28 de mayo de 2012

Midnight in Paris

El bueno de Woody Allen se deja llevar por su vertiente más friki y da rienda suelta a su imaginación para presentar todo un cuento contemporáneo en el que un guionista americano interpretado por Owen Wilson alias "el cowboy de Armageddon" visita París en compañía de su pareja y se topará con una ciudad "mágica".

Disfrazada de comedia romántica, Midnight no es más que una fantasía en el que se dan cita personajes de los años 20 como Picasso, Dalí, Hemingway y demás, esto sin duda será el aliciente para seguir las aventuras del bueno de Owen mientras encuentra su verdadero camino en la vida.


Siendo honestos, la cinta no está mal, se deja ver sin problemas y la fuerza de algunos personajes como Dalí o Hemingway (el tipo cada vez que habla es como si te faltara la respiración) hacen que funcione por sí sola. El problema radica en que desconectes en algún momento con el enorme hype que sufre su protagonista debido a que esos personajes son lo que a Seldon Cooper de Big Bang Theory es Linterna Verde.

Para disfrutar la cinta en su plenitud no está de más pues conocer algo de biografía de estos personajes, claro que hablamos de Dalí y demás personajes bastante conocidos, pero si uno no empatiza demasiado con el tema pues como que le puede dar bastante igual la trama y en su lugar ver simplemente una comedia bastante difícil de creer, con un mensaje muy tímido y, por qué no decirlo, bastante visto y con unos personajes que se ofrecen para que los queramos mucho mucho y para que los odiemos mucho mucho...que levante la mano el que no quiso hostiar al pedante amigo de la, también hostiable, pareja del protagonista...


Así que quitando estos aspectos, se puede decir que la peli no está mal, un bonito book de París, con algunos diálogos muy Allen, situaciones divertidas y, en definitiva, una comedia ligera y disfrutable sin demasiadas pretensiones que flaquea por momentos pero que tampoco tiene una duración exagerada como para que miremos el reloj demasiadas veces.

Un saludo!

21 de mayo de 2012

Los Vengadores

Tras Iron Man, Thor y el Capitán América, finalmente nos llegaba ese crossover en forma de peli marveliana en la que se juntan estos personajes para hacer frente a la amenaza de turno.

Reconozco que tanta buena crítica fue lo que me empujó a verla, oye, 1000 millones de recaudación, parece entretenida...no esperaba el Padrino volador en leotardos, evidentemente, pero la verdad es que el resultado me ha dejado algo más que indiferente, decepcionado y a ratos aburrido.

El principal problema que le veo es que nada más comenzar ya empiezas a vislumbrar que esto se va a alargar la hostia y media hasta que se junten los personajes molones, en el proceso también se deja ver pues alguna tramilla entre medias y lo peor de todo es que mientras esperas que se líe la de Dios, ya sabes cómo va a acabar todo esto...lo que impide conectar con la historia más allá de ver qué saltito con pirueta pegarán los protas.

Más de lo mismo, muchas luces, explosiones y un sonido atronador que no queda más remedio que alabar porque claro, qué hacer ante tal poderío sonoro? La sala parecía que se venía abajo.


 El Capi ha ganado la Europa League con el Atleti, felicidades hombre! Faltaba Falcao en los Avengers..

Y el 3D...oh Dios mío el 3D...sinceramente, no me di cuenta al coger la maldita entrada que era en 3D, aunque como también en este aspecto la ponían bien pues igual hubiera caído de todas formas.
Para qué cojones quiero yo ver una barandilla en 3D? Y un monitor? Y una escalera? El 3D debería ser para escenas muy en concreto y para que el espectador sienta pues peligro o algún susto bien hecho, o como en Hugo, con esa sensación de cuento, pero simular un 3D cansino durante toda la peli para cualquier chorrada es absurdo y empobrece la calidad, en mi opinión, del trabajo en cuanto a "realismo" y definición de la fotografía.

Este empobrecimiento es lo peor del 3D, es la sensación de plástico, de monigote puro, es como estar viendo un episodio de los Fraggel, o una de esas cintas de serie B en las que el efecto especial cantaba tres pueblos...pero por lo menos aquellas tenían su encanto y hacían lo que podían, aquí hay mucho millón y el 3D lo único que hace es plastificar más si cabe un producto que probablemente en visión normal gane muchos enteros...en serio, ver las navecillas pulular por la pantalla es que es horrible, imposible dejarse llevar por la atmósfera de la peli, imposible, por lo menos para mí.


