de meternos en el templo decidimos ir a tomar unas cervezas al bar en donde habíamos visto salir a los borrachines, Kamiya bar. Eli tendría luego una teoría de por qué se llamaba así el bar viendo como salen los personajes del lugar.
El bareto tiene muy buen ambiente, sirven platos para comer, tapas y bebidas. Nos sentamos en una mesa después de unas veinte reverencias del metre y nos pedimos una tapilla de Chiaotzu (mini empanadillas crujientes con relleno de verduritas y picante), que estaba que te cagas y un par de cervezas (una local y otra Jukusen, una marca japo, para probarlas) para acompañar. La gente tenía una pinta de estar pillando cogorzas que era para verlo, por lo visto toleran bastante “mal” el alcohol (a pesar de darle bastante) y pillan las turcas con facilidad...en cualquier caso cuando salimos vimos a otros dos chocarse en la puerta y con otros transeúntes...madre mía.
El paseillo, a pesar del cansancio fue muy entretenido, la verdad es que la cantidad de detalles que tienen las calles, lo pulcro en las presentaciones de los sitios, con entradas con jardincillos, farolillos de piedra, enredaderas...lo hace precioso.
Luego llegamos al templo (es gratuito), al volver una esquina nos metió en los morros una pagoda enorme y una puerta Torii (puertas que separan el mundo terrenal del sagrado, traen suerte, etc.) de color rojo infierno. Todo rodeado de árboles y con mucha gente (esto es de serie aquí)...
Nos quedamos un rato mirando el lugar mientras por todos lados gente vende pastelillos, bolas de judías fritas al té verde (buenísima, de aquí yo salgo como un puto tonel), pinchos de carne con salsas teriyakis....rediós!
Cerca del templo principal había unas casetas donde podías escribir un deseo en un papelito y dejarlo colgado (había cientos, resultando una foto muy bonita), luego vimos como una cola enorme subía unas escaleras para orar, allí vimos a dos o tres vestidos con trajes típicos pegar unas voces rollo Son Goku que te helaban la piel...rezos suponemos, porque ostias no se veían.
Como los móviles los tenemos totalmente sin cobertura llamamos (todavía no hemos mirado por qué) a la family por cabina para dejar constancia de que estábamos bien. Para llamar hay que meter algo así como 03301034 y luego el número...tuvimos que hacer un máster de matemáticas para entender la cabina pero lo conseguimos.
Más rebentaos si cabe regresamos por las callejuelas hasta un garito que nos llamó la atención llamado Waentei y que tocaban música tradicional japo mientras cenas...seguro que pica pero nos hacía gracia así que abrimos la puerta corredera (una entrada con su jardín, faroles de piedra y puerta típica) y nos metimos.
Unas chicas vestidas con kimono nos hicieron unas treinta reverencias y nos dieron a escoger entre cena tradicional, en el suelo con cojincillos y mesita, muy cuco o mesa normal...evidentemente nos fuimos al suelo.
Nos trajo la carta y nos recomendó el menú Enishi dentro de la especialidad Waen Kaiseki (pescado, vamos)..un surtido de 7 platos.
Comenzó el festín de “esto qué es? Joder qué bueno que está!”, qué se yo, unas verduritas crujientes con unas angulitas muy finas marinadas con salsa agridulce...gambas en una especie de sopa dulce,...buah, todo presentado que te cagas en sus platitos típicos y una atención que no es que roce lo absurdo es que es absurdo!
En el segundo plato apareció el artista, se nos acercó, se arrodilló rollo reverencia y nos comentó que agradecía mucho que cenáramos en su casa y que iba a tocarnos canciones típicas japonesas con el instrumento tradicional japonés, una especie de arpa (más bien guitarra) de tres cuerdas (Shamisen) que se toca con...una espátula! Este tío es Dios!
Se nos puso en el tatami y ataviado con un traje que a mi me recordaba al de los ninjas empezó a tocar canciones (nuestra preferida fue del tipo Sakura, muy bonita, con esas notas rasgadas típicas de las pelis japonesas antiguas) mientras soltaba sonidos guturales, difíciles de describir...algo así como “ho!” y tocaba...”Hóppppmmm!” y tocaba...tremendo, un espectáculo.
Terminó el show y el hombre nos volvió a agradecer de nuevo la atención (además me dejó tocar el instrumento un poquillo...difícil, pero no imposible).
Después de cenar (picó, 100e. la cena al cambio, pero mereció la pena) nos arrastramos al hotel y nos metimos en la cama, por fin, después de tres días vamos a dormir....
Y mañana, al museo Ghibli, a Harajuku, a ver las lolitas góticas y demás gente freak, Shibuya y su mundialmente conocido cruce y si da tiempo Akihabara, la mayor concentración de tiendas de tecnológica de Tokyo, casi nada.
Un saludo!.
6 de agosto de 2010
Sheremetye...qué?
El vuelo fue puntual, las dudas que tenía sobre Aeroflot poco a poco se fueron esfumando entre carcajadas y buenos ratos con los cuñados antes de despedirnos en la terminal 1 de Barcelona.
El avión por momentos me recordó al que pillamos para ir a Egipto, con Air Grizzlies creo que era, una compañía que tenía vetado el vuelo en media Europa y que nos regaló unos vuelos muy especiales...
Pero nada más lejos, la máquina se portó bien, la tripulación parecía humana y a las 6 y pico hora local de la mañana pisamos terminal Rusa. Una vez allí nos indicaron que no teníamos que salir de la terminal y que embarcaríamos a eso de las 7 de la tarde...mientras tanto decidimos patearnos el sitio a lo Tom Hanks.
La idea era aprovechar y visitar la Plaza Roja en Moscú, pero necesitábamos un visado y además sacarnos un seguro médico....bastante mandanga para tan sólo unas horas...al final decidimos dejarlo estar.
Y bueno, camino para arriba, camino para abajo, ahora me meto en un bar, ahora almorzamos, caminamos, nos sentamos, pegamos cabezadas....una maravilla de día, vamos...y encima una niebla que no se ve a 100 metros fuera, en serio, qué barbaridad, Silent Hill al lado de esto es Kansas City.
Comimos en una especie de cadena a lo Foster Hollywood mientras sonaba una "versión" de Shakira mezclada con la de Stayin' Alive de los Bee Gees...lo que me faltaba ya hoy.
Eso si, nos ha dado para ver la fauna rusa, menudos elementos...para empezar se meten unos botijos de cerveza y vodka a las 6 de la mañana que espanta...pero es que además acompañan el licor con unos pedazos de pasteles con bolas enoormes de helado con cacahuetes (o algo así) que se zampan como si nada...increíble, así están, son todos armarios 2x2.
Otro aspecto destacable es que no es que sean fríos, es que son peculiares y tienen un humor “extraño”...tan pronto te dicen suavemente “nose qué euros” a lo que tú respondes “excuse me?” (es que no me he enterao, vamos), entonces su semblante pasa al color del acero templado y con esos ojos azules te atraviesan y te dicen muy, pero muy firmemente “f-a-i-v-e i-u-r-o-s”...y claro, uno no sabe si llamar a la poli (mejor que no) o pagar y salir corriendo....
Otra chica tampoco nos cobraba en euros ni con tarjeta (por tener chip ?¿??) y se limitaba a negar con la cabeza mirándonos fijamente....vámonos de aquí, vámonos de aquí.....
De todas formas, en el fondo parece buena gente, ejem...
Embarcamos a las 19h y estamos desesperados por pisar suelo nipón. La terminal ya empieza a cansar después de 10 horas.
Mañana Japón!
Un saludo!.
El avión por momentos me recordó al que pillamos para ir a Egipto, con Air Grizzlies creo que era, una compañía que tenía vetado el vuelo en media Europa y que nos regaló unos vuelos muy especiales...
Pero nada más lejos, la máquina se portó bien, la tripulación parecía humana y a las 6 y pico hora local de la mañana pisamos terminal Rusa. Una vez allí nos indicaron que no teníamos que salir de la terminal y que embarcaríamos a eso de las 7 de la tarde...mientras tanto decidimos patearnos el sitio a lo Tom Hanks.
La idea era aprovechar y visitar la Plaza Roja en Moscú, pero necesitábamos un visado y además sacarnos un seguro médico....bastante mandanga para tan sólo unas horas...al final decidimos dejarlo estar.
Y bueno, camino para arriba, camino para abajo, ahora me meto en un bar, ahora almorzamos, caminamos, nos sentamos, pegamos cabezadas....una maravilla de día, vamos...y encima una niebla que no se ve a 100 metros fuera, en serio, qué barbaridad, Silent Hill al lado de esto es Kansas City.
Comimos en una especie de cadena a lo Foster Hollywood mientras sonaba una "versión" de Shakira mezclada con la de Stayin' Alive de los Bee Gees...lo que me faltaba ya hoy.