Este horrible aspecto me impidió ver plano en condiciones alguno, sinceramente creo que salvo uno de un momento en concreto con Iron Man, no recuerdo casi nada destacable...la recuperaré en el futuro en 2D y a ver si así saco algo más. En 3D, basura.

En cuanto al guión, pues la verdad es que no esperaba gran cosa, aquí el peso estaba claro que lo iban a llevar sus carismáticos protagonistas, pero es imposible no mirar por el rabillo del ojo de qué va la trama y casi que es mejor correr un tupido velo y seguir con las gilipolleces de Stark y el "drama" de La Masa, de lo mejor de la peli probablemente, incluido un Mark Ruffalo que lo estaba flipando ante tanto despropósito actoril. El Capi a lo suyo, morritos y p'alante, aupa Atleti.
Para postres, las escenas con diálogos llegan a resultar algo cansinas y extrañamente largas...

Y finalmente, sobre su parte final, la traca evidente de explosiones y mandangas, pues qué decir, que pinta acojonante a nivel de efectos, pero vuelvo al puñetero 3D, me impide valorarlo en condiciones porque ver flotar pegotes en pantalla como si fueran calcamonías me da gatillazo en este aspecto. Y no, las gafas no estaban mal, probé dos y el bicho se veía bien, pero es que...queda mal!

La revisionaré en 2D, ya que el 3D me da la sensación de que me ha matado bastante, pero la primera impresión ha sido regular tirando a mala.

Un saludo!





14 de mayo de 2012

War Horse (Caballo de batalla)

Que Spielberg tiene los huevos pelados en cuanto a dirigir pelis y que es raro no encontrar cierto ápice de calidad en sus producciones es un hecho.

La cosa estaba en ver qué podía sacar de este pequeño relato de Michael Morpurgo en el que se contaba la amistad entre un chaval granjero y un caballo con unas cualidades excepcionales que eran separados en los albores de la Primera Guerra Mundial.


A primera vista y tras ver un trailer en el momento de su estreno, cosa rara que no suelo hacer casi nunca ya que me jode muchísimo la poca delicadeza que se tiene al presentar una cinta sin reventarla (yo es que soy muy perceptivo o eso dicen), la cosa iba encaminada hacia un drama en el que seguramente el director no caería en la lágrima de forma muy descarada a pesar del intento del anuncio comercial.

Y me dirán, "sí hombre", pues yo les diré, a Spielberg se le suele tachar en este tipo de historia de provocar en el espectador casi la asfixia por sensiblería, bien hechas eso sí, pero tremendamente al borde de llorar hasta por los títulos de crédito. Juntemos ahora un caballo, animal noble donde los haya, querido y admirado por todos los que no leamos publicaciones privadas de cine independiente búlgaro...qué se puede esperar? Fácil, que no caiga en la sensiblería tan evidente para no provocar inundaciones en los cines (y ahorrarse las críticas de ñoño) y que en su lugar nos muestre un bonito cuadro.

Fue entonces cuando valoré el verla, pero lo normal era salir de la sala en dos horas estirando muchísimo, 145 minutos podía hacerse pesado dado lo que tenía que contar. Dos horas y media de cuadro guapo viendo a un caballo con el sol crepuscular pueden cansar...y por algún comentario que otro al parecer tampoco resultaba llamativa por su componente histórico bélico, al no ofrecer novedad alguna...y recordando el trailer prácticamente estaba todo visto.


Esto no quita que no fuera disfrutable en el cine, la potencia visual y sonora seguro que merecían la pena, pero el contenido y el tiempo necesarios fueron en mi opinión suficiente argumento como para dejarla hasta hoy.

Y finalmente, una vez vista, en mi opinión se confirma lo anterior, resumiendo diremos que la columna vertebral es simple (amistad chaval-caballo, separación en mitad de una guerra, caballo se "pasea" por los frentes), que su duración es excesiva y que a nivel de fotografía es magnífica, así como en el apartado sonoro en cuanto a efectos, la música me ha parecido correcta pero no tan destacable como la pintaban.
El camino del caballo pasa por diferentes fases algunas más acertadas o entretenidas que otras, pero en líneas generales vista una...y la búsqueda del chaval es...decepcionante, no sabiendo rematar al espectador cuando realmente es necesario, no con música, copos de nieve y desaturados, pero elegantemente podría haber dado mucho de sí.
Es curioso, pero te deja la sensación de que podía haber sido la ocasión perfecta para el más lacrimógeno Spielberg, era ideal para darnos la estocada con una cinta en la que aprovecharse de la nobleza de ese animal, de la locura de la guerra y de la amistad y así dejarla grabada en el recuerdo del espectador, en su lugar tenemos esa reduntante moraleja y el bonito y extenso cuadro.