Eso si, nos ha dado para ver la fauna rusa, menudos elementos...para empezar se meten unos botijos de cerveza y vodka a las 6 de la mañana que espanta...pero es que además acompañan el licor con unos pedazos de pasteles con bolas enoormes de helado con cacahuetes (o algo así) que se zampan como si nada...increíble, así están, son todos armarios 2x2.
Otro aspecto destacable es que no es que sean fríos, es que son peculiares y tienen un humor “extraño”...tan pronto te dicen suavemente “nose qué euros” a lo que tú respondes “excuse me?” (es que no me he enterao, vamos), entonces su semblante pasa al color del acero templado y con esos ojos azules te atraviesan y te dicen muy, pero muy firmemente “f-a-i-v-e i-u-r-o-s”...y claro, uno no sabe si llamar a la poli (mejor que no) o pagar y salir corriendo....
Otra chica tampoco nos cobraba en euros ni con tarjeta (por tener chip ?¿??) y se limitaba a negar con la cabeza mirándonos fijamente....vámonos de aquí, vámonos de aquí.....
De todas formas, en el fondo parece buena gente, ejem...
Embarcamos a las 19h y estamos desesperados por pisar suelo nipón. La terminal ya empieza a cansar después de 10 horas.
Mañana Japón!
Un saludo!.
2 de agosto de 2010
Viaje al país del Sol Naciente
Quedan poco más de 72 horas para comenzar el cierre a nuestra "trilogía asiática". La ruta está "preparada", tenemos los billetes de avión, los bonos del Japain Rail Pass de 14 días que nos permitirán viajar de forma ilimitada por la red de trenes de Japón y la reserva de 3 hoteles en los sitios más concurridos...Tokyo, Kyoto y MiyaJima, una isla al sur de Hiroshima que por lo visto se pone hasta los topes en Agosto...
Bien, no ha sido fácil planificar esta ruta (y eso que hemos tenido ayuda de Jordi, un buen hombre que intentaremos visitar si todo va bien en Kyoto), de hecho, todavía no está ni al 100% porque hay tantísima cosa por ver, tanto sitio que nos va a doler en el alma no poder visitar que bueno....es que hay que elegir y disponemos de los días que disponemos...
En cualquier caso, llegaremos a Tokyo el sábado 7 por la mañana, al aeropuerto de Narita, después de estar un día con los Rusos en Moscú sin poder salir de una terminal y de la que esperamos salir ilesos....desde allí cogeremos el tren que nos llevará hasta el centro de Tokyo y tendremos que llegar al distrito de Asakusa, donde tenemos el hotel...el Asakusa Smile...una vez allí comienza el festival de visitas y flipadas varias, el carnaval de frikismo y el rompe cuellos eterno que resulta el mundo oriental para nosotros los occidentales.
Tras 5 noches partiremos hacia Kyoto, luego Hiroshima, Miyajima y a partir de aquí la idea es ir a Hida-Takayama, en los Alpes japoneses, pero no descartamos por el camino visitar algún sitio o modificar la ruta según nos convenga...es lo bueno de no ir con agencia ;) o lo malo si sale mal :(
En cuanto a el diario, pues no creo que tengamos demasiados problemas para encontrar conexión a internet allí ....dicen que los japos de eso controlan, así que supongo que esta vez no tendremos que meternos en un almacén de zapatos, en mitad de la noche de Bikaner a actualizar el blog (y que a medio subir la info se vaya la luz).
Dios mío qué putos nervios.
Un saludo!.
Bien, no ha sido fácil planificar esta ruta (y eso que hemos tenido ayuda de Jordi, un buen hombre que intentaremos visitar si todo va bien en Kyoto), de hecho, todavía no está ni al 100% porque hay tantísima cosa por ver, tanto sitio que nos va a doler en el alma no poder visitar que bueno....es que hay que elegir y disponemos de los días que disponemos...
En cualquier caso, llegaremos a Tokyo el sábado 7 por la mañana, al aeropuerto de Narita, después de estar un día con los Rusos en Moscú sin poder salir de una terminal y de la que esperamos salir ilesos....desde allí cogeremos el tren que nos llevará hasta el centro de Tokyo y tendremos que llegar al distrito de Asakusa, donde tenemos el hotel...el Asakusa Smile...una vez allí comienza el festival de visitas y flipadas varias, el carnaval de frikismo y el rompe cuellos eterno que resulta el mundo oriental para nosotros los occidentales.
Tras 5 noches partiremos hacia Kyoto, luego Hiroshima, Miyajima y a partir de aquí la idea es ir a Hida-Takayama, en los Alpes japoneses, pero no descartamos por el camino visitar algún sitio o modificar la ruta según nos convenga...es lo bueno de no ir con agencia ;) o lo malo si sale mal :(
En cuanto a el diario, pues no creo que tengamos demasiados problemas para encontrar conexión a internet allí ....dicen que los japos de eso controlan, así que supongo que esta vez no tendremos que meternos en un almacén de zapatos, en mitad de la noche de Bikaner a actualizar el blog (y que a medio subir la info se vaya la luz).
Dios mío qué putos nervios.
Un saludo!.
30 de julio de 2010
Watching clouds?
Es hora de cumplir otro sueño, porque aunque digan que los sueños sueños son hay que intentar luchar por ellos.....y no permitas que nadie te diga lo contrario.
26 de julio de 2010
Ninja Scroll
Allá por 1993 y como moda emergente del cine anime en nuestro país, comenzaron a aparecer títulos del país del Sol Naciente.
Se caracterizaban por huir de los "dibujos" clásicos para mostrarnos unas historias serias, algunas más humanas (o no) y con bastante violencia y sexo. Títulos como Dominion, el puño de la estrella del Norte o Urotsukidoji marcaron el inicio de una nueva era del cine de la animación, con permiso de Akira, por supuesto.
Desgraciadamente, los primeros títulos fueron muy arriesgados y quizás mostraban cosas a los que el gran público no estaba acostumbrado (lo máximo aquí en una serie de anime era ver como Bulma de Dragon Ball se levantaba la falda). Esto provocó que se tacharan la mayoría como demasiado violentas, enrevesadas o simplemente "una ida de olla de los japos".
Pero poco a poco el catálogo fue creciendo y ganó en variedad y calidad, a pesar de esos inicios con más sombras que luces, se apostó por seguir con el tema y comenzaron a surgir espacios televisivos y ganar terreno entre el público.
Allá por 1995, dos años después de su estreno mundial (algo rarísimo por entonces en cuanto a pelis de anime), apareció todo un hit del género en nuestro país, Ninja Scroll.
Ninja Scroll lo tenía todo, una animación llamativa, una historia poderosa y unos personajes a cual más potente, sin olvidar una banda sonora tremenda.
Jubei es un Ronin al uso (con sus cortantes palabra y su sobrenatural destreza con la katana) que vive en la época del Japón feudal, justo después de las guerras civiles. Sin un destino fijo, se encontrará en mitad de una guerra por el control del poder del shogunado por parte de un ex-militar de un poderoso clan.
La cinta nos regala durante hora y media un espectáculo visual tremendo, con unos combates entre samurais, ninjas y ronins increíbles, sin olvidar una compleja trama (que puede despistar si uno no conoce "algo" de la cultura japo) .
Los personajes son una de su principal baza, el nutrido grupo que conforman la historia es a cada paso que da Jubei más sorprendente que el anterior, mostrando unas personalidades sólidas y con pocas fisuras, algo difícil de conseguir en el mundo de la animaci'on sin perder el ritmo.
Ninja Scroll es una obra maestra del mundo de la animación, no apta para todos los públicos pero una gran propuesta para acercarse a este mundillo y comprender por qué a algunos nos gusta este género.
Un saludo!.
Se caracterizaban por huir de los "dibujos" clásicos para mostrarnos unas historias serias, algunas más humanas (o no) y con bastante violencia y sexo. Títulos como Dominion, el puño de la estrella del Norte o Urotsukidoji marcaron el inicio de una nueva era del cine de la animación, con permiso de Akira, por supuesto.
Desgraciadamente, los primeros títulos fueron muy arriesgados y quizás mostraban cosas a los que el gran público no estaba acostumbrado (lo máximo aquí en una serie de anime era ver como Bulma de Dragon Ball se levantaba la falda). Esto provocó que se tacharan la mayoría como demasiado violentas, enrevesadas o simplemente "una ida de olla de los japos".
Pero poco a poco el catálogo fue creciendo y ganó en variedad y calidad, a pesar de esos inicios con más sombras que luces, se apostó por seguir con el tema y comenzaron a surgir espacios televisivos y ganar terreno entre el público.
Allá por 1995, dos años después de su estreno mundial (algo rarísimo por entonces en cuanto a pelis de anime), apareció todo un hit del género en nuestro país, Ninja Scroll.
Ninja Scroll lo tenía todo, una animación llamativa, una historia poderosa y unos personajes a cual más potente, sin olvidar una banda sonora tremenda.