Ojo, no es una mala película, y la moralaje de la historia es bonita y necesaria, pero está clara desde el minuto 50, 60, 70, 80, 90, 100, 110, 120 y 147 y tampoco hace nada excepcional para evitar la redundancia de este hecho.

Un saludo!

7 de mayo de 2012

Chronicle

Josh Trank debuta con una historia cifi salpicada por el drama en la que a modo de falso documental cámara en mano nos muestra la vida de tres chavales norteamericanos que un buen día se encuentran un extraño artefacto y adquieren unas capacidades extraordinarias.

Chronicle podría considerarse como la manera actual de intentar trasladar de la forma más humana posible cómo reaccionarían tres chavales con tres personalidades distintas y con los problemas que cualquier familia podría tener hoy en día ante la adquisición de poderes sobrenaturales.

Así, basa su gran fuerza en mostrar unos perfiles con sus problemas personales, sus éxitos en la escuela, sin olvidar que no dejan de ser crios, en una estupenda manera de trasladar la formación de ese némesis que crea el propio equilibrio de la vida sin darnos cuenta. Y del peligro de jugar a ser lo más parecido a un Dios.


Curiosamente, este aspecto es el que me ha hecho chirriar en alguna ocasión a pesar del hype que provoca con sus momentazos finales, y es que para su desenlace nos damos cuenta que hemos sido un poco manipulados en pos de presentar ese equilibrio de fuerzas en el que la humanidad poco tiene que hacer.
Andrew es un chaval que vive un tremendo drama personal, Matt es el bonachón del grupo y Steve es el chico famoso del insti. Blanco y en botella.

Pero el conjunto es tan cojonudo, la idea está tan bien llevada (tiene un presupuesto de tan sólo 12 kilos, 12) y encima su final tiene ciertos paralelismos con Akira que te hacen vislumbrar que es posible trasladar el monstruoso proyecto de Otomo al cine de forma digna, y, que si se toma en serio y con elegancia, el resultado puede ser demoledor.

Inevitablemente, un producto así tiene que utilizar fx (sobre todo en su parte final), este es otro aspecto que quizás se podría haber pulido algo más, ya que en mi opinión, es algo ambiciosa a la hora de trasladar en pantalla lo que se tiene en mente y probablemente por culpa del presupuesto el resultado a veces es algo cantón o desentona con algunas escenas que simplemente tienen una fuerza visual tremenda (la escena del hospital es simplemente increíble).
En cualquier caso, y pese a estos aspectos, es muy disfrutable.

Mención especial a la fotografía en algunas tomas, siempre desde la visión de una cámara, ya sea de un móvil, casera, de seguridad, de televisión...muy original el enfoque.

A veces, ciertos directores se mueven mejor cuando tienen que optimizar su presupuesto, esto probablemente les hace pensar mucho mejor qué mostrar y qué no, puede que si a este hombre le dieran 100 kilos más para el proyecto no hubiese quedado tan redonda, nunca se sabe, aunque en un futuro probablemente disponga de mucho más crédito visto la recaudación. En cualquier caso, seguiremos de cerca a Trank por si por aquellos casuales le cae algún bombazo en un futuro, o lo crea.

Muy recomendable, y temazo al cierre de M83.

Un saludo!

4 de mayo de 2012

Carolina Drama


Caminé sin rumbo fijo mientras el viento movía arena y rugían con fuerza nubes en el horizonte. Creí estar solo pero un tipo observaba desde las sombras, oculto tras la cruz de piedra que quedaba al sur y cierto árbol que mecía sus ramas como si formara parte de su coraza, pensé qué maldito drama pasaba por su cabeza en ese momento. Quizás estaba solo.


Carolina Drama - The Raconteurs




30 de abril de 2012

Robin Hood

Ridley Scott presenta una nueva versión de una de las historias más versionadas en el mundo del cine.

Supongo que a estas alturas todo Dios conoce más o menos a Robin Hood, el amigo de los niños, el que roba a los ricos y lo repartía entre los pobres según la leyenda allá por la Inglaterra en la que reinó Juan I, más conocido como Juan sin Tierra.