Jubei es un Ronin al uso (con sus cortantes palabra y su sobrenatural destreza con la katana) que vive en la época del Japón feudal, justo después de las guerras civiles. Sin un destino fijo, se encontrará en mitad de una guerra por el control del poder del shogunado por parte de un ex-militar de un poderoso clan.
Los personajes son una de su principal baza, el nutrido grupo que conforman la historia es a cada paso que da Jubei más sorprendente que el anterior, mostrando unas personalidades sólidas y con pocas fisuras, algo difícil de conseguir en el mundo de la animaci'on sin perder el ritmo.
Ninja Scroll es una obra maestra del mundo de la animación, no apta para todos los públicos pero una gran propuesta para acercarse a este mundillo y comprender por qué a algunos nos gusta este género.
Un saludo!.
24 de julio de 2010
Vértigo
Poco menos de dos semanas, para danzar por el gran teatro del mundo, para escapar al vértigo de lo desconocido y desconectar por al menos un tiempo de lo que somos, volver a ser críos y dejarnos llevar por el qué vendrá.
19 de julio de 2010
Furia de Titanes
Desmond Davis dirigió hace ya casi 30 años una ambiciosa cinta de aventuras, Furia de Titanes, en la que contaba como Perseo, hijo del Dios Zeus, se abría paso ante las adversidades que la envidia entre Dioses había puesto en su camino (no sin ayuda).
La cinta a todas luces vista ahora se nota que anhelaba llegar a cotas inimaginables por las limitaciones técnicas de la época, si bien es cierto que cintas como El Imperio Contraataca demostraba que alguna cosa se podía hacer en cuanto a efectos especiales...en cualquier caso, lo que pedía la cinta en cuanto a escenarios, ritmo y efectos "titánicos" era demasiado, y eso se nota.
A pesar de todo, al bueno de Davis le salió una cinta con chispa, una aventura que llegaba y que conseguía más o menos transmitir cierto hilo argumental sin caer en demasiadas lagunas (tan típicas en esa época).
Así, teníamos una historia bien formada y unas situaciones que consiguieron dejarnos grabado en la memoria ciertos momentos como el de las ancianas o la Medusa, con aquél siseo, esos ojos brillantes y ese juego de oscuridad, fantástico.
Llegados 2010 y en pleno pistoletazo del 3D nos llega el remake de aquella ambiciosa cinta, en la que se supone que veremos los escenarios en pleno esplendor y a unos bicharracos como Dios manda.
Furia de Titanes se permite ciertas licencias sobre el argumento original y añade algún que otro elemento más acorde con los tiempos que corren, y con lo que el público pide probablemente...
En cualquier caso Perseo ya no es "retado" por la Diosa Thetis como represalia por lo que Zeus le hizo a su hijo, sino que vemos como la humanidad está perdiendo la fe en los Dioses (por eso digo lo de más acorde con los tiempos que corren) y da la casualidad de que en uno de esos rebotes que tienen los mismos se cargan a la familia adoptiva del bueno de Perseo.
El resto es parecido a la original, claro que en la orginal Perseo aprendía poco a poco el arte de la lucha y en esta de golpe y porrazo vemos como un pescador da piruetas acrobáticas cual Neo mientras reparte estopa. Bueno, aceptamos pulpo porque se trata de aventuras mitológicas y el nene es hijo de un Dios.
Furia falla en que no llega a conectar demasiado con el espectador "épica"mente hablando, si bien la factura no está mal (los escorpiones están muy bien hechos pero la Medusa...en Resident Evil 5 de xbox salen bichos mejor paridos), tampoco sorprende, a pesar de su intento por destrozarnos los tímpanos con su poderío sonoro, pero no todo es subwoofer a tope amigos.
Tema aparte son los personajes, Perseo es un puto tronco, no transmite absolutamente nada e incluso en alguna escena trágica lo vemos como no sabe ni dónde mirar (me recordó un poco a Hayden como Anakyn en Star Wars III)...por contra la idea de meter a "marines" como compañeros le da un toquecillo algo más interesante, pero tampoco es para tirar cohetes a excepción del sucedáneo de Bárbol que sale, un tipo simpático.
Destacar la pareja de rumanos que también les ayudan, de pena el acento, de pena los personajes...muy mal...ah, y mención especial a la armadura modelo Crepúsculo que luce Zeus....Liam Liam Liam, qué vamos a hacer contigo....claro que los efectillos de la clásica tampoco se quedaban cortos a modo de "velocidad absurda" detrás del trono del Dios.