El caso es que a Ridley, se le ocurrió dar forma a la leyenda y marcarse un prólogo que explicase cómo se forjó el entuerto, el resultado es algo irregular, en lo que podríamos considerar como una de esas obras del director en la que no termina de cuajar el producto que se espera, o se supone del caché de este director.

La cinta no deja de ser un compendio de aventurillas con algún toque histórico para dotarle de cierta credibilidad y de paso formar el hilo argumental para acabar más o menos donde todos conocen.
Es, sobre todo en el aspecto "serio" o histórico donde más flojea en mi opinión.



Por un lado tenemos la atractiva historia de Robin Hood y su enfoque socarrón, algo gamberrete y con un sentido del honor firme, que llama la atención y que provoca que sea el punto de enfoque del espectador y su guía en la historia. Pero el conjunto que rodea al personaje flaquea por momentos, empezando por el mismísimo personaje, interpretado por un Russell Crowe que da la impresión de no saber si está entre Gladiator o al otro lado del mundo. Amén de un discurso que se marca en cierta escena no forzado, lo siguiente, y que hace que llegados al clímax de la historia, se pierda toda esperanza en considerar el producto como algo con cierta credibilidad. Coño, si hablamos de aventuras, que como mínimo sea consecuente, pero ponerse serio en ese punto no se llega a entender demasiado. Lo peor es que no es el único momento en el que baila como comedia, como drama o como aventura, con lo que uno no se sitúa por más que lo intente.

A pesar de todo, a mi Crowe me suele gustar en sus personajes, y aquí tiene algún que otro momento interesante o ameno, más bien.
Su acompañante directa, Kate Blanchett diría que está incluso algo mejor que él, a modo de feme fatale del ocaso del medievo. La típica mujer de armas tomar pero que consigue su propósito de manera solvente.

Y dejando a un lado los personajes, y volviendo al contexto histórico tiene un enfoque difuso, algo infantil o llevado con desgana. Parece por momentos que la peli no pretende salirse de la senda del puro entretenimiento, dejando a  un lado aspectos duros del politiqueo monárquico, pero quizás podían haber sido retratados con algo más de acierto y pulso, ya que, salvo alguna batalla bien rodada, que parece una extensión de al vista en Gladiator, el resto deja mucho que desear y deja una sensación agridulce.
Mención especial a cierta escena final en la que salen ponys. Ojito. De risa.
Tampoco se pueden obviar ciertos recursos sobre el hilo argumental que resultan muy poco creíbles o inverosímiles.
La factura técnica, eso si, en ocasiones alcanza buen nivel. Con alguna fotografía y plano bastante conseguido, con una recreación de ciertos parajes llamativos.

Quizás esperamos demasiado de alguien que presentó Alien, Blade Runner o la entretenida Gladiator. A ver Prometheus....

Un saludo!

23 de abril de 2012

Spectrum


Finales de los 80, o casi. Por aquel entonces ni smartphones, ni tablets, ni ordenadores ahumados con neones ni internet. Tan sólo alguna peliculilla que mostraba una par de rayas de color verde fosforito que se movían con unos ruiditos (cosa que hoy en día se sigue haciendo en el cine, es necesario que cuando uno accede a una web suene un biribip!?) y que provocaban en el espectador la sensación de futuro, de pensar en ese año 2000 con coches voladores.

No recuerdo exactamente cómo sucedió, pero de algún modo me llegó el conocimiento de cierta máquina que hacía correr videojuegos, algo parecido a lo que se podía disfrutar en los salones recreativos pero sin dejarte aquellos preciados duros.
Fue entonces cuando irrumpió el flamante Spectrum ZX 128K+2 en mi humilde hogar al precio creo recordar de unas 27.000 pesetas, un lujazo, todavía no sé cómo lo conseguí. Evidentemente no tenía los gráficos de las recreativas, pero oye, tenía una jodida máquina "recreativa" en casa!


Desde 1982, año en el que fue lanzado al mercado su primera versión de 16K a 3,5 Mhz el equipo ya se había hecho un buen hueco en el panorama,...ojito, 3,5Mhz...actualmente hablaríamos de casi 4 millones de veces esa velocidad...entiéndase cuando a los informáticos se nos quejan de que el pc va lento...nos ha jodido.

El bicho se conectaba directamente al televisor y tenía una fuente de alimentación que parecía un pulmón de un T800, recuerdo que si la noche era fría uno podía calentarse acercándose a aquél armatoste, entre eso y las luces psicodélicas que eran proyectadas cada vez que cargabas un juego, todavía no entiendo como no habían más ataques epilépticos entre la juventud.

El caso es que poco a poco uno fue entrando en cierto mundillo gamer, salpicado por algunos valientes que presentaban incluso programas hechos por ellos mismos y que se presentaban en rutinas interminables escritas en basic, la cual luego tú podías picar y crear tu propio videojuego. El propio manual del Spectrum recuerdo que traía tres bonitos juegos de esos de palitos y bolita, esos que ahora causan furar en los móviles a pesar de ser más simples que el mecanismo de un chupete, pero que por alguna razón desconocida seguimos recurriendo a ellos para entretenernos. Ya está en nuestros genes, y será transmitido.

Pero no adelantemos acontecimientos, mucho antes de llegar al apartado de programación tocó experimentar ese mágico aparato en el que ponías una cinta en el cassette, picabas Load "" y el bicho comenzaba un atronador sonido como si de un disco de Ozzy Osbourne a la inversa se tratara, el sonido era este;

 

Piensen ahora si el pc les va lento.

Y encima no había posibilidad de guardar progreso o algo parecido, no, si la carga se fastidiaba a los 9 minutos te jodías y a cargar de nuevo, ahora entenderán la ventaja que supone  ir guardando ese word o excel para no perderlo, o no?

Eso por no contar en la fase final ya del aparato cuando ya estaba cascadete de tanto uso en el que algunas cintas sólo cargaban dejando pulsada la tecla del "play" a mano, qué maravilla de sufrimiento.

Recuerdo que a pesar de que se podían copiar sin problemas los juegos, la gente seguía comprándose sus cajitas originales con los juegos, algunos llegaban a las 1200 pesetas como aquél Golden Axe o las TMNT, un juego que de vez en cuando lo ponía y era como un limpia cabezales para mi máquina, luego iban la mar de bien los demás títulos.
Incluso existían programas en la radio que "emitían" el juego para poder ser copiado, la legislación por entonces en cuanto a anti piratería simplemente no sabía cómo actuar ante estos casos, con lo que los programas se emitían sin problema alguno. De friki.


Cada uno tenemos una serie de gustos en cuanto a géneros, el mío fue sin duda alguna el de las aventuras gráfico conversacionales, las abanderadas de las postreras aventuras gráficas como Monkey Island y similares.
Eran un tipo de juegos en el que se te dejaba en un lugar en concreto, solías tener un inventario de cosas y debías moverte mediante puntos cardinales (tipo para el Norte con la N, Sur S, etc) y formar frases tipo "usar hacha con enano", cosa que más de uno recordará que no era muy buena idea.

Títulos como "La aventura original", "Cozumel", o incluso "Don Quijote", en el que para empezar a jugar se tenía que escribir "leer libro". Si no escribías la puta frase simplemente el juego no empezaba, y creo recordar que en ningún sitio se indicaba como pista o algo...por no decir que uno no podía recurrir a guías online a lo gamefaqs para ayudarse....lo único que quedaba era que alguien lo hubiera jugado y averiguado de alguna maldita manera o esperar a que alguna revista tipo MicroHobby se dignara a realizar una guía.

Por cierto, estoy seguro que los nostálgicos agradecerán este regalo;

http://www.microhobby.org/

Qué putos recuerdos más buenos, y no veas la de veces que me leí alguna de esas.

Aunque personalmente, creo que el techo de la máquina vino con "La abadía del crímen", el juego basado en "El nombre de la rosa" de Umberto Eco, un juego en vista isométrica difícil a morir en el que por ejemplo en su fase final recuerdo que literalmente tenías que memorizar el camino de la biblioteca ya que el tiempo era finito y la luz se agotaba. Y me lo pasé. Madre de Dios.

Antes de finalizar, me gustaría destacar que antes las portadas de los videojuegos no eran como ahora, la mayoría estaban realizadas a mano y eran trabajos artesanales brutales, en ocasiones incluso merecía comprar el juego sólo por la portada, en la que Luis Royo o Azpiri nos regalaban verdaderas obras de arte. No hace mucho compré un libro de portadas de Azpiri, todo un remember cojonudo y muy recomendable que le regalé a un buen amigo, no pude evitar adquirir uno yo también.