En fin, que a pesar de los palos que se ha llevado Furia de Titanes, merecidos muchos de ellos, la cinta se deja ver ya que tampoco dura demasiado, para pasar el rato, ver algunos efectillos molones y paisajes a lo El Señor de los Anillos (montañita, gente caminando, montañita, nieve, gente caminando, picado aéreo, montañita, etc) y por supuesto, para demostrar una vez más que el 3D actual es un engañabobos. Se me hace difícil ver en qué parte de la cinta puede lucir un efecto en tres dimensiones...en fin.
Un saludo!.
La cinta a todas luces vista ahora se nota que anhelaba llegar a cotas inimaginables por las limitaciones técnicas de la época, si bien es cierto que cintas como El Imperio Contraataca demostraba que alguna cosa se podía hacer en cuanto a efectos especiales...en cualquier caso, lo que pedía la cinta en cuanto a escenarios, ritmo y efectos "titánicos" era demasiado, y eso se nota.
A pesar de todo, al bueno de Davis le salió una cinta con chispa, una aventura que llegaba y que conseguía más o menos transmitir cierto hilo argumental sin caer en demasiadas lagunas (tan típicas en esa época).
Así, teníamos una historia bien formada y unas situaciones que consiguieron dejarnos grabado en la memoria ciertos momentos como el de las ancianas o la Medusa, con aquél siseo, esos ojos brillantes y ese juego de oscuridad, fantástico.
Llegados 2010 y en pleno pistoletazo del 3D nos llega el remake de aquella ambiciosa cinta, en la que se supone que veremos los escenarios en pleno esplendor y a unos bicharracos como Dios manda.
Furia de Titanes se permite ciertas licencias sobre el argumento original y añade algún que otro elemento más acorde con los tiempos que corren, y con lo que el público pide probablemente...
En cualquier caso Perseo ya no es "retado" por la Diosa Thetis como represalia por lo que Zeus le hizo a su hijo, sino que vemos como la humanidad está perdiendo la fe en los Dioses (por eso digo lo de más acorde con los tiempos que corren) y da la casualidad de que en uno de esos rebotes que tienen los mismos se cargan a la familia adoptiva del bueno de Perseo.
El resto es parecido a la original, claro que en la orginal Perseo aprendía poco a poco el arte de la lucha y en esta de golpe y porrazo vemos como un pescador da piruetas acrobáticas cual Neo mientras reparte estopa. Bueno, aceptamos pulpo porque se trata de aventuras mitológicas y el nene es hijo de un Dios.
Furia falla en que no llega a conectar demasiado con el espectador "épica"mente hablando, si bien la factura no está mal (los escorpiones están muy bien hechos pero la Medusa...en Resident Evil 5 de xbox salen bichos mejor paridos), tampoco sorprende, a pesar de su intento por destrozarnos los tímpanos con su poderío sonoro, pero no todo es subwoofer a tope amigos.
Pensaba poner una imagen de la peli, pero como lo único que vale la pena es algún FX pues pongo una foto de la bellísima Gemma Arterton y así no chafo lo único "sorpresible".
Tema aparte son los personajes, Perseo es un puto tronco, no transmite absolutamente nada e incluso en alguna escena trágica lo vemos como no sabe ni dónde mirar (me recordó un poco a Hayden como Anakyn en Star Wars III)...por contra la idea de meter a "marines" como compañeros le da un toquecillo algo más interesante, pero tampoco es para tirar cohetes a excepción del sucedáneo de Bárbol que sale, un tipo simpático.
Destacar la pareja de rumanos que también les ayudan, de pena el acento, de pena los personajes...muy mal...ah, y mención especial a la armadura modelo Crepúsculo que luce Zeus....Liam Liam Liam, qué vamos a hacer contigo....claro que los efectillos de la clásica tampoco se quedaban cortos a modo de "velocidad absurda" detrás del trono del Dios.
En fin, que a pesar de los palos que se ha llevado Furia de Titanes, merecidos muchos de ellos, la cinta se deja ver ya que tampoco dura demasiado, para pasar el rato, ver algunos efectillos molones y paisajes a lo El Señor de los Anillos (montañita, gente caminando, montañita, nieve, gente caminando, picado aéreo, montañita, etc) y por supuesto, para demostrar una vez más que el 3D actual es un engañabobos. Se me hace difícil ver en qué parte de la cinta puede lucir un efecto en tres dimensiones...en fin.
Un saludo!.
16 de julio de 2010
12 de julio de 2010
Revisionando Star Trek 2009 y Sunshine
Le tenía muchísimas ganas a la cinta de Abrams una vez saliera en blu-ray y la verdad es que lo que menos me ha impactado es la calidad de las imágenes (que se ve y escucha cojonudo en cualquier caso), lo que sigue siendo fantástico es el conjunto...una cinta divertida, rodada con pulso (nunca mejor dicho, ya que al director le gusta darle toques con la mano a la cámara para darle a la escena un efecto de "frenetismo natural") y que es en definitiva, un regalo para los que nos encanta la cifi o Star Trek.
Todo en Star Trek está pensado de tal forma que conforma una historia muy bien parida, con unos personajes llevados al límite, con giros argumentales, aventuras...tal y como le gusta al creador de Lost...no podía ser de otra manera.
Hace poco se comentaba en un foro de cine la importancia de los títulos de crédito en las cintas...para mi es importante por varios motivos.
Crea expectación, es una manera de presentar un producto que puede volverlo elegante y si además está bien integrado en la cinta queda como parte fundamental....los tenemos de todos los gustos y colores y esta Star Trek, es del tipo "Señor de los anillos", es decir, un comienzo brutal, directo y que nos muestra el principio de la historia (aunque no narrada como en ESDLA) dejando al espectador impresionado y con, evidentemente, muchas ganas de más.
Los extras del disco están bastante bien, con bastante información (incluida una visita virtual por la Enterprise), curiosidades y alguna escena de más...como siempre sin doblar ningún apartado.
Cabe destacar que la peli no está rodada en digital, el director utilizó diferentes técnicas que le permitieron jugar con los destellos (muy abundantes si uno se fija durante toda la cinta) por lo que el visionado en blu-ray es cojonudo, pero no tan "vistoso" o plástico como otras cintas. En cualquier caso, resulta cojonudo.
Sunshine sigue siendo una cinta tremendamente visual y de sentidos, sobre todo en su primera parte, donde esos planos fijos de la retina resultan hipnóticos...con esa música de acordes secos y esa soledad que caracteriza al espacio.
Visualmente sigue siendo una joya, las escenas del espacio son tremendas, el sonido es acojonante y, a pesar de que la parte final no gustó a un sector del público, a mi personalmente no me parece mala. Me gusta la locura y el retrato que hace el director conforme se acercan al Sol y todo se vuelve inexplicable, desconocido, como un enfrentamiento contra algo que nos supera tanto y a lo que el ser humano se empeña en combatir a pesar de su clara desventaja...a mi personalmente me gustó.
La edición en blu-ray es muy simple, y poco podía mejorar la calidad visual ya el cambio de formato, a pesar de que todo se ve algo más nítido...los extras, anecdóticos, aunque tiene un buen puñado de escenas eliminadas (sin importancia casi todas excepto un final "algo" distinto).
Un saludo!
Todo en Star Trek está pensado de tal forma que conforma una historia muy bien parida, con unos personajes llevados al límite, con giros argumentales, aventuras...tal y como le gusta al creador de Lost...no podía ser de otra manera.
Hace poco se comentaba en un foro de cine la importancia de los títulos de crédito en las cintas...para mi es importante por varios motivos.
Crea expectación, es una manera de presentar un producto que puede volverlo elegante y si además está bien integrado en la cinta queda como parte fundamental....los tenemos de todos los gustos y colores y esta Star Trek, es del tipo "Señor de los anillos", es decir, un comienzo brutal, directo y que nos muestra el principio de la historia (aunque no narrada como en ESDLA) dejando al espectador impresionado y con, evidentemente, muchas ganas de más.
Los extras del disco están bastante bien, con bastante información (incluida una visita virtual por la Enterprise), curiosidades y alguna escena de más...como siempre sin doblar ningún apartado.
Cabe destacar que la peli no está rodada en digital, el director utilizó diferentes técnicas que le permitieron jugar con los destellos (muy abundantes si uno se fija durante toda la cinta) por lo que el visionado en blu-ray es cojonudo, pero no tan "vistoso" o plástico como otras cintas. En cualquier caso, resulta cojonudo.
Sunshine sigue siendo una cinta tremendamente visual y de sentidos, sobre todo en su primera parte, donde esos planos fijos de la retina resultan hipnóticos...con esa música de acordes secos y esa soledad que caracteriza al espacio.
Visualmente sigue siendo una joya, las escenas del espacio son tremendas, el sonido es acojonante y, a pesar de que la parte final no gustó a un sector del público, a mi personalmente no me parece mala. Me gusta la locura y el retrato que hace el director conforme se acercan al Sol y todo se vuelve inexplicable, desconocido, como un enfrentamiento contra algo que nos supera tanto y a lo que el ser humano se empeña en combatir a pesar de su clara desventaja...a mi personalmente me gustó.