El ocaso de la máquina llegó evidentemente con la llegada de los compatibles x86, ya los Amiga y Atari ST lo habían dejado a la altura del betún desde hacía tiempo, pero su enorme catálogo y su asequible precio todavía lo mantenían a flote.
Aquellos juegos de Amiga que utilizaban 1 mega de ram ya hacían vislumbrar un futuro a todo trapo en cuanto a evolución tecnológica, y cada vez salían títulos más y más potentes....llegaron los Dragon's Lair con sus gráficos de dibus animados, Maniac Mansion y la evolución de la aventura gráfica...

Aquel bicho lo conseguí vender por unos buenos dineros, pero a pesar de todo, siempre me he arrepentido de deshacerme de él, y tal y como me pasa ahora con la Super NES, probablemente en un futuro me haga con alguna pieza por puro coleccionismo.

Un saludo!

16 de abril de 2012

Shame

Michael Fassbender se marca todo un papelón de esos que tanto gusta a la sociedad yanki, de ahí su nominación al Oscar...espera...que no estaba nominado?

En fin, lo de este chico pasa a ser interesante, con un registro de pelis que comenzó en aquella cinta tan odiada y querida a partes casi iguales, sobre todo para los productores, llamada 300 y en la que no tenía un papel destacable, pasando por Malditos Bastardos, Fish Tank, X-men Primera generación o la futura Prometheus. No son obras de arte pero oye, mal ojo tampoco tiene para escoger, o tienen.

El caso es que parece que Steve McQueen parece haber encontrado a su actor fetiché como si de un Deep de Burton se tratara, ya que en sus dos largos ha contado con el actor alemán con alma irlandesa. Lástima que no haya visto Hunger, la cual dicen que es superior a esta Shame, pronto le pondré remedio.


En esta ocasión, Fassbender se meterá en un drama sexual que retrata algunos temas algo tabús en el mundo del cine, de ahí probablemente su ninguneo en los medios.

Una cinta orientada hacia un público que busque sensaciones más personales, más humanas por así decirlo, un retrato que no siempre es de color de rosa y que trata los grises como los vemos en los días más nublados, provocando muchas veces cierta sensación de tristeza. Vemos una calle que bien podría ser la de nuestro barrio en horas altas de la noche, con sus habitantes nocturnos y con una sociedad que en ocasiones no tiene tanto de diferente con el animal más depredador, o peor, ya que es capaz de vilezas sin ningún propósito que no sea otro que el de beneficio propio y el exceso a pesar de dañarse a sí mismo y a los que le rodean.

Así, Shame nos muestra un fragmento de la vida de un neoyorkino metido en la treintena que vive con cierta comodidad, buen trabajo y éxito profesional. Pero su sufrimiento es el de no poder controlar un apetito sexual voraz que le hará llegar a límites insospechados para poder colmar sus instintos, dejando en un plano muy olvidado los sentimientos más humanos e impidiéndole incluso amar a quien en el fondo de su ser desearía.

Su humanidad queda enterrada en sentimientos que le hacen sentirse terriblemente culpable, como aquél que ve desde una vitrina como la vida sigue su camino y sigue estancado en algo que en el fondo no quiere hacer porque no lo controla, porque no es una decisión tomada sino una órden impulsiva de un cerebro que va por libre, y lo peor es ver como se es consciente de que lo está destruyendo. Ojito con la escena "threesome", brutal.


Por destacar algún momento en especial, la escena en el vagón del tren es puro magnetismo, que nos hace plantearnos los límites humanos, lo que está bien o mal, hasta dónde llegar y la diferencia de a quien la honestidad o su fortaleza interior (o como quieran llamarlo) tiene algo que decir ante una situación así. Es una escena increíble, que puede coger hasta descolocado por su tempranera aparición. Añadan planos secuencia nocturnos muy bien paridos y por supuesto, escenas de sexo sin caer en lo burdo, rodadas con elegancia y fuerza donde se requiere.

La inclusión de su hermana, interpretada de forma cojonuda por Carey Mulligan en el papel de chica algo bipolar, desencadena la fluidez de la cinta hacia acontecimientos más acelerados, en un acercamiento más humano del prota que se siente atacado y que entra en consciencia con su problema.


El único problema que le veo a Shame es que es de esas pelis que realmente disfrutas por lo que te consigue provocar una maldita película, pero que probablemente no veas en mucho tiempo porque es demasiado dura. Bromas aparte.

Un saludo!