La edición en blu-ray es muy simple, y poco podía mejorar la calidad visual ya el cambio de formato, a pesar de que todo se ve algo más nítido...los extras, anecdóticos, aunque tiene un buen puñado de escenas eliminadas (sin importancia casi todas excepto un final "algo" distinto).
Un saludo!
9 de julio de 2010
5 de julio de 2010
El exorcista
El género del terror ha evolucionado mucho desde hace años, siempre con un público fiel deseoso de emociones fuertes, escenas retorcidas y morbo.
De vez en cuando aparece una cinta que marca una tendencia, como en el caso de pelis como Scream, que abrió la veda de las pelis demodelos adolescentes que caen uno detrás de otro...luego tenemos las pelis de terror oriental, con sus mareantes y continuos flashes...pero mucho antes de la moda actual, teníamos un cine que jugaba más con lo que no se ve que con lo que se muestra.
Casos como Alien o el Exorcista.
La primera suplía su falta de recursos (tecnológicos más bien) jugando de manera muy ingeniosa con el espectador y, por qué no decirlo, con una factura envidiable para la época. Nos hizo pasar un miedo impensable a finales de los 70 (bueno, a mi un poco más tarde, no mucho) sin apenas mostrar nada del retorcido bicho creado por H.R. Giger.
Por otro lado, el Exorcista marcó otra época, su tremenda ambientación y "mal rollo" que destila cada minuto de metraje quedó grabado en la memoria de los que, como yo, la vieron siendo un crío y lo pasaron realmente mal durante alguna que otra noche.
El Exorcista cuenta la historia de una niña llamada Regan, que es poseída por el mismísimo Diablo.
Con esta premisa, tenemos una escalada continua en lo que parece en un principio como una enfermedad y que poco a poco se irá convirtiendo en una pesadilla.
Quien más quien menos recuerda muchas escenas de la cinta, con ese monstruo en el que se convierte la cría llena de llagas y esos ojos...hace unos años la volvieron a estrenar en los cines con motivo del "director's cut" (versión del director) y la verdad es que volví a estremecerme con algunas escenas, con su tremenda banda sonora y su Tubular Bells.
El Exorcista es una cinta legendaria que conviene recuperar de tarde en tarde para mostrarnos un cine oscuro, decadente, serio, grotesco...un tipo de miedo que casi nadie es capaz de lograr hoy en día visto lo visto.
Lamentablemente sus continuaciones no estuvieron a la altura, sobre todo la última, una verdadera aberración.
Un saludo!.
De vez en cuando aparece una cinta que marca una tendencia, como en el caso de pelis como Scream, que abrió la veda de las pelis de
Casos como Alien o el Exorcista.
La primera suplía su falta de recursos (tecnológicos más bien) jugando de manera muy ingeniosa con el espectador y, por qué no decirlo, con una factura envidiable para la época. Nos hizo pasar un miedo impensable a finales de los 70 (bueno, a mi un poco más tarde, no mucho) sin apenas mostrar nada del retorcido bicho creado por H.R. Giger.
Por otro lado, el Exorcista marcó otra época, su tremenda ambientación y "mal rollo" que destila cada minuto de metraje quedó grabado en la memoria de los que, como yo, la vieron siendo un crío y lo pasaron realmente mal durante alguna que otra noche.
El Exorcista cuenta la historia de una niña llamada Regan, que es poseída por el mismísimo Diablo.
Con esta premisa, tenemos una escalada continua en lo que parece en un principio como una enfermedad y que poco a poco se irá convirtiendo en una pesadilla.
Quien más quien menos recuerda muchas escenas de la cinta, con ese monstruo en el que se convierte la cría llena de llagas y esos ojos...hace unos años la volvieron a estrenar en los cines con motivo del "director's cut" (versión del director) y la verdad es que volví a estremecerme con algunas escenas, con su tremenda banda sonora y su Tubular Bells.
El Exorcista es una cinta legendaria que conviene recuperar de tarde en tarde para mostrarnos un cine oscuro, decadente, serio, grotesco...un tipo de miedo que casi nadie es capaz de lograr hoy en día visto lo visto.
Lamentablemente sus continuaciones no estuvieron a la altura, sobre todo la última, una verdadera aberración.
Un saludo!.
2 de julio de 2010
Que tengan suertecita
No recuerdo haber fotografiado a este crío, en cambio sí recuerdo a la vaca y al estupendo olor de esas callejuelas de Benarés...en todo caso, al verla me han dado ganas de desearles suertecita a ambos.
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